Fall in love | Sasuke

Summary

No sabía que podía enamorarme de alguien como tú. Sólo me quedé ahí para cuidarlo, no para conocerte más. Sólo iba a seguir con mi vida, no quería aprender más de tí. Sólo fuí contigo para destruirte después.

Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
5.0 1 review
Age Rating
13+

Uno

El cielo estaba nublado, iba a ser un día gris y oscuro. Triste para algunos, pero para mí no. Era el último día de clases en la Academia Shinobi de Konohagakure, y significa que elegirán a tres de nosotros y nos asignarán a un Jōnin que nos enseñe el arte shinobi de una manera más avanzada que hacer unos estúpidos clones.


Me había arreglado más de lo normal, hasta me había peinado de una manera decente.


Comí mi desayuno junto a mi querida abuela quien fué la persona que me crió debido a que mis padres pelearon contra el kyubi y fallecieron defendiendo a la aldea.


Caminaba tranquilamente por las calles saludando de vez en cuando a personas conocidas.


A mis ojos, mis padres eran unos héroes, pero mi abuela piensa que no debieron haber ido si veían la posibilidad de no regresar con vida teniendo a una bebé de apenas dos meses de vida. Nunca dejó de estar enojada con ellos.


Ella se hizo cargo de mí cuando ellos faltaron y me crió con todo el amor que me pudo dar hasta el día de hoy aunque tuviera más de ochenta años.


Ella me dió su apellido porque decía que era de mal augurio que yo tuviera el de mi difunto padre.


—Oye, Ayla. ¡Ayla! —escuché que gritaron.


Sacudí mi cabeza y ví que alguien caminaba a mi lado.


—Sí que fué difícil sacarte de allí dattebayo. ¿Estás bien? —pregunta con preocupación mi amigo de toda la vida.


—Lo estoy, Naruto, lo estoy —digo con tono ensoñativo.


—¿Segura? —vuelve a preguntar.


—Que sí. Sólo estaba... Recordando.


—¿Recordando los tiempos que muy pronto serán viejos?


—Sí —le respondo sin escuchar muy bien la pregunta.


—Yo no sé si de verdad voy a extrañar esto... Ya sabes.


Al escucharlo volteo a verlo de nuevo y está mirando hacia otra dirección desviando su cara de mi vista rascando su nuca.


Apreto mis labios.


Naruto siempre ha sabido cómo esconder sus emociones de los demás, pero conmigo no le funciona y lo sabe.


Me acerco más a él silenciosamente y dirijo mi mano hacia su hermoso cabello rubio y lo acaricio. Sé que le encanta eso.


—¿Crees que estaremos en el mismo equipo? —pregunta con la voz temblorosa.


—Espero que sí —le respondo de la misma manera.


Lo poco que restaba de camino estuvimos en silencio. De verdad esperaba quedar junto a él porque no quería que estuviera con las personas que lo lastimaban y lo hicieran sufrir más.


Al estar al frente de la puerta él se aleja de mí y ya con la sonrisa de siempre se dirige a mí y me ofrece su puño.


Yo con una sonrisa choco mi puño con el suyo y entro.


Al ver que ya la mayoría estaban en sus puestos, busco un lugar en el centro. Naruto, quien se alejó de mí justo cuando entramos, se sienta a un lado de el prodigio de la clase, Uchiha Sasuke.


Cuando hicimos contacto visual no pude evitar recordar a una persona que era muy similar físicamente a él que no volví a ver hace años. Nunca me dijo su nombre pero fué y será mi amistad más preciada y el dueño de mis mejores recuerdos.


Tenía la mala costumbre de empezar a recordar cosas mientras estaba en público y quedarme mirando fijamente a las personas por minutos. Y parecía que este había sido uno de esos momentos porque el Uchiha me miraba de la manera mas letal posible.


De manera rápida miro hacia otro lado avergonzada. Lo había hecho otra vez.


Tenía que dejar de recordar a las personas que me habían dejado a lo largo de mi vida, que era muy corta por cierto.


Me senté en silencio esperando a que terminaran de llegar los demás e Iruka-sensei.


—¡Ayla-chan! —escucho que me saludan a mis espaldas.


Volteo y está Kiba sonriente como siempre.


—Hola, Kiba —le devuelvo el saludo sonriendo de la misma manera —. Y hola a tí, pequeño Akamaru.


El cachorro ladra felíz en forma de saludo.


—¿Nerviosa? Hoy es nuestro último día.


—Nerviosa no, más bien algo melancólica.


—Me dí cuenta por la manera en que llegaste aquí y tu comportamiento. Estás más amable de lo normal —interviene Shino.


Le doy una sonrisa dándole la razón.


—Creo que tienes razón, Shino. Lo que pasa es que los voy a extrañar.


—No tienes porqué decirlo en plural, sé que me vas a extrañar mucho —exclama Kiba dramáticamente.


—Hay posibilidades de que quedemos en el mismo equipo, ya sabes, lo digo por... —empieza diciendo el pelinegro cuando unas voces lo interrumpen.


—Yo llegué primero.


—No ¡Yo llegué primero!


Los tres rodamos los ojos al reconocer a las dueñas de esas voces.


No las odiaba pero a veces su rivalidad me fastidiaba.


Sakura comenzó a correr en dirección a Naruto y él la miraba ilusionado.


Inmediatamente me percaté de hacia donde se dirigía en realidad.


En el momento que él intenta saludarla ella lo derriba sin siquiera verlo y saluda a Sasuke quien la ignoró completamente.


Naruto aún seguía en el suelo así que fuí a ayudarlo a levantarse.


—¿Estás bien? —le pregunto tomando su brazo.


Él me mira y entra en pánico.


—Sí, sí. Estoy bien, Ayla-chan. No tienes porqué ayudarme —dice rápidamente.


Me quedo confundida unos segundos. ¿Ayla-chan? Habíamos quedado en que no usaríamos honoríficos y nunca lo hacíamos, ¿por qué ahora?


—Tengo porqué, somos ami— me detengo al ver que se levanta inmediatamente sin mi ayuda.


Miro a mi alrededor donde había un montón de chicas peleando por quién se sentará al lado de Sasuke.


—¿Por qué todas están fascinadas con Sasuke? ¿Qué tiene de bueno? —me ignora y se le acerca.


—¿Qué demonios haces Naruto? —le reclama Ino.


Naruto se monta en la mesa y lo mira muy de cerca, celoso.


—Sasuke-kun, dale su merecido —dice Sakura iracunda.


—Sí, si —dice otra.


Ambos se miraban como si se fueran a matar cuando el chico que está detrás de Naruto se da la vuelta y lo empuja haciendo que se eche más para adelante y suceda algo que a ninguna de las chicas les gustó. Un beso accidental entre estos dos.


Ellos se quedan ahí sin reaccionar a lo que está pasando y yo estoy casi igual, estupefacta y con unas ganas de reír intensas. En cambio, las fans de Sasuke están más enojadas que nunca y seguramente quieren arrancarle la cabeza a Naruto.


Cuando se separaron, los dos al mismo tiempo hicieron una mueca de asco e inmediatamente las chicas empezaron a perseguir al pobre Naruto por toda el aula.


No puedo contenerme y estallo a carcajadas. Recordaré muy bien este día.


—¿Y tú de qué te ríes, eh? —pregunta el azabache enojado.


—¿Te gustó el beso? —pregunto a lo que él se pone rojo de la ira y no me vuelve a dirigir la palabra.


Me devuelvo riendo un poco a mi puesto. No quería meterme en problemas porque estaba segura de que Iruka-sensei estaba a punto de llegar.


Y tal y como lo pensé, entró por la puerta y suspiró cansado al ver el alboroto que había.


—¡Hagan silencio! —gritó fuertemente y los calló a todos.


Todos se sentaron en sus puestos menos Naruto que estaba tumbado en el suelo con algunos moretones que le habían hecho las fangirls de ya saben quién.


—Naruto, a tu puesto, por favor —le pide ahora más tranquilo.


—Cinco minutos más, Iruka-sensei —pide sin levantarse.


—Está bien. Bueno chicos, es hora de decir los equipos y... Como saben, no hay los estudiantes exactos pero ningún estudiante quedará por fuera —dice mientras me mira —. Serán grupos de tres y se los encabezará un jōnin, o sea, un ninja de élite.


Estaba preocupada, pensé que iba a quedar por fuera después de ese día.


Había quedado como estudiante sobrante y no sabían que hacer conmigo. Que bueno que si quedaré en un equipo. Como una excepción.


—... Equipo 7: Uzumaki Naruto, Haruno Sakura...


—¡Sí!


—¿Qué? ¡Nooo!


—... Uchiha Sasuke...


—Estoy perdido.


—¡Sí!


—...


—Y en adición, para balancear aún más al equipo... Senju Ayla.


La única razón por la que estoy felíz es porque voy a estar con Naruto.


Él y yo nos miramos y le sonrío pero él no parece compartir el sentimiento.


—¡Iruka-sensei! ¿Qué tiene que hacer un gran ninja como yo junto a ese inútil de Sasuke? —reclama Naruto.


—¿Te tengo que recordar quién sacó la puntuación máxima? Tú Naruto, sacaste la mínima.


Se escuchan algunas risas de fondo y Sasuke lo mira con desprecio.


Le dirijo una mirada enojada al sensei y él solo encoge los hombros.


Me molesta que lo humillen así, pero el sensei tenía razón.


—Voy a seguir nombrando los equipos. Equipo 8: Hyūga Hinata, Inuzuka Kiba y Aburame Shino.


Volteo hacia atrás y miro a ambos.


—No quedamos en el mismo equipo pero al menos seguiremos siendo amigos, ¿no es así? —les pregunto. Ellos eran unos de los pocos a los que les tenía gran aprecio.


—Es una pena —sólo dice Shino.


—Sé que te hubiera gustado tenerme en tu equipo, Ayla-chan. Espero no estés tan triste —dice el egocéntrico de Kiba.


Yo ruedo mis ojos riendo y vuelvo a mi postura inicial.


—Y, finalmente el equipo 9: Yamanaka Ino, Nara Shikamaru...


—¿Qué dijiste sobre que sería horrible estar en mi equipo? —se le escucha decir al pelinegro.


—... Y Akimichi Chōji. Eso es todo. Después del almuerzo conocerán al jōnin que se les asignó.


Después de decir eso, Iruka-sensei nos mira una última vez y sale del salón dando por terminado el último día de la Academia con él dándonos clase.

Next Chapter