Prólogo
Me encontraba en el aeropuerto a la espera de mi vuelo con destino a Valencia para pasar unas lindas y merecidas vacaciones.
Mis lindas y hermosas vacaciones.
A todos nos encantan las vacaciones, ¿No es así?
Y yo me merecía mis vacaciones, yo Emily Gómez, sorprendentemente logré pasar el exámen de admisión a la prestigiosa universidad Las Mercedes en Madrid, después de unos largos meses estudiando.
Pero ese no es el punto; tenía mucha ilusión de pasar mis vacaciones con mis queridos abuelos en Valencia, y yo creé una lista de lo que quería hacer durante mis vacaciones.
Si, planee algunas cosas para pasar mi verano a la perfección por así decirlo.
Mis planes eran sencillos:
–Llegar a casa de mis abuelos.
–Pasar los días con Amelia.
–Componer algunas canciones.
–y sobretodo ir a la biblioteca
¿Pasar el verano en fiestas? No gracias prefiero hacer algo más productivo.
Tal vez algunas personas me catalogan de aburrida, pero eso ya es un comentario que he aprendido a ignorar.
"Los pasajeros con destino a Valencia, por favor abordar la puerta b114"
Ese era mi vuelo.
Agarre mis maletas y me dispuse a caminar al sitio de abordaje junto con los demás pasajeros, estaba viendo el celular cuando sentí un golpe en mi brazo, el bolso que tenía se me resbaló, no lo pensé dos veces para decir lo siguiente.
—¡Fíjate por dónde vas idiota!
Era un chico castaño con ojos avellana y apuesto por supuesto.
El chico con que había chocado rápidamente recogió mi bolso y me lo entrego y se disculpo.
Después de aquel choque me dirigí a entregar mi boleto y confirmar mi pase, me siento en mi lugar correspondiente y para mí suerte es al lado de la ventana.
Estoy tan emocionada por pasar unas fabulosas vacaciones con mis abuelos que no puedo evitar borrar esa sonrisa en mi rostro.
Ya anunciaron que el avión despegará en cinco minutos, aprovecho y conecto mis audífonos al iPad que siempre traigo y pongo la música en aleatorio, rápidamente las ligeras notas de happier de Olivia Rodrigo llegan hasta mis oídos.
Querida Valencia, aquí voy.