PRÓLOGO
—No lo puedo creer, es increíble que prefieras leer un libro un sábado por la noche a salir a una fiesta —dice mi hermana desde el umbral de la puerta.
—En realidad, sí, leer desde mi cómoda habitación es mejor que estar rodeado de adolescentes sudados y con hormonas a flor de piel —le digo sin mirarla, mientras le doy vuelta a una página de mi libro.
—Bueno entre gustos y colores no han escritos los autores —Ella bostezó y se rasco un poco la cabeza—. Casi lo olvidaba, que paso con el chico que vive al frente ¿Cuál era su nombre? —frunce el ceño hacia mí, y en ese momento dejo mi libro y le dirijo la mirada.
Ella y yo somos diferentes físicamente, ella es pelirroja y yo morena, ella alta y yo estatura promedio, en el rostro no tenemos ninguna semejanza, pero para apoyar a nuestros amigos siempre estaremos allí buenos eso es algo bueno que tenemos, pero lo malo es que cuando tenemos que decir las verdades en la cara no dudamos ni por un momento.
—Se llama Santhiago y puesss... ha sido interesante estar con él, es un chico muy divertido, amable, bromista, y... —me detengo al ver que estoy hablando de más y que Kats me mira con una sonrisa pícara, carraspeé antes de hablar—. Es decir, es buena persona y me cae bien —intenté decir con voz tranquila, pero fue de una manera nerviosa, ella se acerca a la cama y se sentó a mi lado serena.
—Hermanita, no está mal sentir cosas por alguien, siempre y cuando él no tenga otras intenciones o te haga daño —aclaro, yo solo suspire y me tire a la cama
Sinceramente me hubiera gustado cambiar el tema, yo qué sé que me hablara de algún chico que ha conocido o algún chisme de su universidad, pero también necesitaba consejos de cómo manejar esta situación, el que me gusta alguien, es algo muy nuevo para mí.
No es solo que me parezca atractivo, porque lo es, y lo es mucho, pero uno siempre debe de estar claro de cómo le gusta esa persona, puede ser como un amigo o como hermano, pero a mí me gusta como novio, como me di cuenta, fue cuando me dio un pequeño ataque de celos.
—Eso lo sé, desde que paso lo de tu ex te ha vuelto más sabia —hice una pausa—. ¿Sabes cómo me empezó a llamar Tatiana? —solté una risa irónica—. Me dice que soy Una nerd enamorada —ella solo suspiro, se levantó de la cama
—MacKenzie, por favor no le prestes atención a eso solo vive y siente como la humana que eres, eso solo es una estúpida etiqueta —y se fue a su habitación dejándome sola.
Puede que tenga razón, pero eso no cambia que Tatiana también la tenga, aunque odio que me llamen así, es después de todo la realidad, es como ahora me siento y mucho me ven como Una nerd enamorada.








