Prólogo
En un tranquilo rincón de mi mente, una pequeña chispa de ansiedad danzaba como un susurro apenas perceptible. Pero yo, astuta como siempre, la ignoraba con maestría. Me esforcé por ignorar el nudo en mi estómago y me aferré a la idea de que sería solo otro día normal. Después de todo, tenía a Arcane y Verity a mi lado, mis compañeros de risas interminables.
La vida era una sucesión de momentos vibrantes y emocionantes, una constante búsqueda de aventuras que me llevara a los confines más lejanos de la diversión. Con ellos, cada día era una nueva página por escribir, llena de personajes extravagantes y situaciones inesperadas.
Arcane, con su encanto misterioso y su habilidad para hacerme sonreír incluso en los momentos más oscuros, era como una melodía cautivadora que siempre me envolvía. Y Verity, con su ingenio afilado y su risa contagiosa, era la brisa fresca que aliviaba cualquier tormenta que pudiera amenazar nuestra alegría.
Juntos disfrutábamos los días al máximo, saltando de un escenario a otro, desafiando las convenciones y descubriendo rincones escondidos del mundo. La vida era nuestra tela en blanco, y nosotros éramos los artistas dispuestos a llenarla con pinceladas audaces y coloridas.
Pero, en medio de las risas y las locuras, había algo más, algo que a veces asomaba a mi cabeza de manera fugaz. Una sombra sutil que se desvanecía rápidamente cuando me negaba a prestarle atención. No podía permitir que ese sentimiento se entrometiera en nuestra felicidad. Así que, lo rechazaba con una sonrisa y una broma, ocultando mi vulnerabilidad bajo capas de diversión.
Porque, al final del día, lo importante era vivir intensamente, sin preocuparse por el mañana, así que, en este capítulo de mi vida, hice lo posible para avanzar hacia lo desconocido. Sin embargo, sabia que mi indecisión sembraría la discordia, sin que yo pudiera entender las consecuencias que esto traería.
Db
Ig: whois_dni








