Prólogo
Omnisciente:
Ceren era una chica tranquila, un poco curiosa por lo cual no conocía y su vida se basaba en estar con sus amigos , aunque estos los podía contar con una sola mano.
Vivía con su padre y su hermana, su madre quien sufría de una enfermedad grave murió hace unos cuantos años... Ceren era muy cercana a ella, su muerte la hizo caer a un vacío que nadie podía llenar..
También dejó ciertos hábitos importantes para ella solo para evitar pensar en su madre o sentir que la traicionaba.
Viéndolo todo desde otro ángulo ceren tenía una vida como cualquier otra .
Tenía sus problemas pero nada de otro mundo.
( o eso pensaba ) Lo que no sabía era que al otro lado de la habitación había alguien o mejor dicho algo que tenia un tiempo observándola .
Ceren estaba en una parte de su habitación terminando sus deberes de la escuela .
Una sombra la observaba desde otro lado, diríamos que no estaba ahí por gusto propio
¿Cuando creen que el cruel destino los juntará para disfrute propio?
Yo diría que ese momento esta muy cerca o tal vez ya esta empezando...
Aunque nos parezca inútil, siempre necesitamos un nuevo comienzo.
Terminar una parte de nuestra vida para que inicie otra, incluso cuando creemos que algo puede destruirnos siempre nos levantamos y empezamos desde cero .
Es el ciclo de la vida, todo es efímero.
Mientra tanto quisiera relatarles la parte de mi vida que creo más emocionante. La pequeña etapa donde sacrifique todo por enamorarme de la muerte.
Ceren.