Aún te pienso
Hay momentos en los que te pienso, pienso en todo lo que ha pasado en nuestro mundo, si ese mundo que creamos tu y yo, que era solo nuestro. Sé que es normal sentirse así, soy un ser humano. Te quejabas de que siempre lloraba o de que era muy sensible, y si, lo soy, soy sensible, tengo lindos sentimientos y no tengo miedo al expresarlos. Si te soy sincera, te extraño, te extraño cuando estoy sola, cuando te mencionan, cuando veo tu contacto y sé que no voy a volver a hablar contigo. A lo mejor si te necesitaba pero no lo admití nunca. Me preparé tanto para este momento, pero siento que no valió la pena, sabía que me ibas a doler y estoy sintiendo esas punzadas en mi corazón. Te quiero buscar defectos, incontables defectos, para hacerme creer que no me dueles, que no me afectas. Sinceramente extraño el roce de tu piel con la mía, esos labios que besarlos eran la entrada al paraíso, pero creo que solo extraño eso, ese contacto físico, esa forma de amarnos tan carnal, creo que era lo único bueno que hicimos el uno por el otro, últimamente los sentimientos no estaban invitados a estas secciones, el amor, la confianza y la dulzura habían sido expulsados, no sé si es por tantas separaciones pero nuestra confianza se desvaneció, ya no me sentía cómoda a tu lado. Aunque decíamos ser el método de escape del otro, ya ni nos conocíamos, éramos dos extraños compartiendo una cama, es lamentable lo que nos pasó. Sinceramente amo lo que fuimos, estoy enamorada de lo que algún día significamos para el otro, pero nada de eso ya existía, solo quedaban recuerdos que mantenían vivo un pequeño cariño entre ambos, nos engañamos repitiendo esos te amo sin sentido, sinceramente si pensé que íbamos a formar nuestra familia y que en algún momento esa alianza que siempre traes iba a estar mi dedo, que bello resulta el engañarse de vez en cuando, es como una droga de la que no hay cura. Suena tonto todo esto, sé que no debería estar pensando en ti y que debería estar haciendo mi vida o por lo menos intentándolo, pero dejaste tantos huecos, dejaste tantas partes negativas de ti en mí, que eso se complica. A lo mejor no soy la más poética para expresar lo que se siente un corazón roto, o lo que siente una persona la cual tiene su autoestima por el piso o simplemente no sabe quién es, pero si puedo decir que tampoco soy la víctima, en esta historia hay dos personas que no me amaban TÚ Y YO. No tengo porque contar la historia de mi vida, pero cuando empecé esta relación mi autoestima estaba como el de una persona normal, con el tiempo fue disminuyendo, siempre me sentí menos que tú no sé si por tus habilidades o porque simplemente sabías muchas cosas a las cuales yo nunca le había prestado atención hasta que te conocí, ya sea porque no me parecían interesantes, o decía que no era lo suficientemente inteligente para ese tipo de cosas, pero oírlas de ti era como mirar el más bellos de los atardeceres en la playa mientras escuchas tu canción favorita, igualmente me decías que tenía que interesarme más por esas cosas (obviamente por mí bien) para nada era porque querías un doble de tí. Más al tiempo pude recuperar un poco de la autoestima que había perdido, porque al fin había encontrado mi vocación perfecta, era pareja, era novia, era prometida y futura esposa; quién lo diría, solo te servía a ti en todo momento, me descuidé completamente, eso no me había sentir bien, pero era más importante hacerte de comer o simplemente hacer que te levantaras de una cama, cuando yo lo había hecho horas antes. Al final de nuestra relación te dije como me sentía, me abrí contigo después de no haberlo hecho durante mucho tiempo, por miedo a ser vulnerable y volver a ser dañada, amar es conocer a una persona tan bien que sepas cada punto débil de esta, pero no lastimar ninguno de estos, más bien cuidarlos, y, no permitir que nadie más le haga daño, me parece que no sabias esto, te contaba sobre la relación con mi padre y como lo amaba pero simplemente no sabía cómo acercarme a él, y no te importó como me hiciera sentir eso lo mencionaste en cada discusión, aunque para nada fuera el tema de la misma, retomando lo anterior, me abrí contigo, te conté cada cosa sobre mí, como me sentía y como me estaba afectando la enfermedad de mi abuela y en ningún momento recibí una palabra de apoyo, una palabra linda o me hiciste sentir que tenía un soporte o una ayuda; más bien, todo lo contrario. Lo más seguro es que no te merezcas nada de lo que estoy escribiendo, pero necesito pasar la página de este libro, necesito sanar y hacer que ya no duelas, esto es difícil y yo lo sé, estoy bien mientras estoy acompañada,
en la soledad los recuerdos me abruman, caen sobre mí como nubes negras. La soledad, se está convirtiendo en mi amiga infaltable, siempre me acompaña, no sabía lo cómodo que podría ser pensar en completo silencio, o leer, o ver una película, o simplemente existir, no suena alentador lo que digo, pero en el fondo sé que es lo que necesito en estos momentos, puedo que mañana conozca al amor de mi vida o mi futura pareja, pero lo dudo mucho, le quiero dejar todo al destino. Si te soy sincera estoy haciendo esto para mí, para cuando venga a verlo me acuerde de varias cosas de gran importancia, para darme cuenta de que hay veces en las cuales puedo estar tocando fondo, pero que que estaba peor contigo, contigo solo tenía el título de pareja y eso no era justo para ninguno de los dos. Sinceramente siento que estábamos con el otro porque no sabemos soltar las cosas aunque nos hagan daño, al igual de que le tenemos miedo a la soledad, la tratamos como a nuestra enemiga en común, y no te voy a mentir le tengo pánico a la soledad, hace que no me sienta amada o comprendida, pero sé que tengo que empezar por mi amor propio y comprensión, para luego buscar esas cosas en otras personas.