Capítulo 1
-Buf, nuevo instituto, está bien, no pasa nada, todo va a salir bien, relajada y siempre con una sonrisa, muy bien. —Intento convencerme de que todo va a ir correctamente mientras me miro en el espejo, llevo el uniforme de mi nuevo instituto. Al parecer las chicas llevan falda, pero al inscribirme pedí expresamente que me dejasen llevar el uniforme de chico, ya que la falda no me resulta cómoda.
-¡¡Venga ___, llegarás tarde en tu primer día!!
Al oír a mi madre gritar, reaccioné y rápidamente cogí mi mochila y salí de casa.
Al llegar al instituto fui directamente a ver al director para que me diese el horario, cuando acabó hice la pregunta que llevaba haciéndome desde que me cambié aquí.
-¿Tienen hueco en el equipo de Fútbol?
El director me miró.
-Eso no lo sé, llamaré al entrenador para que te lleve con el capitán y puedas hablar con él.
-Está bien, muchas gracias. -Genial, haré las pruebas para entrar al equipo.
-Bienvenida al Instituto Raimon, señorita Moore.
-Muchas gracias señor director.
No he podido ir a clases en todo el día porque me estaban enseñando todo el instituto, mañana las empezaré, pero ahora estoy de camino a ver al capitán. El entrenador es muy poca cosa, pero estoy deseando conocer al capitán, desde que “ganaron” a la Royal Academy, el Raimon se ha hecho muy conocido, incluso han entrado en la preselección del torneo de Fútbol Frontier. El próximo partido es contra el instituto Brain y espero poder jugar.
-Bien ya estamos- el entrenador se ha detenido delante de una cabaña que no estaba en muy buenas condiciones. Cuando ha ido a abrir la puerta esta se ha abierto y han salido unos chicos con el uniforme del equipo.
-Hola chicos, esta es ___ Moore. Es nueva en el instituto y quiere entrar en el equipo, yo me voy a hacer unas cosas. —Cuando el entrenador se ha marchado un chico se ha acercado a mí, al principio me ha mirado como sorprendido, pero solo durante unos segundos, después me ha sonreído.
-Hola, soy Mark Evans, el capitán y portero del Raimon, encantado -me ha tendido la mano, yo se la he estrechado.
-Encantada, soy ___, ¿tenéis hueco en el equipo para una más?
Claro, siempre es bienvenido alguien nuevo, pero primero vamos al campo de la rivera y te haremos unas pruebas. Por el camino puedes contarnos un poco sobre ti.
A pesar de la amabilidad de Mark, oía susurros de los otros integrantes, supongo que para ellos no debe ser muy común que una chica quiera jugar al fútbol, espero que se acostumbren.
Mientras íbamos por el camino ellos me hacían preguntas y yo les contaba un poco de mi vida
- ¿A qué instituto ibas antes? Por cierto, yo me llamo Nathan. -Un chico peli-azul se puso a mi lado.
-Pues iba a un colegio femenino de una ciudad al sud.
-¿Y-Y cuánto tiempo llevas jugando al fútbol? -Un chico muy grande, pero con una sonrisa se me acercó por detrás.
-Juego desde pequeña, pero el instituto al que iba no tenía equipo así que jugaba por mi cuenta en un parque cercano. Siempre quise estar en un equipo y compartir mi amor por el fútbol y cuando oí hablar del Raimon convencí a mis padres para que me cambiasen.
Me siento mal por ellos, he tenido que maquillar la verdad muchísimo, pero necesito más tiempo para confiar en ellos y contarles toda la verdad, así que por el momento mantendré esta mentira.
—Y si nunca has jugado en un equipo o con otras personas, ¿porque crees que eres buena para entrar en el equipo?
Me he girado hacia la voz, era un chico de pelo blanco y ojos negros, lo había visto al lado de Mark cuando se ha presentado, pero no le había oído decir una palabra hasta ahora, se ha mantenido callado.
Es Axel Blaze, el delantero estrella del Raimon y del equipo al que pertenecía antes de que dejase el fútbol por alguna razón desconocida. Los conozco a todos, pero no porque su equipo se haya dado a conocer por lo de la Royal Academy, en realidad sólo se conoce el nombre del equipo, del delantero estrella y del capitán, los otros jugadores aún son un poco de misterio para aquellos que no son muy aficionados al fútbol, pero mi caso..., mi caso es diferente.
Pero dejaré que se presenten ellos, si quiero formar parte del equipo, debo dejar que confíen en mi poco a poco, y yo confiar en ellos, eso es lo más importante.
—Bueno, bueno, yo no digo que sea buenísima, como he dicho antes, no he jugado en ningún equipo, pero reconozco que se me da bastante bien y de verdad que me gustaría entrar en el Raimon.
—Venga Axel, hagámosle las pruebas, no perdemos nada, además, nos puede servir de entrenamiento. - He mirado a Mark, que me ha dedicado una sonrisa y yo se la he devuelto.
Tras unos minutos más hablando hemos legado al campo, allí nos esperaban tres chicas más.
—___, ellas son Silvia, Celia y Nelly, son las gerentes del equipo. Chicas, ella es ___.
—Es un placer ___.
Las chicas me han saludado y yo les he sonreído de manera amistosa
—___quiere unirse al equipo, así que vamos a usar el entrenamiento de hoy para hacerle unas pruebas. ¿De acuerdo?
Todos han asentido y se han colocado en sus posiciones, Mark se ha acercado a mí.
—¿De qué posición sueles jugar?
Me he parado a pensar, soy buena como defensa, pero se me da muy bien marcar goles como delantera. Soy lo que en el fútbol se llama “Libero”, una persona que juega en la defensa, pero sube al ataque cuando quiere o es necesario, digamos que juego a dos bandas.
—Suelo jugar de delantera, pero la defensa tampoco se me hace complicada.
—Bien, pues la primera prueba va a ser de defensa, tendrás que quitarle el balón a nuestros delanteros, Kevin y Axel— Ha señalado a estos dos, como sospechaba el que me ha preguntado antes es Axel, Kevin es un chico que no parece estar de muy buen humor y que tiene pinta de ser muy orgulloso. — Y evitar que lleguen a la portería, ¿crees que podrás hacerlo?
—Claro que sí.
Bien, pues a ello.