Fiesta de Bienvenida • [ boypussy ]

Summary

Taehyung era un dulce príncipe que no estaba interesado en buscar a un hombre que reinara a su lado o así era antes de conocer al príncipe heredero Min Yoongi. ✰ BOYPUSSY ✰ YOONGI TOP - TAEHYUNG BOTTOM ✰ ONE SHOT

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— Seulgi, estás muy bonita. ¿Deseas impresionar a alguien? — preguntó Taehyung con las cejas elevadas.


— ¿Se nota mucho? — hizo un puchero en los labios mientras que la maquilladora real seguía con su trabajo — Hoy regresa mi prometido.


— ¿Prometido?


— ¿No te contaron? Me voy a casar con el hijo mayor de la familia Min.


— Es eso cierto, mamá? — Yeri asintió.


Taehyung se levantó de su sitio con la mirada filosa puesto en su madre.


— Su hijo mayor no era ese tal Namjoon? Que siempre asiste a la cena acompañado de su caballero real — frunció el ceño molesto — Yo creo que no deberían involucrarse en esa relación. Ellos se aman mamá. No debes arruinar su vida por un simple capricho de tu hija.


— TaeTae creo que estás mal interpretando todo — su hermana lo cortó


— Sabemos de esa relación, incluso los reyes Min están al tanto de ello. Mi prometido no es él sino su hermano mayor, Yoongi.


— Enserio


— Por supuesto. Y hoy al fin se presentará ante todos para tomar posesión de la corona real.


Chilló emocionada su hermana.


— Increíble


— Supongo que no me queda de otra que felicitarte hermanita.


— Tae.. tú también podrías casarte. Jungkook siempre fue lindo contigo. Y es hermano de Yoongi, podríamos hacer una boda doble. ¿Qué dices?


— Ay.. Seulgi. Claro que no. Déjame recordarte que mi mejor amigo, qué también es el tuyo, está enamorado de él. Nunca habrá un nosotros.


Yeri al escuchar las palabras de su hijo se entrometió en la conversación de sus hijos — ¿Pero tú lo amas? ¿A ti te gusta él, cariño?


— Lo siento madre, pero no. Me cae bien, es simpático y atractivo pero hasta ahí. No veo una vida reinando junto a él.


— Entiendo


— Pero si tienen una cita juntos? Ustedes quizás podri-


— Madre no. Estoy bien así.


— Si no es él. Debes conseguir a alguien pronto o nosotros nos encargaremos de buscar un esposo para ti.


— Lo sé mamá. Mi destino al nacer como un doncel está en ser desposado a alguien pronto, prometo ayudarlos con su búsqueda. Pero hoy, quiero dejar el tema a morir.


Seulgi que recientemente había terminado de ser peinada, se levantó y agarró una de sus joyas para ponerselas en su cuello.


— ¿Cómo me veo?


— Reluciente — dijo Taehyung


— Hermosa como siempre cariño.


— ¿Nos vamos? Quiero ser la primera que el príncipe Yoongi mire.


Tanto madre como hijo se sonrieron en complicidad y asintieron.


El carruaje había llegado, la primera en subir fue Seulgi con ese gran vestido largo y una tiara adornada de muchos diamantes. Que iban a corde de su tono de piel y su vestido.


— Amor, solo piénsalo un poco más.


La reina lo había sujetado del brazo antes que su hijo subiera el primer escalón del carruaje real.


— Ya lo hablamos mamá.


— Entonces.. mi otra opción es que aproveches esta noche. Pero no tanto, sabes que debes permanecer virgen para el día de tu boda. O caso contrario eso podría tomarse como una traición a tu patria.


— Está bien, mamá. No haré nada indebido.

La reina besó su mejilla y ordenó a uno de sus caballeros reales que lo escolten al carruaje que compartía con su esposo.


Al llegar a la gran fiesta de bienvenida del primer heredero de la familia Min, todos los presentes le hicieron reverencia por respeto a su honor.


— ¿Mamá puedo caminar por ahí? Necesito respirar un poco de aire puro.


— Está bien, pero no vayas muy lejos. Recuerda que la presentación del príncipe Min se realizará en unos minutos.


El castillo de la familia Min era casi del mismo tamaño que el suyo, no era la primera vez que lo pisaba, anteriormente lo había recorrido junto a Jungkook. Pasaban horas conversando o jugando por los pasillos. Jimin también los acompañaba, él era el centro de felicidad del trío de amigos.


El motivo por cuál no quería ser desposado a Jungkook era porque él lo estaba ayudando a organizar algo especial para su mejor amigo. El amor que se tenían sus dos amigos era mutuo, pero para su desgracia ninguno de los dos se atrevía a dar el primer paso.


Siempre la timidez y el posible rechazo los dominaba. Ellos preferían que nada era real y lo que pensaban qué sentían del otro era producto de su imaginación.


Claro, Taehyung tuvo que intervenir porque ya llevaban cuatro años en esa situación. Y si Jungkook no hacía nada pronto, posiblemente Jimin terminaría casado con otra persona.


Sus pensamientos fueron retenidos por el abrazo inesperado de alguien.


— ¡TaeTae! ¡Viniste!


— Jiminie-ah.. cuántas veces tengo que repetirte que no hagas eso.


— Lo siento — se disculpó


— Y ya viste a kookie? No lo encuentro


Al igual que él se recostó en el césped cerca del lago que estaba rodeado de luces de bonitos colores.


— Escuché unos murmullos que aún no salía de su alcoba. Pero quizás debas de ir a buscarlo. Sohee también estaba aquí y por lo que ví, estaba muy decidida en conquistar a Koo esta noche.


— Esa maldita — gruño el rubio


— Necesito beber algo, me acompañas?


— Por supuesto. Debo tomar algo de alcohol para darme el valor de buscar por mi cuenta a mi kookie.


Taehyung lo ayudó a levantarse y juntos se volvieron a integrar a la fiesta.


Después de beber unas tres copas, Taehyung decidió marcharse fuera de la fiesta para caminar un poco por el pasadizo que lo llevaba hacia el lugar más oculto del reino Min. Mientras que Jimin con su gentil sonrisa persuadía a los caballeros reales para que lo dejarán pasar a buscar a su otro mejor amigo.


El lugar era silencioso que ni la luz ni la música llegaban a fastidiarlo. Se recostó sobre un pequeño arbusto con la mirada perdida en un lugar ciego.


No sabía cuánto tiempo había perdido al estar en esa posición y pensó que lo mejor era hora de volver con sus padres. Pero fue impedido por la silueta de una persona que estaba a unos pasos de él.


— ¿Quién eres? ¿Y qué haces aquí?


Preguntó el desconocido con voz ronca


— ¿Estás perdido? — volvió a preguntar con un tono más bajo.


Taehyung negó y trató de levantarse pero le fue imposible, sus piernas estaban adormecidas. Volvió a intentarlo y está vez con la ayuda del hombre desconocido. Al sentir las yemas de sus dedos en su cintura lo obligaron a verlo a los ojos quedándose cautivado por esos rasgos finos gatunos. Su piel blanca se veía reluciente gracias a la luz de la luna terminando por hipnotizarlo.


— Déjame ayudarte — pidió el hombre.


— Tus ojos.. Tu eres.. hermoso.


El hombre al escucharlo afianzó su agarre en su cintura y llevó uno de sus dedos a sus carnosos labios cubiertos por restos del whisky escocés que era la bebida estrella en su fiesta de bienvenida.


— Príncipe — llamó Yoongi — ¿Me concedes el honor de besarte?


Taehyung embriagado por su belleza no dudó en asentir y envolver sus brazos en el cuello del otro príncipe de ojos azules.


Sus labios al tocarse se acoplaron perfectamente al otro, ambos sintieron la conexión que les faltaba haciendo que sus corazones palpitaran con fuerza hasta tal punto de querer salirse de su sitio.


— ¿Cómo.. Cómo te llamas?


— Taehyung, soy Kim Taehyung.


— Es un nombre lindo.. pero no entiendo qué haces aquí? ¿Te molesta acaso el bullicio?


Taehyung asintió aún teniendo los brazos del hombre rodeado a su pequeña cintura.


— ¿Quieres regresar?


— Aún no.. es muy pronto. Prefiero quedarme aquí.. contigo.


Yoongi sonrió complacido. Tampoco le interesaba regresar.


Con dulzura sostuvo su mano y lo llevó hacia una puerta de madera que estaba rodeada de arbusto y que al hacerlo se encontró con una habitación disimulada, rodeado de estantes de libros y en una esquina relucía un viejo piano lleno de polvo.


— Ven, siéntate.


Una cama de plaza y media ocupaba la mayor parte del cuarto.


— Este lugar es secreto. Lo construyeron cuando mamá estaba viva.


— Espera.. ¿Tú vives aquí?


— Oh.. lo siento. Perdón por no haberme presentado antes — besó el dorso de su mano en son de disculpa.


— Soy el príncipe Min Yoongi. Primer hijo y heredero de este reino.


Y después de escuchar eso, su corazón se apretó derrumbando todo tipo de ilusión.


— Tu.. no. No puede ser.


— Yo no debo de estar aquí — se levantó y caminó hacia la salida a pasos apresurados. Pero fue detenido por los brazos en su cintura del posible prometido de su hermana.


— No.. no debes tocarme. Yo no debo de estar aquí. Tú vas a casarte.


— ¿Casarme? ¿De qué estás hablando?


Lo giró con suavidad para limpiarle el par de lágrimas que estaban haciendo presencia en sus relucientes orbes verdes.


— Mi hermana.. Mi hermana me dijo que ustedes se iban a comprometer. Y yo la he traicionado, no debí de besarte.


— No voy a casarme con ella. Mi corazón te ha elegido a ti.


Besó sus labios fugazmente.


— Sé que es muy pronto para decir esto pero quiero estar contigo. Realmente quiero estar contigo Taehyung. Conocernos.. enamorarte, casarnos.. tener hijos. Lo quiero todo contigo.


Taehyung soltó un fuerte sollozó antes de besar los labios del príncipe Yoongi.


— También quiero eso contigo. Sabes.. nunca necesité un hombre a mi lado pero después de conocerte, todas mis ideas fueron cambiadas. Quiero un futuro contigo, Yoongi.


El príncipe Min volvió a besarlo con amor, faltaban palabras para expresar lo que tanto sentían pero por ahora lo que ambos querían era entregarse uno con el otro.


Yoongi lo hizo retroceder hasta llegar al borde de la cama. Taehyung se dejó hacer mientras el cuerpo del príncipe se colocaba encima suyo junto a las suaves caricias que le dejaba el mayor.


— ¿Quieres continuar?


— Yoongi.. y-yo.


— Está bien si no quieres. Creo que esto es muy apresurado.


Trató de levantarse pero fue retenido por las piernas del príncipe Kim que lo miraba con las mejillas sonrojadas dominadas por la vergüenza y el sudor colándose levemente por su frente.


— Nunca he estado con nadie.


Confesó mientras desviaba la mirada.


— Entiendo.. y tienes miedo? Es eso?


— No, miedo no es. Ehm.. no es fácil de comprender pero si quiero que continue debo confesarle que no soy como los otros doncel.


— No entiendo — dijo sin perder contacto visual con su acompañante.


— Y-yo.. ah! — chilló avergonzado


— Puedes levantarte, necesito enseñarte algo primero.


Yoongi accedió y rodó sobre la cama para darle su espacio al castaño.


Taehyung desabotonó su traje de tres piezas despacio y con las manos temblando, producto de los nervios. Yoongi al verlo en ese estado se levantó y lo ayudó con su tarea. Con sutileza deslizó su saco por los hombros hasta dejarlo del piso. Su camisa transparente se acentuaba a su figura y reflejaba un brasier de color negro, llamando por completo su atención.


Con mucho cuidado siguió desabrochando botón por botón hasta que sus ojos se encontraron con dos masas musculares medianas siendo encarceladas por ese hermoso brasier.


Yoongi tragó saliva. Desde su salida del reino hacia el extranjero tuvo pequeños encuentros tanto con mujeres como con hombres que claramente no pertenecían a la nobleza y en esos cortos años jamás encontró a un hombre teniendo partes similares a los de una mujer.


— T-Tu..


Las lágrimas volvieron a invadirlo sintiéndose sucio. Sabía que si su secreto era revelado a alguien, nadie lo entendería.


— Lo sé.. perdón. Voy a volver a vestirme e irme. No te preocupes, no comentaré este encuentro con nadie. — trató de volver a ponerse su camisa sin éxito.


El príncipe lo había empujado y vuelto a subirse encima suyo, sosteniendo sus manos encima de su cabeza.


— Porqué te precipitas. Me gusta todo de ti y si esto forma parte de ti. Voy amarte tal cual eres.


Sus dedos se fueron directo al broche de abertura de su sostén, las ligas deslizandose por sus hombros para quitarlo y desaparecerlo fácilmente de su cuerpo acanelado.


Al sentir su parte superior expuesto al príncipe no dudó en soltar un gemido bajito. Yoongi con una de sus manos acopló uno de sus senos para amasarlo gentilmente con parsimonia antes de dejar un beso y llevarlo a su boca.


Chupaba con maestría, sumergido en su burbuja de placer mientras que Taehyung se obligaba a suspirar.


— ¡Ah! — gimió


Su aureola al hacer contacto con la lengua del príncipe, gimió fuerte.


Las manos de Yoongi no querían quedarse quieta y lo que hizo fue meterse dentro de su ropa interior y acariciar su clítoris.


Joder


— Yoon..


Delineó sus pliegues y se deslizó por toda su abertura para volver al inicio, su pulgar entró en acción y continuó masacrando su clítoris. Lágrimas rondaban por los pómulos del castaño por placer jamás vivido.


— Me incómoda el pantalón, voy a quitarlo — avisó cuando el pantalón ya se encontraba en su rodilla y en ese instante de pausa aprovechó para desvestirse.


Ambos se encontraban desnudos, Yoongi abrió un poco más sus piernas para tener una mejor visión y poder insentarse sin tantas obstrucciones. Su pene erecto goteaba y ante los ojos curiosos del otro príncipe se masturbó.


La mirada de Taehyung en ningún momento se apartó de su lugar inicial.


Yoongi después de correrse besó a Taehyung agarrándolo sobre la nuca mientras empezaba a hacer fricción con su pelvis. Su polla que aún seguía húmeda intentaba colarse por sus labios vaginales mientras que sus besos bajaban de su boca a su mandíbula hasta llegar a la covartura de su cuello.


Sus manos delinearon su figura, pasando por alrededor de sus senos hasta quedarse en su cintura. Un agarre fuerte que lo hizo gemir en su boca. El coño de Taehyung debido a los movimientos ya se encontraba húmedo, palpitando y reclamando por tener un invasor en su hoyo.


El ingle de su pene querría escurrirse dentro de él. Yoongi con una de sus manos posicionó su polla en la abertura del príncipe. Y poco a poco fue insertándose en su cueva.


— ¡Aghh!


— Tranquilo, bebé.


— E-Estoy calmado.. pero no tenía idea que iba a doler tanto.


— Estoy contigo, voy a cuidarte bien.


La primera embestida dolió por un infierno, su interior se desgarró con ese movimiento y la sangre se deslizaba por encima del falo del príncipe Min.


Taehyung miró para abajo y se asustó tanto que empezó a llorar.


— Príncipe. Está bien. Es normal. Acabas de perder tu pureza.


Acarició sus mejillas con amor.


Yoongi volvió hacer un movimiento brusco golpeando su punto G que lo hizo delirar agudamente.


— ¡Ah!.. ¡Yoon!


Taehyung se sostuvo de los hombros de su acompañante mientras seguía siendo picoteado por los labios de su amante.


— ¡Ah!.. ¡Tan bueno!


Yoongi satisfecho por sus dulces gemidos comenzó a moverse con más rapidez golpeando y enterrándose profundamente. Su primera corrida fue anunciada a la par que el de su príncipe.


— ¡Oh! ¡Oh!.. ahí.. ¡Justo ahí!


Su boca empezó a doler con gran avidez mientras que sus uñas se clavaban en la espalda pálida del príncipe Min.


— Joder.. tu coño me recibe tan bien.


— Voy a llenarte de mis herederos.


Un fuerte cosquilleo en su vientre lo hizo temblar las piernas mientras que las embestidas eran controladas a un ritmo errático y salvaje.


— ¡Ah!.. ¡Ah! ¡Ah.. príncipe..


— Voy a cambiarte de posición, amor.


Taehyung sin fuerzas se aferró a las sábanas con la baba saliendo de su boca y a la vez mordiendo una de las almohadas. Se sentía en el paraíso, sus piernas fueron elevadas a la altura del hombro del mayor con el pene enterrado en su caverna muscular.


— Rico~ oh! Demasiado delicioso


Yoongi rió sin dejar de joderlo.


La noche pronto había acabado después de llegar al éxtasis. Con el corazón acelerado se durmió en el pecho del mayor. Se había entregado a él y Taehyung era consciente que en unos meses podrían haber consecuencias, sin embargo eso lo dejó en segundo plano para solo disfrutar el momento.


A la mañana siguiente. Taehyung fue a confesarle lo que había pasado a su mamá, pues tarde o temprano lo sabría. Aunque la mujer al principio estuvo molesta con él, solo optó por ayudarlo y a organizar los preparativos de su boda lo más pronto posible.


— Nos saltamos un gran paso pero no me arrepiento de nada.


— Príncipe, te dije que serías mío.


Taehyung solo sonrió y lo besó de inmediato. Las manos del príncipe Min se metieron debajo de su túnica real, levantandolo hasta que su dedos volvieron a introducirse en su hambriento coño.


— Yoon.. tus padres pueden escucharme.


— Entonces, más te vale ser silencioso.


Golpeó su sensible coño con una sonrisa ladina.


END