¿What is love? - Felix

Summary

"No sé si el amor sea algo que alguien necesita sí o sí, tampoco sé si en verdad alguien puede sufrir tanto por un corazón roto, ni siquiera tengo la menor idea de lo que es estar tan enamorado de alguien hasta el punto que no pudes siquiera dormir o comer tranquilo por pensar en esa persona especial. No tengo ni un recuerdo de haber sentido algo especial por alguien que no sea odio, repulsión, cariño o insignificancia. ¿Qué es el amor? No lo sé, tal vez nunca lo sepa…" Lee Felix quiere saber que es el amor, quiere sentir las tan famosas mariposas en el estómago, quiere saber como se siente ser feliz únicamente con la presencia de una persona. ¿Cuándo pasará? Mejor dicho: ¿Algún día pasará? La respuesta es sí. A lo largo de su vida, Felix tuvo ocho grandes amores, personas que dieron todo por él y lo amaron con todos sus detalles, Felix se enamoró perdidamente de ocho personas increíbles, pero, ¿quién será el amor de su vida? La persona con la que se quedará… ¿será feliz con su última decisión?

Genre
Romance/Drama
Author
Wiwi
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

Chapter 1

Era una mañana soleada, el viento soplaba y las hojas del árbol que habitaba pegado a su ventana se movían tocandola suavemente, Felix se iba levantando lentamente, apagando su alarma algo enojado, tenía tan solo nueve años y tenía que ir a la escuela — ¿por qué tengo que ir? — se quejaba entre falsos sollozos, mientras su madre lo veía con una sonrisa — porque es tu deber como niño, y derecho como humano — le respondió acariciando su hermoso y largo pelo con mucho cariño. — ¿quieres cortar tu pelo luego de volver? — le preguntó, estirandole de los brazos para hacerlo sentar — no, mamá… me gusta mi pelo largo — respondió preocupado, tapandose la cabeza con ambas manos — podemos pedirle que te corte las puntas — respondió su mamá, levantándose de la cama para dirigirse hacia la cocina siendo perseguida (de mala gana) por su hijo — ¡esa mujer es tonta! Le pides que te corte las puntas, y te rapa la cabeza — gritó con su cepillo de dientes en la boca, haciendo reír a su madre. — Está bien, esperaremos a que crezca más, pero cuidalo bien. — Si, si… ¿puedo faltar? — preguntó emocionado, su madre le dio un pequeño golpe en la cabeza, sirviendole el desayuno — No, ya faltaste el martes — ¡pero ya fui el jueves y viernes — Cariño, es viernes, puedes faltar el sábado si quieres, siempre faltas los sábados — mintió; sabía que su hijo no conocía el horario, Felix sonrió feliz, asintiendo emocionado ante la propuesta de su madre. Madre e hijo caminaron de la mano dirigiéndose a la escuela, Felix contaba cualquier historia imaginaria para hacer reír a su madre, quien lo miraba con toda la adoración de mundo, se detuvieron una cuadra antes de la escual de Felix, su madre se puso en cuclillas para estar a su altura, plantandole un beso en su bonita frente. — Te dejo aquí cariño, tengo que ir al super a comprar ingredientes para el almuerzo de hoy, ¿quieres que te compre algo? — preguntó dulcemente, acomodando algunos mechones rebeldes de la cabellera de su niño — ¡Chocolate! — chilló emocionado, haciendo reír a su madre — por supuesto — respondió divertida — nos vemos después, cariño. No hagas caso a adultos extraños y ve con cuidado a clases — lo besó por última vez, despidiéndose con la mano. Felix sonrió feliz viendo como su mamá doblaba la esquina rumbo al super. Fue dando saltitos hasta clases, parando en seco al ver como un niño estaba llorando bajo un tobogán en el parque. Decidió acercarse a ver que le pasaba ya que el niño se veía solo. — ¿Disculpa? — habló despacito para no asustarlo, el niño se sobresaltó al sentir la mano de un extraño sobre su hombro — ¿Q- qué? ¿quien eres? — preguntó a la defensiva, alejandose a rastras de Felix — ¡Tranquilo! No soy malo, soy Felix — trató de calmar al niño extraño. Le sonrió radiante, haciendo sonrojar al extraño — Soy H- Hyunjin.. — murmuró mirando al suelo — Lindo nombre, ¿qué haces ahí sentado? No luces como un alumno de aquí— dijo apuntando hacia su escuela — Estudio en la academia Snow… — Felix abrió los ojos incrédulo, su madre le había hablado de esa escuela antes, era una escuela en la que solo entraban los hijos de personas importantes, desde hijos de estrellas de cine, hasta hijos de políticos; era tan privada que ni siquiera dejaban entrar a hijos de personas millonarias. Si eres hijo de un funcionario importante, no entras. ¿Heredaste una fortuna? No entras. Solo gente exclusiva entra. — Wow… — murmuró sorprendido. — ¿No deberías ir a tu clase? — preguntó Hyunjin, aún desconfiado — pues sí, pero te ví llorando y me preocupé porque estabas solo — dijo con una sonrisa, haciendo a Hyunjin sentirse extraño de nuevo — no estaba llorando… solo estaba pensando — ¿sobre qué? — preguntó curioso — es q- que… me perdí — murmuró bajando el volumen, aún así, Felix lo escuchó a la perfección. Ni siquiera tuvo tiempo de reaccionar cuando se dio cuenta de que Felix lo había tomado de la mano para llevárselo a su escuela. — ¡¿Qué estás haciendo?! — gritó histérico, siendo arrastrado por el niño raro — ¡¡En la escuela hay adultos, llamarán a tus padres y estarás bien!! — gritó sin parar de correr. Hyunjin solo pudo obedecerle, de todos modos ya estaban en la entrada. Caminaron aún de la mano hacia el despacho de la directora, quien al ver a Hwang Hyunjin escupió todo su café encima de la mesa, siendo seguida por la coordinadora. — Disculpe… — antes de que el pequeño Felix pudiera terminar su oración, ambas mujeres ya estaban estirando al otro niño de sus manos. — Felix ¡¿qué haces con Hwang Hyunjin?! — Ah, se perdió y estaba llorando en el parque, entonces lo traje aquí para que pueda llamar a sus padres. — respondió aún con una sonrisa en los labios, Hyunjin no quitaba la vista de él — ah.. ya veo, cariño. Eres muy amable, puedes volver a clases, llamaremos a los padres de Hyunjin mientras — respondió algo aliviada la coordinadora. Felix asintió, despidiéndose de Hyunjin, con la mano. — ¡E- espera! — interrumpió Hyunjin acercándose a el rubiecito — ¿cómo dijiste que te llamabas? — preguntó nervioso. Felix le sonrió más radiante aún — Lee Felix — respondió.