One Hundred Million
Mitsuya se arrastró a la orilla de la cama para abrir el pequeño cajón de la cómoda —Hoy...— murmuro para sí mismo antes de tomar la caja de terciopelo negro que estaba hasta el fondo —Me dirás que si ¿Verdad?
La puerta de la recámara se abrió estrepitosamente, los ojos de la jovencita cayeron en las manos de su hermano y tras ver lo que sostenía hizo una «o» perfecta con sus labios —¿Qué significa esto?
—Nada— el bicolor se puso de pie para caminar a la puerta y dejar a su hermana menor fuera —Ve a desayunar, pídele a Clare que te cocine algo rico.
—Espera... espera— pidió empujando la puerta hacia el otro lado —Hoy es su gran noche... es el desfile más importante y también es la primera vez que conoceremos a tu novia, ¿No me digas que de verdad planeas hacerlo ahora?
El hombre entrono los ojos —La amo. Sé que no la conocen pero... yo quiero pasar mi vida con ella.
—Mamá estará furiosa— Advirtió.
—Shhh— puso su dedo índice sobre sus labios pidiendo a Mana guardar silencio.
—Está bien, fingiré sorpresa pero a mamá le dará un infarto... ya sabes que es la primera vez que sale de Japón para visitarte y apenas llegamos a Paris para que le des un dolor de cabeza.
Takashi se quedó cayado, trabajó mucho para hacerse de un nombre y junto a su novia de la universidad construir una marca que ahora podía presentarse en un desfile de modas de clase alta... Él se había esforzado al lado de esa mujer y solo quería que su familia pudiera ver lo increíble que ella era.
—Si ella es buena contigo... prometo que seré buena con ella— Mana lanzo su mirada al suelo y subió su mano para ofrecer el dedo meñique como promesa.
—Gracias.
Se dirigieron a supervisar los últimos detalles de la colección, el corazón le latía con fuerza porque no sabía cómo reaccionaría su madre o si su novia estaba lista para conocer a su familia.
—Por favor coloque los vestidos en esta zona y pasen ya a las modelos para maquillaje— Una mujer al centro del bullicio se encargó de que su voz sobresaliera con cierto encanto, su francés era perfecto e hizo que Mana quedara fascinada en cuando la vio.
—Ria— Mitsuya se acercó a ella —No sabía que llegarías tan temprano— se mostró sorprendido pues según lo planeado ella estaría llegando hasta dentro de un par de horas.
Por su parte la mujer lo saludó con un pequeño beso sobre los labios —Lo siento cariño, pero estaba nerviosa y no pude quedarme quieta.
Takashi dio un paso atrás, las muestras de afecto estaban bien, más que bien pero no enfrente de su madre o sus hermanas pequeñas —Está bien, así puedo presentarte a mi familia.
—¿He?— Abrió ampliamente sus ojos púrpuras, se sentía tonta por haber olvidado que no solo debían destacar en el desfile si no que también con la familia de su novio —Carajo lo había olvidado— La oración salió antes de que pudiera pensar que «Carajo» era una mala palabra.
—Ella es mi madre y mis hermanas, Luna y Mana— se quitó del medio para poder presentarlas.
—Mucho gusto, mi nombre es Astoria Read— se presentó extendiendo la mano pero a cambio sólo obtuvo una reverencia.
—Un gusto— Mana le tomó la mano extendida pues pudo notar que su hermana y su madre miraban a la mujer como si fuera un alienígena.
Astoria le sonrió con complicidad, sabía que sería un reto ganarse a la familia de su novio, aún más pues era compuesta por mujeres que veían a Takashi como el pilar de su hogar.
Mana le devolvió la sonrisa, quizá ella no era tan desagradable.
—Pasemos a los asientos que les conseguí— el bicolor sonrió de forma nerviosa.
—Vayamos, estoy ansiosa por ver tus diseños— la mujer acaricio la mejilla de su hijo para después tomar su brazo y que pudiera guiarla —Te estás esforzado tanto para crear tu propio nombre.
—Estoy emocionada, veré la ropa que diseño mi hermano en pasarela— los ojos de Luna resplandecieron en ilusión al sólo imaginar que hermosos modelos desfilarían utilizando las creaciones de su hermano mayor.
—Y-yo me quedaré para ver qué todo esté en orden— Astoria carraspeo, entendía bien el japonés y también lo hablaba pero le daba la impresión de que no pensaban que fuera el caso.
—Oye— Mana le llamó en tono bajo —No lo tomes personal... solo dales tiempo.
—Está bien— la morena se llevó las manos al pecho —Pero creo que serán duras de conquistar.
La menor sonrió ligeramente, la mujer tenía cara de susto y miraba la espalda de su hermano con cariño —Oye, yo estoy de tu lado ¿Ok?
—Okey...
—Buena suerte— Mana se despidió agitando la mano para correr junto a Mitsuya.
Astoria se mordió el labio nerviosa y luego volvió a lo que hacía, acababa de tener un colapso mental al conocerlas y ahora tenía otro al ver qué un par de modelos apenas llegaban —¡Andando, rápido, rápido!
En cuanto la música sonó y el presentador pronunció en un tono sobrio la marca Asashi Reya por Astoria y Takashi Mitsuya hubo un silencio inexplicable que se formó en el mundo.
—¿Estás feliz?— Cuestionó el bicolor a su novia quien se mantenía de pie a su lado con la vista perdida en la pasarela.
—Si...
—¿Sabes que nos llaman la pareja de los 100 millones?
—Lo sé— sonrió ampliamente en cuanto escucho esas palabras, lograron llegar a donde estaban juntos, uno al lado del otro como un buen equipo —Estoy feliz de habernos conocido.
Mitsuya entrelazó sus manos con ella para sujetarla con fuerza, solo quería eso, quería estar con ella por el resto de su vida haciendo lo que amaban y viéndolo brillar frente a sus ojos —Te amo, Astoria.
—Yo también te amo, Takashi.
En cuanto el desfile llegó a su fin, se anunció la fiesta posterior al evento. La marca se mantuvo como una de las favoritas, en especial por ser catalogada una revelación de los últimos años, la pareja de los 100 millones que estaba destinada a llegar a lo más alto de la industria, quizá en unos años se podían ostentar igual que una empresa de primer nivel.
—Astoria— Mitsuya le llamó en tanto ella seguía perdida en la imagen de la pasarela vacía —Felicidades, todo fue un éxito— extendió a ella un ramo de rosas.
—Felicidades a ti también— Tomo las rosas y quizo besar los labios de Takashi pero este se giró haciendo que el beso fuera a dar a su mejilla —¿Está todo bien?
—Si es solo que...— se encogió de hombros y miró atrás donde su madre y hermanas esperaban —En Japón no es costumbre hacer eso frente a otras personas.
—Es verdad— ya lo sabía de antemano pero... le costaba trabajo mantener su distancia —¿Iremos a dejarlas a tu departamento?
—No, en realidad esperaba que fuéramos a cenar.
Astoria sonrió feliz por la idea, eso le daba la oportunidad de hablar más con la familia —Si, me parece perfecto.
—Está bien, me adelantaré en el auto.
—Bien, también tengo mi auto en el estacionamiento, te seguiré.
Salieron lo antes posible rumbo a uno de los restaurantes mejor catalogados de la ciudad. En cuanto llegaron se dirigieron a una mesa alejada que pudiera darles privacidad y Takashi se quedó estático esperando la llegada de Astoria... solo quería que esa noche fuera buena para todos.
—Lamentó la demora— Astoria se sentó a la mesa casualmente aunque pronto se regañó mentalmente por el choque cultural, se supone que debía pedir permiso o algo así pero no estaba acostumbrada a cenar con más personas en la mesa.
Mitsuya se puso de pie por cortesía y pronto se sentó de nuevo —¿Había tráfico?
—No, es solo que me encontré a Hayun cuando fui por el auto y me invitó a almorzar con él— explicó —Su vuelo sale mañana a las 2:00 pm, iremos almorzar y luego lo llevaré al aeropuerto.
—¿El modelo?— Luna preguntó curiosa.
—Si, Hayun Bae, el modelo— Astoria sonrió, él era su amigo más querido de todos.
—Él es muy guapo— Admitió la jovencita —¿Es de tu familia?
—No, solo somos amigos.
Hubo de nuevo un silencio incómodo que no supo cómo llenar, quizá había surgido un mal entendido...
—Y... ¿Tu familia?— la mujer mayor quizo iniciar una conversación.
—Mi madre falleció hace un par de años, mi hermano menor estudia en un internado y mi padre...— meditó un momento —En realidad no lo sé, no lo he visto en los últimos veinte años.
La mujer no pudo evitar hacer una mueca de desagrado, no podía juzgarla por su pasado pues el de su hijo era similar, sin embargo, deseaba para Takashi las cosas que nunca pudo obtener a su lado. Esperaba que su novia viniera de un hogar feliz y que pudiera brindarle soporte a los futuros hijos, pero en realidad no existía mucho para ofrecer como en su caso —Ya veo.
De nuevo hubo silencio.
—¿Qué tal el viaje?— la morena no quería dejar las cosas así, sabía que su infancia fue difícil pero se esforzó lo suficiente para que todo mejorara.
—Estuvo bien— fue una respuesta seca que le ahuecó el pecho.
—Es la primera vez que nos subimos a un avión— Mana intervino lo más rápido que pudo —¡Fue muy divertido aunque también me dio mucho miedo! ¡Ah! Además hicieron que Luna tirara su fijador de cabello.
—¿De verdad?— Astoria sonrió alegre, cuando menos sentía que podía aferrarse a esa niña para no sentir el desánimo —¿Te hicieron tirar algo a ti?
—No, yo leí las normas de la aerolínea antes de abordar— hablo orgullosa.
—Como sea— Luna hizo un puchero —También me tiraron mi perfume favorito.
—Eso puedes documentarlo, solo no lo lleves en cabina— Takashi sonrió pues eso no se lo dijo su pequeña hermana, de haberlo sabido la habría llevado de inmediato al centro comercial.
El resto de la noche transcurrió más ligero gracias a Mana pues para Luna era inaceptable ver a su hermano encaprichado con una mujer, nunca antes tuvo una novia y no le gustaba que tuviera una.
—Esperen un momento— Pidió Astoria cuando vio que el restaurante casi cerraba, ya era hora de irse y tanto Takashi como ella habían bebido así que lo mejor era pedir un taxi. Se puso de pie para caminar fuera y hacer una llamada.
Takashi la vio marcharse, tal vez ese era el momento para pedírselo... o tal vez no lo era. Busco en la bolsa de su saco la pequeña caja de terciopelo para colocarla sobre la mesa —Quiero casarme con Astoria— Habló firmemente ante las tres.
—¿No crees que son muy jóvenes? Apenas tienen 23 años.
No pudo evitar que una pequeña risa lo invadiera —Ya soy un adulto y Astoria es la mujer con quien me gustaría compartir mi vida.
—No me gusta— Luna interrumpió —Ella es algo extraña, maleducada... y tiene amigos modelos, seguramente te esta engañando.
El rostro de Mitsuya se tornó en una mezcla de sentimientos, estaba molesto y estaba dolido —Ella no es así.
—Ella es joven y bonita... quizá quiera disfrutar más de su vida ¿No lo crees? ¿Has hablado con ella?— insistió su madre.
Takashi negó con la cabeza —No hemos tocado el tema.
—Ya está... si no ha tocado el tema es que no quiere casarse.
—P-pero— Mana tartamudeo, nunca vió a Luna tan intransigente y a su madre tan renuente para aceptar una idea —Taka-Chan está enamorado, ¿No deberíamos apoyarlo para que sea feliz?
—Mana, basta— Su madre puso su mano sobre la de su hija —Takashi aún es muy joven y no sabe lo que quiere...— soltó un suspiro —Hijo tú vienes de una familia donde hizo falta una figura paterna y has sido el soporte de nosotras todo este tiempo... Astoria es huérfana y tiene que ver por él bienestar de su hermano menor... no te comprometas con una carga más en tu vida, tu esposa debe ser alguien que pueda brindarte bienestar.
Astoria se quedó quieta con el teléfono aún en la mano, cortó la llamada y sonrió lo más amplio que pudo —El taxi ya viene, pagaré la cuenta y nos iremos.
Takashi guardó la caja nuevamente en su bolsillo, ese evidentemente no era el mejor momento.