Sobrevolando el destino

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Summary

Adelina pasa su vida universitaria entre libros, fantasías irreales y sus escritos pero que pasará cuando se reencuentre con un viejo amigo de la infancia que pondrá a prueba su cordura. ¿Estará dispuesta a formar parte de un mundo que no conoce y formar su propio criterio de realidad.

Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
16+

El hábitat de la inocencia

En un día soleado una niña muy vivaz acomoda su alborotado cabello castaño mientras que un niño muy inquieto se encuentra en su espera en el patio de la mansión. La pequeña baja las escaleras a toda prisa, toma una tostada y se dirige rumbo al patio, donde se encuentra su compañero de juegos recostado bajo la sombra de un olmo viejo.


-Lo siento me volví a dormir- Logra decir mientras mastica su tostada.


-Si como todos los días. No entiendo por qué se tarda tanto si siempre llega igual de despeinada. -Contesta mientras se pone de pie


-Llegue lo más rápido que pude y no desayune para llegar a tiempo.


-Tal vez si se hubiera despertado temprano podría desayunar, ahora vámonos quiero mostrarle algo-Comenta mientras le tiende la mano.


-Las mañanas y yo no nos llevamos, además si me levante temprano o no me ves -musita con burla tomándole la mano y siguiéndole el paso.


-Se nota la espere una eternidad-Suelta con falso cansancio.


-Fueron 10 minutos y si me peino, por eso me tarde-Comenta golpeándolo despacio en el hombro.


-Fueron 20 los he contado y permítame dudar de esa acción señorita -Logra decir entre risas


- ¿Tus padres no te tienen permitido hablar normal? -Contesta la niña con algo de intriga


- ¿Normal? -Responde sin entender del todo a que se refiere.


-Si es que hablas raro


-Me enseñaron a dirigirme con formalidad a las personas y desde entonces nunca lo hice de otra manera.


-A veces parece que tiene 80 años ¿Seguro que no eres un fantasma? – Dice entre risas


- Estoy casi seguro de que no pero no he intentado todavía traspasar las paredes. De igual manera intentare ser menos formal si usted quiere. -La mira atenta mientras siguen caminando por un sendero boscoso.


- Si me gustaría empecemos por que dejes de decirme usted tenemos 10 años, va al menos yo.


-Intentare ser menos formal si quieres – Responde omitiendo el usted -Recuerda que yo tengo 12 y soy más grande por ende debes hacerme caso. -Comenta muy serio


-No le hago caso a fantasmas- contesta con burla y actitud altiva- aunque sería increíble que fueras uno, llegaríamos con mas prisa a donde sea que vayamos.


-Ya le dije que no soy un fantasma y si lo fuera no llegaríamos con más prisa  por que los fantasmas no vuelan.


-Si no lo eres ¿Cómo sabes tanto de fantasmas? Además, si levitan lo vi en una película. -Comenta segura de sus palabras.


- ¿Una qué? No importa, si sabes eso, tal vez usted, digo tu... eres la fantasma-La mira con sospecha.


-Ojalá lo fuera, no estaría caminando ahora, ¿Ya llegamos? -Comenta con cansancio


-No deja de quejarse nunca-Contesta haciendo énfasis  en la últimapalabra- pero si ya casi llegamos- Musita el niño abriéndose paso entre los árboles del bosque.


Luego de caminar por largo rato los niños bajan por un terreno empinado rodeado de rocas, hasta que un paisaje absolutamente hermoso se cierne sobre ellos dejando pasar la luz del sol a través de la montaña haciendo que el lago de aguas cristalinas frente a ellos se ilumine.