Sleepy boy {KOOKMIN - BOYPUSSY}

Summary

❥ Jimin tiene problemas para conciliar el sueño! ✧ ˚ · . ┊ ┊ ˚ ༘♡ ⋆。˚ ꕥ ⠀⠀ ⠀✎ +18 ❍⌇ ❛❛ [ Boypussy ] ;;❃ ❜❜ ❍⌇ ❛❛ [ Inocencia ] ;;❃ ❜❜ ❍⌇ ❛❛ [ Diferencia de edad ] ;;❃ ❜❜ ❍⌇ ❛❛ [ Incesto ] ;;❃ ❜❜ ❍⌇ ❛❛ [ Somnofilia y uso de pastillas ] ;;❃ ❜❜

Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
5.0 2 reviews
Age Rating
18+

Problem

Los problemas de Jimin para conciliar el sueño comenzaron poco después de que los horarios de trabajo de su mami en el hospital, fueran modificados repentinamente.


Hacía cerca de dos meses que la señora Jeon había sido considerada para trabajar en los turnos del área de urgencias por las noches, ya que una de sus compañeras había tenido un bebé recientemente, y la noticia del cambio colocó a papi Koo y a mami muy felices por un aumento de sueldo y gratificaciones laborales que Mimi no lograba comprender del todo.


Su pequeña e inmadura cabecita solo pensaba en; ¿Por qué su querida mami ya no estaba a su lado cuando las feas pesadillas aparecian? ¿Por qué su mami ya no lo acompañaba a dormir por las noches? ¿Ya no lo amaba? ¿Por qué ahora solo dormía de día? ¿Se había cansado de que Mimi llorara cada vez que debía marcharse al hospital?


Y un sinfín de preguntas que rondaban una y otra vez su frágil mente durante las noches cuando mami no estaba, porque se sentía tan solito y abandonado, pues papi Koo tampoco podía acompañarlo siempre y Mimi sabía que era porque el hombre se encontraba muy ocupado salvando a inocentes que eran atacados por humanos malvados.


Sin embargo, y ante el repentino cambio de humor durante el día y la pésima rutina nocturna de Jimin - las cuales habían sido percibidas rápidamente por Jungkook - el mayor exigió en la central de policías donde trabajaba, que su turno de madrugada fuera revocado inmediatamente para ir a casa y acompañar al menor. Además que, desde que Jimin había nacido, Jungkook había pasado apenas veinte noches con el menor, así que este tiempo le serviría para conectarse de mejor manera con su hijo y para fortalecer su relación.


Claramente, Jungkook tenía pleno conocimiento de que su bebé tenía un bonito coñito entre sus piernas, y nunca había sido realmente un problema hasta aquella noche.


Durante días, su papi Koo había intentado consentir a Mimi de mil maneras posibles para que lograra conciliar el sueño por más de tres horas; le permitió utilizar aquellos vestidos de princesas que le quedaban realmente pequeños y apretados, los cuales dejaban a la vista sus calzoncillos de colores. También accedió a que el menor comiera grandes cantidades de su helado favorito, porque Jungkook creía firmemente que solo era un capricho pasajero, pero simplemente no era suficiente.


Probó con llevarlo al parque a jugar durante horas, ignorando la forma en la que su pequeño Mimi se refregaba contra los juegos metálicos o cómo se escondía detrás de los toboganes con otros niños y salía sonrojado.


Fracasó cuando acostó a Mimi junto a él en la enorme cama, el menor vistiendo solo su camiseta de dinosaurios que apenas cubría su cuerpo - porque además de sus problemas para dormir, Jimin se había vuelto jodidamente quisquilloso e irritable con todo - y aunque la vista de su coño rosadito y virgen completamente desnudo había sido una vista maravillosa y su polla necesitada se lo agradecía, su plan de murmurar canciones y cuentos falló.


Y para este momento, Jungkook ya había agotado todos y cada uno de los métodos tradicionales que utilizaba su propia madre en él cuando era bebé, pero que solo le estaban dando un dolor de cabeza porque no estaban funcionando con su propio hijo.


¿Cómo podía ser posible?


A la jornada siguiente, y luego de realizar una ardua búsqueda en algunos sitios de internet, intentó darle un baño relajante a Mimi con la vaga esperanza de que el calor del agua y las bonitas burbujas fueran motivo suficiente para que el menor comenzara a sentirse aunque sea un poco somnoliento.

一 Quizás esto sí funcione 一 pensó.


Pero pobre, pobre Jungkookie.


No imaginó que terminaría masturbándose dolorosamente en su fría y solitaria habitación luego de bañar al menor, y que el inocente rubio le pidiera ayuda para limpiar su coñito.


Jeon no se había negado, ¿cómo hacerlo? si después de todo era su hijo y ayudar en el baño es algo que muchos padres hacían. Sin embargo, su polla solo se endureció cuando deslizó la rosada esponja por los muslos gorditos y ajenos, palpitó cuando sus manos acariciaron la piel jabonosa de sus pezoncitos y casi se corrió en sus pantalones al ver tan expuesto el estrecho coño virgen, listo para ser destrozado por sus enormes dedos tatuados.


Pero debió morderse la lengua, ahogando todos los jadeos que quiso soltar cuando sus falanges rozaron los pliegues rosados, frotando levemente en oculto clítoris con la vaga y pobre excusa de que debía limpiarlo bien para que el baño tuviera su resultado esperado.


Oh, y cómo brillaron los ojitos inocentes de su pequeño Jimin cuando su papi frotó un poquito más y sintió sus mejillas bañarse de un bonito rojizo, su cuerpito temblando ante la fría agua que lo rodeaba ahora.


Sin embargo, y como en todos los planes que Jungkook había pensado para resolver este problema, fracasó completamente porque Jimin se había vuelto un poco más inquieto desde aquella primera vez que un orgasmo silencioso le cruzó el cuerpito. Ahora, en cada oportunidad le pedía a su papi que siguiera con ese masaje que le hacía sentir tan bien. Pero la pobre mente desquiciada de Jungkook aún tenía un poco de moral, y abandonaba la escena tan rápido como sus estúpidas piernas se lo permitían cuando veía gotear el estrecho agujerito de su bebé, tan rosadito y delicioso que debía ser ilegal.


Y bueno, lo era.


Más o menos.


Porque su pequeño Jiminie era mayor de edad, pero seguía siendo su hijo, lamentablemente.


Aún así, un par de noches más fueron suficientes para que aquel pensamiento fuera sepultado, su moral y ética tomando sus maletas para partir en un viaje sin retorno cuando derramó todo su semen caliente sobre su mano, largas tiras cayendo sobre las mantas de su cama mientras imaginaba que era el coñito sin usar de su hijo.


Y demonios.


Ahora tenía dos problemas por resolver; el estúpido insomnio de su hijo y su polla necesitada por enterrarse en algún lugar.

Jungkook sentía la desesperación y la frustración creciendo dentro de sí.