Relatos Eróticos

All Rights Reserved ©

Summary

Aquí encontrarán diversos relatos salvajes y lujuriosos. ¡No tengas pena de leer!, Aquí no juzgamos || Esta historia tendrá diferencia de edad y también ecenas muy explícitas, si no te gusta, no leas ||

Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
18+

Mi Papi

Bebé




Estoy ancioso.


Llevo exactamente una semana sin ver a mi Papi.


Pero afortunadamente hoy llega de su viaje de negocios.


Me he portado bien, por lo que espero que me traiga miles de regalos, aunque su presencia es el mejor regalo que pueda tener.


Papi es un hombre muy importante, no entiendo totalmente en que trabaja, el dice que los niños buenos no deben saber sobre su trabajo, y soy un niño bueno, así que no me entrometo.


En este pequeño pueblo solo existen los Papis y los bebés, los Papis van a un orfanato y adoptan a un bebe para darles cariño. Lamentablemente en otros lugares no entienden el amor de Papi y bebé, así que los bebés nos quedamos en el pueblo mientras los Papis trabajan.


Escucho el sonido de la puerta principal abrirse e inmediatamente estoy corriendo a los brazos de mi Papi, y salto sobre el, para datle un besito en la nariz, siempre nos saludamos así.


—¿Cómo está mi pequeño niño?.


La voz de papi es mucho mas gruesa que la mía, y es por que el es mucho más mayor que yo, el tiene 40 mientras yo a penas tengo 19.


—¡Estoy muy bien Papi!, ¡Me he portado bien!.


El me da una sonrisa,—¿Encerio te portaste bien?, ¿no me estás mintiendo?.


Niego rápidamente.


—Me porté bien, ¡Lo juro!, puedes preguntarle a las sirvientas —, no queria que Papi pensara que me porté mal, luego se pone súper triste. —Hice todas mis tareas y tambien hice un examen y adivina que, ¡Saqué 10!.


El me dió un dulce beso en la boca.


—Entonces quizas deba premiarte.


Reconozco esa mirada que me da.


Y sonrio emocionado, me encanta cuando Papi y yo jugamos este juego, en donde el se mete en mi y me hace cosquillas.


—¿Me harás cosquillas Papi?.


El toma mi trasero y lo aprieta con fuerza, haciendo que suelte un jadeo.


—Llevo una maldita semana queriendo hacerte cosquillas, no te imaginas cuánto.


—Entonces hazlo Papi, por favor.



Papi


Miro el pequeño agujero de su ano, rosado y lindo.


Mi pequeño bebé es perfecto, cada parte de el, lo amo tanto, supe que lo amaría desde el primer momento en que lo ví en aquél orfanato.


En el momento en que dije que queria estar dentro del el, se giró y se puso en cuatro.


Tan deseperado como siempre.


Paso mi dedo lubricado por su culo, y el suelta un jadeo.


—Papi, ya no juegues, entra en mi.


Tomo mi polla y la pongo en la entrada de su agujerito, aun no me puedo creer que si quiera entre allí.


Es tan pequeño.


Meto la gruesa cabeza con cuidado pero de repente mi bebe echa su cadera hacía atrás haciendo que mi polla entre con fuerza.


—Si~


El gime, apretando sus pequeñas manos en las sábanas de la cama.


—Eres una pequeña puta de pollas—, salgo lento y me estrello contra el con fuerza. Gruño, — tan malditamente apretado.


—Papi—, el gime, trabajando sus caderas, alante y atrás, alante y atrás — más~.


Tomo sus caderas y entro y salgo de el con fuerza, justo como le gusta a mi bebé.


—Apuesto a que si fueras una mujer estarías mojada todo el maldito tiempo.


El gimió con fuerza, incapaz de hablar.


Entré un poco más en el, hasta que toqué su punto dulce.


—¡Papi! —, el se retorció de placer, —¡Papi estoy sintiendo las cosquillas de nuevo!.


Yo me reí, amaba complacer a mi niño.


Me agaché un poco para rozar su oído con mi boca.


—Te encanta cuando te hago cosquillas aquí —rugi entrando y saliendo de el sin control, mierda me iba a corer. —Lo amas.


Su pequeño cuerpo empezó a temblar, y su culo apretaba mi polla con demasiada fuerza.


—¡Papi!.


Y el ya se estaba corriendo, ahorcando mi polla y temblando de pies a cabeza.


—¡Jodido Díos!


Eyacule fuerte en su culito, había acomulado bastante en esa semana.


Ahora estábamos sudorosos, los dos acostados en la cama, el reposaba su cabeza en mi pecho, y yo no podía hacer más que abrazarlo.


—Papi te amo.


Sonreí, dándole un beso en su cabello.


—Yo también te amo bebé


















Next Chapter