unique
Jisung en verdad no querĂa ir a esa fiesta, para ese momento ya estaba vestido y un poco maquillado. Su amigo, FĂ©lix, habĂa insistido tanto en ir que le habĂa quemado el cerebro y por eso terminĂł aceptando.
podĂa sentir la sonrisa de su amigo a sus espaldas pero no podĂa importarle menos, irĂa a la fiesta, estarĂa una media hora y luego volverĂa ya que FĂ©lix estarĂa ocupado con su amigo con derechos y lo dejarĂa tirado como lo venĂa haciendo desde hace unas semanas.
una vez llegaron a la casa que estaba un poco alejada de todo se adentraron sintiendo la mĂșsica sonar desde afuera a un volumen exageradamente alto. Fueron a la cocina a buscar un par de vasos ya que cada uno debĂa llevar lo que iba a consumir y no a todos les gustaba lo mismo, por lo que para evitar que alguien la pasarĂĄ mal habĂan acordado aquella regla.
para las dos hora FĂ©lix habĂa desaparecido como de costumbre con Hyunjin, mientras que Jisung habĂa estado con unos conocidos que le habĂan quitado las ganas de irse por lo que prefiriĂł alargar el tiempo que se quedarĂa.
âmuĂ©vete sung, disfruta âgritĂł uno de los chicos y este le hizo caso, moviĂł las caderas al ritmo de la mĂșsica y de pronto estaban todos gritando animĂĄndolo a bailar mĂĄs.
sin darse cuenta ya estaba con uno de los que pronto serĂan amigo -ya que le habĂa caĂdo demasiado bien- con las piernas entrelazadas e iban bajando poco a poco con un movimiento de caderas.
podĂa sentir las manos grandes aferradas a su pequeña cintura haciendo presiĂłn contra el otro cuerpo para poder bajar aĂșn mĂĄs sin tener inconvenientes por las rodillas.
âÂĄbailas muy bien! âalagĂł el contrario y el menor solo sonriĂł y pegĂł aĂșn mĂĄs su pecho hacia el otro. quizĂĄs esta noche tambiĂ©n podrĂa divertirse un poco.
al terminar la canciĂłn se separĂł y siguiĂł bailando por si solo con unas chicas que tambiĂ©n formaban parte del cĂrculo en el cual estaba.
sintiĂł una mano en si cintura y una voz en su oĂdo que lo hizo paralizarse por unos segundos.
âpermiso âdijo suavemente y antes de que pudiera sacar su mano fue tomada por Jisung quien la apretĂł por un segundo
âminho âsusurrĂł pero fue audible, aĂșn por la mĂșsica, por el otro.
âjisung, tanto tiempo âlo mirĂł desde atrĂĄs sin sacar la mano que era tomada por el menor de manera fuerte.
âdigo lo mismo ây sin quererlo aflojĂł su agarre y por fin se deciso el agarre en su definida cintura.
con una Ășltima mirada Minho se perdiĂł entre las personas y Jisung sintiĂł sus ojos humedecerse. bien, no lo habĂa superado, en absoluto. iba a matar a FĂ©lix en cuento pudiera.
sacudiĂł su cabeza y siguiĂł bailando con los demĂĄs y en cuestiĂłn de segundo habĂa olvidado lo que hace momentos habĂa pasado.
en algĂșn momento que desconocĂa habĂan terminado en el medio de lo que serĂa la "pista". ahora solo habĂan quedado tres, un chico, una chica -que no conocĂa sus nombres- y Ă©l.
en un descuido -ya que se habĂa volteado a ver si encontraba a sus otros amigos- las dos personas que tenĂa en frente estaban besĂĄndose como si el mundo se acabarĂĄ.
por unos segundos se quedĂł en shock al presenciar eso pero luego solo levantĂł los hombros y siguiĂł bailando solo ignorando que los tenĂa a menos de diez centĂmetros.
âpermiso âesa voz y ese toque sobre su cintura lo hicieron paralizarse por segunda vez.
âotra vez tu âle sonriĂł a boca cerrada.
âque puedo decir, necesito pasar âdijo y apretĂł su cintura tirando de Ă©l âacompåñame, veo que tus amigos estĂĄn algo ocupados.
sin decir nada Jisung lo acompañó hasta afuera donde la mĂșsica no era tan fuerte. âÂżque has estado haciendo?
preguntĂł para matar un poco el silencio incĂłmodo que se habĂa formado entre los dos.
âlas universidad me mantuvo ocupado estos meses, no hay mucho la verdad. Âżtu?
âpasĂ© mucho tiempo con felix, la verdad que yo sĂ descuidĂ© un poco mi cursada. âsin querer notĂł la mirada de culpa que tenĂa Minho. âno me mires asĂ, no es como si fuera tu culpa.
âlo es... es mi culpa todo esto âse apenĂł y tomĂł uno de los cigarrillos que aĂșn quedaban en la caja y le ofreciĂł uno a Jisung quien aceptĂł y lee no pudo disimular su sorpresa.
el menor sacĂł un encendedor de su bolsillo y Minho aĂșn sorprendido lo mirĂł con confusiĂłn.
âcomencĂ© a fumar de nuevo, no lo pude evitar. esos dos años se fueron al carajo. âhizo referencia a los años que llevaba limpio.
âsi pudiste hacerlo una vez podrĂĄs hacerlo de nuevo. âanimĂł aunque no sabĂa si servirĂa en realidad.
âno lo creo, he estado algo ansioso Ășltimamente.
sin decir mĂĄs palabras se acabaron el tabaco con largas caladas.
una vez terminaron solo se quedaron viendo por unos segundos admirando la vestimenta del contrario. Jisung tenĂa un pantalĂłn negro ancho, un cargo mĂĄs especĂficamente que apenas y se sostenĂa de sus caderas, acompañaba eso con un top que cubrĂa apenas sus tetas dejando al descubierto su plano abdomen y su fina y torneada cintura, en sus pies solo tenĂa unos borcegos que hacĂa juego con todo el outfit. dejando a Minho con la boca completamente abierta admirando todo lo que podĂa y tenĂa a la vista.
Minho por su parte tenĂa unos pantalones bĂĄsicos de jean oscuro, una remera blanca junto a sus vans botita y una campera algo abrigada. Jisung solo podĂa admirarlo, lee siempre habĂa sabido vestirse de una buena manera, tanto que hacia casi babear a han.
una brisa algo fuerte llegó a ellos, estaban cerca del invierno y por las noches siempre estaba fresco por lo que iban un poco abrigados pero no tanto para no dañar la imagen.
âven âminho estirĂł sus brazos y Jisung fue rĂĄpidamente a ellos para que el mayor lo tapara con la campera y lo abrazara para calmar un poco el temblor que este tenĂa sin siquiera darse cuenta.
ninguno dijo nada y solo se aferraron aĂșn mĂĄs al contrario sintiendo el miedo calar por sus huesos ante la idea de que el contrario se separara.
pasaron minutos y minutos y ninguno se separaba, Jisung habĂa tomado con fuerza la remera blanca y la habĂa empuñado con sus manos mientras que Minho lo tenĂa agarrado de la cintura dejando suaves caricias sobra su espalda baja.
âminho.
âÂżmmh?
âte extraño... lo hago demasiado. âcerrĂł los ojos fuertemente al no recibir respuesta y cuando quiso separarse fue abrazado fuertemente.
âyo tambiĂ©n te extraño, sung. no sabes cuĂĄnto. ây con eso el silencio se hizo presente de nuevo entre ellos con la diferencia que Minho de vez en cuando dejaba suaves besos en su frente y a veces los prolongaba.
jisung levantĂł su cabeza que estaba apoyada en el pecho de lee por su diferencia de altura y sin siquiera hablar o pedir permiso fue besado de manera lenta y suave.
habĂan extrañado tanto ese toque de sus cuerpos que cuando el beso se volviĂł mucho mĂĄs intenso y agresivo no pudieron evitar ir hacia un rincĂłn de aquĂ©l lugar para poder sentirse mucho mĂĄs cĂłmodos.
han habĂa terminado contra la pared siendo besado bruscamente por su ex quien no soltĂł su pequeña cintura.
las manos de ambos vagaban por el cuerpo ajeno y solo podĂan suspirar del placer y hacer pausas muy pequeñas para poder respirar y volver a juntar sus labios.
âvamos a otro lugar. âdijo lee con la respiraciĂłn un poco agitada y jisung solo pudo asentir siendo jalado por casi toda la casa hasta llegar a la parte de arriba de aquella vivienda
entraron a la habitaciĂłn que encontraron sin seguro y lo primero que hicieron fue besarse de nuevo, necesitaban sentir al otro contra su cuerpo. anelaban ese momento.
Minho apoyĂł al menor sobre la puerta y tomando con una mano su cintura para que no se separara y con la otra cerrĂł la puerta con seguro, no querĂa que nadie se atreviera a interrumpirlos ni a mirar el cuerpo de jisung. No despuĂ©s de tanto tiempo.
con cuidado lee fue retrocediendo hasta que la parte trasera de sus rodillas tocĂł el borde de la cama, se separĂł por un segundo para admirar el rostro de su ex en la habitaciĂłn oscura pero que dejaba ver muy bien la silueta de jisung.
se sentĂł en el borde de la cama y sin despegar su vista de aquellos labios carnosos atrajo a su menor para sentarlo sobre su regazo.
cuando ambas piernas estuvieron a los costados de su cadera se permitieron volver a besarse sintiendo las manos del otro recorrer su cuerpo.
jisung pasaba sus manos desde los hombros hasta la nuca donde tomaba un par de mechones para luego tirarlos al sentir como lee apretaba su cintura o de vez en cuando su trasero.
habĂa extrañado demasiado las manos de lee sobre el, no por el hecho de que lo suyo era meramente sexual sino porque se sentĂa completamente seguro cuando estĂ© lo rodeaba y se mantenĂan asĂ.
jisung hizo presiĂłn para poder hacer que el cuerpo de su ex quedarĂĄ totalmente recostado y el encima para poder relajar un poco su cuerpo.
sentĂan que estaban horas y horas besĂĄndose pero no querĂan separarse de aquel momento. necesitaban eso, necesitaban sentirse, besarse, amarse.
con cuidado minho fue metiendo sus manos dentro del top para poder tomar entre sus manos las tetitas de jisung y apretarlas cuando el beso se tornĂł a uno mucho mĂĄs necesitado, mucho mĂĄs exigente.
âminho, te necesito âdijo sobre sus labios y eso fue suficiente para que lee volteara sus posiciones y dejar a jisung bajo su cuerpo.
con cuidado sacĂł el top dejando a la vista tus tetitas quienes rebotaron felices hacia afuera con los pezones erectos por los apretones que Minho habĂa dejado anteriormente.
en su cuello chupó pequeñas porciones de piel hasta crear marcas y fue bajando hasta que tuvo uno de los pezones rosas en su boca. ambos gimieron de gusto: uno por tener aquella teta en su boca y el otro por sentir como esta es estimulada después de tanto tiempo.
ây-ya dĂ©jate d-de juegos.
Minho sin prestarle atenciĂłn dirigiĂł sus labios habĂa el abdomen de jisung y estuvo besando y mordiendo pequeñas porciones de piel en lo que sacaba el pantalĂłn que este traĂa puesto y solo dejaba en ropa interior.
sin decir nada se saco la remera que el mismo traĂa puesta y desabrochĂł sus pantalones pero no sĂ© los sacĂł, necesitaba estar cerca de jisung de nuevo. no importaba si el trabajo estaba a medio hacer.
han, quien estaba semi desnudo, se achicĂł un poco ante la penetrante mirada del mayor pero se relajĂł al sentirlo acercarse y besar tiernamente sus labios.
âme encantas, realmente lo haces. âjadeĂł contra sus labios al fingir una embestida sobre el coñito de su pareja sin cubierto.
ây tu a mi, mucho. âmordiĂł sus labios al sentir otra potente embestida y se restregĂł suavemente contra el mientras sus manos apretaban sus hombros y a veces paseaban por su espalda.
volvieron a separarse y esta vez fue jisung quien dio vuelta las posiciones para poder quedar a la altura del miembro de minho, sacĂł su pantalĂłn con la ropa interior dejando a la vista aquel trozo de carne que amaba.
sin mĂĄs se lo llevĂł a la boca disfrutando de su savor y grosor. gran parte de su relaciĂłn se habĂa basado en tener esa polla en su boca y el de rodillas aceptando todo lo que Minho le podĂa dar.
besĂł le punta del glande y lo succionĂł oyendo un jadeo por parte de lee, casi sonriendo lamiĂł desde la base hasta la punta y volviĂł a introducir su pene hasta que pudo sentir la pelvis de Minho cover contra su nariz.
âsigue, bebĂ©, sigue. âgimiĂł y ayudĂł al menor a subir y bajar sobre su miembro hasta que estuvo por correrse. âj-jisung, detente.
han, quien seguia subiendo y bajando, ignorĂł el llamado y comenzĂł a hacerlo mĂĄs fuerte y mĂĄs rĂĄpido ganandose un gemido por parte de su ex y una buena cantidad de la semilla sobre su lengua.
âsigue igual que siempre âdijo una vez tragĂł todo lo que fue depositado en su boca y haber lamido sus labios pora limpiar todo lo que se escapĂł.
rĂĄpidamente fue dado vuelta y en un abrir y cerrar de ojos tenĂa a su ex entre sus piernas besando cortamente sus muslos. poco a poco Minho fue llevando sus labios habĂa el vaginita de jisung y besĂł sobre la tela todo lo que podĂa. lentamente sacĂł aquella prenda para poder probar mĂĄs a gusto el sabor del que habĂa sido privado esos meses.
con la parte plana de su lengua lamió desde su entrada hasta su clitoris besando este para después repetir lo mismo un par de veces mås.
âm-minho, mĂĄs, mĂĄs.
lee profundizĂł un poco mĂĄs su lengua para poder sentir aquĂ©l jugo que salĂa de la entrada de su ex, oyendo los gemidos que dejaba salir sonriĂł al saber que era Ă©l quien quien provocaba esos sonidos.
chupĂł entre sus labios la bolita de nervios y pasĂł su lengua un par de veces hasta que fue tomado del cabello bruscamente y jalado aĂșn mĂĄs hacia aquella parte de Jisung.
finalmente se separĂł cuando sentĂa que han iba a llegar al orgasmo y mientras lo miraba con la respiraciĂłn agitada dejĂł caer una de sus manos sobre todo su coñito no tan fuerte viendo el espasmo con el que su cuerpo fue invadido.
âno tengo condones, mi amor. âhan cerrĂł los ojos al sentir otra palmada pero esta vez en su muslo y luego como este era apretado para aliviar un poco el dolor que sentĂa en esa zona.
âhazlo a-asĂ, no serĂa la p-primera vez âpermitiĂł y Minho se puso encima suyo para poder besar aquellos labios carnosos que estaban lastimados gracias a las morididas que jisung en medio del placer se habĂa dado.
âestas seguro? no quiero lastimarte, no tenemos lubricante âel menor asintiĂł y lee solo pudo verlo a los ojos siendo correspondido perdiĂ©ndose en el otro. unos segundos bastaron para comenzar de nuevo con los besos y mordidas en el cuello del contrario y aquellos jadeos y gemidos que eran soltados con el fin de exitar aĂșn mĂĄs.
âminho, p-por favor âjadeaba el menor mientras sentĂa como el glande de la polla de su ex rozaba constantemente desde su clĂtoris hasta su entrada trasera.
âÂżlo quieres bebĂ©? dime cuĂĄnto âjadeĂł cerca de los labios carnosos que tenĂa Jisung y tomĂł el inferior entre sus dientes para luego tirarlo de manera que le sacĂł un sonido de dolor al contrario.
âmucho, m-minho, ya hazlo âsus ojos involuntariamente se cerraron cuando sintiĂł como el mayor hacia presiĂłn sobre su entrada y luego adentraba el glande pero rĂĄpidamente los volviĂł a abrir al sentir como se retiraba.
âlo siento, no te escuchĂ© âjugĂł con el autocontrol que tenĂa su ex y el mismo.
âpĂșdrete Minho âlo mirĂł mal y lo Ășnico que pudo asimilar era como lee se habĂa tirado arriba de Ă©l para besarlo de manera lenta a la vez que ingresaba en su interior de la misma forma.
âsiempre tan estrecho y hĂșmedo âhizo un camino de besos hĂșmedos y tronados desde su mejilla hasta su cuello donde succionĂł creando una marca mĂĄs.
ât-tan grande como siempre âle dijo en vez a Minho y este sonriĂł levantando y bajando las cejas.
Lee sin poder evitarlo moviĂł sus caderas hacia atrĂĄs para sacar unos pocos centĂmetros de la entrada de su ex y volver a entrar de manera lenta escuchando el gemido bajo que dejĂł ir Jisung.
âmi vida âjadeĂł al sentir como el coño se apretaba a su alrededor y como lo humedecĂa mĂĄs âdime que sigo siendo el Ășnico.
pues desde que se separaron hace seis meses cada uno habĂa hecho de la suya manteniendo el contacto cero, pero por parte de Minho no habĂa logrado superar a Jisung, habĂan tenido una relaciĂłn de dos años y medio pero esa mitad de año sentĂa que se morĂa, lo extrañaba y necesitaba tanto.
âs-solo tu âgimiĂł al recibir otra embestida, tenĂa los ojos llorosos -no sabĂa si era del placer que estaba sintiendo en ese momento o por la nostalgia que le dio tener a Minho enfrente suyo nuevamente- estaba un poco despeinado y Minho habĂa abierto una de sus piernas hacia un costado mientras que la otra la habĂa subido a su hombro para poder llegar de mejor manera al punto g de Jisung.
âeso es, lindo. tĂłmalo todo âsusurrĂł y comenzaron las verdaderas embestidas, han rebotaba hacia arriba con cada golpe que recibĂa su pobre coñito rojizo por el juego previo, los azotes y ahora por el intruso que se adentradaba con fuerza dentro de Ă©l.
âm-minho, m-mĂĄs, mĂĄs, sĂ âcerrĂł los ojos mientras su uñas se enterraban en los muslos carnosos de su ex sintiendo como este apretaba el agarrĂ© que tenĂa en su muslo que estaba contra su pecho por la piernas que tenĂa en el hombro y enterraba sus uñas en la cintura estrecha de su ex.
sin poder decir nada lee solo se concentrĂł en la cara de puro placer que tenĂa han en ese momento y golpear las piernas carnosas que estaban a su disposiciĂłn.
âm-min ÂĄah! sĂ, sĂ, q-quiero ÂĄMinho! âgimiĂł fuerte al sentir como su ex golpeaba fuertemente su interior y sus muslos tambiĂ©n âÂĄarriba!
âÂżarriba amor? âobtuvo un asentimiento de su parte y los girĂł de modo que han estaba a horcajadas aĂșn teniendo el miembro de Minho dentro suyo y este estaba sentado apoyĂĄndose con uno de sus brazos mientras que el otro estaba rodeando la pequeña y suave cintura de Jisung.
el menor empezĂł a moverse de forma circular y de adelante hacia atrĂĄs viendo a lee quien no lo miraba por estar viendo embobado sus tetitas.
âÂżlo disfrutas? âuna de sus manos se enrredĂł en el cabello que caĂa por la nuca y tirando levemente de Ă©l para ver cĂłmo Minho mordĂa su labio inferior
âcomo no tienes una puta idea.
sin decir mĂĄs Jisung comenzĂł a saltar sintiendo como el glande descubierto golpeaba constantemente su punto haciendolo poner sus ojos en blanco entre el placer.
sin poder evitarlo Minho dejĂł caer su mano pesada sobre una de las nalgas de su ex para luego apretar fuertemente aĂșn viendo como aquellas bolitas de carne rebotaban por los sentones de jisung.
âÂżp-por quĂ© eres t-tan bruto? a-ah, me dejas la cola r-roja. âse quejĂł sintiendo como lee repetĂa estĂĄ acciĂłn dos veces mĂĄs.
âeres delicioso, tus labios, tus tetas, tu coño, tu culo, tus muslos, todo tu âdijo y volviĂł a dejar caer su mano fuertemente ây no me vengas con que no te gusta, adoras que te tenga asĂ.
han puso los ojos en blanco al sentir como Minho lo atacaba con el movimiento de su cadera hacia arriba golpeando duramente su punto g.
âÂĄah! n-no, no p-pares, por f-favor. âgimiĂł sobre el oĂdo de lee y este solo pudo cerrar los ojos para no perder los estribos y causarle algĂșn daño como lo hacĂa cuando estaban juntos, solĂa ser un poco brusco con sus acciones ya veces dĂ©jeme a jisung adolorido y desgastado pero este no se quejaba ya que realmente le gustaba.
Minho rodĂł por la cama para dejar al menor sobre su espalda, asĂ tenĂa mucho mĂĄs rango de movimiento y ambos podĂan estar mĂĄs cĂłmodos.
ây-ya, âgimiĂł sin poder completar la frase debido a que lee entrĂł de una sola estocada ân-no voy a-a aguantar.
âyo tampoco, estĂĄs tan apretado. âjadeĂł y comenzĂł con las embestidas nuevamente.
una de las piernas de jisung estaba en su hombro y la otra a un costado dejĂĄndolo abierto y expuesto. Minho no desaprovechĂł la oportunidad y una de sus manos que estaba en su cintura sosteniĂ©ndolo bajĂł hasta su clitoris para poder frotarlo suavemente generando un contraste ante las rudas estocadas que su coñito recibĂa.
âm-minho, si s-sigues voy a correr-correrme. âlloriqueĂł ante las estimulaciĂłn pero fue ignorado.
âcorrete, hazlo. âante la voz dura y rasposa de su ex llegĂł al orgasmo con fuertes espasmos y rasguñando toda la piel contraria que tenĂa al paso. sus gemidos no fueron la excepciĂłn, llenaron la habitaciĂłn agena.
âÂĄMinho! ÂĄah! por f-favor. âlee habĂa dejado de estimular su bolita pero su punto g seguĂa siendo atacado y estaba a nada de sufrir una sobre-estimulaciĂłn que hace mucho tiempo no tenĂa.
Minho solo podĂa concentrarse en su propio placer, jisung sobre-estimulado era algo digno de ver y a este paso terminarĂa corriendose dentro de Ă©l.
âj-jisung, ya estoy por terminar âjadeĂł al sentir como era apretado fuertemente y con un asentimiento por parte del contrario y un contacto visual permanente Minho terminĂł por descargarse dentro de aquella entrada estirada y hĂșmeda.
se dejĂł caer y fue recibido por aquellos brazos desligados que siempre supieron abrazarlo.
âeso estuvo muy bien âdijo el menor intentando controlar su respiraciĂłn.
âmucho mĂĄs que eso âse levantĂł del pecho contrario y observĂł los ojos cafĂ©s de su ex y sin pensarlo mucho dijo âvuelve conmigo, realmente me haces mucha falta.
jisung sonriĂł enormemente y jalĂł de su nuca para poder besarlo cortamente. âestemos juntos, entonces. tu tambiĂ©n me haces mucha falta.
sin decir nada mås Minho salió del interior de su, ahora, pareja ocasionando un pequeño gemido por parte de este.
âpor cierto, de quien es esta habitaciĂłn?
âno tengo idea, solo se quĂ© ensuciamos sus sĂĄbanas. âel menor rio ante esto y solo permanecieron abrazados hasta que pudieron dormirse.









estuvo increĂble como siempre, gracias por la