I FEEL SO LONELY
El gran doctor e investigador Min Yoongi, era reconocido dentro del mundo de la ciencia y robótica debido a sus grandes aportes en el campo. Era tan famoso y solicitado, que las conferencias científicas, tanto nacionales como internacionales, se peleaban por alguna de sus charlas e incluso, solo por su simple presencia en el lugar.
Con tanta sobrecarga laboral, además de tareas y proyectos que realizaba en solitario en su limitado tiempo libre, resultaba extraño para algunos de sus compañeros de ocupación que el demandado doctor Min tuviera un hijo, del cual alardeaba muy orgulloso y mencionaba cada vez que tenía la oportunidad.
Era insólito para muchos ya que Min era un científico relativamente joven y jamás, de todos los años que llevaba siendo una figura importante dentro del rubro, se le había visto con una mujer al lado o si quiera con su mencionado hijo, ni en fotografías o videos, esos registros no existían. Por lo que, todos sus compañeros y demás personajes famosos solían burlarse a sus espaldas con el hecho de que su pequeño hijo también había sido resultado de uno de sus fallidos inventos para no estar tan solo porque estaba medianamente loco.
Sin embargo, Yoongi sí había tenido esposa.
Se había casado luego de terminar el instituto con su mejor amiga de toda la vida y dos años después, del fruto de su más preciado y único amor, nació su dulce y mayor orgullo de todos; su pequeño Jimin.
Era el hombre más feliz del mundo con su pequeña familia que adoraba.
Lamentablemente, su querida esposa había fallecido luego de una mala práctica en una operación simple y aunque Yoongi amaba con locura a su pequeño bebé - el cual apenas tenía dos años en ese entonces -, comenzó a concentrarse únicamente en el trabajo para superar el duelo de una pérdida que ocurrió demasiado pronto y en pleno auge de su carrera como científico.
Estaba destrozado pero no podía sufrir. No tenía tiempo para sufrir.
Se culpaba tanto por la muerte de su adorada esposa que por años se encerró en su despacho para desarrollar una que otra de sus ideas para mejorar la calidad de vida de las personas - y de su olvidado hijo -, y en un abrir y cerrar de ojos, se volvió mundialmente conocido por ser pionero dentro del mundo de la robótica existencialista. Es decir, creó un prototipo de robot capaz de actuar como un ser humano casi perfecto si se configuraba de tal forma para que-
En fin.
Min Yoongi amaba con locura a su pequeño Jimin. Todo lo que hacía en su vida, era en dedicación a su hijo, por lo que era muy típico leer en las escrituras de sus artefactos y creaciones un bonito “Para la luz de mi vida, la personita que me mantiene con los pies en la tierra, mi amado Jimin”.
No lo culpen, Yoongi era un romántico empedernido pero lamentablemente nadie le había enseñado a ser padre y menos se habían tomado el tiempo de explicarle cómo criar a un niño completamente solo. Así que sí, cometió muchos errores y uno de esos había sido dejar a su pequeña lucecita de lado.
Y bueno, ser el hijo único de un reconocido científico medio desquiciado no era algo que le molestara a Jimin por completo. De hecho, estaba genuinamente feliz y orgulloso de que aquel hombre que realizaba grandes aportes a la medicina y otras áreas en general fuera su padre.
Pero lamentablemente, el doctor Min - como más lo conocía Jimin - siempre estaba muy ocupado.
¿Jimin se sentía abandonado?
Más o menos.
Su padre era un buen papá. Le otorgaba los alimentos necesarios, un buen lugar donde vivir, educación desde casa con los mejores tutores de su ciudad, ropa cálida en invierno y prendas sueltas en verano e incluso, cuando el doctor Min no se encontraba de viaje, Jimin podría disfrutar de una película en el sofá mientras se aferraba al calor del pecho de su padre.
Sin embargo, no era suficiente.
Jimin no quería ser mal agradecido con su padre. Sabía que, a pesar de todos los años que habían pasado luego de la muerte de su mamá, Yoongi no se había recuperado por completo de aquella pérdida porque nunca más tuvo contacto con alguna otra mujer o no que Jimin supiera, al menos. Y era terriblemente sobreprotector con el menor, por eso es que era un ente casi invisible en la sociedad.
Solo necesitaba un poquito más de afecto y cercanía con su desaparecido padre.
Y estaba dispuesto a obtenerlo a toda costa.