Santiago ( un amor para siempre )

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Summary

Santiago Gutierrez un español de 32 años, alegre y trabajador. Actualmente vive en los Estados Unidos,  al frente  de una de las empresas de construcción  más importante de New York, es la mano derecha de los trillizos de lucca. Pero nada es lo que parece y detrás de esa sonrisa coqueta y esa mirada indescifrable se encuentra un corazón herido. Después de 8 años de ese día tan horrible la conoce a ella. Rachel  Rodriguez  una mexicana presiosa,con el cabello castaño y hermosos ojos marrones lo que más llama su atención es que se parece a ella, juraría que tienen la misma sonrisa.

Status
Ongoing
Chapters
4
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capitu1

Santiago


El sonido insistente del bendito celular me taladra la cabeza, intento moverme para apagarlo, pero un suave cuerpo enredado en el mio me lo impide. No puedo creerlo, lo volví hacer de nuevo, creo que es momento de aceptar que tengo un problema con el alcohol.


Abro los ojos despacio, encontrándome con que estoy en mi casa, ¡mi jodida casa!, No puedo huir, entonces tengo que despertar a la susodicha y despacharla. si hay algo que odio es traer mujeres a mi casa, después se creen con derechos y no puedes quitártelas de encima.


Por más que intento recordar como fue que llegue aquí, no puedo. Solo quería olvidar que ayer sería nuestro octavo aniversario. Recuerdo que llegue al bar de Roger  y empecé a beber como idiota, después de la primera botella no recuerdo más nada.


Mi padre tiene razón un día de estos voy a terminar muerto en algún accidente, no tengo ni la puta precaución  de hablarle a un taxi cuando estoy así de borracho. Baje la vista encontrándome con una maraña de pelos castaños sobre mi pecho.


-Hey tu despierta. - la sacudí suavemente


-Eliza déjame dormir, hoy no hay escuela.


Bueno al parecer esta mujer tampoco tiene idea que esta aquí.


Otra vez ese jodido sonido, quien llama un bendito sábado tan temprano. Muevo a la mujer ahora sin delicadeza lo único que quiero es levantarme y mandar al jodido infierno a quien me llama con tanta insistencia.


-Eliza deja de joder, -habré los hermosos ojos café y pega un salto como si mi cuerpo la quemara


-Ay no puede ser,  -empieza hablar desesperadamente, pero no logro entender nada de lo que dice. Mis ojos siguen clavados en ella, ahora entiendo por qué está aquí. ¡Joder! se parece tanto a ella, sus hermosos rizos castaños están todos rebeldes y desordenados, sus ojos no son verdes como los de Amanda pero extrañamente son muy parecidos no en color si no en la forma, la recorro con la mirada y me doy cuenta de algo. Ella está completamente vestida, usa mis bóxer y una playera, levantó la sabana y yo estoy en las mismas condiciones.


-¿Que paso anoche? cuestiono sin entender que hace aquí, es obvio que no se acostó conmigo.


-Nada diferente a lo que hace cada fin de semana.


-Discúlpame pero tu no apareces, cada fin de semana con mi ropa, en mi casa.


Sonrió al escucharme y a mi el jodido corazón empezó a latirme como un loco. Por dios tiene su sonrisa, también se forman dos oyuelos en sus mejillas cuando sonríe. -


-¿Amanda?.


-¿Quien es Amanda, no me diga que su mujer. Pregunta sorprendida.


-No solo que aún sigo dormido, me justifico


-Y como no con tremenda borrachera que se puso anoche, se durmió en el carro con el encendido, Roger no pudo traerlo por eso me mandó a mi, supongo que es un buen amigo suyo ya que me mando de niñera, preocupado por lo que pudiera pasar.


Es verdad Roger me trae cada vez que puede, es un buen amigo. Joder otra vez el puto celular.


-Espero Alessandro,  de verdad espero que el jodido mundo se este acabando en Italia para que me llames a esta hora un sábado por la mañana. -Su carcajada me obligá  a separarme el aparato de los oídos.


-Perdón solo quería saludar a los amigos.


-No me jodas en verdad es solo eso.-pregunto incrédulo.


-Si algu....


-Vete ala mierda Alessandro. -Apago el maldito celular se que me seguirá llamado solo por joder.


-Tiene cuarto de lavado. -pregunta la mujer con pena, después de verme colgar la llamada.


-¿Para que necesitas el cuarto de lavado?.


-Anoche que traté de meterlo a la casa usted, -hace una cara de asco, -me vomito encima.


-¿En verdad hice eso? Pregunto con vergüenza


-¿Si no porque estaría aquí en su casa y con su ropa?.


- Bueno pudimos haber pasado una noche muy entretenida. -Conteste coqueto.


Su carcajada me descoloca, es como regresar el tiempo 8 años y ver a Amanda frente a mi.


-Anoche no se le paraban ni los dedos.-  contesto aún entre risas.


-¿Lo intentamos, y no se me paro?. -pregunto espantado, es imposible eso nunca me pasa, menos con una mujer tan bella. Hace un gesto de comprensión


-Probablemente sea algo de la edad, -contesta seria -no se preocupe, no diré nada, su masculidad esta a salvo conmigo.


-Dime que no acabas de decirme viejo.


-También podría ser el alcohol, -continua sin inmutarse -leí por ahí que las personas alcohólicas presentan disfuncion erectil o eyaculacion precoz muy comúnmente.


-Ahora me estas diciendo que soy un borracho, impotente y precoz.


-Bueno, cambiando de tema me podría mostrar el cuarto de lavado. No creo que sea cómodo para usted hablar de estas cosas con una extraña.


Me levante con prisa, ganandome una horrible punzada en la cabeza ¿ pues cuanto bebí anoche?. Se acerca en mi  ayuda...


-Sabe que mejor olvide lo del cuarto de lavado. No est...


El punto timbre empezó a sonar de manera desesperada, definitivamente hoy quieren matarme del dolor de cabeza.