Flash -Forward
Flash-Forward: ida repentina y rápida al futuro de un personaje en una historia.
Taehyung era un joven Alfa, alto, tan apuesto que cada vez ingresaba en alguna habitación, cautivaba la mirada de todos los presentes de inmediato, ya sea por sus rasgos encantadores, o su singular aroma a madera de cedro con pachulí y una pizca de lavanda.
Y eso él bien lo sabía, desde pequeño se acostumbró a la atención de la gente por ser un diablillo carismático y adorable. Normalmente sus tías siempre llegaban con regalos y lograba encantar hasta a los rostros más impasibles, nadie podía seguir imperturbable ante tan carismático muchacho.
Es por esto que, tan inteligente y humilde como cualquier hormonal adolescente de 17 años, los llevaba a situaciones como esta;
Jungkook se encontraba calmando a su bebé llorón, sabiendo que su berrinche se debía a que se pasó la hora de siesta, sin embargo, nada podía hacer si se encontraba en un centro comercial rodeado de muchedumbre y tanto bullicio que hacían imposible al pequeño cachorro conciliar el sueño, su pañal cargado de popo tan solo empeoraba aún más la situación.
¿Y dónde se encontraba el padre alfa de la criatura?
Coqueteando con unas Omegas, flexionando los pocos músculos que creía que tenía todo por estar ayudando a su tío los fines de semana cargando cajas de mudanza.
Jungkook bufando, y bastante irritado por la nula ayuda del padre de su hijo, se acerca echando humo hasta por las orejas.
Al llegar a tan solo unos pasos atrás del estúpido alfa, y las 3 omegas que trataba de impresionar, Jungkook tan solo quedó quieto en su lugar frunciendo el ceño y esperando que su presencia fuese notada, lo que logró casi al instante, hasta las omegas se percataron del semblante sombrío del adolescente y, por supuesto, el pestilente aroma del bebé que cargaba en brazos. Taehyung podría reconocer el llanto de su cachorro hasta en sus sueños, el aroma de Jungkook enojado también si era sincero. Encogiéndose un poco, con miedo, se da media vuelta para encontrarse frente a frente a su bebé apestoso y el Omega de ojos grandes.
- ¡Ahí están! ¡Los estaba buscan... -
-Cámbiale el pañal a tu hijo- interrumpió Jungkook, pasándole a su cachorro y el bolso gigante lleno de cosas de bebé.
Sin esperar respuesta, enfadado, le da la espalda al Alfa y camina en dirección opuesta, con el propósito de seguir con sus compras navideñas, después de todo el cachorro tenía sueño y debían terminar lo antes posible para que su bebé dejara el feo berrinche y pudiera dormir.
No ayudaba que Taehyung estuviese rozando la poca, casi nula paciencia que le quedaba al Omega. Primero, en la mañana se tomó una ducha de casi una hora, retrasando todo en el proceso, desde el baño del infante hasta la propia ducha de Jungkook (la cual tuvo un límite de 10 minutos debido al desfase y ese solo hecho ya lo tenía bastante irritado), ahora que por fin habían conseguido llegar al centro comercial, Jungkook solo le pide que vaya a comprarle unas camisetas de lactancia para no manchar las suyas con leche, pero ¿Qué es lo que hace el joven alfa? Menearle la cola a toda fémina con la que se cruza como si no tuviera ya una manada por la cual preocuparse. Y Jungkook se repite a si mismo que la punzada que siente su Omega es debido al enojo por el Alfa irresponsable, nada más.
Después de ver cómo se iba, enfurecido casi botando humo por las orejas, Taehyung volvió su atención a las mujeres, quienes se encontraban con un rostro fruncido y tapándose la nariz con ambas manos. Con una sonrisa afligida y asegurando su agarre en el bebé llorón, se disculpa con las Omegas llevando a su cachorro con maña.
Algunas veces funcionaba estar con su hijo para captar la atención, la gente normalmente se acercaba al cachorro cuando su vista llegaba a las rechonchas mejillas de su saludable bebé, sin embargo Taehyung sabía que el aroma de su pañal tenía la capacidad de alejar hasta a los más rudos alfas en el proceso.
-Esto no está funcionando JunJun, soy muy joven para ser padre, a este paso todas las Omegas se terminan alejando de mí- le decía a su cachorro exagerando un tono melancólico, mientras le cambiaba el pañal y el bebé masticaba concentrado uno de sus mordedores, acostumbrado a los dramatismos de su padre.
Yeonjun, como si pudiera entenderle, se saca el juguete de la boca regalándole una sonrisa a su progenitor. Y Taehyung con la calidez que siente en su pecho, sabe que no se arrepiente de su renacuajo, luego una risita y ya lo tenían perdido. Levantó a su bebé y le mordisqueó juguetonamente una de sus mejillas para hacerlo reír, cosa que funcionó hasta que siente como el cachorro se atora y preocupado lo levanta de nuevo para revisar si todo está bien, en ese momento un líquido viscoso cae directamente en la comisura de sus labios.
Yeonjun le vomitó directamente en el rostro.
Jungkook, otra vez, no le avisó que debía sacarle los eructos a su cachorro y Taehyung sabía que había sido a propósito.