¡My favorite teacher! {NANMIN}

Summary

❥ Jimin le pide ayuda a su maestro favorito ! ✧ ˚ · . ┊ ┊ ˚ ༘♡ ⋆。˚ ꕥ ⠀⠀ ⠀✎ +18 ❍⌇ ❛❛ [ Boypussy ] ;;❃ ❜❜

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Sr. Kim

A sus dieciséis años, Park Jimin siempre había sido un estudiante ejemplar con notas excelentes y un comportamiento tan intachable que sin duda alguna, no era normal para alguien de tan corta edad como él.


Por estas y otras razones, además de la dulzura de niño que era, fue que se convirtió con rapidez en el alumno favorito del señor Kim, su maestro de literatura.


Sin embargo, aquel día las cosas se sentían un poco… diferentes.


Jimin se había estado comportando de manera errática durante toda la hora de clase, con un nerviosismo y ansiedad que no eran típicas en él. Fue esta alteración tan - poco - sutil que llamó la atención de su maestro pero, como los cambios hormonales y de conducta eran características a esa edad, Namjoon no le prestó demasiada importancia.


一 ¿Mis clases ya se han vuelto aburridas para ti? 一 preguntó con tono ligero, en un intento de broma una vez la jornada escolar había terminado.


Sin embargo, Jimin no lo miró cuando se acercó y Namjoon frunció ligeramente el ceño, extrañado.


Okay, esto es raro, pensó. Sabía que su pequeño Jimin tenía un favoritismo por él y siempre se había comportado de manera respetuosa, amable y dulce, así que esto era muy inesperado en el menor.


Su mirada se paseó por el cuerpo de Jimin en un intento de encontrar marcas de golpes o alguna señal que le ayudara a hipotetizar esta alteración pero no encontró nada. Entonces se fijó en sus pequeñas manos, las cuales apretaba y toqueteaba con nerviosismo sobre la mesa, como si intentara… ¿ocultar algo?


一 Se-señor Kim… 一 el suave susurro que dejó salir sonaba tan… confuso y asustado.


El hombre le dedicó una mirada preocupada y decidió acercarse un poco más a su pequeño alumno, quedando a solo un metro.


Conocía a Jimin desde que había entrado a la escuela hace algunos años y jamás lo había visto comportarse de aquella forma, así que su preocupación estaba bien fundamentada sobre todo al ver el movimiento ansioso de sus manos y la evitación de su mirada, por lo que supo que algo pasaba.


¿Pero qué cosa?


一 ¿Qué sucede, pequeño? 一 preguntó con cariño y genuina atención en su voz, quizás había tenido problemas para comprender la lectura de la clase o dificultades en su hogar. Supuso que era lo primero, así que sonrió aunque su alumno no lo miraba. 一 Si no entiendes el tema de la clase, no hay problema, puedes decírmelo y te lo explico. ¿De acuerdo? 一 dejó una caricia en el cabello rubio de Jimin y añadió en voz baja 一 No eres el primero en distraerse en medio de una clase, ¿está bien? No estoy molesto por eso.


一 Señor… Señor Kim… 一 repitió nuevamente con cierto tono… incomprensible, su vista pegada en sus dedos que pellizcaban la piel.


Y Namjoon se asustó. Su intento de aligerar el ambiente había sido en vano ya que la vocecita sonaba tan rota… y se sintió un poco culpable. Se golpeó internamente y pensó que quizás había sido muy duro hoy al preguntarle cosas difíciles o quizás había sido muy crítico con su informe, pero también creyó que podría ser la pequeña discusión entre su alumno y su padre que presenció hoy por accidente.


Podrían ser muchas cosas.


一 ¿Estás bien? 一 preguntó en un susurro, su voz cargada de preocupación. 一 Puedes confiar en mí, ¿lo sabes? 一 el menor simplemente asintió, bajando su cabecita para mirar el suelo y evitar algún tipo de contacto visual con su maestro. 一 Si no me dices qué ocurre, no podré hacer algo, Minnie.


Jimin apretó sus manos nuevamente y luego de unos segundos contestó. 一 Necesito… Necesito que usted me ayude con algo, señor Kim. 一 murmuró en voz baja.


Namjoon frunció el ceño y millones de dudas y escenarios comenzaron a formarse en su cabeza.


一 ¿Con qué necesitas ayuda, Jimin? 一 no pudo evitar que su voz sonara ligeramente molesta al pensar que alguien pudo dañar a su alumno favorito. Al no recibir una respuesta inmediata, se inclinó un poco más hacía adelante y suspiró. 一 Si quieres, podemos conversar esto en privado, en mi oficina. 一 sugirió con un tono relajado y una sonrisa, buscando que el menor se calmara para que pudiera hablar. 一 ¿Eso estaría bien?


Jimin dudó unos segundos pero asintió con un pequeño movimiento.


Pero antes de que Namjoon pudiera dar siquiera un diminuto paso hacía su oficina, la voz nerviosa del menor interrumpió el silencio.


一 ¿Usted… usted… podría…? 一 la voz entrecortada de Jimin hicieron que su maestro se volteara nuevamente.


Bien, su alumno está teniendo serios problemas para comunicarse, pensó, Y su comportamiento se está viendo afectado por algo desconocido que le causa mucha intranquilidad… ¿Qué era lo que decía el reglamento sobre cómo actuar frente a estos casos…?


Namjoon suspiró nuevamente, notando a la distancia el miedo y la inquietud que invadía a su pequeño, así que decidió ponerse de cuclillas para observar con una sonrisa amable en sus labios, dispuesto a hacer todo por él.


一 Sí, claro que puedo hacer cualquier cosa que me pidas, no importa si es algo que te avergüenza, estoy aquí para ayudarte. 一 Su tono atento y paciente pareció surtir efecto cuando, luego de unos segundos, Jimin levantó ligeramente su mirada.


El menor le devolvió una sonrisa tímida, su expresión ya un poco más tranquila y Namjoon realmente esperaba que Jimin pudiera decir algo, por lo que le palmeó suavemente el muslo apenas cubierto con la invitación a que le contara aquello que lo atormentaba.


一 ¿Usted… podría… follarme?


Y sí, Namjoon se esperaba todo menos eso.


Sus cinco años de experiencia trabajando como maestro no lo habían preparado para esto. Y es que… ¿en cuál materia de la universidad le enseñaban a lidiar con estas situaciones?


La calma del pequeño Jimin fue decayendo cuando notó cómo el Señor Kim se quedaba completamente en shock y retiraba con rapidez la mano de su muslo.


¿Había dicho algo malo? ¿Había molestado a su maestro preferido de literatura?, pensó. Él simplemente había utilizado aquella palabra que, luego de una investigación rápida en internet, era un buen sinónimo para lo que quería expresar.


Vio cómo el adulto abría y cerraba la boca un par de veces, pero no soltaba ningún sonido. Tuvieron que pasar largos segundos -que para Jimin se sintieron una eternidad- antes de que el hombre pudiera responder.


一 Lo siento… Jimin, ¿Podrías repetirlo? Creo que no escuché bien… 一 dijo en un tono bajo, casi un susurro, completamente pasmado por la palabra tan vulgar que había salido de los bonitos labios de su alumno.


Necesitaba que lo repitiera. Necesitaba hacerle entender a su lento cerebro que realmente su pequeño y dulce niño había dicho la palabra follar.


Jimin se aclaró la garganta y sus mejillas se sonrojaron con violencia sin saber por qué. Volvió a maltratar sus manitos y bajó su mirada cuando la ansiedad lo consumió nuevamente.


No estaba seguro de poder volver a repetir esa palabra pero aún así… no tenía otra opción si quería seguir con su plan.


一 ¿Usted… 一 susurró nuevamente en voz baja 一 podría tener relaciones conmigo?


Namjoon no estaba muy seguro si Jimin entendía por completo aquellas cosas que estaba diciendo, pero aún así no pudo evitar sonrojarse. Se quedó en silencio por otro par de segundos, intentando comprender e interiorizar la petición que era tan… inapropiada, sobre todo viniendo de su alumno más inocente e ingenuo.


一 ¿Y… 一 se aclaró la garganta mientras intentaba saber qué hacer con su cuerpo. No quería fijar la mirada en Jimin pero tampoco quería hablarle mirando el suelo o el techo, no quería tocarlo pero sentía que necesitaba algo de apoyo… así que decidió quedarse de cuclillas completamente estático, sintiendo cómo su corazón comenzaba a latir con fuerza y su respiración se tornaba un poco más irregular. 一 ¿Por qué quieres hacer eso? ¿Puedes… puedes entender por completo el concepto, Jimin?


Observó la forma en la que Jimin mordió el interior de su mejilla y sacó la lengua para mojar sus labios una y otra vez. Namjoon conocía esa pequeña manía que tenía su alumno cuando estaba dudando de lo que decía, porque era algo que siempre hacía cuando se arrepentía de sus respuestas en clase.


Suspiró y le dedicó una nueva sonrisa tranquila. Como sospechó, Jimin no sabía lo que realmente implicaba aquella petición y soltó una ligera risa.


Era tan ingenuo-


一 Mi… Mi novio quiere… quiere que lo hagamos 一 murmuró con su dulce voz, ignorando la risa de su maestro. 一 Y yo… y-yo soy vírgen, Señor Kim y … y no sé cómo se hace “eso”.


Y nuevamente, a pesar de la gran confianza que existía entre ellos, no se esperaba realmente eso.


Sin embargo, Namjoon sabía de su inexperiencia.


El pequeño Jimin venía de una familia extremadamente religiosa y, a pesar de que en su escuela habían impartido desde muy temprana edad clases de educación sexual a modo de prevención de contagios de ETS y embarazo adolescente, los padres de Jimin se habían negado rotundamente a que su pequeño tesoro participara de aquellas actividades y habían solicitado explícitamente que se mantuviera a su hijo alejado de todo tipo de cosas que pudieran influir en el pequeño.


Y Namjoon había recibido, durante todos estos años, la petición explícita de mantener la inocencia intacta de su alumno, tarea que al parecer… no había funcionado del todo bien.


Intentó ser lo más racional que sus cinco años de experiencia en la educación le habían enseñado y se limitó a cumplir con su rol de maestro.


Tomó con cariño la manito de Jimin, pidiendo el contacto visual que fue concedido por esos pequeños ojitos brillantes, y sonrió para que el menor no malinterpretara sus palabras.


一 Pero… creo que esto deberías hablarlo con tus padres Jimin, ellos sabrán si es pertinente que realices ese tipo de actividades, ¿no? 一 preguntó con un tono suave de voz mientras acariciaba la piel maltratada de sus deditos, pero el menor lo miró con terror, dejándole en claro que esa no era una opción viable si quería seguir con su “secretito”.


Namjoon suspiró sin saber qué más hacer. Meditó por un segundo sus opciones y él sinceramente no tenía interés en arriesgar el trabajo de sus sueños y menos perjudicar a su pequeño alumno favorito solo por tomar el camino incorrecto.


¿Pero cuál era el camino correcto en este caso?


¿Qué se puede hacer si a tan temprana edad quiere comenzar a probar cosas con otra persona? Las clases de prevención no servirían de nada, pues ya tenía la idea metida en la cabeza. Entonces… ¿cómo proceder?


Volvió a suspirar.


Antes de que dijera algo, un susurró llenó la habitación vacía. 一 Yo… yo quiero que usted me enseñe… cómo hacerlo…


Namjoon miró al cielo en búsqueda de una respuesta que no llegó.


Jimin era su mejor estudiante, el más aplicado, el más responsable, el más dulce e inocente. ¿Por qué alguien querría pervertirlo si era un pequeño ángel?


Se sentía plenamente responsable de lo que fuera que pasaría con él, así que no dudó mucho y respondió; 一 ¿Estás seguro?


一 Por… por favor, Señor Kim… 一 suplicó mirándolo a los ojos con aquella mirada tan inocente y dulce que Namjoon conocía tan bien y simplemente supo que no podría negarle nunca nada. 一 Usted… usted es el único adulto en el que confío…


No puedo creer que realmente vayas a hacer esto, Namjoon, pensó.


Pero… ¿si no lo hacía él, entonces quién? No podía esperar que a la semana siguiente viniera Jimin con lágrimas en los ojos y con el corazón destrozado porque su novio no había sido lo suficientemente paciente con él por ser vírgen… o que lo dañara de forma irremediable creando un trauma… o…


Namjoon sacudió la cabeza. No podía seguir pensando en todas las formas que su pequeño podría salir dañado de aquella situación, así que sí, lo tomaría como… parte de su trabajo. Después de todo, sí le estaría enseñando algo… quizás más práctico y personal, pero algo que puede servir para que no resulte dañado y no puedan forzarlo a hacer cosas que no desea.


Intentó regular su respiración antes de contestar. 一 Está… está bien, Jimin. 一 su voz sonó suave y tranquila, a pesar de que por dentro, Namjoon quería golpearse. Se levantó y tomó de manera delicada la mano del menor para que lo imitara. 一 Ven, acompáñame. 一 murmuró mientras le sonreía con dulzura.


一 ¿Dónde vamos, Señor Kim? 一 susurró mientras su maestro lo llevaba por el pasillo hasta la zona administrativa del establecimiento. Era un lugar que los estudiantes no podían cruzar, pero Jimin confiaba plena y ciegamente en el hombre, así que se dejó guiar.


Namjoon no contestó y siguió caminando con paso tranquilo. No había nadie en la escuela, ya que las clases habían terminado antes, por lo que no notarían de que un maestro estaba llevando a un estudiante a las oficinas.


一 Es mi oficina 一 Kim sonrió mientras abría la puerta y dejaba a la vista la pequeña habitación que olía a él; a café y ese perfume que a Jimin le agradaba.


El menor simplemente le sonrió con timidez mientras entraba y escuchó la puerta cerrarse a sus espaldas.


Ninguno se movió por unos minutos. Jimin observaba asombrado la oficina mientras que Namjoon tenía los ojos fijos en él, sus manos temblando con anticipación, su corazón latiendo con violencia, esperando a que su alumno se sintiera cómodo y le diera algún tipo de señal para comenzar.


一 Yo… yo no sé qué hacer, Señor Kim… ¿Cómo se empieza esto?


Soltó una suave risa mientras lo miraba divertido. Realmente él no sabe lo que estaba pidiendo, ¿no?


一 No te preocupes, Jimin. 一 susurró mientras se acercaba lentamente al pequeño estudiante parado en medio de su oficina. 一 Yo te enseñaré.


Deslizó su mirada por el cuerpo tembloroso y nervioso del menor, intentando saber cómo empezar porque bueno, Namjoon no había tenido sexo hace años debido a que su trabajo consumía por completo su tiempo libre.


Por lo que quizás no era el más apto para esta reciente responsabilidad pero ya estaba aquí, ¿no? Además… ya estaba un poco cansado de masturbarse cada vez que veía a sus estudiantes en clase de deportes, con sus diminutos shorts y aquellas posiciones que Jeon les pedía hacer para el deleite de los otros maestros.


Así que, aquel sentimiento que había comenzado a crecer dentro de él, que ocultaba muy bien bajo sonrisas amables y palabras de aliento, apareció cuando sus ojos se toparon con la diminuta falda escolar de Jimin que apenas le cubría algo de piel de los muslos.


一 Dígame… qué debería hacer… 一 susurró Jimin con la voz temblorosa, sus manitos apretando la tela de su falda mientras miraba a su maestro con los ojos atentos, como si estuviera a punto de recibir una lección.


Es la misma mirada que pone cuando abordamos una nueva materia en clases, pensó.


Namjoon le dedicó una sonrisa tranquila mientras apretaba los hombros de Jimin, dándole la confianza necesaria que requería su pequeño alumno.


一 Solo sigue mis órdenes, ¿Si? 一 murmuró mientras intentaba regular un poco su respiración y su polla. 一 Se sentirá bien si me haces caso y me comentas si algo va mal, ¿está bien?


Jimin simplemente asintió, levemente más relajado, y se quedó de pie esperando la siguiente instrucción mientras observaba con sus ojitos curiosos la forma en la que su maestro soltaba un suspiro tembloroso y se recostaba contra la silla vacía de su escritorio. Se sonrojó cuando el señor Kim separó ligeramente sus piernas, un bulto creciendo en su entrepierna.


一 Quítate la blusa 一 Namjoon susurró, dedicándole una sonrisa mientras rozaba con sus dedos su polla endurecida.


Jimin jadeó suavemente con los ojitos abiertos, como si no pudiera creer que ahora su maestro le estuviera pidiendo ese tipo de cosas porque… sinceramente, no había analizado que para tener sexo tenía que desnudarse.


Sin embargo, como el buen alumno que seguía y acataba órdenes sin quejarse, Jimin se sonrojó furiosamente, mientras mordía y humedecía sus labios gorditos con su lengua rosada antes de comenzar a desabotonar su blusa hasta que la tela blanca cayó al suelo, su pecho quedando completamente desnudo y a merced de la mirada hambrienta de su profesor.


La polla de Namjoon palpitó dentro de sus pantalones ante la imagen celestial frente a él. Los pequeños y rosados pezones de Jimin se erizaron por la sutil brisa del aire acondicionado y Namjoon no podía pensar en otra cosa que chuparlos hasta dejar moretones y bañarlos con su semen.


Maldición.


Su pequeño Jimin se veía tan adorable mientras evitaba su mirada, cruzando sus manitos sobre su estómago y balanceando sus pies, como si estuviera esperando algo, como si…


一 Nunca había estado frente a algo tan hermoso 一 logró murmurar su maestro, aún hipnotizado por la belleza de su joven estudiante, y Jimin sonrió confiado luego del halago, pero aún así no se atrevía a mirar directamente al mayor. 一 ¿Te sientes cómodo? 一 susurró nuevamente con la voz estrangulada, mientras desabrochaba su pantalón para dejar de asfixiar su adolorida polla.


Jimin asintió nuevamente antes de levantar la mirada y encontrarse al señor Kim, tocando perezosamente su polla sobre la tela de su boxer. Su respiración se volvió ligeramente acelerada mientras veía los largos y delgados dedos de su maestro estimular su polla. Jadeó con suavidad al sentir cosquillas en su vientre.


一 Acariciate, ¿mh? 一 pidió con los ojos brillantes, llenos de lujuria.


No sabía qué hacer realmente. Jimin nunca había visto o presenciado alguna interacción sexual, ni siquiera porno. Bueno, quizás sí abrió el link que le envió su novio hace un par de noches, pero lo cerró automáticamente con las mejillas sonrojadas cuando una chica rubia de grandes tetas se tocaba frente a la cámara.


Sus pequeñas manitos temblaron, no quería defraudar a su profesor de literatura siendo un niño tan ignorante, sobre todo porque la idea había sido de él. Así que miró a Namjoon con un pequeño puchero mientras tocaba suavemente la tersa y suave piel de su estómago.


Namjoon observó casi con ternura la confusión e inexperiencia de su alumno pero eso no pudo suprimir la oscura fantasía de destrozarlo, en cambio, decidió ayudarlo. 一 Aprieta tus pezones…


Un placer indescriptible bañó el diminuto cuerpo de Jimin cuando sus deditos apretaron sus pezones rosados y erectos. Namjoon vio los ojitos de su alumno llenarse de lágrimas mientras tocaba superficialmente sus pezones inmaduros siendo estimulados por primera vez en su vida. Un pequeño gemido abandonó los labios gorditos de Jimin y Namjoon juró por todos sus antepasados que llenaría de semen cada centímetro del rubio.


一 S-señor Kim… 一 jadeó Jimin cuando uno de sus deditos apretó un poco más fuerte su pezoncito y sus muslos se frotaron entre sí, aún de pie frente a su maestro.


一 ¿Se siente bien? 一 gruñó cuando notó una de las manitos de Jimin bajar hasta tocar su coñito sobre la tela de la falda, sus movimientos volviéndose un poco más erráticos y necesitados.


Jimin se sonrojó hasta las orejas mientras sus muslos se seguían frotando. Su expresión se volvió ligeramente tímida cuando sus dedos tocaron accidentalmente su clítoris hinchado y miró a su maestro con necesidad.


Namjoon observó asombrado el repentino cambio en la expresión de su alumno y jadeó cuando le dio un apretón demasiado fuerte a su sensible polla.


一 Dime… dime como se siente, Jimin 一 gruñó al ver la carita sonrojada del menor, su cabello ligeramente desordenado y una pequeña mancha creciendo sobre la tela de su falda.


一 Extraño… 一 susurró con voz chiquita. 一 Me siento extraño “ahí”, señor Kim… ¿Es malo? 一 añadió con una expresión tan confundida y preocupada que Namjoon no pudo pensar más allá de enterrar su polla en él.


¿Se estaba volviendo en un cavernícola o qué?


一 Déjame ver, ¿si?


Jimin dudó un poco antes voltearse, inclinando su bonito y gordo culo apenas cubierto por la corta faldita en dirección a la cara de su maestro, mientras se inclinaba sobre la madera del escritorio.


一 ¿A-así está bien, Señor Kim?


La polla de Namjoon palpitó con violencia cuando sus ojos se encontraron con la fina y delicada tela de la blanca ropa interior de su pequeño Jimin, que apenas cubría sus gorditos labios vaginales.


一 Dios mío 一 jadeó mientras sus manos picaban por colocarlas sobre la suave piel de su alumno.


一 ¿Hay… hay algo mal? 一 escuchó la vocecita de Jimin, tan ingenua e inocente porque realmente no sabía nada de educación sexual.


Namjoon rio para sí mismo con un poco de maldad, al ver temblar las delgadas piernas del menor. Acarició su gorda y enorme polla a través la tela mientras devoraba a la distancia el coño del adolescente frente a él.


No podía creer que alguien tan joven podría verse tan delicioso pero era lo que siempre había soñado; Someter a un dulce e inocente estudiante bajo sus enormes manos y por qué no, ahogarlo con su polla hasta llenarlo con su caliente semen.


La imagen mental solo le hizo soltar un gemido suave.


Masajeó un poco más su polla y se acercó a Jimin, quién seguía inclinado ante él, como si solo fuera una puta necesitada de polla.


一 Todo está bien, Jimin 一 respondió con la voz gruesa y ronca, tan cargada de excitación que solo causó que su pequeño alumno apretara los muslos mientras una diminuta mancha comenzaba a crecer donde se encontraba su agujerito. 一 ¿Qué sientes?


一 Se siente… muy mojado señor Kim.. 一 susurró mientras separaba ligeramente sus muslos, colocándose de puntitas para que su culo quedaba completamente descubierto por la falda. 一 ¿Puede la mancha húmeda, señor Kim? ¿Qué significa? Siento como si me hubiera orinado…


La mancha húmeda crecía justamente donde el diminuto y estrecho agujero virgen de Jimin debería estar y la boca se le hizo agua. Necesitaba enterrarse en él. Necesitaba colocar su boca sobre ese coño y chuparlo hasta que se corriera.


Namjoon jadeó al verla, sin embargo, y por fines netamente de aprendizajes, la ignoró.


一 ¿Cuál mancha, Jimin? No veo nada. 一 Escuchó un sonidito triste por parte del adolescente y sonrió.


一 ¿Puede acercarse a verla, señor Kim? realmente quiero saber por qué pasa eso… 一 susurró tan curioso mientras observaba a su maestro, quien seguía estático detrás de él. 一 Nunca me había sentido húmedo.


Y Namjoon sabía que no debía hacer ningún movimiento repentino para no asustar a su virgen alumno pero… no podía resistirse si tenía la imagen del inmaduro coño tan necesitado de él.


一 Estás excitado…一 susurró 一 Estás tan necesitado de polla, Jimin…


Cerró la distancia y se dejó caer de rodillas ante el culo expuesto de su alumno. Agarró con ambas manos la suave carne y la amasó un poco antes de enterrar su cara ante el caliente coño.


Fue glorioso.


一 S-Señor Kim… 一 Jadeó Jimin cuando su maestro deslizó su nariz y boca por la húmeda tela que lo separaba de su estrecho agujero. Sus piernas temblaron un poquito más y el movimiento solo hizo que Namjoon frotara y enterrara aún más su nariz y lengua en su sensible piel.


Namjoon gruñó y enterró aún más los dedos en el culo del menor, abriéndolo para él, su necesitada lengua paseandose entre ambos agujeros y chocando suavemente contra el clítoris de Jimin.


Un nuevo gemido escapó de los labios de su estudiante y Namjoon sabía el desastre que debía ser ahora, a pesar de que apenas lo había tocado un poco. No podía imaginar la cara de Jimin cuando finalmente colocara toda su polla dentro de él.


Eso no fue suficiente para ninguno de los dos, y Jimin sintió las enormes manos de su profesor engancharse en la frágil tela de su ropa interior, jalando con fuerza hasta que la rompió en dos, dejando a la vista su bonito e hinchado coñito.


一 Joder 一 Namjoon jadeó cuando tomó entre sus pulgares los rosados labios vaginales de Jimin para abrir y ver el estrecho agujerito brillante junto al inmaduro clítoris, la imagen casi hizo que se corriera ahí mismo. 一 Mierda Jimin, eres tan pequeño y apretado…


Jimin se sonrojó.


Siempre le habían gustado los halagos del señor Kim pero ahora… ahora era todo tan diferente. No podía entender del todo lo que su maestro estaba haciendo o las cosas que murmuraba mientras deslizaba sus dedos por sus sensibles y rojizos pliegues, solo sabía que necesitaba aún más.


Su silenciosa petición fue cumplida cuando sintió la caliente lengua del señor Kim enterrarse directamente contra su estrecho y diminuto agujero. Jimin se sobresaltó sorprendido ante la nueva sensación, sus ojitos llenándose de lágrimas mientras sentía las manos del señor Kim amasar su culo mientras chupaba con emoción sus pliegues, metiendo su lengua una y otra vez dentro de él.


一 Voy a llenarte de semen, ¿mh? 一 escuchó la voz ronca de su maestro, directamente contra su sensible clítoris y Jimin solo pudo chillar cuando sintió los dientes del señor Kim contra su bolita de nervios.


A Namjoon siempre le había gustado chupar la vagina de sus parejas y probar un coño virgen y adolescente solo despertaron cosas terribles en él. Chupó y mordisqueó con fuerza la sensible piel de su alumno, mientras disfrutaba de los sonidos ahogados que su pequeño Jimin soltaba. No tuvo que pasar mucho tiempo antes de que el cuerpo de Jimin se encendiera en llamas, una sensación tan nueva y desconocida que lo hizo gritar con fuerza mientras su coñito soltaba todo el juguito para su maestro, sus piernas temblando con violencia.


Kim siguió chupando el sobreestimulado clítoris del menor luego de beber toda su corrida y fue simplemente celestial.


一 Eso fue tan bueno, ¿no? 一 murmuró mientras se levantaba y bajaba su ropa interior, acariciando su adolorida y rojiza polla, tan jugosa debido al pre semen que bañaba la punta. 一 ¿Quieres más?


Jimin simplemente asintió. Su cuerpo se sentía pesado y somnoliento, en una posición tan vulnerable que dejaría que su maestro se lo follara una y otra vez hasta que se volviera adicto a su polla.


Namjoon sonrió y escupió su polla, masturbándose un par de veces antes de acercarse nuevamente al cuerpo de su estudiante, arrastrando la cabeza rojiza de su gordo pene entre los pliegues de su Jimin. Jadeó cuando notó la tremenda diferencia de tamaños, el grosor de su polla fácilmente podría ser la muñeca de su estudiante pero eso solo le hizo gotear aún más. Sólo quería enterrarse en él hasta hacerlo llorar.


一 ¿Quieres la polla de tu maestro? 一 susurró mientras se frotaba contra el coño empapado de Jimin 一 ¿Quieres que el señor Kim te llene con su polla y semen?


Su alumno no respondió, pero su cuerpo entero temblaba ante la necesidad creciente de tener algo en él llenándolo. En su enorme maestro follandolo sin parar.


El bonito gemido que salió de sus rojizos labios solo hicieron que Namjoon maldijera. Agarró con fuerza su polla y la alineó contra el estrecho y resbaladizo agujero de Jimin.


一 Sé un buen niño y no grites 一 murmuró cuando comenzó a forzar su polla dentro del diminuto agujero.


Una vez que estuvo adentro, Namjoon se quedó quieto intentando calmarse. Era el coño más apretado en el que se había metido y jadeó un poco cuando sintió el vientre de su alumno abultarse por la enorme polla que tenía dentro de él. Dolía como el infierno, pero las paredes vaginales de Jimin lo succionaban tan bien y era tan malditamente cálido.


Escuchó el llanto bajito de su alumno y se inclinó sobre el pequeño cuerpo bajo él para acariciarle los pezones, en un intento de relajarlo. Daría lo que fuera por ver la carita inocente de Jimin tan destrozada.


Luego de unos segundos, Jimin se recostó aún más contra el escritorio de madera de su profesor, en una posición tan sumisa y Namjoon comprendió de inmediato lo que quería mientras Jimin movía levemente las caderas.


Agarró la cintura de su pequeño con fuerza y salió de él lentamente antes de volver a empujar su polla. Jimin solo gimió cuando su maestro comenzó a follarlo a un ritmo lento, pero poco después las penetraciones se volvieron más fuertes y los sutiles gemidos de Jimin se volvieron en gritos.


Namjoon no perdió el tiempo intentando que su alumno se acostumbrara a tener una enorme polla dentro de él, no pudo hacerlo. El coño era tan estrecho y tan rosadito que sería un completo desperdicio no destrozarlo como él quería. Simplemente no podía evitarlo, le encantaba el sexo rudo y no tendría compasión con el menor, sobretodo porque llevaba años masturbandose a solas y era el adolescente bajo él el que había suplicado para ser llenado de polla.


Su excitación creció aún más cuando percibió un débil hilito de sangre bañar su polla mientras seguía con sus embestidas violentas. Y Jimin sonaba tan lindo cuando gritaba de placer, que eso solo le hizo ser aún más bruto, enterrando sus dedos en las caderas que comenzaba a dejar moretones marcados.


一 Mh, ¿ya te vas a correr? 一 gruñó mientras besaba toda la espalda descubierta de su alumno, sintiendo las piernas de Jimin temblar con cada penetración y mordisco. 一 Córrete para tu maestro, ¿mh? Córrete para mí


Con un par de embestidas más, Jimin se encontraba chorreado por segunda vez. Su coño apretando la enorme polla de su maestro mientras todo su cuerpo se sacudía por los movimientos bruscos del señor Kim.


Namjoon folló a Jimin a través de su orgasmo, enterrándose profundamente una y otra vez mientras sentía los chillidos adoloridos del menor.


Largas tiras de semen caliente y espeso llenaron el coño de Jimin una vez que Namjoon alcanzó su propio orgasmo. Jadeó sin aliento mientras seguía apretando las caderas de Jimin, follandolo hasta la sobre estimulación de ambos.


一 Mierda 一 gimió cuando retiró su polla, observando cómo caía del abusado y rojizo agujero una exquisita mezcla de semen, sangre y líquido.


Namjoon le dió una suave palmada en el culo de su estudiante antes de voltearlo y acariciar las mejillas bañadas en lágrimas.


Jimin se veía destrozado. Su cabello desordenado, sus ojitos rojos al igual que su nariz luego del llanto. El corazón de Namjoon se estrujó porque quizás se había sobrepasado con su pequeño estudiante. Pero su tristeza y preocupación no duraron mucho cuando Jimin lo miró, con la vista nublada y desenfocada por el placer y le sonrió.


一 Gracias… Gracias, señor Kim 一 logró murmurar con la voz rota, luego de los gritos de placer. 一 ¿Podemos… podemos hacerlo otra vez?


Antes de que el señor Kim respondiera a su petición, la puerta de la oficina fue golpeada con suavidad antes de ser abierta por el señor Jeon. Notó cómo la mirada de su maestro de deportes se volvía salvaje cuando se centró en el coño recién follado, todo brillante y exquisito.


Jimin separó sus muslos un poco más.


Quizás el señor Kim no es su único maestro favorito, pensó.