ᴅᴇᴛʀás ᴅᴇ ʟᴀ ʙᴇʟʟᴇᴢᴀ ᴅᴇʟ ᴀʀᴛᴇ [KTH&JJK]

Summary

KTH&JJK 𝐸𝑙 𝑑𝑒𝑠𝑒𝑜 𝑦 𝑙𝑢𝑗𝑢𝑟𝑖𝑎 ℎ𝑎𝑐𝑖𝑎 𝑒𝑙 𝑏𝑒𝑙𝑙𝑜 𝑎𝑟𝑡𝑒. -Las pinturas son trazos de la historia de mis manos sobre tu piel.

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18+

ÚNICO

𝐸𝑙 𝑑𝑒𝑠𝑒𝑜 𝑦 𝑙𝑢𝑗𝑢𝑟𝑖𝑎 ℎ𝑎𝑐𝑖𝑎 𝑒𝑙 𝑏𝑒𝑙𝑙𝑜 𝑎𝑟𝑡𝑒.


Taehyung tomó la mano del joven, lo atrajo más cerca de si.


Taehyung no podía creer que volviera a caer en traición ante su esposa, volviendo serle infiel.


Sostenía ahora las dos manos del joven mientras el estaba sentado en la pequeña y vieja cama. Acariciando esas manos tan suaves y delicadas, su cuerpo, y todo su ser entero era así de suave y delicado. Tan joven ingenuo e inexperto era el muchacho que hacía volverlo tan sobreprotector ante los demás. Era un problema.


Se queda pensando en la discusión que tuvo hace un instante con él, con Jungkook , su amante, el si deberían seguir su camino separados luego de que ambos se desenmascaran con el tiempo. Pues, cada uno tiene un papel por separado. No era plan de ambos unirse y menos de la manera en la que lo llegaron hacer, nunca se llegaron a imaginar amar de esa forma.


Taehyung levanto la mirada, lo miro a los ojos y vio en ellos contener las lágrimas que reflejaba tal tristeza sentía en el. Toma con una mano su cintura atrayendo su cuerpo a su regazo, y ya sentado Jungkook acercó sus labios lento mientras inclinaba su cabeza para ser besarlo como siempre. Taehyung sintió el leve aroma del bálsamo que usaba Jungkook, también el aroma de su cabellera y el de su piel porque cada una desprendía un aroma distinta que cuando Jungkook se acercaba a el era fácil oler distinguiendo cada una y todas juntas en una sola fragancia.


Jungkook cómo que existes.


"Eres precioso" y Taehyung se animó a besarlo, tocarlo. Lo abrazo, una mano rodeando esa delgada cintura y la otra mano empujando la espalda hacia su propio cuerpo. "Te amo, Jungkook".


Jungkook devolvió el beso, se separó mientras negaba solo para decirle: "No tanto ni loco como yo lo hago, mi amor". Sonrío después y juntamente con Taehyung quien es ahora quien niega. Ambos se toman de nuevo.


Taehyung es un pintor, uno reconocido por su apellido y claro que por sus obras también, si le preguntan cuál es la parte que más le gusta de su trabajo; el firme respondería que es esa inspiración que lo lleva a pintar. Porque, por ejemplo, en las miradas que le da a Jungkook más allá de lo carnal y lo lujurioso de ese cuerpo, el ve arte y su musa. Taehyung piensa en tipos de colores que harían plasmar de mejor manera, qué técnica usaría, cómo lograría pintar lo angelical de su rostro y lo lujurioso de su cuerpo. Está loco por pensar así, eso es pecado se repite pero así es como lo mira, por eso cree que está enamorado.


Tiene acostado al joven, quien lo mira como si el fuese su todo. Cada que se entrega ante Taehyung lo siente así, correcto con su entrega y sumisión.


Jungkook es tan hermoso para este mundo, fue por esa razón que pretendientes no le faltarán ni que ninguno ya hablara con sus progenitores para acordar un matrimonio, por tales demandas sus padres eran los más orgullosos del pueblo. Posteriormente con los años lo metieron en un compromiso cuando cumplió diecisiete años con el hijo del gobernador de la ciudad, un hombre noble y educado que seguía los mismos pasos que su padre, de una familia adinerada, respetada por la ciudad y sobretodo de estatus. A los ojos de sus padres era una manera de llevarlo a una vida mejor aunque el no quisiera. Muy pronto partiría lejos de su pueblo lejos de sus padres y de la extraña relación que tiene con Taehyung.


Él suspira cuando el pintor desabotona el último botón de su tela. No sintiendo la presión de aquella ropa. Se acomoda más para la disposición de su mayor, sus largas piernas a cada lado del otro cuerpo, sus manos en los hombros de Taehyung.


Ahora está desnudo en una cama vieja de la cabaña abandonada más alejada del pueblo, porque solo están juntos a escondidas y en secreto. Solo está de esa manera con Taehyung, y como prueba tiene los montones de cuadros de él desnudo pintados a óleo hechas a mano por el pintor. Cada obra de arte oculta en esa cabaña que el pintor no tenía la intención de exponer. Y solo una lo presentó, la cual fue pintada a petición del promedio de Jungkook. En la cual los padres de Jungkook lo vistieron de las mejores telas del pueblo y la espléndida joya reluciente en su cuello aquella que su prometido le regaló por el compromiso oficial luego de dos años en arreglo.


Fue una sorpresa suya cuando Felipe Farnesio, su promedio, le comento sobre el reencuentro con su amigo Vante Melzi resulto ser su Taehyung y, que sería ese mismo Vante quien lo retrataría.


El hijo de Francesco Melzi un reconocido leonarciano en la bella ciudad. Y aquel hombre que conocío en la plaza del pueblo hace un año atrás. A diferencia de los otros cuadros que pinto de el, este en especial fue incómodo para los dos.


Pensó en aquel entonces si dejaría atrás su historia con el tal Taehyung porque este mismo Vante Melzi era un hombre respetado, con una hermosa esposa y dos adorables hijos, de un apellido que mantener como sus hermanos. Vante era el menor de los ochos hijos de Francesco Melzi por ello quiere destacar. Eso se enteró por la boca de su prometido.


Jungkook acaricia el rostro dolido del pintor, sería está su última vez estando así de unidos. Lo atrae a su cuello para que bese y huela su esencia y de alguna manera ser marcado. El pintor lo hace besando ahí, las dos manos del pintor aprietan los muslos del joven para separar ambas piernas más que antes, luego lo acaricia. Se acuesta sobre el y ya no estando de rodillas sobre la cama como antes.


"Taehyung" Jungkook suspira, no puede contener los gemidos por los besos en su cuello, le encanta. Taehyung desvía sus besos bajando por el pecho sujeta las caderas de Jungkook con sus manos mientras continúa ahora besando su ombligo y muerde debajo de este. Jungkook siente el aliento de su amante en su piel caliente y sensible. Se está embriagando y se encorva de apoco.


Taehyung es fuerte en su agarre, le gusta tenerlo de esa manera para retener los pequeños espasmos, ya que el joven es tan sensible cuando hace esos besos. Las manos de Jungkook hacen puños en la sabana de la cama, aún gimiendo y con sus ojos cerrados. Es sensible a todo los toques en su cuerpo por Taehyung. Cuando los dedos lubricados por el propio fluido del joven se adentran en su interior, el joven se contrae. El hombre mayor es lento con sus dedos y sube su besos a los labios del otro, ambos están calientes y empiezan a sudar.


Jungkook se siente desesperado, sus brazos toman del cuello e intensifica el beso de Taehyung. Y el, va rápido con el manejo de sus dedos adentrando sus dedos más, dejando sin aliento al joven. Y, por otra parte, los gemidos ahogados de Jungkook, lo exitaban. Tomó su miembro erecto y frotando lento con su mano, mirando el cuerpo tendido, viendo su pecho subir y bajar rápido, y esa mirada puesta en el mientras se masturba unos segundos. "Ten paciencia", le dijo. Posteriormente se acomoda y toma su pene, con ayuda de sus dedos, adentrando el glande en su interior y luego suspira por la presión que siente mientras entra con el poco lubricante que le es posible. Toma con una mano la cadera y con la otra mano la cintura de Jungkook para sostenerse ante la primera embestida. Siente como se abre más y como disfruta sus embestidas, lentas al inicio y luego de un tiempo no puede contener la necesidad de ir más rápido y fuerte como desea. Más atrevido.


Jungkook gime. "Taehyung- ah"


Lo toma con un brazo por la espalda baja, el otro curvea su espalda mientras Taehyung continúa con las embestidas y siente la mano de Jungkook apretar su muslo derecho y su otra mano rascar su espalda, ese Jungkook que no puede evitar gemir su nombre y pedir más de él.


"Taehyung"


La manera en como lo trata en la intimidad le encanta, esa desesperación y rudeza en el acto. Porque Taehyung es fuerte, lo embiste tan fuerte que tiene sus piernas estár temblando cada embestida, ahora lentas, sus manos empuñando la almohada que tiene debajo de su cabeza, su cuerpo sudando mientras disfruta de toda esa sensación, su propia respiración acelerada. No puede silenciar su boca. " Si, más por favor. Mi amor, si."


El pintor toma su pierna derecha para colocarla en su hombro, así siendo más rápido y certeza en tocar su punto. "Eres perfecto, Jungkook. Pidiendo por mi, cariño." El joven cejado trata de mirarlo a los ojos incluso se esfuerza en hablar y pedir sus besos, pero se siente al límite por sus embestidas y no lo dejan.


Taehyung también siente esa necesidad y toma la almohada en la que posaba la cabeza de Jungkook, la pone en la espalda baja de este para mantener la misma posición. Sus manos sujetan las manos hecho puños del joven, amando la flexibilidad de su amante siente está posición más cómoda para ambos e ideal para besar sus labios. Gruñe luego de sentir como el cuerpo de Jungkook se contrae y aprieta su pene, mira su rostro, viéndo el orgasmo en su explendor, el también está por terminar. Yendo más rápido en sus embestidas antes de sacar su miembro y eyacular mientras toma los labios de Jungkook para besarlo lento, limpiando con sus dedos las lágrimas de su amante. Ya habían terminado.






Sus dedos con delicadeza acarician la piel no cubierta por las sábanas blancas, eran las piernas pálidas de muslos gruesos del joven.


La posición en cómo dormía aquel amante suyo; de costado y apoyado de lado izquierdo. La mano derecha de este amante que dormía ahora posaba en la cama y ya no en el pecho de quien ama, y una almohada es la que remplaza el brazo de su amado.


El otro hombre lo veía con detenimiento.


"Se ve como un ángel caído del cielo."


Un celestial ser, quien atormenta al dueño de esas manos que no dejan de acariciar sus muslos.


"Belleza pura."


El hombre que se encuentra despierto podía iniciar relatando todo, desde sus sábanas arrugadas, el olor a vino tinto, este mismo vino tinto esparcido en el piso a causa de las copas tiradas por la desesperación que ambos sintieron al terminar su encuentro.


Él se fija en el tono de las mejillas de la cara angelical de su amante. Donde, con la única vela del mueble que continúo encendida iluminando el pequeño ambiente, a diferencia de las demás velas ya consumidas que estaban en la habitación, pudo notar la matiz rosada en sus pómulos.


El cuerpo durmiente de su amante descansaba y de esa forma parecía una invitación para él, como pintor, pintar un bello cuadro con el amante que tenía en su cama siendo la musa en sábanas.


Pintar todos los matices de su cuerpo.


"¿Qué tan provocativo podía ser mi amante?"


Él se considera un depravado en ocasiones pensando de esa manera.


Y su maestro querido, Leonardo da Vinci, daría todo por ser el artista afortunado de poner su pincel en el lienzo blanco y retratar con el pincel aquel bello arte tal cual lo viera, pues el hombre quedaría aún más fascinado con la anatomía humana si tan solo conociera a su preciado amado, Jungkook.


Vante Melzi, no podía sentirse más contento de vivir ahora y estar vivo para decir que aquel cuadro llevaría su nombre firmado y sería él quien pinte cada curva de ese cuerpo, trazaría con el pincel hasta el más mínimo detalle de ese ser. Que con alegría hablaría de su más grande trabajo. Y también con desdicha lo contaría este pintor, que sin importar ser el dueño de ese arte, él es nadie para quedarse con el arte, pues este es libre como liebre y nadie lo ha llegado a domar.


Eso quiere creer, más no es la verdad.


Una burla, él es una burla total.


Él ha creado cuentos para sus lienzos mas aún no logra terminar. Siempre siendo cuentos sin objetivo alguno, tal vez si describiendo uno. Incluso ha llegado a la frustración, pues no tiene otro tipo de inspiración que llegue ser el mismo de siempre.


Se recuerda las cartas donde escribe sus sueños de el se convirtiéndose en cazador sin corazón y da todo de sí para correr para atrapar a la liebre, más que no puede disparar a tal bello ser. Le es imposible jalar la flecha de su arco, no está dispuesto a quitar la vida de su bella liebre, él prefiere morir a ser testigo del último aliento y suspiro, de el miedo en la liebre, pero su corazón también late contrariamente y le obliga accionar, hace que lo peor de él lo obligue a retenerlo, que prefiere lo otro, a que venga alguien y se lo quite.


Aquí es donde en otra escena trata de soñar que su musa sea un halcón, que sea dominante, cazadora, en donde no es una presa, sino que vuele libre lejos de su maldad. Pero el artista pronto piensa en buscar cómo ser un buen cetrero, ve a su persona capturando a la ave y ligándose a su propio ser, adiestrando a su musa para la fidelidad.


Y al fin es consciente de nuevo, ha tenido imágenes creadas donde su querido es libre, libre de elegir. Libre de elegirlo a él.


"¡¿Pero qué tontería pienso yo?!"


Qué se cree él para darse tal privilegio de soñar con su amor de esa manera terrible. Quiere llamarlo amor, así suena a ser correcto con sus sentimientos por el joven doncello.


Pero debe ser un hombre bien recto, como diría su padre.


No está en sí, pero ese ser juvenil lo trae así. Loco y necesitado de su compañía, no quiere ser egoísta y pretende mostrar el arte al ojo de todos, pero le es imposible entregárselo al público.


"Prefiero tenerte en mis brazos y sentir que soy el hombre más cruel del mundo por no dejarte ir. Saber que te hago daño a ti y al mundo, que me odias y ser el hombre que no amas" murmura mientras acaricia los cabellos del chico acostado, este que tenía ondulada su cabellera y un tanto larga, que caían de una forma elegante en su rostro. Para el y solo para él.


¡Su musa era realmente una belleza hecha arte!


“Querido mío, eres el que me da fuerza a vivir y, no solo puedo dejarte libre sabiendo que lograras desaparecer, vas a llevarte mi ser." Continuó murmurando él mientras negaba con la cabeza. "Seré solo un cuerpo sin alma ni nada que ofrecer. Cariño mío, quédate conmigo." rogó. "Pero soy yo quien no puede."


Besó el hombro desnudo de su amado, quién continuó descansando tras después de acostarse con el pintor, a pesar del pintor era nada más que el partidario del prometido de esa liebre tan libre. Fue el responsable de esa traición.


En pena y con el pesado remordimiento. Un canalla ¡Él, el gran Vante Melzi! Hijo del gran Francesco Melzi, pródigo del arte, parte de los leonarcianos. El respeto que se ganó con tanto esfuerzo se iría a la borda porque era una maldita sanguijuela que se acostaba con el prometido de su amigo, Felipe Farnesio de gran apellido y fuerte posición social. Lo derrumbaría ante todo el mundo.


Tenía tanto camino que llenar para estar a la talla de su padre y al de su gran amigo.


¿Cómo resultó tan fácil caer en los brazos de un hombre como él? Es una pregunta para ambos.


Taehyung es un esclavo fiel a una liebre que no dudaría en desecharlo, su amor termina siendo cruel para sí mismo.


Tan dañino para sí mismo.


No lleguen a juzgar el amor de este hombre desdichado por el destino, que fue el mismo destino de hacerle saber al pintor de su final si continúa siguiendo los pasos lujuriosos. La vida le deja en claro que esa lujuria por seguir poseyendo al joven, pero aún confundido, lo llama amor eterno mas es totalmente erróneo a vista de cualquiera.


Porque no es una sola traición.


Y recuerda la discusión que tuvieron unas horas antes.


Donde solo el silencio estaba presente en la habitación, fue incómodo verse al día siguiente desde el anuncio del nuevo hijo del grande pintor Vante Melzi.


Fue en la fiesta de primavera que organizó la madre del prometido de Jeon, Felipe Farnesio. La esposa de Vante, una hermosa mujer sonriente y algo apenada se encontraba rechazando el champagne de brindis, la anfitriona tomada por la sorpresa al escucharla no hizo más que dar un último brindis para la familia Matezi.


En ese instante el joven Jeon tenía su mirada en el señor Melzi, quien devolvió la mirada. Fue entonces que comprendió el porqué de su encuentro de mañana después de un par de meses.


Jungkook es muy joven para él, no lo piensa en edad sino de una forma que él al menos está casado, en unos meses sería padre por tercera vez y, además, contando su trayecto como profesional y de vida se supone que él ya experimento muchas cosas que el menor va a comenzar a tener y realizaría. Ya tenía experiencia y sabe que lo más conveniente ahora es terminar la relación que tienen.


Viene a su mente la imagen del rostro de Jungkook de hace unas horas, dónde el fue el primero en hablar. Enojado y con lágrimas de ira reclamando su engaño.


"¿Cómo pudiste acostarte con ella teniéndome a tu disposición? No fui suficiente como para darte un hijo ¿Es eso?"


Fue el mismo Vante quien tomo el  acercamiento, él fue a encarar al joven, lo miró a los ojos, con una mano lo tomó su cintura y su nuca para acercarlo a el. Serio, frío y firme en su tacto.


Jeon tenía miedo.


"No" dijo el señor Melzi, en voz baja. "¿Cuál es el motivo de tu enojo? ¿De un engaño, quizás? Me reclamas de haberme acostado con mi mujer, mi esposa. No tiene coherencia."


"Te acostaste con ella estando conmigo. Maldigo al destino por no ser el que ocupe el lugar de su mujer. Señor Matezi, soy su amante pero además soy a quien ama. Debe respetar eso."


“Te amo, Jungkook. Pero no hay manera de seguir algo así, es mi esposa. Mi deber es respetar y atender sus necesidades."


“No digas más." Y otra vez, envuelto de ira dijo “Señor, si cree se esa manera me decepciona. ¡Usted no sabe que me casaré con otro hombre! He arriesgado mucho este tiempo por estar a su lado y no recibo algo conveniente para mí. Mi familia añora verme entrar a las puertas de esa iglesia, verme tomado de la mano con Felipe Farnesio jurando amor, lealtad y fidelidad ante sus ojos, y los ojos de Dios misericordioso. Y lo que yo añoro es vivir en sus brazos y que Dios sea el testigo de mi gran amor hacía usted. Y estoy dispuesto a dejarlo. ¡Pero usted es un cobarde! Me hace sufrir como no tiene idea ¡Y no le importa! Cree que soy aún un niño ¿No ve que soy bastante hombre como para entregarme y decir con firmeza que lo amo? Dios es testigo."


“¡Me pides que abandone a mi esposa e hijos! Nuestro Dios no lo permite ¡¿No piensas en la gravedad del problema?! Pretendes que deje la vida que he formado con tanto esfuerzo por amor pero no ves el daño que ocasionará… Si dices que eres lo suficientemente hombre, dime, estando en mi lugar ¿Dejarías lo que quieres que yo deje? Y si imaginamos que tú fueses mi esposa y Isabela fuese mi amante, ¿Cómo te llegarías a sentir? Que sea yo, tu esposo al que juraste amor, lealtad y felicidad ante nuestro Dios. Y que de la nada te abandoné sola con nuestros hijos, dos en brazos y otro en tu vientre ¿Qué haces con ello, eh?"


"¿Qué es lo que te preocupa? Si es dejarla abandonada sin dinero, no es así. No te pido eso."


“Cariño mío, si dejo a Isabela sería un patán, más de lo que soy ahora. El dinero no es un problema, el problema es cuan desgraciado soy para abandonar a mi esposa." Y su agarre se suavizó, acariciando sus manos.


“¡Quiero ser egoísta con el amor una vez en mi miserable vida, acaso tú no quieres lo mismo?!" Continuó casi al borde de lágrimas.


“¡Fue muy egoísta de mi parte disfrutarte para mí sin que me importara las consecuencias que traería! Mira a donde nos trajo."


“¿No te importa que otro hombre sea el que me toque, me de los hijos y la vida que tu me niegas dar?" Jeon tenía la necesidad de convencer, así que, sus manos subieron desde su pecho hasta que una mano llegó a la mandíbula y la otra en la mejilla acariciando con delicadeza prosiguió y tomó sus cabellos castaños y acercándose más “ Nos trajo a nuestra locura ¿No es así? Tan egoísta fuiste" Le coqueteo. “Mira, al si al huir tu familia se llegaría a quedar con todo tu patrimonio, la casa y parte del legado que dejo tu padre por derecho. Se que el dinero no importa, pero si debes entender que ellos te miran solo como el sustento económico. Y de mi no es así, y de nuestro dinero no hay nada que preocuparse, tengo el legado que me dejo mi abuelo, aún lo tengo ahorrado ¿sabes? Viviríamos bien y yo podría darte todos los hijos que quieras solo si al menos me dejaras llevarlo una vez…"


"¡Basta!"


"Si tuviera un hijo tuyo no me dejarías ¿no lo haría, verdad mi señor?"


"No te atrevas a cometer tal cosa ni mucho menos compararte con mi mujer" dijo serio firme y quitando esas manos de su cuerpo. Entonces, un silencio tomó acto en la habitación.


En Jungkook creció un rencor ya hacía mucho tiempo atrás, en contra la mujer de su amante donde siempre llegó a ser reconfortante repetir a sí mismo que él era quien tenía el pintor en su cama y corazón. Ser él, su amante, superior a su mujer, su esposa.


"Es el fin, Taehyung. Aquí termina todo si no decides, y todo que hace referencia al amor entre ambos no habrá nada. Si decides esa falsa familia no quiero más palabras tuyas luego de irme de esa puerta, solo hablas de lo miserable que es esta situación, y tú continúa siendo miserable con la traición e infelicidad que trajiste a tu hogar. ¡Estoy harto! No más. ¡Decide ahora para irme de ti!"


"No, Jungkook."


Ahora Taehyung espera que Jungkook duerma un poco más antes de que se marche lejos de el, mientras intenta memorizar su cuerpo lo más que puede para no olvidar a su musa y terminar su último lienzo "𝐸𝑙 𝑑𝑒𝑠𝑒𝑜 𝑦 𝑙𝑢𝑗𝑢𝑟𝑖𝑎 ℎ𝑎𝑐𝑖𝑎 𝑒𝑙 𝑏𝑒𝑙𝑙𝑜 𝑎𝑟𝑡𝑒."



-Vicaeus