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—Accedí a esto por las deudas papá pero no será un para siempre no lo sueñes, apenas se pueda pagar el tratamiento del abuelo cancelare este maldito acuerdo, y será tu fin -dijo fríamente.
—Será tu perdición, sabes que con esta boda serás uno de los hombres más codiciados del mundo, eres afortunado Jimin, valora eso.
—Valorar que me vendiste como un perro al señor Jeon y ambos nos unieron como dos juguetes, eso nunca lo voy a valorar padre y nunca te lo perdonaré, así que por favor vete necesito estar solo.
—Algún día me lo agradecerán Jimin por este compromiso, serás muy rico y verás lo perfecta que será tu vida, y la de familia, y lo mejor es que por el resto de la tarde sonrías y finjas ser felíz.
—Ah y Jimin no juegues al astuto con Jungkook, es muy difícil y de carácter fuerte no pretendas escapar o algo por el estilo, los árabes son personas rudas.
Sin más lo veo salir de la habitación y su última oración hace que mi cuerpo tiemble, y mis ojos de nuevo se llenen de lágrimas. No será tan difícil, es una simple boda y un acuerdo, y muchos viajes. Conoceré lugares es algo bueno, pero sé muy bien que odio estar lejos de casa.
Al cabo de unos minutos tocan a mi puerta y se qué es para iniciar está mentira, observó por última vez mi aspecto, cara pálida, peinado perfecto, ojos miel tristes, labios rosa pálido, y un delgado anillo cubierto de diamantes diminutos en mi dedo anular. Estoy listo. Tomo mi ramo de rosas blancas y camino rápidamente. Oh mi Dios acompáñame.
Veo la gran alfombra roja que me dirige al altar, y un camino de pétalos blancos que dos niñas pequeñas van marcando observo a mis lados si hay alguna escapatoria pero es inútil necesito hacer esto, mierda no tengo que estar tan nervioso sólo tengo que fingir eso es todo, respiro rápidamente mis manos sudan y tengo miedo de caer, mis manos tiemblan, oh mi Dios. Veo como mi padre toma mi brazo, y sonríe, oh no.
Escucho las dulces melodías de un piano, al acercarme el olor a rosas me invade y mi corazón se acelera, es tiempo. Observo a mi padre y tomó fuerte su brazo, es mi único soporte en este momento.
Las largas bancas están con gente sonriendo y tomando fotografías, caminamos al ritmo de las melodías, y no miro al altar buscó con mi mirada a mi abuelo y al tío Seokjin pero es imposible hay mucha gente, y predominan con rasgos árabes y coreanos.
Veo como el altar se acerca y logró localizar al abuelo, sonríe con sus ojos azules llenos de lágrimas y me saluda, pero el tío Jin no sonríe muerde sus labios, y me dice «todo estará bien» pero ambos sabemos que no.
Trago el nudo en mi garganta y veo como una figura impotente se localiza en mi visión, Jungkook. Su mirada expresa ¿emoción?
Me pierdo en sus expresivos ojos negros como la noche, y su mano toma la mía, no logró quitar mi mirada de la suya hasta que el sacerdote nos interrumpe de nuestro extraño trance. Escucho sólo murmullos del sacerdote, mi mente está lejos de esta iglesia, oh Dios perdóname, sé que es un sacramento pero esto es un acuerdo y no nos amamos, lo hacemos por negocios. Esto no es lo que mi madre querría, perdón mamá.
Y sin evitarlo pesadas lágrimas caen de mis ojos, trato de respirar rápidamente pero mis sentimientos están a flor de piel. Siento como su fría mirada me penetra. Evito mirarlo a toda costa.
Se acerca el momento de la mentira más grande de mi vida, en toda la ceremonia he evitado mirarlo pero ha llegado la hora, veo sus negros ojos, y respiro.
«Yo Jungkook prometo amarte y respetarte, en la salud, en la enfermedad, en la felicidad y en la tristeza, en la riqueza y pobreza, cuidar de tu amor hasta el último día de mi vida »
Veo como coloca fuertemente el anillo en mi frío dedo. Un sentimiento de decepción me invade, vamos Jimin tú puedes.
«Yo Jimin prometo amarte y respetarte, en la salud y enfermedad, en la felicidad, en la tristeza, en la riqueza y en la pobreza, cuidar de tu amor hasta el último día de mi vida»
Digo en un susurro. Y colocó lentamente el anillo en su dedo, y rápidamente suelto su mano.
—Por el poder que la Iglesia me confiere los declaró hombre y esposo, Jungkook puedes besar a tu esposo. - Oh rayos. Olvidé esa parte, miró con desesperación al sacerdote para que se salte esa incómoda parte, nunca he besado a nadie en mi vida, vaya y en mi boda será el primer beso.
Jungkook toma fuertemente y sutil mi barbilla, la levanta lentamente y me mira por un segundo a los ojos, y unió nuestros labios mis ojos se cierran al sentir sus suaves labios contra los míos, es un beso sutil delicado, el calor del beso, el roce de la punta de su lengua contra mis labios la mordida en mi labio inferior es posesiva, y su varonil aroma invadiendo cada parte de ser.
Por un segundo escucho mi corazón latir y un conjunto de fuertes aplausos invade la Iglesia. Oh Dios estoy casado. Jungkook separa nuestros labios, y toma mi mano suavemente, y me dirige a la salida. Sólo observo el camino a la salida, aún aturdido por su beso, que rayos acaba de suceder.
Al salir noto como la fría noche nos golpea, aún toma mi mano, y me dirige a la misma habitación de hace unas horas.
Nos adentra, y se voltea hacia mí.
—Quiero que tengas claro que todo esto es un acuerdo que beneficiará a la empresa y a nuestros padres, en unas horas saldremos de viaje y oficialmente eres mi esposo de ahora en adelante serás Jeon Jimin, y ni una palabra a nadie. ¿Entendido?
—Será un acuerdo de pocos meses, no estaré atado a ti Jungkook, y recuerda soy tu esposo no uno más de tus empleados a los que les puedes ordenar. —digo poniendo distancia entre nosotros.
—Te recuerdo pequeño que tu padre te vendió en pocas palabras eres mío y haré contigo lo que se me antoje, así que más vale que te acostumbres a mí serán unos largos meses. —dice con su voz gruesa, mirándome como si fuese un insecto. Y es cierto mi padre me vendió pero no dejaré que me humille.
Decido no responder y limitarme y observar mi aspecto en el gran espejo, aún sigo pálido. Observo mis anillos El hermoso traje blanco, me cubre lo suficiente pero el frío me está atacando, decido quitarme el abrigo. Me acurruco en uno de los cómodos sillones de la habitación esperando que Jungkook regrese y me indique que es hora de salir. Cierro mis ojos, y me duermo.
Siento una cálida mano en mi mejilla, que se mueve hasta mis labios, debí de estar soñando. Así que me acomodo mejor.
—Jimin, despierta— escucho su dulce voz. Su mano aún no se mueve de mi mejilla, oh mi Dios es Jungkook. Su toque es casto y tierno pero que de algún modo me altera, y me invade el recuerdo de nuestras miradas cruzándose y su beso tierno, lento y posesivo. Me muevo un poco y su mano es retirada rápidamente.
—Jimin despierta ya es hora— su mano me mueve un poco y me despierta parpadeo varias veces, la habitación huele a rosas y a mi perfume de vainilla, levanto mi adormilada mirada y me parece ver un rastro de sonrisa pero rápidamente quita su mirada.
—Es hora de salir, los invitados están en la recepción esperando por nosotros.
Tiende su mano para ayudarme y la tomó su toque me altera rápidamente así que la suelto, camino rápidamente.
El frío me golpea así que tomó mi abrigo para ocultar mis brazos y espalda. El auto negro nos espera, rápidamente me subo a este tiritando de frío, un poco menos nervioso.
—Nam por favor puedes encender la calefacción.
—Con gustó señor Jeon— su respuesta me hace dudar hasta que entiendo ese es mi apellido, oh será difícil.
Mis ojos se cierran de nuevo, así que me acomodo en el frío asiento, al cabo de unos minutos siento algo caliente caer sobre mis brazos, el aroma de Jungkook me invade y sé que me ha colocado su saco. Vaya eso no lo esperaba.
—Jimin nos acercamos al hotel— escuchó la voz de Jungkook de nuevo, esta vez me enderezó de inmediato. Efectivamente él me colocó su saco.
Al llegar noto el gran hotel, adornado por luces blancas, y el bullicio de la gente. Jungkook sale del automóvil y lo sigo con su saco sobre mis hombros, me tiende su mano y observo sus negros ojos.
—Oh vamos Jimin no te haré daño, eres mi esposo no es lo único que tocaré— y me jala fuertemente.
Oh no en sus sueños me tocará, será lo último que hará. Nunca.
Al acercarnos una mujer nos habla en árabe y Jungkook responde rápidamente, quitó el saco y se lo tiendo diciéndole gracias sin mirar sus ojos. Aunque el lugar esté helado. Mi estómago ruge, necesito cenar.
Observó el lujoso lugar, paredes blancas, amplios corredores, luces de cristal, hasta que en el pasillo algo llamó mi atención.
Jeon Minho, el padre de Jungkook, las ganas de vomitar acuden a mi estómago, él y mi padre son los mayores culpables de este desastre. Jungkook toma mi mano y me guía hasta la habitación en la que su padre nos indica.
—Buena noche joven Jimin—el sarcasmo en su voz me golpea de manera brutal.
—Buena noche señor Minho—digo mirándolo con decepción. Ni siquiera puedo mirarlo, es tan molesto.
—Bienvenido a la familia Jeon, eres uno de los pocos hombre americanos que ha logrado entrar a mi familia, eres afortunado.
—Jungkook es el primer no americano que ingresa a la mía y no por elección mía, es él más afortunado—digo mirándolo con odio.
—Una de las cosas que admiro de los americanos es su osadía, en nuestra cultura joven Jimin los hombres donceles cuidan su tono, no es apropiado el sarcasmo, ni hablarle de ese modo a su esposo, deberías tener cuidado Jungkook no es para nada paciente —dice con su voz áspera mirándome atentamente.
—Usted lo dijo señor Jeon el hombre pasivo árabe, no yo -digo retóricamente.
Veo un atisbo de sonrisa en el perfecto rostro de Jungkook pero rápidamente se voltea y habla con su padre, por supuesto no entiendo ni una palabra de lo dicen, esto será muy aburrido. Así que tomó asiento en una de las estrechas sillas de madera porque se que será una larga noche.
❍𝕮𝖔𝖓𝖙𝖎𝖓𝖚𝖆𝖗á. ..ꪶ