1.
Querido Asher... ¿O prefieres que te llame Ash?
Últimamente he estado siendo víctima de aquella cosa terrible que los demás llaman "amor".
Mi mente no puede concebir cómo es eso posible, pero desde el día en que me rescataste bajo la lluvia en mi peor día del año, yo no pude dejar de pensar en ti.
Vale, es cierto que ya nos conocíamos desde hace años, pero nunca habiamos coindido más que un par de palabras.
Hasta ese día, que yo iba llorando bajo la lluvia por haber reprobado dos materias y tener que esforzarme el triple en el último trimestre si no quería reprobar totalmente el año.
Y apareciste tu, como un héroe sin capa, en tu pequeño auto azul, y me dijiste simplemente: Hey, Letty, súbete que yo te llevo.
Siete simples palabras que salvaron mi día, y estuviste conversando conmigo todo el csmino. No me preguntaste por mis ojos rojos o mi nariz moqueante, solamente estuviste hablando de los chismes del colegio como si nada malo estuviera pasando.
Y desde ese momento, no oude dejar de pensar en ti.
¿Qué me hiciste?