I ALMOST DO - KSJ&&MYG

Summary

"Eres mío" Y Yoongi no creía que podía ser de alguien más. El omega de clase baja, Min Yoongi, conoce de casualidad a un alfa élite en la universidad a la que va a asistir y no pretende enamorarse como lo hace BTS omegaverse/werewolves Jinyoon mini fic/spin off de la historia ENCHANTED - KTH&&JJK Alfa Seokjin Omega Yoongi

Genre
Romance/Erotica
Author
Vir
Status
Ongoing
Chapters
19
Rating
4.9 42 reviews
Age Rating
18+

First

Con una carpeta en las manos, Min Yoongi sintió el corazón subírsele por la garganta mientras esperaba frente a la oficina en la universidad.

Los ojos le brillaban y las manos le temblaban.

Al fin, joder al fin.

El gran edificio en el que estaba lo hacía sentir aún más pequeño que él, con alfas de clase media paseando por los pasillos, omegas y betas, todos de nivel más alto que el suyo, pero a Yoongi no le importaba.

Iba a ir a la universidad, por una beca, pero iba a asistir, tener una carrera y-

“¿Min Yoongi?”

Se levantó de la silla en la que estaba y la secretaria ojeó su uniforme, quizá en un intento de deducir de qué colegio venía y Yoongi extendió la carpeta en sus manos hacia ella, donde la solicitud a la universidad estaba, junto con el comprobante del examen de ingreso aprobado, sus datos y todo lo que le pidieron dentro.

Era el último semestre de la secundaria y el próximo estaría en esos pasillos, estresándose por materias que no entendía, cursando algunas que quizá no le gustaban.

Yoongi no podía estar más feliz.

Cumpliría dieciocho en unos meses y podría empezar a trabajar, y si todo iba bien…

“Pasa, el director te verá ahora”

Las entrevistas eran lo de menos, en algunos casos, pero Min Yoongi era introvertido, por lo que le costó horrores mantener la conversación con el alfa frente a él, quien notó su nerviosismo en los gestos que hacía, en sus manos tocando sus orejas, su cuello, su cabello y algunas veces esos mismos gestos podían ser confundidos, en especial cuando frotaba su cuello, como si invitara a los alfas.

Era una molestia, si tenía que ser honesto.

“Ve afuera, Yoongi-ssi, te llamaré en unos minutos”

Suspiró mientras caía sentado en la silla en la que estaba antes. No era como si esa entrevista influyera demasiado en su ingreso, pero dar una buena impresión al rector de la universidad estaba en sus planes.

La nariz se le torció de sobremanera cuando sintió una presencia frente a él.

Bueno, no directamente frente a él.

Vio a unos metros, en la puerta de la oficina del rector, a un muchacho alto y robusto.

Alfa, olió de inmediato y Yoongi encogió los hombros, alzando las manos para ceñir más su corbata alrededor del cuello de la camisa, en un intento de cubrir toda la piel posible.

Vio al alfa intercambiar palabras con la secretaria del rector y ella le indicó los asientos en los que Yoongi estaba, por lo que el omega apartó la vista, fingiendo no prestar atención mientras los otros intercambiaban un par de palabras más, antes de que el alfa fuera a sentarse a su lado.

Ignoró su presencia, sabiendo que no era algo muy educado de hacer con un alfa, pero era su manera de protegerse.

A los alfas no les gustaba un omega varón que los miraba mal.

Mas el extraño a su lado se aclaró la garganta y Yoongi sabía, joder sabía que ignorar a un alfa hablándole no era educado y él quería entrar a esta universidad.

Giró la cabeza casi mecánicamente, como si fuera un robot, hacia el otro y éste se rió ante el gesto, con labios llenos abultados alrededor de una sonrisa de dientes blancos, los ojos oscuros brillando.

Oh…

Yoongi apretó los labios, reverenciando un poco ante el alfa, quien le devolvió el saludo, manteniendo la sonrisa suave, con las orejas algo rosas.

“Hola”

Yoongi lo miró con ojos entrecerrados, pero se encogió, manteniendo una postura encorvada, en un intento de mostrarse poco atractivo.

“Hola” dijo, serio y sin ganas de seguir la conversación, por lo que miró al frente cuando el desconocido no dijo algo más. Ignoró al alfa, quien encaró la pared del otro en el que ellos estaban también, con las manos entrelazadas en el regazo y el labio entre los dientes.

“Uh…” dijo despacio y el omega a su lado no lo miró, mas sabía que le escuchaba.

Obviamente lo escuchaba.

“¿V-vas a ingresar aquí?” preguntó aunque la pregunta era bastante obvio y un poco tonta.

“Sí”

Y no podía pretender recibir respuesta más elaborada.

Aspiró profundo y el olor a lavanda del omega le hizo marearse apenas. Lo miró de soslayo, su mente trabajando a mil antes de poder decir algo coherente.

“Hace frío estos días, ¿no?” murmuró y el omega se giró a verle, con una ceja arriba y los labios apretados en una mueca que parecía de ¿molestia?

Oh, Dios.

“Es otoño” le dijo, como si fuera obvio y el alfa se rió, sonrojándose un poco más.

Era por esto que no era popular con omegas, tenía que admitir.

“Creo que sí” dijo y el omega se rió, aunque parecía un bufido de molestia, pero era un risa y el alfa sintió el pecho apretársele, observando con ojos grandes la bonita manera en la que los finos labios del otro, color rosa pastel en la palidez de su tez, como los de una muñeca de porcelana, se curvaban apenas, poquitito hacia arriba.

“Eres terrible buscando temas de conversación” Yoongi le dijo, juntando un poco de valor para hablarle al alfa de tal manera, luego de estudiar su expresión y su terrible habilidad para conversar, sin omitir el hecho de que aunque de seguro notó el uniforme de Yoongi, el cual era del colegio público del distrito, aún así se tomó la molestia a hablarle.

El valor que Yoongi juntó, se desvaneció cuando bajó la mirada y notó el uniforme amarillo del instituto privado del distrito, el cual era destinado a los élites.

Palideció un poco más, tragando mientras subía la vista al alfa, quien se encogió con una sonrisa tímida.

“Quizá, pero detesto el silencio” le dijo despreocupadamente y Yoongi se encogió un poco más, apartándole la mirada con la cabeza baja. “¿Cómo te llamas?”

“Min Yoongi” le dijo, pues si el alfa era un élite, no dudaría en perder interés si sabía que no pertenecía a alguna familia importante.

“Mucho gusto, Min Yoongi” el alfa le sonrió y Yoongi se obligó a mirarlo, parpadeando cuando éste le extendió su mano. La tomó, el débil agarre de su pálida mano siendo tragado por el del alfa, quien le apretó, firme, pero delicado, con una sonrisa encantadora. “Mi nombre es Seokjin”