Capítulo 1
— ¡Deja de seguirme, Jungkook! ¡No quiero verte!
Le dolía, le dolía que su novio le gritara en frente de la universidad, pero le preocupaba más que pudiera terminarle.
Obedeció, retrocedió cabizbajo para no mirar a la gente que seguro lo juzgaba.
Con sus ojos aguados y sorbiendo su naricita, fue hacia el salón de siempre. De su profesor favorito: Kim Taehyung.
Quizá es porque no se llevan demasiados años de edad, unos seis. O porque era el único con el que podía hablar a gusto. Taehyung se volvió alguien muy importante para él y viceversa, ambos disfrutaban de su compañía.
Abrió la puerta, sabía que estaría revisando unos exámenes, cómo casi siempre. Éste levantó la cabeza para ver quién era, yendo a paso apresurado cuándo vio que Jungkook lloraba.
— ¿Qué ocurre, Bonito? —. Rodeó con sus brazos el delgado cuerpo contrario, en un abrazo, dejando que sacará todo su llanto.
Cuándo Jungkook estaba un poco más calmado, ambos se sentaron en la silla del escritorio, Koo sobre las fuertes piernas del mayor, cómo de costumbre.
— ¿Tiene que ver con Yoongi, otra vez?
Asintió y el profesor suspiró, no era la primera vez que lo veía así por culpa de su novio.
— Está vez fue mi culpa.
Un tierno puchero sobre sus labios rositas, lindo.
— ¿Cómo la vez pasada? Vamos, cuéntame.
— N- no, me da mucha vergüenza, además es- es algo muy tonto.
— No es tonto si es algo que te hace llorar. Mírate —. Tomó el rostro mojado por las lágrimas, limpiándolas con sus largos dedos —.Tu linda carita no debería estar así de triste por alguien que no te merece, Koo.
Tan sonrojado, que sentía que en cualquier momento explotaría.
— ¿Promete que no se burlará?
Le sonrió.
— Lo prometo, Cielito.
Jungkook lo abrazó, aprovechando el momento para oler el aroma del perfume de su profesor, tan suave, a lavanda. Escondió su rostro justo en su pecho, para que la pena sea menor y confesó:
— Hicimos un acuerdo y lo rompí. — Cerró sus ojitos con fuerza —. Le dije que- que ... —. Tragó duramente. No es cómo si fuera un tema tabú, pero aun así le costaba —. No me tocaría, si él no estaba... y lo hice. Fui malo y por eso está muy molesto.
Taehyung parpadeó, ordenando sus ideas en segundos, vagando un poco por las cosquillas que sentía en su entrepierna.
— ¿Que no te tocarías?
Claro que lo sabía.
— Sí, ya- ya sabe, Hyung.
Acarició sus cabellos otra vez, calmando un poco aquella pena.
— Eso es completamente normal, Koo —. Una de sus manos bajando hacia su cintura —. Tu novio es un idiota, no le hagas caso —. Apretándolo, atrayéndolo más hacia él.
— Pero es mi culpa, lo hice enojar, no quiere hablarme .
— ¿Sabes cuál es el verdadero problema, Conejito?
Koo se removió un poco para alzar la mirada, encontrándose con una clavada en sus ojos llorosos.
— No te tocarías si quedaras satisfecho con él, pero parece que no es el caso.
Su risa, sus manos recorriendo su cintura de esa forma, su aroma y lo que le decía. Estaba perdiendo la cabeza.
— ¿Koo, me dejarías enseñarte cómo?
No pudo más, se abalanzó a juntar sus labios en un beso fogoso, juntaron sus labios y mezclaron sus lenguas en un beso necesitado.








