Primera parte - Última
Desperté, tenía la sensación de haber recobrado la conciencia después de una larga pesadilla, una muy tenebrosa y lúgubre; mi cuerpo estaba paralizado, como si estuviera encadenado al suelo de ese lugar tan inhóspito e inerte. Tenía mucho frío, deseaba volver a mi cálido lecho con la que tantas noches podía alejarme de mis demonios y descansar tranquilamente. De la nada, mi cuerpo se movió... Me levante y lo único que mis ojos pudieron visualizar fue un escenario espantoso, sin color, sin vida, todo completamente oscuro y opaco. Estaba muy asustado, lo último que recordaba el sonido de las sirenas de policías y la caminata pausada de una ambulancia dirigiéndose a lo que parecería ser mi muerte. El instante de locura vino a mi al recordar aquel fatídico accidente...
—¿¡¡Porque demonios no viste ese auto cuando venía hacia ti!!?— me dije lamentándome— ¿¡¡Porque siempre tienes que estar cometiendo los mismos errores una, otra y otra vez!!? ¿¡¡Porque has estado viviendo tanto tiempo si no has aprovechado cada minuto de tu vida!!? ¡¡Eres un fracasado y siempre lo serás no importa lo que hagas!! ¡¡No sabes cuánto te detesto, eres una porquería para ti y para todos los que conociste!! ¡¡Eres un necio!! ¡¡Fracasado!! ¡¡FRACASADO!!
Todos los males que tenía dentro de mi, todos las fallas que hice durante toda mi vida, todos mis lamentos y decepciones cometidas, las libere mientras golpeaba el suelo con una fuerza que hacía que las palmas de mis manos quedarán bañadas en un líquido rojizo e indoloro.
—¿Por qué... Por qué... Por qué aún siendo ya un adulto sigo siendo una decepción para ti y para toda mi familia?— me dije mientras brotaban lágrimas desde mis ojos y caía de rodillas en señal de lamento y rencor— ¿Acaso he desperdiciado todos estos 54 años que eh vivido? ¿Por qué no se puede retroceder el tiempo y volver a aquellos días donde tú estabas con vida? Contigo mi vida era más fácil y no me preocupaba por nada ¿Por qué no puedo reparar todas mis malas acciones que hice, por qué no puedo expiar todos los pecados que cometí? ¿Por qué no disfruté ni traté de ser la mejor persona? ¿Acaso a nadie le importo? Si es así entonces... ¿Cual es la razón por la que he estado viviendo?, ¿Cual es el sentido de mi vida?, ¿Cual es el propósito de mi existencia?... ¿O es que de verdad nací para ser nada?
Dentro mío surgió una pregunta que no se me quitara en todo momento... ¿Cual es la razón por la que vivo? ¿Cual es el sentido que le da la existencia de la vida misma? Me senté y busque sin cesar alguna respuesta que conteste mi pregunta
—La respuesta que siempre da la gente normal es que todos nacemos para ser algo y debemos encontrar nuestra vocación, sin embargo, si eso fuera verdad, como es que hay gente que no sabe hacer nada, lo típico que te dicen es que eres bueno en algo solo que aún no lo descubres, pero eso es una completa mentira para hacer que no se te bajen las esperanzas, entonces eso no puede ser la respuesta que busco—me dije— tal vez la respuesta es disfrutar cada momento de tu vida y gozarla como sea posible... Pero eso tampoco puede ser, porque existe gente que vive al máximo sus años de vida pero al final terminan lamentándose por no haber hecho algo que les ayudará a progresar, por lo que fallecen tristes y arrepentidos de no haber usado su tiempo para estudiar o superar sus capacidades, entonces tampoco puede ser esa... ¿Y que tal si el sentido de la vida es nacer para crear o hacer algo que revolucione el mundo o cambie la vida de las personas, algo que trascienda en la historia y dejar una huella que recuerde tu nombre por siempre y para siempre?... Espera... No... No puede ser... ¡¡Esa es una tonta idea!! Solo un zopenco puede creer que esa es la razón por la que vivimos, ¡¡Ya que al final el sol va a explotar y todas las cosas que hicimos los humanos en toda su historia, desaparecerán y no habrá valido la pena!!, Entonces... ¿Cual es el sentido de nuestra vida?
Estuve interrogandome durante dos años en este espacio solitario y gris. No comía ni bebía porque mi cuerpo no sentía las ganas de alimentarse, era como si mis necesidades vitales se hubieran esfumado. Muchas veces no resistía las ganas de volver al mundo que conocía y le gritaba a la nada para que volviera a lo que consideraba, mi cálido hogar. Pero de pronto, por mi mente se me vino un recuerdo, era la familia que tenía cuando apenas salía del vientre de mi madre, y como si de una transición se tratara, recordé el momento en el que comenzé a vivir en las calles debido a no tener dinero y vagar durante mis años anteriores; fue ahí donde me di cuenta de mi respuesta, las cosas que me sucedían no tenían sentido, esa era... Esa era la respuesta.
—Ahora lo entiendo, en sí, el sentido de la vida es que no tiene sentido, por más que hagas cosas, disfrutes, tengas hijos, te hagas millonario, viajes, etc, cual será el fin si al final vas a morir como cualquier otro mortal, esos recuerdos terminarán el día de tu muerte, pero eso es el punto; la respuesta es que la vida no tiene sentido, la vida es aleatoria y a veces injusta, pero que no tenga sentido, lo hace especial y hermosa, ya que el mundo puede ser cruel pero solo tienes que aceptarla y de esta manera conseguirás tu paz interior, puede que haya tenido tropiezos y una vida no muy buena conmigo, pero es una bendición conseguir vida y por eso debes usarla como te la dé la vida misma. Es duro aceptarlo, yo lo sé, pero cuando aceptes que la vida es una oportunidad para que tengas experiencias que ninguna otra persona tiene y ver lo maravilloso que puede ser por malo que parezca, será cuando logres ¡¡ESCAPAR DE AQUI!!
De pronto, abrí los ojos, estaba en un hospital
FIN.