Capitulo único
Jimin se encontraba en su departamento descansando y viendo el Vlive que hace unas horas acababa de terminar con RM.
— Hace mucho que no me reveló contra Jungkook— había dicho en la transmisión y ahora recordaba con una sonrisa traviesa lo que pasaba cuando lo hacía.
Kook lo castigaba.
Les gustaban los juegos de roles, y Jungkook tenía una vena dominante que a Jimin le encantaba.
Fingir que que era su Hyung y lo castigaba era uno de sus favoritos, el pequeño príncipe cachorro se transformaba por completo azotando el trasero de Jimin y llevándolo al límite.
El celular de Jimin vibró con un mensaje de Jungkook sacando a Jimin de sus fantasías.
Hola cariño,voy saliendo del estudio, paso por algo de cenar y llego a la casa ¿Qué te apetece?
Jimin vio en el mensaje la oportunidad de poner en marcha su fantasía el día de hoy, sería un chico travieso y rebelde.
—Que bueno que ya vienes kookie, no quiero cenar nada gracias, empezaré una dieta en este momento.
Si había algo que molestara e inquietara a Jungkook era que Jimin no quisiera comer, se sintiera acomplejado y quisiera empezar a matarse de hambre; ya habían pasado por eso años atrás cuando sus inseguridades lo habían llevado al límite en su salud, Jungkook lo había hecho entrar en razón y prometerle que nunca mas haría algo así.
¿Dieta?...¿Cuando lo decidiste y cómo para qué? El tamaño de tu trasero es perfecto para mi boca, no necesita adelgazar 😏
—Kook estoy gordo y no voy a cenar. 😑 Y no puedes obligarme.
¿Ah sí? 🤨
— sí, yo soy el mayor en esta relación y no puedes hacer nada al respecto.
¿Te estás revelando jovencito? 🧐 ¿Crees que no vi tu Vlive con Namjoon?¿Planeas enojarme para que te castigue?
😅👉👈
😑 voy a pasar por comida, y vas a comer Jiminssi… después de que te castigue.
Y con ese último mensaje el corazón de Jimin comenzó a bombear de excitación, lo había logrado, ahora a preparase.
Se dirigió a tomar un baño y después a vestirse para la ocasión.
Buscó entre su ropa interior la prenda ideal, Jungkook se la había pedido en una sexshop en linea.
Unas bragas rosas de satén descubiertas de la parte trasera, con dos tiras de encaje negro cruzando en la parte trasera para sostenerse y en la parte superior un moño negro, dándole el aspecto a su suculento trasero de ser un regalo listo para gozar.
Después busco una sudedara rosa holgada que le cubría y ocultaba la prenda.
La vestimenta grande y holgada le daba un aspecto infantil y débil, ideal para la fantasía donde él era el pequeño Dongsaeng. Les gustaba los juegos de roles, fingir ser alguien más, el incesto y cualquier fantasías que los excitará en la intimidad de su recámara.
Después de secar su cabello y rociarse un poco de loción de lavanda se dirigió a la sala a esperar nervioso a qué Kook llegará.
Cuando Jungkook abrió la puerta de su departamento con unas bolsas de comida en su mano y su bolso colgando del hombro lo recibió la visión más sensual que hubiera imaginado.
Jimin se encontraba en una esquina del sofá sentado sobre sus piernas, con una enorme sudadera rosa cubriéndolo, un ligero rubor en sus mejillas y el cabello húmedo y desarreglado, olía exquisito y se veía apetecible.
Fingiendo enfado, Jungkook no lo perdió de vista mientras se dirigía a la cocina a colocar las bolsas con la cena.
Jimin nervioso no perdía detalle de sus movimientos mientras continuaba como un gatito asustado y agazapado en el sofá.
— Ven a la recámara — dijo Jungkook caminado por delante sin esperarlo.
Había dado una orden y no dudaba en qué fuera obedecida.
Cuando Jimin entró a la recámara tímidamente lo encontró de espaldas quitándose la playera, dejando al descubierto su magnífica y amplia espalda haciendo que el corazón de Jimin bombeara excitado por la visión.
Jungkook se giro y lo encontró observándolo con sus manitas entrelazadas al frente mirándolo a través de sus pestañas con la mirada baja.
En realidad lucía inocente y tímido.
¡Maldita sea! Si eso no lograba que su polla vibrara en sus pantalones ante la expectación.
Quería lanzarse sobre él, desnudarlo y empezar a lamerlo.
Pero parte del castigo de Jimin era mantenerlo con ansiedad, hasta que sus ruegos y lloriqueos hicieran a Jungkook perder el control y follarlo con fuerza.
Pero en este momento necesitaba autodominio.
Acercándose lentamente a Jimin lo rodeo como un depredador a su presa, colocandose a su espalda hablo bajo y ronco en su oído.
— ¿Así qué decidiste que hoy era un buen día para molestar a tu Hyung no?— con su dedo tomo la parte baja de la sudadera para levantarla un poco y revelar la ropa interior que llevaba puesta—Y provocarlo— esto último le costó toda su fuerza de voluntad para no inclinarlo y comerle el culo ya que casi se va de espaldas al ver el atuendo del rubio.
¡Dios! Esto parecía más castigo para él que para Jimin.
— Me voy a dar una ducha — seguía hablando en el oído del rubio mientras masajeaba sus nalgas con la palma de la mano y este tenía pequeños espasmos por la acción del contrario — mientras tú irás a la cama, tomarás la posición de sumisión, y esperaras hasta que yo regrese, después te colocaré en mi regazo y te daré unas cuantas nalgadas hasta que tu trasero esté rojo y arda por haber sido un niño malo y querer revelarse cuando su Hyung da una orden …¿entendido?.
Jimin movió la cabeza asintiendo pero entonces una sonora nalgada en su glúteo derecho lo hizo saltar mientras contenía un jadeo por la sopresa.
— No escuché tu respuestas Jimin— Jungkook masajeaba el área sensible que acababa de azotar.
— S s sí Hyung — respondió con la respiración cada vez más acelerada.
— Bien, y después te follare duro— metió sus manos por debajo de la sudadera mientras ascendían a buscar sus pezones que ya se encontraban despiertos y erectos— lo que aún no decido — decía mientras jugaba con sus pequeños botoncitos entre sus dedos — es si dejare que te toques o que te corras sin hacerlo.
Jimin sabía lo desesperante que era estar al borde del orgasmo y que Kook no le permitiera estimularse para alcanzarlo, era frustrante pero también sabía que la liberación después era el doble intensa.
Y así repentinamente después de estar estimulando sus pezones, Jungkook se alejo dirigiéndose al baño, dejándolo parado y desorientado en medio de la recámara.
Antes de entrar al baño se giró para mirarlo y decirle — a la cama en posición de sumisión hasta que yo regresé bebé.
Cuando escuchó el agua de la regadera correr, fue y se colocó de rodillas en medio de la enorme cama.
Abriendo un poco sus piernas dejó caer su trasero sobre sus pantorrillas mientras sus manos descansaban en su regazo y su cabeza se hallaba inclinada mirando hacia abajo.
Después de lo que le pareció una eternidad en esa posición pudo escuchar a Jungkook salir del baño, la posición de su cabeza no le permitía ver lo que hacía, sólo podía escuchar ciertos ruidos e imaginar que estaba haciendo.
Olió la colonia de después de afeitar y escucho abrir el cajón de la mesa de noche del lado de Jungkook suponiendo que se encontraba sacando el lubricante que ahí guardaba.
La expectación era fantástica, su polla se encontraba firme y la cabeza húmeda se asomaba por encima de la ropa interior manchando la tela de satén.
Pronto quedaría al descubierto cuando Kook le quitara la sudadera y estaría muy complacido con eso torturandolo aún más retardando su orgasmo lo más posible.
Cuando Jungkook se movió hacia su campo de visión lo único que podía ver era su polla y la sola imagen lo hizo salivar.
Se encontraba firme apuntando hacia el frente, su orificio brillando con una gota de presemen asomándose, mientras su vientre marcado aún tenía gotas de agua que él quería lamer al igual que su miembro.
Jungkook se paró frente a él mientras que con una toalla en los hombros se secaba el cabello despreocupado, ignorando la barra de acero que sobresalía de sus piernas.
Jimin quería verlo y fruncirle el ceño por hacerlo esperar.
—¡Mírame! — dijo el Pelinegro.
La orden fue acatada de inmediato por Jimin.
— Quiero que te quites la sudadera.
Jimin obedeció arrojandola a un lado de la cama mientras que Jungkook seguía mirándolo tranquilamente con una erección monumental que lo ponía ansioso.
— Acércate — le ronroneo Jungkook erizandole la piel.
Gateó hasta la orilla de la cama donde volvió a posicionarse sobre sus rodillas.
Jungkook se acercó y la punta húmeda de su verga quedó presionando sobre su abdomen, podía sentirla caliente y firme.
Y Jimin mantenía su vista clavada en ella.
Tomándolo por la barbilla el pelinegro levantó su cara y mientras acariciaba con delicadeza su voluptuoso labio inferior preguntó.
— ¿Qué dijo tu Hyung que haría contigo cuando saliera de ducharme Jiminssi?
Tragando saliva sonoramente, respondió.
— Hyung dijo qu, que… me inclinaría sobre su r regazo y y me daría unos azotes en las nalgas— inclinó la cabeza nuevamente.
— ¿Por qué Hyung te azotaria jiminssi?— volvió a levantarle la cara para encontrar su mirada y la sonrisa de lado que el pelinegro engreído mostraba pudo haber sido suficiente para que Jimin se corriera en sus bragas.
Siempre que Jungkook tomaba una posición se dominio todo rastro de ternura desparecia de él.
Parecía engrandecerse a los ojos de Jimin, en tamaño y anchura, su barbilla lucía más prominente y aguda, sus ojos tomaban un color más oscuro, su ceño fruncido lo hacía lucir cruel mientras que las venas de su cuello y brazos parecían hincharse más, era toda una visón erótica y excitante para el pequeño y frágil rubio.
— Hyung me azotaria por revelarme y no querer comer — dijo en un pequeño susurró.
— Es correcto bebé, así que ahora ven a recibir tu castigo — dijo Jungkook mientras se sentaba en la orilla de la cama y Jimin se posicionaba en su regazo boca abajo.
La polla de Jungkook seguía humedeciendo su abdomen mientras que la suya seguía humedeciendo las bragas de satén y ahora estaba siendo presionada por el fuerte muslo de Jungkook.
— Ummm ¿Cuántas nalgadas serán correctas como reprimenda? — Decía Jungkook mientras con los dedos jugaba con las delgadas tiras de encaje que cruzaban en el trasero de Jimin — ¿4…6…10?
¡Zas!... la primera nalgada del lado derecha había caído sin avisar.
— ¡Responde Jiminssi!
— ¡Aah! Las que Hyung quiera — dijo jadeando.
— Buena respuesta bebé, entonces serán 6. Vamos con la primera apenas — y de nuevo sin avisar, la segunda cayó sobre el lado izquierdo.
El blanco, suave y esponjoso trasero de Jimin era algo digno de ver, pero el rojo que adquiría cuando era azotado hacía que la boca de Jungkook se hiciera agua.
Algo primitivo y oculto surgía en él cuando veía sus dedos rojos marcados en ese precioso culo, o marcas púrpura en sus caderas después de haberlo sujetado y follado con fuerza, o cuando marcaba sus clavículas con su boca mientras lo embestia apretandolo bajo su cuerpo.
Quería que cuando vieran esas marcas de posesión supieran a quien pertenecía .
A él
Entre cada nalgada se tomaba su tiempo para acariciar con parsimonia el área enrojecida, distrayendo y tomando por sorpresa a Jimin antes de cada golpe, los jadeos de exitacion y sopresa cada que una nalgada caían sobre él era musica para sus oídos.
Mientras que cada golpe dado hacía que la polla de Jimin se frotara sobre el grueso muslo de Jungkook haciendo que filtrara cada ves más humedad al mismo tiempo que su abdomen estaba siendo lubricado por el presemen del pelinegro.
Él quería doblarse y poder meter esa gruesa polla a su boca de una buena vez.
Después del sexto azote Jimin se sentía aturdido, caliente y dolorosamente duro también.
— Eso bebé los tomaste muy bien— decía el pelinegro mientras lo movía boca abajo a la cama — ahora vamos a aliviar el ardor— dijo quitándole las bragas.
Y sin más tiempo que perder comenzó a refrescar su culo con su lengua húmeda.
El calor de los azotes en contraste con la humedad de su lengua y la dedicación con la que lo lamía, pronto tuvieron a Jimin meneando el culo sobre su cara.
— Hyung…oh sí… así — gimió con su cara pegada al colchon mientras estiraba sus manos hacia atrás para guiar a Jungkook a su pequeño orificio rosa y palpitante.
Sin embargo fue inmovilizado por una enorme mano que sostuvo las suyas en su espalda manteniéndolo en su lugar.
— Estás castigado Jiminssi ¿Recuerdas?
— Ummhumm— gimió desesperado.
— Tu placer lo decido yo no tú, ¿Entendido?
— Hyung…por favor — lloriqueaba el rubio inclinado con el culo totalmente levantado.
— ¿Entendido? — volvió a preguntar el pelinegro dando otro azote a su trasero — ¿O es que tengo que volver a nalguearte?
— No Hyung, no… entendí…por favor,por favor.
—¿Por favor qué?— dijo descarado dando un lengüetazo entre los glúteos.
— Te necesito Hyung, por favor.
— ¿Me necesitas, en dónde… aquí?— dijo presionado un dedo en su hambriento agujerito.
— Sí siiii ahí por favor Hyung, prometo no volver a retarte por favor.
— No, aún no has sufrido suficiente pequeño — y dicho esto procedió a hundir su cara de nuevo entre los glúteos del rubio.
La forma en la que su lengua lo torturaba ya era suficiente para llevarlo al borde, pero la mano de Jungkook se dirigió entre sus piernas sacando el miembro del tembloroso rubio solo para apretarlo en la base firmente conteniendo su orgasmo.
Jimin quería masturbarse con esa mano, intentaba frotarse y restregarse con ella pero fue inmovilizado por la otra mano de Jungkook que lo bajó y sostuvo apretado sobre el colchón mientras su lengua seguía devorándolo entre sus glúteos.
Jimin estaba inmovilizado, no podía moverse, frotarse o levantarse para guiar su placer, así que no le quedó más que abrir sus piernas al máximo para obtener profundidad de esa lengua en su pequeño y palpitante agujero.
Jungkook lo devoraba con ferocidad, lo lamía arriba y abajo trazando círculos en su entrada y simulando penetrarlo con su lengua, mordisqueaba sus glúteos y los chupaba con placer, haciendo que Jimin gimiera y lloriqueara sin vergüenza.
— ¡Hyunggggg!— lloriqueaba intentando zafarse del agarre de Jungkook mientras este aprovechaba a introducir el primer dedo en su culo hambriento que lo succionó con facilidad.
— ¿Estás listo para que hyung te folle duro bebé? — decía, mientras con una mano continuaba sometiendo ambas manos de Jimin en su espalda, con la otra vaciaba hábilmente lubricante para dilatarlo aún más— ¿Estás listo para tomar mi polla?— dijo introduciendo dos dedos a su agujerito.
— ¡Sí!...siiii porfavor Hyung, ya hazlo.
Liberando sus muñecas de su agarre y follandolo con los dedos, le levanto completamente el culo, bajó la cara, abrió sus piernas, buscó su polla y jalandola hacia atrás la llevó a su boca y comenzó a succionar como un pequeño ternero lactando.
Jimin gritaba y se retorcía de placer mientras su pelinegro sin dejar de mamar introducía el tercer dedo en su hambriento culo.
No podía más, era demasiado.
La expectación en la que Jungkook lo había tenido desde los mensajes.
La espera
El castigo
Y luego esta sesión de placer interminable, tenían a sus bolas apretadas y doliendole.
Necesitaba liberarse ya.
Al parecer Jungkook pensó lo mismo ya que soltando su polla se levantó para posicionarse detrás de él, sacó sus dedos del trasero y se alineó en su entrada para introducirse de un solo golpe y sin avisar en su dilatado culo.
Las piernas casi le flaquean ante tremenda intromisión; pero el antebrazo de Jungkook lo sostuvo desde abajo apretandolo a su cuerpo, mientras Jimin arqueaba la espalda sobre él mientras con fuertes estocadas el Pelinegro continuaba arremetiendo su agujero.
En este punto el sudor, los gritos y los sonidos de humedad inundaban el cuarto.
— ¿Así? ¿así te gusta, duro?— decía el pelinegro mordiendo el hombro del rubio y bombeando veloz — Eh…así bebé… ¿Te gusta que hyung te castigue por ser un niño malo? Eh — las fuertes manos sostenían su cadera y la guiaban al encuentro de sus firmes estocadas.
— Oh sí hyung sí, así más, más fuerte. Hyung nec… necesito venirme… por por favor—
— ¿Quieres venirte bebé?
— Sí, si ¡Por favor!
— ¿Quieres que hyung te llene el culito de leche? … ummm
— Sobre mi espalda…. Qui… quiero que te derrames sobre mi espalda hyung, quiero sentir tu lechita caliente cayendo sobre mí.
Y eso fue suficiente para llevar a Jungkook al límite.
Bombeando más fuerte el culo de su bebé, tomó el miembro de Jimin y sólo necesitó unas cuantas sacudidas para que éste explotara haciendo que sus paredes anales se comprimieran apretando el miembro de Jungkook logrando apenas sacarlo a tiempo para colocarlo sobre su coxis y con dos sacudidas más venirse sobre la espalda sudada y brillante del tembloroso rubio.
Su orgasmo aún lo consumía cuando la leche caliente de Jungkook se derramaba sobre él y su miembro palpitaba grueso en su espalda.
— ¡Demonios Jimin eso fue intenso!— dijo cayendo de lado sobre la cama trayendolo consigo entre sus brazos.
— Sí— decía el rubio recuperando el aliento.
— Me encanta tu papel de hyung dominante.
— Me encanta que te reveles y lo saques — dijo Jungkook besando la coronilla de su cabeza — ¿No era en serio lo de la dieta verdad?— dijo frunciendo el ceño pensativo.
— No, no era en serio — dijo el rubio riendo — de hecho tanta actividad me dio mucha hambre.
— A mi también, me alegra que no fuera en serio, eres perfecto para mí tal como eres — dijo girandolo frente a él y besando sus labios.
— Tú también eres perfecto para mí Kookie, cuando eres mi bebé o cuando eres mi hyung dominante.
Y así riendo se dirigieron a la ducha para asearse y tener una deliciosa cena.
También es un oneshot viejito y era de los menos leídos. Espero les guste.
Les mando todo mi love 😘 y nos leemos pronto 🤟