Sinopsis
“Dos mundos, dos almas, una sola mirada y un inmenso amor”
Arielle Edevane quien vive en el año 101997 d. C, donde la tecnología convirtió el mundo en algo artificial a cambio de sus propios recursos, se sentía sin vida. Y esa era una enorme ironía, porque la humanidad ya ni siquiera eran humanos o sería mejor decir: eran humanos artificiales. El aire que respiraban, la comida que consumían, las relaciones sociales con los demás, todo era artificial. Incluso su cuerpo, que había olvidado cuál de todos sus órganos no fueron reemplazados por implantes que eran igual o mejor a sus verdaderos órganos, eso si no mencionamos sus extremidades.
Todo el mundo fue reemplazado. Incluyendo su manera de ver el mundo.
Y Arielle se sentía asfixiada, aletargada, como si todo su alrededor fuera una ilusión creada por la misma tecnología que le permitía respirar. Lo que la lleva a tomar una decisión, lo que ella no esperaba es que el destino le tenía preparado algo completamente diferente.