Capítulo 1
Los gemelos Romanov despertaron como de costumbre en sus camas hechas de madera, se destaparon de sus sábanas fabricadas con lino y rellenas de plumón de ganso y dejaron al descubierto sus colchones, y contemplaron su habitación. Las paredes y el techo estaban fabricados del mismo material que estaba hecho todo el castillo de piedra, en el medio del techo colgaba un gran candelabro, que se veía como un gran aro circular que tenía pequeños contenedores a su alrededor que poseían una vela en el interior, y estaba sujeto al techo por cuatro cadenas de hierro. Al costado de cada cama había una pequeña mesita mesita de luz hecha de madera con dos cajones, al lado de cada una había unos grandes roperos de la misma madera que las mesitas y tenían dos puertas que estaban cerradas con llave, las cuales se encontraban puestas en la cerraduras de estas. En el fondo de la habitación los gemelos tenían un pequeño librero de madera con cinco estantes, en su interior se encontraban la mayoría de los libros que su padre les leía a la noche antes de dormir.
Al salir de la habitación se dispusieron a ir a desayunar a su lujoso comedor como en todas las mañanas, pero la imagen que encontraron los dejaría impactados para toda la vida.