La Mansión Ravenwood

All Rights Reserved ©

Summary

En "La Mansión Ravenwood", un grupo de jóvenes deciden explorar una casa abandonada y embrujada, pero pronto descubren que algo siniestro habita allí. A medida que avanzan, los ruidos extraños y las habitaciones cambiantes les hacen cuestionar su cordura, pero no están dispuestos a detenerse. Sin embargo, al paso del tiempo, empiezan a sentir que no están solos y que algo peligroso los acecha ¿Podrán escapar antes de que sea demasiado tarde o serán las próximas víctimas de la maldición de la Mansión Ravenwood?

Status
Complete
Chapters
14
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo 1

Era una noche oscura y tormentosa en el pequeño pueblo de Ravenwood. La lluvia golpeaba las ventanas y el viento soplaba aullando. La mayoría de los habitantes estaban en sus hogares, refugiándose de la tempestad. Pero para un grupo de jóvenes valientes, esta noche era una oportunidad única para explorar la casa abandonada en la colina.


—Sara, entonces ¿Te vas a animar a ir a la mansión? —preguntó Ramiro, el chico que podría decirse era el líder del grupo de amigos.

—No lo sé, tu sabes que, yo no soy tan valiente como ustedes, a mí estas cosas me dan miedo.

—No va a pasar nada, somos seis, no es como si fueras a ir sola.

—Comoquiera, no se me hace muy correcto, no está bien entrar en propiedades ajenas.

—¡Ay por favor Sara! —dijo Alejandra, —tú sabes muy bien como nosotros que precisamente por el hecho de que está abandonada es que queremos ir.

—Si, no pasará nada —dijo Alberto.

—¿Vez?, No hay porqué preocuparse —continuó Ramiro diciendo, alentando a su amiga.

—Vamos amiga, no seas aguafiestas, siempre nos has acompañado en cada aventura que hemos tenido —comentó Federico.

—Sí, pero es la primera vez que estamos hablando de entrar a una propiedad privada —dijo Sara.

—Si, pero que está abandonada desde hace mucho tiempo, todo mundo lo sabe —dijo Alberto rascándose la cabeza ya medio fastidiado por perder tiempo en esa conversación.


Sara agachó la cabeza con timidez, se sentía como si estuviese siendo regañada por sus amigos, no le daba buena espina el plan de sus amigos.


—La noche no es tan larga como uno pensaría, entonces, ¿Vas? —dijo Cassandra.


Sara con desgana afirmó con su cabeza, se sentía muy temerosa.


—Mira que si no quieres ir, nadie te obligará, tampoco queremos hostigarte —dijo Alejandra.

—No es así… no siento que me estén hostigando… es solo que me da algo de miedo.

—Como mencioné, iremos todos juntos, y no nos separaremos —dijo Ramiro.


Federico al escuchar eso le lanzó una mirada de inconformidad a Ramiro, sin embargo este le susurró que se quedara quieto, que ya verían luego que hacer, puesto que ellos sí que querían explorar bien la mansión.


—Está bien, iré —dijo Sara con una leve sonrisa.