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Summary

La vida adulta no es lo que Mónica esperaba. Tiene cuentas por pagar, no ha encontrado un trabajo estable, después de años de estudio no está ejerciendo y sus sueños y anhelos se desvanecen frente a sus propios ojos. Lo único por lo que sigue luchando es su perfecto matrimonio de casi cinco años en el que es sumamente feliz...o al menos eso pensaba. Cuando el pasado toca su puerta, ella debe tomar una importante decisión. ¿Cambiará a alguien a quien ama, por alguien que desea? ¿Se atrevera a romper el molde en el que ha vivido toda su vida?

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

1. OPORTUNIDADES

—¡Estúpido!— gritó Monica, mientras golpeaba el volante con la palma de su mano y pisaba de golpe el freno del auto. — ¿Tienes las direccionales de adorno? ¡Animal! — El conductor paso de largo y la ignoro por completo, aunque para ella era mas que suficiente el haberlo insultado.


Sin mas contratiempos, se estaciono en su cafe favorito donde habia quedado de verse con Raquel, su hermana. Al bajar de su pequeño March rojo ajusto su coleta alta y sonrío al ver a su consanguínea sentada al centro del lugar.

— ¡Estoy por aquí!— dijo ella, con una voz cantarina y alegre que contrastaba con su cabello rizado oscuro y decolorado en las puntas con un brillante tono rosado. Monica se apresuro a llegar a la mesa con su hermana y comenzó a planear su pedido —Latte descafeinado— le dijo Raquel, como si le leyera el pensamiento —ya lo pedi, se que es lo que te gusta— ambas se dedicaro una genuina sonrisa y se dispusieron a esperar su pedido.


—Esto tiene que ser rápido— Mónica se acomodo en su silla— mi entrevista de trabajo empieza en una hora—.


Cuando se recibió como Licenciada en Ciencias de la Comunicación, esperaba trabajar para grandes compañías televisivas, se imaginaba produciendo las series más aclamadas del momento o quizá dirigiendo algún programa matutino. Pero ahora, tres años despues de egresar, se encontraba

desempleada a pesar de ir a diversas entrevistas todos los días. Pero siempre era lo mismo, o le pedían mas experiencia o le decia que estaba sobrecalificada, como sea el resultado siempre era un indirecto "No".


— ¿De que trata esta vez?— preguntó Raquel mientras el mesero les entregaba sus respectivas bebidas.


—Es una agencia de publicidad, esta iniciando asi que crei que tengo oportunidad—. Aunque intentaba no dejarse llevar, la verdad era que la esperanza de Monica comenzaba a flotar peligrosamente alto. Trabajar en publicidad era un sueño para ella y todo estaba acomodandose para que pronto se volviera realidad.

De reojo miro el reloj que se encontraba tras su hermana y se atragantó al notar que era mas tarde de lo que creia. —¿Que acaso tengo la hora mal?— escupió, molesta.


—Tal vez tu teléfono se trabo, ya deberias cambiarlo— solto Raquel, sin darle mucha importancia.


—Carajo— Monica se levanto y dejo el dinero de su latte sobre la mesa, tenía que manejar como poseída si queria llegar a tiempo a su entrevista.

Dió una respiración profunda antes de atravesar la puerta de cristal, dandose animos mentales y cuando se sintio completamente segura, entró. Sus tacones hacian eco en todo el lugar, logrando que llegar a la recepción se sinrieea como cruzar por un camino eterno, y aunque sentia que las rodillas le temblaban se mantuvo con el paso firme. —Buenos dias— La recepcionista levantó su mirada de la computadora y de manera casi imperceptible le echó una escaneada —Vengo a una entrevista para la vacante en publicidad— —¿A que hora la citaron?— Esta vez ella no levanto la mirada. —A las 09:15—. —Son las 09:30— Mónica sostuvo la respiración, resignada a obtener otro rechazó. —Pero vere que puedo hacer—. La mujer de recepción se levanto de su lugar como si cargara el mundo sobre sus hombros, suspiró llena de cansancio y desapareció en el pasillo. A Mónica le dolia el estómago, en cada entrevista la ansiedad se apoderaba de su cuerpo y esa vez no fue la excepción; sobre todo cuando vio de pronto a un joven alto y de oiel morena aproximarse hacia ella. —¿Alejandro? — para su desgracia, su voz se escuchó mas.como un suspiro que como una pregunta. — ¿Mónica? ¿Cómo estás? No puedo creer que seas tú—. Una amplia sonrisa se pintó en los labios de él mientras la abrazaba. — Vengo a una entrevista— por más que se esforzaba, su voz seguia escuchandose como un susurro ahogado. — ¿Tu eres a quién voy a entrevistar? ¡No puedo creerlo! Anda, pasemos a mi oficina—. Con mucha suavidad, Alejandro colocó una mano en su cintura y la encaminó hacia un pequeño cubículo con paredes de cristal. Al sentarse, Mónica preguntó: — ¿No iba a entrevistarme Diego Ramos?—. — El es mi jefe y si, por lo general el hace las entrevistas. Pero, esta vez tuvo que salir por una emergencia y me pidio que yo me encargara de las entrevistas de hoy— —Entiendo, espero que no sea nada grave —. —No te preocupes, todo estara bien. Ahora, comenzemos con la entrevista ¿Te parece?— Monica asintió levemente, aun con miedo— Excelente, primera pregunta, bastante importante de hecho ¿Cual es tu situación sentimental?— Mónica estaba sin habla, la pregunta era totalmente inapropiada, aún para él. ¿Y como contestarla? Nunca se hubiera imaginado que su futuro trabajo dependeria de la entrevista que estaba teniendo con su ex de preparatoria, quien a juzgar por la situación, aún no lograba olvidarla, y la verdadera cuestión ahí era ¿Ella si lo habia olvidado ya?