ATÍPICO

All Rights Reserved ©

Summary

Desde que el crimen de su pueblo no se resuelve pasado el tiempo, la entusiasta Mec decide investigar por su propia cuenta el caso y como resultado obtendrá consecuencias inimaginables.

Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
16+

Introducción

Era una fría tarde en el pequeño pueblo de Keix, el clima parecía incitar a cometer un crimen.

Un 22 de agosto, un trágico acontecimiento marcaría al pueblo de forma permanente.

Diez personas fueron asesinadas en una pequeña y abandonada cabaña, el culpable del hecho había huido antes de que alguien llegara. Tiempo después, llegaba el padre de una de las víctimas a la escena del crimen.

Un señor alto de cabello rubio con lentes entró tímidamente a la deplorable cabaña en busca de su hija de 6 años, en el momento en que entró al lugar nota que hay varias personas tiradas en el suelo chorreadas de sangre manchando casi todo el piso, atónito por la situación se asusta al ver los cuerpos de las personas fallecidas. Era una escena terrorífica que nunca se esperó encontrar, se pasó una mano por la cabeza incrédulo de lo que presenciaba. Luego fijó su mirada hacia la siguiente habitación y se dirigió hasta allí con su expresión de terror petrificada que parecía que no desaparecería.

La habitación era más chica que la de la entrada, pero estaba más sucia, el polvo habitaba casi todo el piso y el techo, había varias sillas de madera y un sillón marrón que ocupaba una buena parte del espacio, fue en ese momento cuando encontró lo que buscaba. Detrás del enorme sillón pudo observar una mano extendida, se acercó y finalmente pudo descubrir quien se encontraba allí.

La escena era clara.

El cuerpo de su hija estaba tendido en el suelo. Tenía algunas manchas de sangre sobre su vestido de color blanco el cual hacía que resaltaran las manchas muchísimo más.

Él se derrumba completamente hasta quedar arrodillado cerca de ella mientras empieza a derramar varias lágrimas, aprieta fuerte sus labios evitando no explotar en un intenso llanto. Delicadamente la toma del brazo y acaricia la pulsera rosa que ella llevaba puesto en su brazo izquierdo recordando el día que se la compró y la expresión de felicidad que ella puso al recibirla. Esa imagen mental provocó que toda su angustia explotara y ya no pudo contener sus lágrimas que con tanto esfuerzo reprimía. Su llanto se volvió fuerte e intenso, gritó tan fuerte el nombre de su hija reiteradas veces hasta que su voz se volvió apagada.

-Ema. Ema -murmuró con un hilo de voz que le salía.

Envolvió sus manos formando puños y se apretó fuerte los ojos deseando que todo fuera mentira, la crisis hizo que se quedara así por varios minutos.

Luego pudo volver a la triste realidad que lo rodeaba, volvió a mirarla detenidamente.

La palidez que ella tenía destacaba más que cualquier otra cosa.

Tomó su mano observando sus pequeños deditos, algunos de ellos manchados de sangre. Las lágrimas le surgieron con más intensidad al notarlo. Ya era imposible que pudiera mantenerse sereno. Volvió a gritar tan fuerte que todo el pueblo podría haberlo escuchado. Los gritos transmitían a la perfección el dolor e impotencia que sentía.

Después de un largo tiempo, seguía indeciso de si llamar o no a su esposa para que supiera lo que había ocurrido, finalmente

optó que llamar a la policía era la mejor opcion en ese momento.

Al poco tiempo llegó la policía al lugar, examinaron las habitaciones y a los cuerpos para las futuras pruebas de investigación que se tenian que realizar en el caso.

—¿Hace cuánto llegó? —pregunta serio el jefe policial

—Hace un rato, pensé que ella podria haberse metido para jugar— dio un gran suspiro—.

Estabamos cerca, salí del auto unos segundos para hablar por teléfono y ella desapareció de un momento a otro, la busqué por todos lados asi que decidí fijarme si podía estar aquí. —su tono de voz se apagó mientras decía cada palabra.

El jefe policial asintió y le dio su pésame.

—Investigaremos el hecho

—Ya es tarde —aseguró mientras se miraba las manos llenas de sangre.

Lo que sucedería luego no sería nada facil tanto para los familiares de los fallecidos, como para la policía que tenía un gran trabajo por delante.

Sobretodo las cosas ya no volverían a ser iguales en Keix.