Dignified

Summary

- Arrodíllate, omega. - Ah~ Kim Taehyung es un alfa de bajo nivel, puro como una flor y un alma inocente, pero... ¿qué pasará cuando se encuentre con Jeon Jungkook? Un omega de alto nivel que tiene un pasado oscuro, pero nada tan oscuro como sus deseos sexuales... TAEKOOK FANFIC. BTS members.

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Slap Me

- ¿Eso es todo lo que puedes hacer?; expresó el omega con un tono de mufa hacia aquel alfa.

- ¿A qué te refieres?; contestó el alfa, arqueando una ceja y con una evidente molestia en su voz.

- Sí eso es todo lo que puedes ofrecerme, entonces quítate; contestó el omega, volteándose a un lado y saliendo de abajo del cuerpo del alfa. Alfa del cuál Jungkook no recordaba su nombre y del que tampoco estaba interesado en recordar; - vaya decepción, prosiguió diciendo; mientras se colocaba su ropa interior y pantalones.

Pero antes de poder agacharse a recoger su camisa sintió un fuerte tirón de su cabello, sin resistirse, el tirón lo hizo caer de vuelta en la cama de la que segundos antes se había levantado. Alzó la vista y observó al anónimo alfa, con las venas de su cara enmarcadas y exhalando aire caliente por sus fosas nasales; evidentemente los comentarios del omega siendo los causantes de esta reacción, pero contrario a la expresión de terror que el alfa esperaba de parte del omega, obtuvo una cara de naciente satisfacción con unos ojos brillantes en anhelo.

- De eso estaba hablando; espetó el pelinegro extasiado, - de eso y más, concluyó diciendo, todo bajo la mirada confundida del alfa y es que... "¿A los omegas no les gusta que los traten con cariño?" Se cuestionó a sí mismo, sin darse tiempo a contestarse cuando sintió algo húmedo en la punta de su pene, sus ojos de forma inmediata precipitándose hacía abajo y logrando divisar a aquel omega que lo había despreciado antes, ahora en una posición de sumisión total en cuatro, con su cabeza cerca de su entrepierna y con su lengua empezando a lamer su miembro de forma desesperada, como sí de una paleta se tratara, joder sí eso no excitó al confundido alfa, que sólo atinó a agarrar al omega del pelo y halar su cabeza para hacer que su boca tragara su pene hasta la garganta, y se tensó al ver los ojos del omega aguarse, pero en sus ojos negros y penetrantes con pequeños rastros de destellos morados únicamente podía presenciar obscenidad, perversión, lujuría. Y estiró sus labios en una mueca con forma de una retorcida sonrisa, “Lotería”, se dijo a sí mismo.

Jungkook tenía que admitir, que después de aquel encuentro con ese alfa; del cual seguía sin poder recordar su nombre, sus entrañas no habían quedado completamente satisfechas y ansiaba con volver a ser sodomizado, se excitaba con solo pensar en aquel hombre mordiendo agresivamente sus tetillas, tetillas que ahora estaban rojas e hinchadas y cada vez que se rozaban con su camisa Jungkook no podía evitar soltar un gemido ahogado, siendo su húmeda entrada muestra fiel de que tan necesitado se sentía y declaraba aquel encuentro casual como uno de los mejores que había tenido en su vida. Su mente sin poder renunciar al recuerdo de lo sucedido, proyectaba la noche anterior una y otra vez en su memoria; y luego de un rato se maldijo, se maldijo una y mil veces a sí mismo, por haberse ido esa mañana sin haberle dejado su número telefónico anotado en algún papel a aquel alfa, el cual se encontraba profundamente dormido en la habitación de un sucio motel, ese motel donde las paredes fueron testigos de los actos más primitivos del omega.

Volviendo a la realidad, Jungkook se encontraba sentado en el escritorio de su oficina tratando de evitar que sus deseos más peligrosos se apoderaran de él mientras se encontraba en el trabajo, viniendo a su cabeza una idea fugaz a la que no pudo darle mucha atención porque...

- Señor Jeon, espetó una vocecita proveniente del su asistente, una pequeña mujer omega, que en realidad no era tan pequeña, pero siendo Jungkook un omega de 1.78 cms se veía un poco intimidante. Muchos se llegaron a cuestionar realmente si Jungkook era un omega, su altura, su porte, todo en si gritaba alfa.

- ¿Qué sucede, Jennie? preguntó masajeándose la frente con la yema de sus dedos.

- ¿Señor, se siente bien?, preguntó con una mueca de preocupación en su rostro.

Jungkook solo asintió con la cabeza sin siquiera dirigirle una mirada y dejó que Jennie prosiguiera con lo que sea que haya venido a hacer a su oficina y asintiendo ella también con la cabeza continuó: - Por favor, no olvide que hoy tiene un par de entrevistas para el puesto de inspector de calidad. Aquí le traigo los currículos de los postulantes más actos, entre ellos hay 1 alfa, 2 omegas y 2 betas.

- Esta bien, contestó, arrugando su rostro y tomando los currículos y colocándolos en un rincón en su escritorio.

La pequeña omega atinó a reverenciar a su jefe y darse la vuelta para salir de su oficina, sin embargo antes de que pudiera alcanzar la puerta escuchó la voz de su jefe.

- Llama a cada uno de los postulantes y diles que la entrevista se cambia para mañana a las 8 a.m; dijo el pelinegro, dejándose seducir sin mucha resistencia por la idea que había tenido antes.

La idea de ir a ese famoso barrio de encuentros donde ayer había encontrado al anterior alfa no sonaba tan descabellada, además de que tenía una corazonada de que hoy correría con la misma suerte.

Pero verdaderamente que iba a saber Jungkook que en realidad su suerte o destino -nómbrenlo como deseen- sería otro; ¿un golpe de mala suerte o quizás algo más?" Nunca se está preparado para lo que el universo tiene escrito para ti.

El barrio era precioso, sus calles repletas de farolas neón que alumbraban el cielo nocturno teñido de oscuridad, con música alegre proviniendo de cada establecimiento, de cada bar, de cada rincón, pero todo su esplendor se lo robaba aquella estatua en el centro del barrio, una replica idéntica del David griego, ¡Joder! era tan sensual, tan fina, tan adictiva, el blanco puro contrastando con su desnudez y cada vez que Jungkook posaba sus ojos en dicha estatua quedaba embelesado, era tan jodidamente atrayente, como si de un imán se tratara.

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- No puedes ir, Woo Seok tiene derecho de hacer su propia vida.

- Puede que tenga 20 años, pero sigue siendo menor de edad para ir a esos lugares -espetó en frustración- dime exactamente en dónde se encuentra, o tu también te meterás en problemas; y el alfa no estaba bromeando.

- Pero Tae...; quiso reprochar Hanni; sin embargo se sintió un poco -bastante- intimidada por el rostro de su hermano mayor, y no le quedó de otra más que delatar a su hermano; - Fue al barrio Joseon, ya sabes, aquel que se encuentra lleno de lugares de entretenimiento; tragó grueso; ¡Pero te juro que fue sólo a tomar algo con sus amigos de la universidad!; finalizó diciendo exaltada levantando la voz al ver cada vez más fruncido el rostro de su hermano.

El rubio no contestó y sólo se limitó a darse la vuelta para salir de la habitación dejando a su paso el sonido de sus fuertes pisadas dirigiéndose hacía la puerta de salida, Kim Taehyung no era en realidad un alfa que le gustara imponer miedo, al contrario, él siempre estaba sonriendo con sus ojos y su boca, su esencia de lavanda siendo un relajante para todos -especialmente para omegas- y es que siendo el único alfa de su familia, con sus 2 hermanos y madre omegas y un padre ausente, del que se presume era un beta y del que no tenía muchos recuerdos debido a que los dejó cuando su madre quedó embarazada de Hanni; intentaba no imponer su presencia sobre nadie, pero cuando se trataba de su familia y de alguna posible situación de riesgo para ellos, el alfa dejaba salir eso que precisamente lo hacia un alfa, sus iris tornándose a un sólido rojo carmín y una imponente presencia no muy característica para un alfa de su nivel. Sí, era un alfa, pero de bajo nivel, pero oh Dios, cuando mostraba su lado alfa y expulsaba sus feromonas sin control se imponía ante cualquiera, no importaba si era un alfa dominante, omega o beta.

Caminando a través de aquel vulgar barrio, como él solía llamar al Barrio Joseon, se sentía increíblemente incómodo, los omegas a su alrededor insinuándose con miradas, gestos lascivos o incluso expulsando feromonas para seducir al apuesto alfa, sin poder evitar sentirse atraídos como polillas a la luz por su esencia y porte. Y muy dentro de sí, el alfa maldecía su olor.

Decidió entonces relajarse y calmar a su lobo; el cual le resintió el ser reprimido tan abruptamente; mientras buscaba a su hermano por las calles llenas de omegas provocadores y alfas sin vergüenzas.

- ¿Dónde diablos está?; musitó para sí mismo - lo mataré cuando lo encuent...; y sin previo aviso su nariz fue invadida por una esencia abismal, una esencia que su lobo reclamaba como suya, cada músculo de su cuerpo se tensó y cada vello de su cuerpo se erizó, instintivamente volteó la cabeza hacía aquella estatua de David que se encontraba a un par de metros lejos de él, no siendo la estatua la acreedora de su mirada ni de desespero, sino un omega, un hermoso omega, un omega con un exquisito olor, un omega en celo...

Escuchó un sonido de click en su cabeza y en tan sólo un parpadeo se encontraba al frente de la obra de arte más hermosa que jamás hubiera podido imaginar, la imagen de un omega irreal, un omega utópico, sí, esa era la palabra, el omega entero era una Utopía, la cual Taehyung no se negaría a descubrir.

- Omega; murmuró con voz gruesa y bajando la mirada se encontró con los iris del aquel David hecho carne y hueso, un brillante color morado irradiando de sus iris, y de su boca saliendo apenas gemidos y trazos de saliva deslizándose por la comisura de sus labios.

- Alfa; espetó, y sin tener la capacidad de analizar sus acciones, Jungkook se aferró a la pierna de ese desconocido que desprendía un olor a lavanda y a algo más, un olor particular, ¿un olor... familiar? Si, era ese aroma a brisa marina, casi imperceptible.

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Abriendo sus ojos lentamente le dio el tiempo necesario a su cerebro para analizar y acostumbrarse al ambiente en el que se encontraba en ese momento, a tan solo unos segundo después de haber despertado se encontró a sí mismo solo en la habitación de un hotel, y un pensamiento confuso cruzó por su cabeza; "¿Hotel? ¿No un motel?" - siendo un catador experto en moteles, y viendo la elegancia de la habitación, definitivamente estaba seguro que era un hotel en el que se encontraba.

Su mundo se sentía dar vueltas sin detenerse, y Jungkook se sentía inútil y frustrado al no poder recordar con quién había pasado la noche, más eso no era lo que realmente le frustraba, había algo extraño en esa situación, no entendía el porqué no sentía ardor en su entrada, intentaba imaginar un posible escenario en el cual su cuerpo no obtuviera ninguna marca de subyagación, ¡Demonios!, es que ni siquiera tenía un rastro de semen en sí. No podía recordar un carajo de lo que había acontecido en esa habitación.

¿Qué fue lo que pasó?; se preguntaba a sí mismo una y otra vez mientras se agarraba la cabeza, y unos segundos después alzó su mirada y analizando la habitación en cada rincón trató de encontrar trazos que lo condujeran a sus memorias perdidas, fijo sus iris en un vaso de agua que se encontraba en la mesa de noche y que estaba acompañado por unos inhibidores de celo y como si su mente desbloqueara un efímero recuerdo se vio a sí mismo de rodillas en la habitación con sus piernas completamente empapadas del lubricanteque salía de su trasero, a los pies de un alfa del cual no podía rememorar su rostro, pero al que se dirigió con una ansiosa súplica:

- Abofetéame, alfa.