Lo que nunca seremos

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Summary

—¿Celosa, linda? —pregunta él. —Para nada —digo quitando la vista de las chicas. Me atrae a él y me toma de la cintura para plantarme un beso cerca de los labios. —Tus celos empezaron todo esto —dice cerca de mi oído. —¿Celos? —me río por su comentario sin sentido. —Si —se acerca a mi y esta vez si me besa, sus labios se mueven con los míos desesperadamente—. He estado deseado volver a besar esos labios. Su pulgar acaricia mis labios y los entre abro metiendo su dedo en mi boca lo cual provoca que saque su lado pervertido. —¡Joder! No hagas eso —susurra con su voz ronca y sensual—. Porque si no dejaré las cosas y te cargaré hasta el auto para follarte duro.

Status
Ongoing
Chapters
20
Rating
5.0 11 reviews
Age Rating
18+

Capítulo 1

Abro los ojos lentamente tratando de adaptarme a luz del día, mi mente se comienza a llenar de recuerdos, proyectando todo lo que he vivido en mi vida, las personas más cercanas, mis papás y amigos. Miro a ambos lados tratando reconocer mi habitación y me sobresalto al ver una figura masculina sentada en el sillón, Noah Collins, mi amigo de estos meses. Los hermanos Collins llegaron a mi vida para hacerla más interesante. ¿Cómo alguien como Noah podía ser mi amigo? Alguien egocéntrico y que le importa muy poco los sentimientos de los demás. Eso queridos amigos es algo que yo tampoco logro descubrir.


—¿Disfrutando de la vista, estúpido? —pregunto.


Tal vez es porque  los dos somos iguales.


—Ya quisieras —dice rodando los ojos.


Me levanto de la cama y siento como todo da vueltas a mi alrededor. Cuando logro recuperar mi postura sigo caminando hacia el baño y siento unas náuseas terribles, con esto a prendo y dejo de tomar tanto alcohol. Salgo del baño y me encuentro con Carter, quien luce más muerto que vivo.


—Te ves terrible —le digo dándole una palmada en el hombro.


—No más que tú —dice viéndome de arriba abajo.


—¿Y Noah?


—Se canso de esperarte así que me pidió que yo te llevará a la universidad.


Los Collins son gente con dinero, sin embargo, cuando paso lo sucedido se alejaron del lujo y poder, ingresando a una universidad donde pasan desapercibidos por su apellido aunque el ser atractivos no les ayuda mucho. En una noche de copas David termino diciéndome todo lo que había pasado así que Noah me obligó a guardar la información y fue así como me convertí en parte de su equipo.


Los Collins tenien un hermano, el cual quiso acabar con ellos para quedarse con todos los millones que tienen, pero por suerte no se salió con la suya, tengo entendido que se encuentra en la cárcel.


Fue difícil ganarme la confianza de Noah pero lo logré y me convertí en su amiga, lo ayudo con sus problemas y con el más importante que tiene nombre y apellido Ellie Lee, él me contó todo y aunque él diga que no le importa se que le duele verla con su hermano.


—¿Dónde está David? —pregunto alzando ambas cejas.


—Ya se fue a la universidad, al parecer tenía algo que hacer —dice bufando. 


—David es muy guapo —digo escondiendo una sonrisa—. ¿Por qué no le dices que te gusta?


Veo como se tensa en el volante y oculto mi sonrisa de victoria.


—No me gusta.


—No seas idiota Carter, ten los cojones para aceptar que te gusta.


—Ya hablo la copia de Noah —dice jugando.


—Yo no soy copia de nadie.


—Ajá —dice estacionando el auto en enfrente de la universidad.


Bajo del auto y me encuentro con Landon y Ellie que se encuentran peleando como siempre, desde que los conozco pasan todo el tiempo peleando por cosas del pasado. Ellie es una chica fuerte que la admiro, sin embargo Landon siempre será su debilidad y aunque no lo admita al final del día ella termina cayendo en ese hechizo que tienen los Collins, al igual que todas las chicas de esta universidad, sin saber que no son nada de lo que aparentan, los chicos tratan de pasar desapercibido pero la belleza que Dios les otorgó no les ayuda mucho ya que todo el tiempo están rodeados de chicas pero estás se marchan cuando yo llego porque no soy del agrado de nadie. Los chicos siguen portando sus nombres y apellidos algo que los pone en peligro, son tan tercos que no quisieron cambiar nada o padecen de poca inteligencia aunque pensándolo bien son tercos la inteligencia de Noah me lo confirma.


Ignoró a la pareja y sigo caminando con Carter a un lado mío, los que están en el camino se hacen a un lado dejándonos pasar y algunas chicas me miran con odio, ni siquiera disimulan.


—¿Por qué las chicas te odian? —pregunta Carter.


—Odian lo que es superior a ellas.


—¡Dios! ¿Por qué me mandas una versión femenina de Noah? ¿Por qué me castigas de esta forma? —dice mirando hacia el techo de una forma dramática.


—Idiota.


Sigo mi camino dejándolo ahí actuando como un loco en los pasillos. Entro al salón y veo a Noah sentado en los últimos asientos, luce unas enormes ojeras y aún así llama la atención de las chicas del salón, me siento a su lado sin decir ninguna palabra, él tiene su vista al frente y no me mira en ningún momento, ejerce presión en su mandíbula cuando ve llegar a Ellie junto con Landon, sus ojos detonan irá absoluta, mantiene su postura correcta y lo veo tensarse al ver que se sientan adelante de nosotros.


—Anne, después de bailar ya no te vi —dice Elloe.


Landon muestra una pizca de diversión en sus ojos.


—Conocí un chico y ya sabes —digo sin darle tanta importancia.


—¿Se volverán a ver?


—Por supuesto que no.


—Anne es una chica libre que según ella nadie la merece —dice Landon blanqueando los ojos.


—Cierra la boca Collins —ruedo mis ojos al ver cómo me muestra su dedo de en medio.


El maestro llega y da comienzo a su clase, Noah no dice nada y parece que pronto se quedará dormido por la reseca que tiene, busco entre mi mochila las pastillas y le entrego una para que disminuya el dolor de cabeza, veo a Elloe mirarlo de reojo, ambos serían una hermosa pareja, los dos son personas fuertes e inteligentes, sin embargo, Ellie ya tomó su decisión y es algo que Noah le dolió porque después de todo él la quería. La clase termina y todos salimos, un brazo tatuado se posa en mi hombro y no tengo que voltear para ver quién es porque se que es él.


—Vamos a las gradas.


Se que no es una pregunta, es una orden y no me molesta, después de todo las gradas se han convertido en nuestro lugar sagrado para hablar en privacidad. Me guía hasta fuera y nos sentamos a ver el campo que se encuentra en frente, veo lo tenso que está y no solo es por lo de Jude si no también por lo de su familia. Pongo mi mano sobre la suya dándole apoyo y el me da un sonrisa cansada.


—Pronto dejará de doler el que ella esté con él —le aseguro.


—Ya te dije que no me duele lo de Ellie.


—Por más que lo niegues yo veo en tus ojos el dolor al verlos juntos —se mueve incómodo en el asiento—. En algún momento conocerás a alguien que te hará olvidar todo.


—¿Por qué cojones actúas como Carter y David?


—Solo trato de ser amable pedazo de mierda.


—Los dos sabemos que eso no va contigo —dice sin mirarme.


—Ni estar triste va contigo, tu eres la persona más fuerte que he conocido, claro después de mi —digo con aires de grandeza.


—Estúpida.


—Idiota.


Él se ríe por lo bajo mientras que yo niego con la cabeza al ver la amistad que ambos tenemos.


—Chicos los he estado buscando —Aparece David agitado—, Landon se peleó de nuevo.


—Ese maldito por más que le diga que no llame la atención más lo hace —dice Noah furioso.


Nos quedamos quietos en nuestros asientos y sin ninguna expresión en nuestros rostros.


—¿No piensan ir? —pregunta David cruzando sus brazos.


—Landon ya está bastante grandecito como para que lo andemos cuidando —digo y Noah asiente dándome la razón. 





Me burlo de los gestos de dolor que hace Landon cada que Ellie le limpia la herida con alcohol, el idiota termino con un golpe en el labio, quisiera decir que el otro chico también pero no, el otro termino peor.


—Deja de comportarte como una nena —digo burlándome al oír su quejido de dolor.


Él me lanza una mirada cargada de odio y yo solo me burlo en su cara.


—¿Dónde está Noah? —pregunta David.


—Tenía cosas que hacer —me levanto y cojo mi bolso—. David y Carter vamos al cine, hay que dejar a los enamorados solos.


—Que sea una película de suspenso —dice Carter.


—Mejor una de acción —dice David.


—Vamos a ver una de terror.


—De ninguna manera —responde Carter.


Los empujó a los dos mientras escucho sus reproches, ellos saben que no funcionará de nada pero de igual manera siguen gastando saliva en algo que ya está perdido. Carter enciende el auto y se dirige hacia el cine, David no para de hablar sobre una chica que conocio y de reojo veo la molestia de Carter, el ama a David siempre lo ha hecho, busco otro tipo de conversación para que David no se sienta incómodo y al final terminamos peleando por cual película ver.


—Ya no quiero ir al cine —dice Carter dando la vuelta al auto.


—Cobardes, no dan tanto miedo las películas de terror.


—Por algo son películas de terror.


—No existe ninguna película de terror que de tanto miedo.


—A mi todavía me da miedo la película de la muñeca maldita —dice David—. Mejor vamos a embriagarnos.


—Esta bien —digo resignada.


Bajo del auto cuando se detiene y veo el mismo lugar en donde siempre venimos para embriagarnos, la gente entra y algunos salen. Me adentro al lugar y la música se escucha demasiado alto, no hay espacio para caminar ya que está lleno de personas. Me siento en uno de los asientos que están en la barra y pido un trago para empezar a embriagarme como siempre. Carter esta a un lado de mi viendo cómo David baila con una chica así que me encargo de darle todos los tragos posibles para que se olvide de él por esta noche.


Luego de una hora los dos estamos demasiado borrachos que no sabemos ni lo que hacemos, cojo del brazo a Carter y lo llevo al centro para bailar, Just like the day that l met you se escucha en lo alto y muevo mi cuerpo conforme a la canción y Carter hace lo mismo, él hace un baile sexy haciendo que las chicas de la fiesta lo miren y yo disfruto moviéndome a su lado disfrutando de tener un amigo como él.


—Me quiero ir —dice Carter llorando.


Mi ceño se frunce al ver su cambio repentino.


—¿Qué pasa?


—Mira —señala a David que no se ha separado de esa chica en toda la noche—. Si siguen así van a terminar en la cama.


—Yo me encargo —digo acomodando mi tetas y él me mira raro.


Camino tratando de no caerme por lo borracha que estoy, trato de parecer sexy pero el alcohol en mi cuerpo no me lo permite.


—Amor, ¿Qué haces con esta? —le Pregunto a David.


—Deja de joder —dice enojado porque sabe que le voy arruinar su ligue.


—No me hables así.


—¿Tienes novia? —pregunta la chica rubia.


—Si, él es mi novio así que alejate.


La chica se molesta con David y se marcha no sin antes darle una bofetada y lo cual hace que el chico me mire con odio.


—Estas chiquito para andar haciendo cosas indebidas.


—No estoy chiquito —dice cruzando sus brazos.


—Vamos.


Llegó hasta Carter el cual me sonríe con agradecimiento, trato de dar un paso más y me termino tropezando, me sostengo de Carter pero termino encima de él en el suelo, ambos reímos por lo tomados que estamos.


—Están muy ebrios chicos —dice David arrastrando cada palabra.


—Tu también —dice Carter entre risas.


—Hay que llamarle a alguien para que nos venga atraer —dice David ayudándome a levantar.


—Noah —dice Carter—. Porque los otros dos están ocupados.


Salimos con torpeza y busco el número de Noah en mis contactos, lo llamo y espero a que conteste.


—¡Ey Noah!


—¿Qué cojones quieres?


—¿Por qué tan enojado Collins?


—Porque ustedes no me dijeron que habían salido, vine al departamento y me encontré con la agradable sorpresa de ver a mi hermano y Ellie en el sillón.


—Lo siento pero ahora mismo necesito que vengas por nosotros al lugar de siempre.


Un silencio completo se hace del otro lado.


—¡Noah!


—Voy para allá —dice y cuelga.


Guardo mi celular en el bolso y buscó a los dos idiotas, los encuentro peleando con un chico, los dos están discutiendo porque el chico le tiró un vaso en la cara al pobre de David, me acerco a ver la pelea y veo que David está llorando ya que el alcohol lo pone sensible, Carter enfurece a tal punto que le suelta un golpe al chico tirándolo al suelo, el chico se levanta y le suelta un golpe en las costillas a mi amigo, corro hacia ellos y le doy una patada en sus partes, el chico cae de rodillas soltando un quejido de dolor.


—Con mis amigos nadie se mete —digo tratando de sonar cuerda.


Carter se paraliza al ver que los amigos del chico tratan de iniciar una pelea.


—Chicos tranquilos —dice David tratando de sostenerse.


—Me acaba de golpear está maldita perra —grita el chico.


—¿Como me llamaste? —pregunto.


—¡Ay no! —dice David.


—¡Te llame maldita perra!


—Ahorita vas a ver lo que está maldita perra puede hacer contigo.


Alguien me jala del brazo y choco de espaldas con un cuerpo bastante ejercitado. Me giro y me encuentro con Noah que luce furioso, le sonrió con inocencia y me da una mirada de pocos amigos. Nos arrastra a los tres hacia el auto, todo se mueve a mi alrededor y escucho un murmuró en mi cabeza, ya estoy bastante ebria. Miro a Noah que aprieta el volante con fuerza y sus venas se hacen notar más de la cuenta, su rostro no muestra nada aunque se que quiere matarnos a los tres por meternos en problemas.


Llegamos al edificio y bajo con torpeza, los tres nos ayudamos a caminar mientras que Noah camina por delante hacia nuestro departamento.


—Papi Noah no te enojes —digo entrando al departamento.


Oculto mi sonrio en cuanto me mira.


—¡Cierra la maldita boca Anne!


—No le grites papi Noah —dice Carter y lo veo irse de lado con un David dormido en sus brazos—. Buenas noches a todos.


Desaparece y me quedo sola con Noah.


—Lo siento —digo sentandome en el sillón.


Él hace lo mismo y descanso mi cabeza en su hombro para poder dormir, sin embargo, mi sueño es interrumpido por la voz de Noah.


—No te duermas.


—¿Por qué no?


—Porque no.


—Que gran respuesta —suelta un suspiro y talla sus ojos—. Siento no haberte avisado que Ellie y Landon estaban solos en el departamento.


—No importa.


Me levanta del sillón y se acuesta en el, me señala el espacio que dejó para que me acueste con él, ocupo su pecho de almohada y mis fosas nasales se deleitan con su aroma masculino.


Noah puede ser el hombre más idiota pero sin duda alguna es el mejor amigo de todos y podría jurar que como novio es muy protector y amoroso a pesar de que no demuestra sus sentimientos. Sus manos acarician mi cabello y cierro mis ojos por la agradable sensación que me transmite su tacto.