Detrás de él.
Era una guerra, una de la que no se estan librando tan facíl.
— ¡Rápido paladines! ¡Estoy por abrir el portal! —Gritó el alteano, alejando el castillo de la gran armada de Zarkon.
— ¡Desarmen a Voltron! —Ordenó Keith.
— ¡¡Sí!! —Afirmaron los paladines, haciendo caso.
Todos los leones se dirigieron al castillo, destruyendo cada nave que se cruce en su camino, el portal ya estaba abierto y el castillo estaba por pasar, debían apresurarse.
El Galardiano a cargo de la tropa de casas no los dejaría escapar, no tan cerca de una victoria; acerco su nave de prisa hasta ellos, apunto su arma más grande al lento y pesado león amarillo.
Seguía de cerca y a toda velocidad al paladín, antes de que los leones y el castillo terminaran de cruzar el portal, el rayo de electrones ya estaba cargado y a segundos de disparar.
— ¡HUNK! ¡MUÉVETE! —Gritó con fuerza Pidge, mientras intentaba alcanzarlo.
— ¡PIDGE NO! —Gritaron Lance y Allura a destiempo.
Hunk volteó rápidamente con el terror de la muerte acechando su puerta, no tuvo tiempo de reaccionar, decir algo o de si quiera de exhalar el aire que había retenido con temor.
— ¡¡LANCE!!
Se escuchó un fuerte y desgarrador grito antes de que todos terminaran por entrar al portal.
Las fuertes y entrecortadas respiraciones resonaban en los comunicadores. El tiempo no había sido suficiente para poder analizar lo que había sucedido, los sollozos de Hunk era lo único que difería el montón de respiraciones agitadas; en cuanto el silencio se termino de plasmar entre ellos, Allura fue la primera en hablar:
— ¿Qué Quisnak fue eso?
— ¡Hunk! ¿Estás bien? —Preguntó inquieta Pidge.
—... Eso creo. —Contestó dubitativo mientras examinaba tembloroso su cuerpo.
— Eso fue intenso. —Continuó Allura, suspirando pesadamente.
— ¿Lance...? —Preguntó exaltado el de ojos malva.
Buscó con la mirada en todas direcciones al león rojo, su respiración se suspendió y con aflicción cerró sus ojos y pidió con anhelo a quién sea que escuchase sus pensamientos. —Por favor, por favor...
— A todo esto ¿Lance...? ¿Amigo? ¡Lance! —Gritó Hunk reaccionando a lo ultimo que sus ojos pudieron captar antes de quedar en shock—. ¡¡El se puso en mi lugar!!
— ¡¿Que hizo qué?! —Entró Coran a la conversación.
El león de Lance vagaba sin control por el portal, cuanto más pasaba el tiempo, el león más se desviaba fuera del agujero. Mientras los demás paladines discutían lo absurdo e impulsivo que había sido eso, Keith ignoró todo ello y enseguida fue detrás de Lance, sin pensarlo dos veces se acercó rápidamente a él para, según, evitar que cayera fuera del portal, ya que estaban por terminar el salto de gusano.
No esperaba que la fuerza gravitacional a las orillas del tunlos jalará con brusquedad a ambos. Sus leones daban vueltas sin parar mientras la estática se generaba en sus comunicadores, el azabache perdió la consciencia debido a la fuerte agitación de su león.
Lo último que pensó antes de desmayarse fue en no soltar al paladín, que Back lo sostuviera con todas sus fuerzas, por lo que más quisiera.
19 de junio, 2023