— on the train : tete x extraños (boypussy)

Summary

Un vagón vacío, una colegiala urgida y un adulto caliente. ¿Buena o mala combinación? 𔘓 taebottom ࣪˖ 𖥻 ✧: adaptación ✧: diferencia de edades

Status
Complete
Chapters
1
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

☆ ú𝐧𝐢𝐜𝐨 ☆

El vagón estaba vacío.

Tae había llegado a la estación de trenes algo tarde, ya que se había quedado hasta el final de su clase para 'conversar' con su profesor de fisica elemental, cuando claramente hicieron de todo menos hablar. Su profesor le comió el coño y le metió los dedos, dejando que al final Tae le chupe la polla. Y feliz de haber obtenido algo de semen, Tae dejó el colegio atrás ya que si llegaba más tarde a la estación no encontraría trenes disponibles.

La salida era a las 6:30. Ella llegó 7:55 a la estación, con el último tren llegando justo a tiempo. Suspirando tranquila ella subió al vagón, tomando asiento en el solitario lugar. Mínimo llegaría en un par de horas a casa.

El tren esperó un par de minutos más, hasta que sus puertas se empezaron a cerrar, pero justo antes de que las puertas de ese vagón se cerraran por completo, ingresó un hombre con su maletín de cuero en una mano, al parecer cansado de haber corrido hasta encontrar el último tren de la noche.

La adolescente se quedó mirándolo, analizando al hombre de forma discreta. Supuso que el hombre tendria más de treinta pero menos de cuarenta, y que trabajaba en alguna oficina. El tipo se veía algo joven, de buen porte y bastante atractivo. Con su conchita húmeda, ella apretó las piernas, viendo al hombre subir su mirada hacia ella, Tae dando un ligero saludo con la cabeza, el hombre mayor haciendo lo mismo, tomando asiento frente a ella.

Y entonces el tren partió, con dos únicos pasajeros en uno de sus grandes vagones.

El viaje largo parecia ser ameno, de no ser porque Tae sintió su coñito tan húmedo y exitado. Sabía que estaba lubricando así porque ansiaba ser abierta, pues a esta hora ella suele estar en casa con la polla de su padre, o la de su primo o bien también la de su abuelo entre sus piernas, abriendo su conchita y estirándola hasta llenarla de semen.

Imaginándose a algunos de los hombres de su casa follarle el coño, Tae se deslizó en el asiento, viendo de soslayo al hombre cabizbajo que tenia enfrente. No le importó que en algún momento el tipo la vicra, así que solo abrió sus piernas sin disimulo alguno, arremolinando su faldita, sobándose por encima de la tela de su braga, apretando sus labios al no poder gemir tan fuerte para no 'despertar' al hombre que al parecer dormia frente a ella. Pero en poco tiempo eso dejó de importar, pues al hacer su braga a un lado y meterse dos dedos, no pudo evitar dejar escapar un par de gemidos y jadeos, sin ser consciente del hombre que la miraba.

"Ah... Uf... Uhm..." apretó los labios, intentado ver a través de su corta falda alzada y arrugada el cómo sus dedos entraban en su coño necesitado. Con su mano libre desabrochó su blusa escolar, revelando su corpiño que apretaba sus grandes tetas para su edad; después de todo era una adolescente de dieciséis años, tan hormonal.

Y entonces, sin querer, alzó la vista, viendo así al señor desconocido masturbando su no tan pequeña verga mientras la veía follarse el coño. Sacando sus senos de su sostén, Tae gimió en voz alta mientras se apretaba un pezón erecto, observando la polla del hombre, sus dedos moviéndose con más impetu en su empapada conchita.

El tipo tenía un buen tamaño y la polla lo suficientemente gorda como para abrirla. Y tras ese pensamiento, gimió otra vez, en voz alta, su pulgar maltratando su clítoris mientras alzaba las caderas con la punta de los pies en el piso, alzándose para frotarse más fuerte, queriendo llegar pronto a su orgasmo. Pero entonces no contó con que el hombre se arrastraría hasta llegar frente a ella, con su rostro frente a su empapado coño, mirando de cerca cómo se metia los dedos y lloriqueaba por una polla y por su orgasmo.

Soltando leves quejidos de placer, Tae acercó su conchita toda mojada hacia el hombre desconocido, quien no dudó en hundir su nariz en la vagina de la adolescente, quien soltó un gran gemido de lo gustosa que estaba porque el hombre se frotara en su conchita.

Y lloriqueando, ella hizo una excitante petición que sonó patética saliendo de sus labios, su voz temblando de placer.

"P-por favor, scñor, co-cómame el coño"

No lo tuvo que repetir dos veces. El hombre despegó su nariz de la mojada entrada, mirando con ojos lujuriosos a la adolescente.

"No sabes cuánto esperaba esas palabras, zorrita. Me comeré tu coño y te hará chorrcar mucho, niña" el hombre gruñó, jalando de las caderas de la chica, llevando las nalgas al borde, con la vagina de la chica a su completa disposición.

Entonces el escupió en la entrada, dió una lamida de arriba hacia abajo entre esos gordos labios de coño, con su lengua los separó, pasando por los pliegues internos de la chica hasta llevar su lengua hacia el clitoris desatendido y palpitante de la adolescente, chupándolo de inmediato.

Tae se arqueó, gritando de placer mientras alzaba su cadera para que el hombre siguiera mamando de su clítoris mientras que ella apretaba de sus tetas que chorreaban leche. Su madre le hacía tomar unas pastillas que producían hormonas para eso, y así poder amamantar a su abuelo, a su padre y a sus primos o a cualquiera que quisiera chupar de sus dulces tetitas.

"Ohhhhhhhh!" Gritó, arqueándose de nuevo. "¡Díos, sí, así! ¡Come tan bien de mi conchita!" Lloró, lágrimas de placer deslizándose por su rostro, sus ojos en blanco y la lengua afuera, con aquel hombre entre sus piernas devorándole hábidamente el coño. "Dios, no pare, no pare, ¡qué rico!" Sintió la lengua del hombre penetrar su entrada con dos dedos dentro y otros dos presionando su bolita de nervios. El hombre la siguió jodiendo así hasta que Tae tuvo un fuerte orgasmo, teniendo un squirt que mancho al hombre, el asiento en el que estaba y el piso del vagón, también orinando de lo sensible que estaba y lo que había estado aguantando desde que dejó el colegio.

"Ahhh" -suspiró gustosa. "Qué rico, señor. Comió tan bien de mi conchita, Uhmmm" gimió con los labios cerrados, sintiendo al hombre aún hurgando entre los jugos y la orina de su coño, deseoso de más, lo sentía. "¿No quiere follar mi coñito, señor?" Ofreció al separar su vaginita maltratada y abierta del rostro del tipo, abriendo su florcita para que el tipo la apreciara mejor, asintiendo desesperado, bajándose el pantalón y los calzoncillos para mandarlos a volar hacia alguna parte del vagón.

"Por apuesto. Pero también quiero que chupes mi polla, zorrita." Por fin habló el tipo. -"Abre esa boca y déjame llenarla con mi polla" Tae asintió, sentándose mejor para tomar la verga del tipo en su mano, frotando ésta antes de llevar el glande a su boca, dando ligeras lamidas a la cabeza de la polla para después dar largos lenguetazos por toda la extensión del falo hasta chocar con los vellos púbicos del hombre, metiendo el pene en su boca y empezando a chupar ansiosa.

El desconocido tiró la cabeza hacia atrás, disfrutando de cómo esa adolescente le chupaba la polla como una experta. Se preguntó entonces a cuántos le había mamado la verga también, y habrán probado de igual manera ese coño gordo, jugoso, tan codicioso cómo la mismísima ducña; esa vaginita depilada, limpia y con un olor rico, pues detectó que la conchita de la adolescente olía levemente a jazmín.

Tomando los largos cabellos de la chica, las hizo una coleta mal amarrada, tirando de ésta para así empezar a follar la boca de la adolescente, quién gemía al sentir la erecta polla deslizarse hasta su caliente garganta, relajándola para dar un mejor placer y un excelente servicio.

"Eres una putita tan buena, una zorrita envidiable, joder" el hombre movió más rápido las caderas.

"Ni las putas que se paran en la esquina chupan las pollas como tú, princesa. Lo haces tan bien" Fue brusco, embistiendo con brutalidad hasta que sus grandes bolas tensas y llenas de esperma golpearon el aire, vaceandose en la garganta de la adolescente, su semen ahogándola pues su polla seguía engullida hasta el fondo de la garganta.

El tipo sacó su verga de la boca de la adolescente, viendo algo de semen escurrir aún sobre su polla y de la boca de la chica, quien tosió antes de tragarse el semen que tenia en su paladar para después esparcir lo que caia de su mentón hasta esas grandes tetas adolescentes.

"Que ricas tetas, niña" El señor se acercó, tocando y apretando el busto adolescente a su antojo. Y entonces paró a la chica para después encorvarse, empezando a mamar de esos pezones que soltaban un raro liquido blanco de la punta, pronto descubriendo que era leche. Más gustoso, el hombre continuó chupando, escuchando a la fémina gemir con los labios cerrados.

El desconocido chupó a gusto las tetas llenas de leche de Tae hasta que estuvo satisfecho, llevando a la adolescente hacía el pasamanos del tren haciendo que Tae se sostuviera de ellos para alzar su pierna derecha, llevando su polla a la entrada del coñito de la chica.

"Voy a abrir tu coñito, bonita. Sé una buena chica y gime como la perra que eres" Gruñó, ingresando apenas la punta de su glande.

"O-oh, m-mm, si" Tae asintió, sosteniéndose con fuerza del barandal de metal.

Su camisa de colegio estaba arrugada y hecha todo un desastre mientras que su falda estaba de la misma forma, solo que enrollada hasta un poco más arriba de su vientre.

Entonces la penetración se dio, el tipo introduciendo su polla en el agujerito adolescente de Tae, abriendo su conchita de forma lenta pero rica, ella soltando un largo gemido en voz bajita, sintiendo el pene del hombre abrir sus paredes hasta llegar al fondo, rozando su cérvix.

Tae puso los ojos en blanco, sacando la lengua y gimiendo cuando las embestidas empezaron, no siendo para nada amables.

Los gemidos por parte del hombre adulto y de la adolescente no se hicieron esperar, llenando así de ruido el silencioso y casi vacío vagón a excepción de ellos dos.

Follaron. El hombre abusó de su coño adolescente con su gorda polla, tan grande. La llenaba de maravillas, que cuando puso una mano sobre su vientre, pudo sentir el leve bulto que se formaba allí. Pero justo antes de que tuviera su segundo orgasmo, el tren freno y las puertas se abrieron, pero en ningún momento ellos dejaron de follar. Tanto a Tae cómo al desconocido les pareció excitante ser vistos en pleno acto sexual, a nada de correrse.

Tae gimió con más ganas, viendo como tres hombres de casi la misma edad del tipo que estaba entre sus piernas ingresaban al vagón, viéndolos gemir y gritar con esa madura polla en ese coño floreciente. Los hombres parecieron levemente sorprendidos, al poco tiempo sus erecciones fueron notables después de ver a la adolescente y al hombre follar sin cesar a pesar de sus presencias. Pero definitivamente todo colapso cuando el hombre terminó en el coño de la adolescente, viendo las brechas de semen escaparse de esa mojada y maltratada conchita a la vez que la adolescente dejaba ir su orgasmo con un poderoso grito.

Puntos de semen y restos de squirt salpicaron el piso del vagón, y ellos solo observaron como la adolescente fue dejada sobre un asiento con las piernas abiertas y el coño lleno. "Buenas noches, señores" saludó Tae, jadeando. "¿Desean un turno?" Sonrió de forma ladina, viendo a los hombres sacar sus pollas para encaminarse hacia ella.

Así fue como Tae logró hacer que esos tres hombres más el primer desconocido la terminaran follando antes de llegar a casa, teniendo una doble penetración tanto vaginal como anal, disfrutando de sus hoyos y cuerpo ser cubiertos de semen y orina, además de tener tantos orgasmos fuertes que al final la dejaron exhausta y con el coño destrozado.

Al final, los hombres tuvieron que cargar a la adolescente, encargar un uber para que la dejaran en casa, uno de los tipos pagándole el taxi.

El viaje fue corto, salir del carro fue dificil debido a que Tae no sentía las piernas además de tener su cuerpo todavía manchado de esperma, con su uniforme a medias. Bajó del vehículo y se dirigió a la puerta, abriendo con su llave. Y al ingresar, no se sorprendió de ver a su madre saltando sobre la polla de su abuelo o a su padre follando a su prima Mimi.

Tae pasó directamente a su habitación porque estaba cansada y satisfecha. Pero definitivamente no se esperó encontrar a su primo Jungkook y a su tío Seokjin en su cuarto, esperándola ansiosos para poder follarla.

Tae no se negó, dejándose follar por su tío y primo.

Quizás no había sido tan malo llegar tarde a la estación de trenes, ni mucho menos tener sexo en el tren.

Su conchita hambrienta y ella terminaron muy satisfechas, sobre todo, llenas.

Su tío y primo la follaron rudamente hasta la madrugada, cuando los dos por fin se cansaron y el coñito de Tae quedó más que destrozado, botando una gran cantidad de espermas y orina.

Suspirando de forma temblorosa, se acomodó para aprovechar en dormir un rato antes de levantarse para bañarse e ir a la escuela más tarde. Esperaba fielmente que los sucesos de su tarde noche se volvieran a repetir muy pronto.