La esposa del coronel

All Rights Reserved ©

Summary

Vale la pena arriesgar todo por amor?

Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1


Los Ángeles, 01 de enero del 2023

Toda la policía de los ángeles está en una de las misiones mas grandes, la cual podría mejorar sus carreras como policías. Intenta atrapar a uno de los narcotraficantes más peligrosos del mundo Ivan Richard más conocido como “El Sanguinario” es conocido por más de mil muertes y por exportación de todo tipo de drogas. El Coronel Alexander Russo es uno de lo que investiga su paradera desde hace más de 5 años. Ahora el Corone Russo está a punto de atraparlo.

Alexander Russo

Yo y mi compañero Marcos estamos en uno de los almacenes lo que impide que no nos peguen un balazo son unas cajas grandes llenas de cocaína y lo sé, ya que cae polvo blanco al piso. Muchos de nuestro compañero se encuentran muertos en el piso y otros tratando de curar a los que aún pueden sobrevivir.

Debemos retirarnos estamos perdiendo a muchos hombre-dice mi Marcos al lado mío tratando de que a el no le dé un tiro.

NO, si quieren salgan ustedes- digo con enojo y disparando hacia donde están las personas de El sanguinario- Si quieren salgan ustedes. Y saquen a los heridos, yo los entretengo.

Mi compañero asiente con la cabeza y avisa por la radio. Empiezo a analizar de donde vienes los disparos y empiezo a darles. A unos cuentos les doy y los mato.

Hermanito, ya llegué- Escucho la voz de mi hermano por la radio.

Te dije que no vinieras, esto es muy peligro y mamá nos va a matar si algo te pasa- digo por la radio y tirando la ultima granada que me quedaba.

Jamás te dejare solo y además soy el mejor franco tirador- dice mi hermano por la radio y veo como mato a mucho desde las alturas- Veo a tu mejor amigo, tratando de llegar a un Helicóptero- hace referencia a Alexis.

¿No hay más helicópteros? - pregunto por la radio donde están todos los demás.

No Coronel, ya mucho los han intentado bajar y otros se han tenido que retirar- Mierda pienso.

Esteban, cúbreme tengo que atraparlo- digo parándome y caminando por las cajas para protegerme.

Nooo, maldito idiota- dispara mi hermano a uno que estaba cerca mío- cuando decía que no quería compartir la herencia, no era enserio- me dice y mata a los últimos que quedaban- Ya puede.

Corro rápidamente hasta llegar a unas escaleras cuando llego, el helicóptero, ya estaba en el aire y por mas que intentara disparar no le hacía nada- PUTA MIERDA- Enciendo el radio para avisar- Lo perdimos, se fue en un helicóptero.

En cuestión de segundos mi hermano y Marcos llegan hacia donde estoy yo.

Entonces, quieren ir a comer pollo frito- dice mi hermano con una sonrisa mirando el helicóptero en el que va el maldito de El Sanguinario y yo lo veo con una mala cara, mientras Marcos se ríe.

Amigo para la próxima será- Me dice Marcos dándome una palmada en la espalda. Yo solo veo con mucho enojo el helicóptero- Vayamos por ese pollo frito, nos merecemos una buena porción y Coca-Cola fría. Salgamos de aquí

Los tres nos disponemos a caminar para salir de ahí.

Dayanara Brown

Estoy recogiendo mis cosas y tratando de escapar del hombre que estuve enamorada por muchos años, con ayuda de Marta la cocinera y su hija Valentina, logramos escapar de las gallas de ese hombre. Nos encontrábamos en una isla, la cual tenía una mansión bellísima, pero lo feo era su dueño el cual era mi novio. Cuando lo conocí era el hombre mas bueno del mundo, llevábamos ya dos años de novios, cuando me ofreció vivir con el acepte, pero después de unos meses se volvió una tortura, me obligo a venir a vivir a la isla y me tenia encerrada. Desde que llegamos empezó hacer más busco conmigo, primero empezó los empujones, sus intentos de pegarme y por ultimo los golpes, los cuales eran muy frecuentes. Hoy me levante y el no se encontraba ahí y sus guardias tampoco, Así que tome mis documentos un poco de recogí y hable con Marta y Valentina, para escapar ellas muy dudosas, ya que tenían miedo de él, pero aceptaron y ahora estamos las tres montadas en una lancha escapando de ese hombre.

Miren allá- Marta y yo volteamos a ver hacia donde valentina señalaba y era la ciudad de los Ángeles

Empiezo a llorar de felicidad al ver que ya habíamos logrado escapar Marta nos abraza a mí y a valentina, y lloramos las tres juntos. Cuando llegamos a la orilla del mar sacamos nuestras cosas, cuando dejamos nuestras cosas en la arena, dirijo la lancha hacia la playa.

¿Qué haces? - me pregunta marta

Estoy acomodando la lancha, para que no sepa que llegamos aquí- digo y amarro una cuerda en el acelerador, para que la lancha siga hasta mar adentro. La lacha arranca y brinco rápidamente hacia el agua. Salgo de la mar toda mojada y Marta me entrega una tolla que traíamos.

Debemos irnos- digo, pero marta me mira.

¿Mi niña como haremos?, no tenemos dinero- me mira muy angustiada, tranquilas yo tengo el suficiente dinero para que las tres vivamos bien hasta encontrar un buen trabajo, pero ahora vayamos a cambiarnos y buscar algo de comer- eso hicimos las tres caminamos y encontramos un restaurante de comida rápida donde nos cambiamos y comimos una cena deliciosa. Al terminar me dirijo al mostrador para pagar- Buenas noches, cuanto sería?- digo con una sonrisa hacia la cajera.

Son 18.506- le entrego el dinero.

Disculpa por molestarte de nuevo, ¿pero sabes donde hay algún departamento en renta? -digo con esperanza de que si allá un departamento.

Sí, antes de venir hacia el trabajo, vi un aviso de renta en unos departamentos. Mira, camina hacia la derecha y a la segunda calle llegas y veras un edificio color crema ahí es- me dice

¡Gracias! - digo y caminos hacia donde esta Marta y Valentina- creo que tenemos donde quedarnos.

Las tres caminamos juntas hacia donde la muchacha me dijo.

Mira un edificio color crema, pero se ve muy feo- dice valentina mirando el edificio con mala cara, ya que se ve muy descuidado.

Es lo que tenemos- dice marta caminando hacia el portón y tocando el timbre ¡Riiiin, Riiiin!. Un señor de unos 50 años sale de la puerta y camina hacia el portón

Buenas noches, que se les ofrece- dice con una sonrisa

Buenas noches, venimos por el aviso de renta- le responde Marta, señalando el cartel

Buena la renta es de 92.44 dólares y viene luz agua incluidos, tiene dos cuartos, sala cocina juntas- Nos miramos entre nosotras, asiento con la cabeza y una sonrisa en forma de sí.

Lo queremos alquilar, solo somos yo y mis dos hijas- sonó tan lindo escuchar que me dijera hija. Desde que murieron mis padres me quede sola, el único hermano que tenía desapareció, ya que intentaron matarlo por deber dinero a personas que no debía y desde entonces no sé nada de él.

¿El alquiler serio para cuándo?

Para hoy y pagaremos todo un año completo- digo con una sonrisa

Ohh, en ese caso pasen- el nos abre el portón y nos lleva hasta la habitación que quedaba en el tercer piso- esta es el departamento es pequeño, pero lindo.

Es perfecto dice valentina- Con una sonrisa mirando la vista

Bueno, si quieren mañana me dan el dinero, cuando les traiga los papeles, si? - nosotras aceptamos y el se va cerrando la puerta.

Es perfecto. Miren de ahora en adelante Tú serás mi hija- me dice Marta- y me dirás mamá, ahora nos tendremos a nosotras para cuidarnos.

Daya y yo podemos compartir el cuarto y tu te quedas en el otro mamá- Valentina nos mira con una sonrisa.

Está bien- digo feliz- Pero olvidan algo, no tenemos camas y nada.

Mañana temprano iremos- dice marta llevando sus cosas a su cuarto

Mientras acomodamos el poco de cosas, escuchamos como llaman a la puerta, las tres salimos a la sala y nos miramos con miedo, me hacer a la puerta y digo- ¿Quién es?

Soy el señor robinsón, les traigo una colchoneta y unas sabanas para que duerman- Abro la puerta y el dueño esta ahí con la colchoneta y las sábanas- como vi que no tenían nada y ya todo está cerrado pensé en traerles esto- Marta camina hacia la puerta y yo y valentina recogemos las cosas que el señor Robinsón nos trajo

¡Muchísimas gracias señor Robinsón!, Usted nos ha salvado- dice marta con una sonrisa, Valentina y yo nos miramos y sonreímos y alzamos las cejas.

Buenas noches, descansen- dice el señor Robinsón

Buenas noches, Señor Robinsón- decimos Valentina y yo al mismo tiempo Marta cierra la puerta y se da la vuelta, Vale y yo la miramos con una sonrisa

No digan nada acomodemos todos para dormir- Vale y yo nos echamos a reír mientras Marta camina, hacia uno de los cuartos acomodar todos para dormir.