SECOND CHANCE

All Rights Reserved ©

Summary

¿Qué pasará cuando la vida trata de darte una segunda oportunidad con la persona que dejaste ir? Mia y Leandro tuvieron una historia de amor que por circunstancias del destino, no acabó en buenos términos. Dos años después de su separación vuelven a reencontrarse, pero ahora él es el dueño de una de las empresas de diseño más grande de Alemania, y ella es una de las asistentes más reconocidas de Suiza. A pesar de tener personalidades muy distintas, en el pasado se complementaban muy bien. Dicen que la vida siempre da segundas oportunidades. ¿Será que Mia y Leandro aprovecharán esa oportunidad que les está dando el destino?.

Status
Ongoing
Chapters
7
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

CAPÍTULO 0

LEANDRO



El sol pega en mi cara la mañana del lunes. Un ligero peso se aparta de encima de mí haciéndome sentir vacío, me muevo hacia un lado agarrando la almohada aspirando el olor que está impregnado recordando a la hermosa mujer que duerme conmigo siempre, a pesar de tener su propio departamento. Pero eso acabará, ya que hoy le pediré que se quede a vivir conmigo, en el almuerzo que la invitaré después del trabajo.


Nos conocimos cuando yo cursaba el tercer año de arquitectura y ella estaba en su primer año de negocios internacionales, desde que la vi entrar por esa puerta en clase optativa de arte que nos tocó compartir, por qué quiso adelantar clases, supe que sería mía. No se resistió a mis dotes de seducción y la entiendo, ni yo lo haría

Ahora yo trabajo en la empresa de mi papá y ella en un bufete de abogados como asistente de uno de los mejores del país.


Ayer fue una noche inolvidable para nosotros, vimos gossip girl, que es una de su series favoritas que siempre me obliga a verlas, la mime y consenti como siempre lo hago, hicimos el amor incontables veces que aun no entiendo por que no está cansada, nos quedamos hablando de nuestro futuro como siempre lo hacemos, toque el piano, cosa que le encanta que haga y nada más lo hago para ella. Pero nuestros ojos no dieron para más y nos dormimos.


Siento ligeros toques en mi cabello y besos por toda mi cara. Siempre le gusta levantarme de esa manera, y para que negarlo, a mi también me gusta que lo haga.


—Ya es hora de levantarse —Me desperezo y abro los ojos que aun siento pesados encontrándome con lo más hermoso que he visto, su cabello castaño oscuro, ojos color miel, mirada cautivadora, sonrisa encantadora, personalidad arrolladora, tierna y amigable y lo mas hermoso que era mía.


Mia Klein, mi único y verdadero amor desde la universidad.


—Voy  a prepararte algo rico hoy —Sonríe apoyando su cara en mi pecho cuando se recuesta.


—Todo lo que hacen esas manos es delicioso —Me besa para luego levantarse dejándome ver que está utilizando una de mis camisas blancas para ir al trabajo tapando su desnudez —No entrarás al baño sin sandalias—la regaño.


Se detiene y de mala gana se regresa al armario y saca unas pantuflas de garras que le compre para que las utilice, aunque lo hace cada que yo se lo recuerde ya que tiene un amor a andar descalza.


Soy un loco con el control de la limpieza, odio que las cosas estén sucias y desordenadas y a ella le encanta hacer las dos cosas sacándome de quicio, por eso casi siempre tenemos discusiones absurdas, aun así desordenada quiero que venga a vivir conmigo, la casa se siente sola cuando no está.


Con pereza salgo de la cama aún desnudo entro también al baño que tiene la puerta abierta, la veo sentada en el inodoro y me acerco al espejo en donde saco los productos que usaré para rasurarme, Mia termina y se acerca para lavar sus manos  y yo comienzo con lo mio.


Al terminar me baño y salgo en busca de unos boxers, la mañana aparte de soleada también está fresca. Bajo a la sala y me dirijo a la cocina viendo a la hermosura de mi novia preparando el desayuno, me acerco por su espalda mientras voltea los huevos y las salchichas, saltan los panes de la tostadora, huele a naranjas recién exprimidas, café caliente y amargo como me gusta.


Si, esto es lo que quiero vivir por el resto de mis días. La ayudo a acomodar la mesa y llevar los platos.


—Hoy te invitare a un almuerzo cuando salgamos del trabajo —Su cara se ilumina y una sonrisa tira de sus hermoso labios, a ella le encanta eso de salir a disfrutar solos, cenas, picnic, noche juntos y cosas así.


Mi celular suena avisando de un mensaje de Markus mi mejor amigo, uno de los que siempre ha estado conmigo en este sueño de tener mi propia empresa, cuando salí de la universidad, papá me sugirió que antes de yo mismo crear mi propia empresa trabaje un tiempo en la de él para que gane más experiencia y conocerla mucho más para cuando me ceda el paso. 


Dominik Hoffman Arquitecto y empresario dueño de una de las mejores empresas de arquitectura de toda Alemania que obviamente es mi padre, un hombre amoroso y respetuoso, que me ha enseñado lo que es trabajar duro para obtener lo que quieres, aunque sea el hijo del dueño de la empresa nunca me deja las cosas fáciles.


Al terminar de desayunar con Mia nos preparamos para ir a nuestros respectivos trabajos.


Salimos al ascensor, mientras este desciende vamos cuadrando lo de nuestro almuerzo después del trabajo, ya en el parqueadero nos damos nuestro nuestro beso de buena suerte  como es de costumbre.


Me acerco a mi Maserati gris quitando los seguros, espero hasta que el Mazda rojo de Mia pase primero para después salir yo, cada quien coge su camino ella para la izquierda y yo para la derecha.


Luego de unos cuarenta minutos llegó al fin a la empresa de papá, después de dejar mi carro en el parqueadero subo hasta llegar a mi oficina la cual comparto con Markus que está trazando planos para la siguiente construcción.


—Tú padre mandó a que nuevamente se hagan los planos de la construcción en Hamburgo —Alza su cabeza posando sus ojos oscuros en mí —Por lo que dijo fue que al socio no le agrado la maqueta que mandamos.


Se por la forma que habla con los dientes apretados es que esto lo está molestando, ya llevamos más de tres maquetas destruidas ya que al socio de mi padre no le agrada ninguno de nuestros planos.


Esto será muy difícil, el primer cliente es muy exigente, pero como nos enseñaron a dar lo mejor de nosotros mismos lo haremos.


Quinientas veces nos lo regresan, esas quinientas veces volvemos a hacer hasta que sea de su agrado.


Me quito el saco de mi traje azul Versace dejándolo en el respaldar de mi silla para luego doblar las mangas de mi camisa blanca y sentarme a trazar ideas junto a un molesto Markus.


Esta es mi pasión, siempre he soñado con ser el mejor arquitecto, crear la casa donde Mia y mis hijos vivirán, porque ese es nuestro sueño, tener un futuro juntos.


Después de que mi culo adolorido sintió como tres horas llevamos nuestras ideas en borrador hasta mi padre.


—Creería que esta línea este más recta que esta —Apunta todo sobre la hoja de Markus —así se vería el hotel más recto —Le entrega la hoja y después ve la mía también sugiriendo ideas —Pasen eso a limpio y me lo entregan en media hora, me gusta las dos ideas, ojalá ese viejo maldito se decida de una vez, tenemos muchas cosas que hacer y estamos estancados en ese adefesioso.


Bajo nuevamente al parqueadero después de darle a mi padre lo que pidió y enviarlo a su socio.


Ya en mi auto le envio a Mia que ya salí y me dirijo al restaurante en el que nos veremos para el , me da una respuesta rápida diciéndome que apenas va a salir así que no demorará mucho.


Paso por una florería comprándole sus flores favoritas que son rosas rojas.


Llego primero que ella y reservo una mesa un poco alejada del gentío, el restaurante es al aire libre, es uno de tantos que nos encanta venir, ver el atardecer mientras cenamos y hablamos de cosas triviales, es un plan emocionante.


Cinco minutos después veo el mazda rojo de Mia parquear atrás del mío y a ella bajar, su vestido blanco elegante la hace ver más hermosa de lo que ya es.


Alta con buenas curvas las cuales son mi perdición cada que le hago el amor, sus piernas largas y su cara de niña buena cada día me enamora más.


Cuando ya está más cerca me levanto para entregarle las flores haciendo que sonría dichosa.


—Ya te dije que no tienes que darme flores cada que no nos vemos —Dice al tiempo que las toma—Son solo ocho horas de trabajo.


—Te doy flores porque te extraño, y porque quiero —la atraigo hacia mí,  estrechandola para besarla. Sintiendo la suavidad de sus gruesos labios provocando que la desee más, nuestras lenguas se encuentran dejándome el sabor de su chicle de menta que seguramente estaba comiendo antes de venir.


Un carraspeo hace que regrese a la realidad haciéndome enojar, volteo con el entrecejo fruncido viendo al camarero que con vergüenza nos pregunta si ya haremos nuestro pedido.


Mia asiente amable como es siempre, se separa de mí haciendo que me siente y para luego ella hacerlo en la silla frente a mí.


—Yo quiero un filet mignon con salsa de champiñones —ni siquiera mira la carta y eso es lo que me gusta de ella, siempre sabe lo que quiere.


—A mi también me das carne pero que sea corte tomahawk y dos copas, me traes el mejor vino que tengas ya que hoy daré una buena noticia a esta hermosura —Mia se encoge ante mis caricias en su cara como usualmente lo hago.


El mesero algo incómodo de tanto amor regocijado en el restaurante se marcha a hacer los pedidos.


—Yo también tengo una buena noticia —Mia se endereza en su silla sonriente.


—¿Ah sí? —Le sonrió igual— Entonces primero las damas.


—Bueno ya conoces a mi jefe el señor Elenor, tu sabes que él es un amor y siempre es respetuoso conmigo.


Comienza a hablar hasta que el mesero nos trae nuestra comida y el vino.


—Me contó sobre como él sacó adelante su bufete de abogados y me motivó a que haga mi maestría.


—Eso está muy bien mi vida —Digo mientras intento sacar el corcho del vino.


—Me asesoro con una de las mejores universidades, el es realmente bueno, lo malo es donde queda.


—¿Y donde queda?— El corcho está demasiado duro para sacarlo haciéndome luchar un poco.


—En Suiza—Escucho por lo bajo ya que al sacar el corcho hace un ruido fuerte.


La miro sorprendido por lo que acaba de decirme —¿Y tú piensas irte hasta allá a hacer tu maestría?.


—Es una de las mejores universidades, mi amor —Me muestra el folleto de la universidad que saca de bolso.


—Aquí en Alemania también hay demasiadas universidades buenas y hasta mejores, no tienes por qué irte tan lejos.


Su sonrisa que al principio estaba iluminada se desvanece.


—Me llamó mucho más la atención esta universidad, además hay muchas cosas y lugares que me gustaría conocer.


—¿Y qué hay de nosotros?, nosotros podemos viajar en cualquier momento a Suiza y conocer esos lugares que quieres.


—Lo se amor, pero me gustaría ir sola, conocer, terminar mis estudios y luego volver.


Intento dar mi primer bocado de carne intentando dar por finalizada esta conversación, vine para proponerle irse a vivir conmigo y me sale con que se quiere ir.


La carne no me pasa y este vino me sabe amargo.


—Se que esta molesto mi amor, pero es mi sueño, ¿no quieres que lo que hemos planeado se dé?, ahora serán mejores ya que si hago la maestría tendré buenos ingresos.


—Tus ingresos son estupendos, trabajas para el mejor abogado del país, Mia —Juega con la comida intentando no volverme a mirar — Y qué pasará con tu papá lo dejaras solo, nos dejaras solos.


—Solo será año y medio —Susurra con voz rota.


—¿Y para ti es poco año y medio mi vida?, ¿que pasará con nuestra relación?.


—Podemos hacer videollamadas todas las noches —Enlaza su mirada esperanzada nuevamente en mi.


No me agrada esta idea y definitivamente no quiero que se vaya.


—Mia, tenemos sexo todas las putas noches después del trabajo, como mierda quieres que por año y medio te mire por una pantalla sin tocarte. ¡Por un puto año Mia! —Lo último lo digo algo fuerte haciendo que los demás nos vean y ella se brinque en su puesto.


Mira a los lados antes de concentrarse en mi —Este es mi sueño y ya tomé la decisión te lo conté porque quería que me apoyes pero ya veo que no sucederá.


—Pues no, no me parece que tengas que irte lejos de mí para hacer tu maestría teniendo muchas universidades aquí.


—Ya te dije mis razones.


—Y yo te estoy diciendo las mías, por las que no lo acepto.


—Pues que pena.


—Que pena entonces —Nos desafiaron con la mirada, se que le duele que no esté feliz por esto pero sigo sin entender por qué se quiere ir tan lejos —Yo no quiero una relación a distancia porque sé que de eso nunca saldrá nada bueno.


—¿Qué estás tratando de decir?, voy a estudiar.


—Pero te vas lejos de mi y de seguro encontraras alguien mejor que yo y estoy tratando de decir que es mejor que cada quien tome su camino, veo que tu sueño está en Suiza pero el mío está aquí —No la miro, pero se que la lastime, la hice pedazos y la dañe.


—¿Estás hablando enserio Lenadro?— No le contesto, pero escucho sus sollozos haciendo que mi corazón palpite con intensidad.


Mierda no, es la primera vez que soy el causante de su llanto, y no, no me gusta hacerla sentir así.


Intento reivindicarme pero lo único que veo es como ella sale despavorida del restaurante dejándome con mi disculpa en la boca.


Mi arrepentimiento llega de golpe, he intentado todo de mi por no llamarla ni irla a buscar.


Se que esto será mejor y podrá estar más enfocada en sus estudios.


                                      ♡♡♡


Ya ha pasado una semana desde que Mia se fue a Suiza y sin dudarlo para mi esta siendo una de las peores, me carcome el saber que fui un idiota con ella, el no haberla apoyado con su sueño, sabiendo que ella siempre estuvo para los míos me come vivo.


La perdí por idiota, se que la perdí, pero se que es ella. Se que es mi único amor y si la vida cruza nuestros caminos una vez más, no dudaré en buscar una segunda oportunidad.