Ropa de bazar
Martes 2 de noviembre
3:35 AM
Me encontraba camino a la sala de urgencias del hospital de San Agustín, estaba sentada en una fría silla de metal metida en la parte trasera de una ambulancia, el paramédico que estaba a mi lado estaba hablando de algo a lo que realmente no le presté atención, estaba bañada en sangre, la camiseta color blanco junto a la sudadera color gris que tenía, se encontraban repletas de manchas de sangre, mi pantalón negro de mezclilla y mis zapatillas blancas estaban jodidas, había sido una masacre, llegamos al hospital y sin decir ni una palabra acompañe al paramédico hasta urgencias en donde su compañero llevaba sobre la camilla a mi mejor amigo, estaba cubierto por una sábana blanca y lo único que sobresalía era su brazo izquierdo en donde se podían apreciar diversos cortes y cicatrices hechas con algún objeto punzocortante, lo mire de reojo mientras me jalaban del brazo y me llevaban a un cuarto azul con puerta blanca, me quitaron lo que traía puesto de tirón, mientras tanto la doctora le entregaba al oficial de policía que se encontraba en la puerta de aquella habitación mi ropa y mis zapatos, me entregaron una bata azul que apenas y me llegaba a las rodillas, me hicieron preguntas por aquella mujer de mediana edad de cabellos castaños, estatura baja y anteojos grandes, tenía ojos hermosos según recuerdo, eran de un color miel que daba envidia, me sonrió dulcemente mientras revisaba mis ojos y oídos, me examinó de pies a cabeza para minutos después llamar a una enfermera del hospital, su nombre era Clarie, una mujer de la tercera edad de cabellos blancos y brillosos, caminaba bien a pesar de su edad, me invitó a sentarme sobre la cama a lo que yo obedecí sin decir nada, se fue hacia la puerta que se encontraba a un costado de la habitación de paredes azules que no tenía gran cosa más que dos camillas de hospital, una televisión empotrada a la pared y cientos de máquinas que cumplían distintas funciones, no le preste mucha atención al lugar, no estaría ahí mucho tiempo, aquella anciana regresó de aquella habitación que al parecer era el sanitario, se acercó a mí con una cubeta de agua y algunos trapos, me dedicó una sonrisa y comenzó a limpiar la sangre de mis manos, el agua estaba fría, pero sus manos se sentían cálidas, me provocaban una sensación extraña que no sé cómo definir, terminó con mis manos y brazos para después comenzar con mi cara, limpió mis mejillas con sumo cuidado mientras me colocaba un mechón de pelo detrás de la oreja, me miró y simplemente preguntó mi nombre a lo que yo respondí en un tono sereno mientras soltaba una pequeña lágrima que escurría por mi mejilla derecha.
- Jessica Owens...
- Lindo nombre jovencita, mi nombre es Clarie - dijo la anciana mientras me secaba la lágrima con su dedo pulgar.
Tiempo después la señora dejó la habitación azul con aquella cubeta, miró al oficial de policía que estaba ahí y le susurró algo mientras se alejaba caminando, me acomodé la bata y me recosté sobre la cama, era suave, no tanto como la de la habitación de Connor, pero lo era, la habitación tenía un olor peculiar a muerte, todo el hospital lo tenía, era normal al parecer, me quedé mirando hacia la ventana de la habitación, personas iban y venían por todas partes, vi llegar a varios paramédicos con camillas y a enfermas correr por el lugar, pese a que el ambiente parecía ser turbio me daba cierta tranquilidad, respiré hondo y pensé en él, ¿a dónde se lo habían llevado?, ¿estaba dormido cierto?, va a despertar, eso era lo único en lo que podía pensar...