Simplemente no se
Son interminables las horas. Se acumula la ansiedad, el estrés, el dolor, no sabes cómo manejarlo y lo único que quieres es que todo acabe, que el reloj se detenga y que todas esas horas de sufrimiento se reduzcan a minutos de felicidad y aunque sabes que algo así no pasará no pierdes la esperanza, porque un día, alguien te enseño que después de la tormenta sale el arcoiris.