Porqué
[UNA DESPEDIDA]
Todos los compañeros se encontraban sentados en una despedida de año, a unos días estaba por ser año nuevo por lo que él jefe había hecho una fiesta, más bien una reunión decían todos. Taehyung no despegaba sus ojos del rostro de Jimin, pero ya no le importaba si alguien le hablaba o si su mismísimo jefe lo llamaba. Ahora sus ojos estaban tan centrados en la belleza de Jimin, viendo cada detalle de él, sus increíbles ojos que cada vez que sonreía se cerraban o su sonrisa «La sonrisa más bonita qué he visto» se decía a sí mismo porque decírselo a Jimin en la cara le daba vergüenza, era tímido cuando se daba cuenta de sus sentimientos, era muy penoso pero no importaba, Jimin seguía besándolo, seguía acariciándolo; seguía tratándolo bien.
—¡Jeon Jungkook!
gritó Jimin haciendo qué Taehyung despertara por completo, vio fijamente a Jungkook que reía por la broma que le acababa de hacer a Jimin. Él lo miraba fulminante como si fuera a lanzarse y matarlo, no le había gustado la broma, no le gustaba que Jimin se había lastimado y quejado por el dolor en el trasero, ya qué lo echo haciendo que cayera—¡Te lo mereces!—él derramó su cerveza sobre Jeon para luego volverse a sentar. Tae solo pudo sonreír al tal acto tan tierno de Jimin. Siguió mirando a Park pero se desvió a Jeon que estaba sacudiendo su cabello lleno de cerveza, el también me miró y yo no le di tanta importancia. Agarré una botella de soju en secreto y me la tomé como sí no hubiera mañana, me gustaba qué casi no me emborrachaba.
—¡Oye Jimin! ¿Quieres venir a casa hoy?—preguntó pero como siempre Jimin ya tenía planes de quedarse en la casa de Jeon. Odiaba tanto a ese tipo desde que había llegado al trabajo, se robó a su Jimin en tan solo unos meses, y le molestaba porque cada vez que hablaba con Park esté siempre hablaba de Jeon. Para él era un perdedor, era hermoso no lo negaba pero Jimin le pertenecía a Taehyung.
—Voy a la casa de Jeon
todo el mundo se carcajeo ante eso, y miraron a los dos, preguntado qué harían obviamente con esas tipo de intenciones pervertidas. Taehyung notaba que Park estaba muy incómodo por lo que se levantó y quiso hacer un brindis.
—Bueno, ¡Atención! Quiero brindar porque una vez más estamos reunidos y con más integrantes, feliz año nuevo a todos.
Todos los de la mesa brindaron junto a Taehyung, incluso Park y Jeon. Cuando Tae brindo miró a Jeon y él también lo hizo, Jungkook le sonrió y le guiño «Este tipo es tan raro» pensó.
Cuando la fiesta había acabado todos se estaba yendo con alguien, excepto por Taehyung, él se iba ir solo a su casa. Pero de pronto Jimin se acercó a él y le susurró a su oído. Fue tan inesperado, se puso tímido y le dio una vergüenza.
— bebé, mi bebé, ya no temas que yo te protegeré, ya no temas que yo aqui estaré...—cantó la canción que ellos tenían desde pequeños para tranquilizarse, tal vez Jimin notó la cara de tristeza que tenía Tae. Luego de cantar y susurrar beso la mejilla de Kim que pronto se puso de un color melocotón. Park se alejó y quedó enfrente de él sin importarle si habían más personas. Agarró su mano y al tal acto el corazón de Tae casi salió de su pecho.
—¿Vamos a casa?—apenas sonrió por sentir a Jimin tan cerca de él. Él chico de enfrente solo asintió y así fueron a casa juntos.
Al llegar los dos se despojaron la ropa, estaban acostumbrados a verse semi desnudos, era normal, solo algunas veces llegaban a tener mucho más que caricias. Park tenía una remera que Tae le había proporcionado, que le quedaba grande, aunque él fuera alto y más grande, Tae tenía una espalda muy grande.
—¿Por qué decidiste venir conmigo?—preguntó curioso Taehyung, tal vez le iba a doler la respuesta o eso sintió él. Pero era raro, su amigo tenía planes con ese tal Jungkook, no le molestaba, eso decía pero le agradaba qué igual viniera con él.
—No quería molestar a Jeon porque el quería dormir—dijo mientras estiraba su cuerpo y dejaba ver sus músculos, Tae detallo a Jimin de nuevo, vio mejor sus brazos, sus piernas, Park se sacudió el pelo negro que traía. Tae gimió sin querer al excitarse tanto por ver a Park de esa manera tan sensual. Jimin solo pudo reír al escuchar el sonoro gemido de su amigo. «¿Por qué acabo de gemir? Estoy loco?» pensó Tae para si mismo luego de hacer reverenda estupidez.
«¿Él acaba de gemir? Y ¡Kim Taehyung! ¿Por qué estás así?» Jimin miro la entrepierna de Tae y se sorprendió, solo sonrió. Acababa de provocar eso en su amigo, naturalmente.
Taehyung estaba sentado en el sofá frente a Jimin, este avanzó hacía él y quedó frente suyo, ambos sonriendo, ¿Por qué? Por amor tal vez. Jimin se agachó hasta quedar a la altura de Tae, hizo un amago de querer sentarse en sus piernas, Kim se lo permitió alejando sus manos y apoyándose sobre el sofá.
—Tu también te ves demasiado bien, Taehyung—Park puso sus manos alrededor del cuello del otro. Ambos quedaron sonrojados y más Jimin, él estaba hasta con las orejas rojas. Por haber tomado mucho, se supone, pero eso era lo qué creaba Tae cada vez que estaban juntos.
—Muchas gracias, mi Jimin—hizo resaltar el «Mi» Park solo pudo sonreír al escuchar eso, y fue inevitable. Sus ojos se miraron fijamente, sus corazones se entrelazaron. Tae dirigió una mano a la cintura de Jimin y la otra a su trasero, Park se sorprendió pero se acercó más al rostro de Taehyung. Sus narices chocaban y podían escuchar la respiración del otro.
—Bebé, quisiera besarte hasta hacerte sangrar esos labios tan apetecibles qué tú tienes...—Taehyung no pudo soltar más palabras porqué directamente lo besó. Un beso cálido, caliente, desesperado por la boca de él otro, ambos frotándo sus pelvis en busca de placer.
—Bésame, bésame más—Park soltó un jadeó, y gimió al sentir las manos heladas de Tae por su miembro. —Bésame, Tae—Taehyung se abalanzó por los labios de Park, quitando su mano del miembro de Jimin y agarrando sus cabellos para profundizar aquel beso.
—Te amo, Park, te amo demasiado—se siguieron besando. Los dos estaban tan sorprendidos porque nunca llegaron a los extremos de decir esas cosas, pero ambos estaban frustrados sexualmente por el otro, no les quedaba opción si ellos supuestamente sentían lo mismo.
[LÁGRIMAS QUE NO PARAN]
—Jeon, ven aquí...—Jaehyun su jefe lo llamo al verlo llorando en la silla donde hace una hora estaba sentado Park.
—¿Qué pasa?—su voz salió quejumbrosa, con un pañuelo sonó sus mocos. Se sentía apenado de verse así frente a su jefe pero se sentía mal. Se sentía tan mal al punto de toser por tanto llorar y casi ahogarse.
—¿Qué te pasa a ti? Jeon Jungkook, es la primera vez que te veo llorar tan desesperadamente—Se levanto para ir a consolar al pequeño, no pregunto más nada y acarició el cabello largo de Jeon.
—Es que...—se confundió en sus palabras, no sabía que decir al apenas poder respirar por el llanto. Su pecho subía y bajaba con velocidad.
—Pobre pequeño—abrazo a Jungkook y este se pegó a su pecho llorando como una tal María Magdalena. Jeon se separó al notar que estaba mojando el traje de Jaehyun pero él lo atajo antes de que pudiera alejarse mucho más.
—Perdón—se disculpó.
—Tranquilo, Jeon, ven aquí...—y lo volvió a pegar por su pecho. Jaehyun se sentía fatal al igual que Jeon. —. Tú llora todo lo que quieras, todo va a estar bien sí estás conmigo, niñito...—Jae abrazo al pequeño cuerpo que lloraba sin parar, sentía tanta pena por aquél joven.
Luego de aproximadamente 20 minutos, Jeon por fin se calmó dejando ver un rostro decaído, ojos inflamados y con todavía lágrimas secas. Jaehyun se sentó y dejó que Jungkook se dejará recostar por sus piernas, teniendo un momento íntimo entre ellos, solo ellos en aquel bar.
—¿Ahora si me contarás por qué estabas llorando? Kookie, por favor...—suplico al menor que cerraba sus ojos, en ese ambiente oscuro y de almohada las piernas de Jaehyun quien no se dormiría.
—Jimin... Me dijo qué me alejara de él, y eso está bien, me entrometi en la relación de Kim y Park, los amigos especiales—una lágrima deslizó su mejilla, pero al instante Jae la limpió. Ambos suspiraron al unísono, Jae acarició las mano de Jeon que estaban posadas sobre su pecho.
—¿Son novios? —pregunto descaradamente. Seguía doliéndole ver a Jeon así. Haría cualquier cosa por protegerlo, se enamoró de él y por eso lo tenía de secretario, solo que no se permitía decirle sus sentimientos.
—Creo que sí, pero bueno, es hora de alejarme de ellos, a Taehyung le caigo mal, y Jimin me dijo que me vaya. ¡Espera! Él estaba borracho—suspiro ilusionado y abrió los ojos viendo a Jae, que lo miraba atentamente, como un bebé. Pero se dio cuenta de lo que acababa de decir—. Oh, eso es cierto, Jimin estaba borracho y me confesó como se sentía conmigo, me ilusioné por un momento—volvió a cerrar sus ojos, Jae acarició sus mejillas, era como dos dumplings pegados a la cara de Jeon. Él solo pudo disfrutar de ese momento, una calidez, compresión y amor que le daba Jaehyun eran inexplicable.
—Ya no te sientas mal, las cosas mejorarán, Kookie—dijo pero no tenía idea de que decir, la persona de la que estaba enamorado le estaba confesando que le dolía su corazón por otra persona. Y no precisamente lo que le dolía era eso, si no qué le dolía verlo llorar.
—Tranquilo, todo pasará, ven conmigo cada que te sientas mal, te prometo que te haré sentir mejor...—tal vez el alcohol le afecto un poco, pero quería que Jeon se sintiera cómodo y a salvo con él. Lo quería solo para él, tenía qué sanar su corazón lo más antes posible.
—¿Tú crees, Jaehyun?—El mayor abrió los ojos asintiendo, su cara era sombría y fría pero sus palabras delataban lo dulce que era con Jeon.
—Sí lo creo—dio un pequeño toque a la nariz de Jeon a lo cual este sonrió. —. No me dejes, Jeon, apreció tu trabajo y a ti también...—lo confesó «Espero que con esta cara de enamorado que tengo no sé de cuenta que me gusta, tal vez este borracho» pensó lo más recóndito de su mente.
—Seguiré contigo, me gustas, Jae—Jeon lo dijo tan inocentemente pero Jaehyun lo captó como otra cosa —. Sabes, así como que siempre te quiero tener a mi lado, somos muy buenos compañeros—comentó el joven y los dos asintieron. Esa extrañeza los rodeaba, estaban cómodos con aquel sentimiento en sus pechos, no decían nada y sabían lo que sentía el otro.