KONTAR
—¡Maestro!,¡Maestro!
Los gritos de Anum el aprendiz,resuenan por todo el taller, mientras Kontar,concentrado en el pulido de una diminuta pieza de oro,se sobresalta.
—¡Anum,eres un inútil!,¿Cuántas veces,te he dicho que no grites así?,¡Conseguirás, que rompa alguna pieza por tú culpa!.
El artesano Kontar,levanta la mano para darle un cogotazo a su ayudante,pero este veloz lo esquiva.
—¡Lo sé maestro, Anum lo recuerda!,pero...¡És importante, maestro!,¡Anum, trae un papiro de su padre!
Kontar,deja delicadamente la diminuta pieza sobre su mesa de trabajo,mientras observa al inútil de su aprendiz, con expresión interrogadora.
—¡Qué Ptah nos proteja!,¿Cuándo piensas, darme ese maldito papiro?.
Anum, rebusca entre sus ropajes, hasta que por fín encuentra un pequeño papiro enrollado.
—¡Perdonad a Anum, maestro!,¡Anum, está muy nervioso!
Con un bufido impaciente,Kontar agarra el rollo de las manos de su ayudante, mientras esta vez, si le da un sonoro cogotazo.
—¡Pues esto,te sentará como un bálsamo para qué te relajes!.
Kontar,rompe el sello y con delicadeza desenrolla el papiro,mientras a su lado,Anum se frota el cogote.
Los ojos del maestro artesano,recorren a toda velocidad los símbolos dibujados con gran habilidad, por su anciano padre. Después de leer,el rostro del joven muestra contrariedad.
—¿Qué,ocurre maestro?,¿Son, malas noticias?
Dejando a un lado el pequeño papiro,Anum coge de nuevo la pequeña pieza de oro y con un suspiro ,la envuelve en un trozo de paño, guardándola delicadamente, dentro de una cajita de madera.
—No lo sé Anum...sólo sé, qué mi padre ,solicita mi presencia en la capital...Concretamente en el palacio real.
Mientras habla,Kontar, recoge sus preciadas herramientas y las empaqueta.
—¡Anum,sabe que la capital está a varios dias de aqui!,¡Anum, sabe que no tenemos transporte para llegar allí!
—¡Anum, és muy listo!—Kontar suelta una carcajada—¡Anum,va a tener que conseguir un carro y un asno ahora mismo!
Su discípulo, se queda unos instantes pensativo,lo cuál le regala un nuevo cogotazo.
—¡Auu maestro!,¡Anum, no pensaba que también debería ir a la capital!
Kontar suspira de nuevo,pensando en como a podido ofender a los dioses, para que le hayan enviado a un idiota como Anum.
—Ve, y consigue un carro y un asno...¡No podemos, perder más tiempo!.
Su aprendiz, sale apresuradamente del taller,corre unos metros y se detiene para dar la vuelta y regresar.
—¡Eres idiota!,¿Pensabas acaso, que te darían un carro y un asno sin dar, nada a cambio?.
El artesano Kontar, espera pacientemente en el dintel de la puerta, para entregar una bolsa de pequeñas piezas de oro al muchacho.Anum, agacha la cabeza, dispuesto para recibir otro cogotazo de su amo,sin embargo Kontar solo le palmea el hombro.
—Vamos,no tardes...
Después,cubriéndose los ojos del reflejo del implacable Ra,Kontar, sigue con la mirada a su pobre y poco talentoso ayudante,hasta que se pierde tras los pequeños edificios de adobe y a continuación ,entra en su taller para empaquetar, todo lo que pueda serle necesario para el largo viaje.
Continuará...









Muy buen comienzo tal parece la historia será muy interesante,seguire leyendo