Stogma
Kim Taehyung se había destacado como agente secreto de Corea del Sur, pero antes de su retiro le pidieron una última misión. Colaborar con el FBI de los Estados Unidos.
Debía a atravesar Latino-América para ir detrás de Bella, la más grande y hermosa narcotraficante mexicana que pudo tener el distrito de Bacalar.
Siempre fue Reacio a tener contacto con personas extranjeras, por lo que le pidió ayuda aparte de su escuadrón para que lo acompañe, Choi Wooshik y Park Hyungsik. Dos de sus compañeros siempre lo burlaban por como ellos le decían huía de las mujeres, toda la seguridad de Kim quedaba en Segundo plano, cuando las burlas se hacían presente.
Porque sucedían estas cosas con él? Siendo que era el mejor agente reconocido de corea del sur, pero ante una mujer su seguridad perdía fuerza, que pasaba por la mente de Kim Taehyung?, esto se remontaba a tiempos de secundaria donde fue el foco de un desamor, por alguien que se enamoró perdidamente de él, pero no fue correspondido, ante la ingenuidad de creerse superior, jamás creyó que su accionar, influiría a futuro en él, pero esa niña se fue sin dejar rastro alguno, las palabras que ella le dijo, hicieron mella en la seguridad que siempre imponía, que armó una coraza delante de las demás personas, para mostrarse seguro.
Viajó de encubierto al distrito de Quintana Roo y de ahí su viaje sería en automóvil hasta el paradisíaco playas de Bacalar.
Bella Santos había heredado de su padre el comando del narcotráfico y las redes hoteleras que lo circundaban, todo debía pasar por ella.
Su cabello negro sedoso y con leves ondulaciones, bailaba en el viento, sus ojos color caramelo y sus labios de ensueño, habían Sido su mejor arma desde que se había desarrollado para poder hacerse respetar en un ambiente donde solo los "hombres" tenían oportunidad.
Pero todo no había Sido color de rosa en la vida de bella, cuando era pequeña hubo un tiempo que habían pasado en corea del sur, dónde su padre aprendió el oficio de "narco" y dónde ella tuvo su primer rechazó amoroso en su adolescencia.
Se había enamorado de su compañero de clase, del que todas suspiraban por él, cuando se armó de valor y decidió declararse, él la rechazó por ser "extranjera" y Bella juró que un día le haría pagar todas las lágrimas que le había hecho derramar.
Esa tarde Bella fue hacia el restaurante "La Playita" debía terminar de coordinar la entrega que su padrino le había pedido exportar hacia Japón, así que habían coordinado en encontrarse en el restaurante, para ponerse al día con todos los pendientes que tenían, pero ella jamás pensó en volver a verlo, estaba ahí, frente a ella, todo lo que había quedado pendiente entre ambos quedo a segundo plano cuando se dio cuenta de que él no la reconoció, el paso de los años habían favorecido a la regordeta Bella, se había transformado en una femme fatal, su cuerpo curvilíneo había dejado anonadado a Taehyung.
Su padrino la sacó del trance que se había metido, dándose cuenta de la incomodidad de su ahijada.
— Perdóname Bella por no decirte que estaríamos acompañados, te presento a Vante Lee, jefe del área dónde haremos la exportación para Japón.— Ver a su ahijada tan enojada, era incómodo— vamos reina no te preocupes— pidió el mayor.
La Conversación entre los 3 integrantes fue bastante fluida, toda la conversación se ajustaba a las supuestas exportaciones de droga que necesitaría vante llegasen a Japón. Bella ignoraba a Taehyung, la bronca le corroía por las venas, ella no entendía el porqué justamente el, después de tantos años volvían a verse, pero las cartas las iba a usar a su favor, ella iba a cobrarse todo lo que Kim Taehyung la había hecho sufrir.
- Que le parece ir a conocer la playa señor Lee?, creo que si tiene que regresar tan pronto a Japón, sería ideal que conociera un poco de las bellezas que tiene el distrito de Bacalar.- maldito demonio accede- Que opina señor Lee?.- dijo Bella.
- Ahijada lamento no poder unirme a tan majestuoso plan, pero sé que Vante no sé ira de Bacalar sin conocer nuestras playas.- Cerro el padrino de Bella.
— Cuente con ello señorita, voy a mi departamento a buscar mis cosas y dígame dónde la veo— finalizó Taehyung.
Bella tomó el celular de las manos de Taehyung, tecleó y se lo volvió a entregar.
— Yo le envío las coordenadas — le guiño un ojo y salió del restaurante.
Ambos tomaron caminos diferentes, mientras Tae avisaba a sus amigos para que estén pendientes de la captura de Bella y se camuflen entre la gente que estaría en el muelle.
Bella preparaba su mejor ataque contra su ex amor.
Envío las coordenadas donde se encontraron y juntos caminaban por la pasarela.
Bella portaba un majestuoso bikini de dos piezas color verde oscuro, que resaltaba todas sus curvas, llevaba una coleta alta y unos anteojos que escondían el reflejo de caramelo que eran sus orbes.
En cambio, tae llegaba con una camisa estilo hawaiana en tono azul con flores haciendo juego, un short color marrón claro, una gorra con visera haciendo juego con el pantalón, una pequeña toalla blanca y unos lentes.
Bella tomó la mano de tae y se fueron alejando de la gente que estaba en el comienzo del muelle, acomodaron sus pertenencias sobre la misma y ella le indico a su seguridad que se alejaran y no intervinieran para nada, que nada iría a pasar.
¿— Me sigues? Kim Taehyung — dijo ella, introduciéndose en el agua y sonriendo una vez que vio lo estupefacto que había quedado.
Ver la cara de Kim era todo un poema, se sintió acobardado, pensó que alguien lo había delatado, él no sabía que no lo habían descubierto.
— Te lo puedo explicar — titubeó Tae.
— Te espero aquí — hablo bella.
La necesidad de volverse a acercarse a su gran amor de la adolescencia le carcomía con una lentitud irritable, siendo posible que volviese a salir lastimada una vez más. Había sido un movimiento unilateral invitarlo aquí, para que en caso de fallar, quería mantener que la culpa quedará solo sobre ella.
Tenía una necesidad imperiosa por volver a Sentir, tocar además de mirarlo.
Sabía que podría morir con una sonrisa de él. Bella no puede evitar la necesidad de acercarse más e invadir su espacio personal.
Su cabeza se acerca hasta rozar la punta de sus narices en un toque dulce, acortando hasta que ya no hay más espacio entre ellos.
— Qué estamos haciendo?— hablo bella en un Susurró.
Tae siente el temblor en los labios de Bella cuando la toma de la cintura y la acerca. Profundizando la humedad entre sus labios sostiene a la chica y abre la boca por los dos.
El roce es exquisito, justo como Bella siempre espero, una inocencia que aún perduraba dentro de ella, mientras que a Tae solo lo incentivaba a ir más allá de lo que sus deseos le limitaban.
En medio de un suspiro añorante por parte de Tae recorre su boca con una lentitud marcada, sus manos dudan, pero terminan haciendo un camino desde la cintura hasta la espalda de bella, ganando un temblor por parte de ella haciéndole detener sus acciones.
— Sigues fingiendo no conocerme?, aún olvidaste que te dije que te haría pagar cada lágrima que derramé.— dijo la mujer con la frente pegada a la de tae.
Bella lo observa pensativo cuando lo aparta, el brillo de su saliva en los labios de él. No puede, no debe caer otra vez ante él.
— Porque te fuiste de Corea sin dejar rastros?, Por este trabajo?— comenzó a preguntar Tae.
— Ahora vas a cuestionar que estamos del mismo lado "Vante Lee"?, — dijo la mujer tratando de volver a subirse al muelle.
— Espera por favor— Tae la trajo de vuelta hacia él.— Esos ojos jamás los olvidaría Bella, perdóname era un mocoso puberto que se creía un Dios y te lastimé y nunca me perdone que te hayas ido sin poder disculparme— se sincero él.
— Ya no me interesa, ni tampoco hacer negocios contigo, solo regresa por dónde viniste y no me jodas más la vida— habló ella.
— BASTA YA BELLA— Presionó Tae volviendo a atacar sus labios.
Bella muerde el labio del joven mientras busca con sus ojos a su seguridad privada, siendo en vano luego que les pidió que se mantuvieran alejados. Tae le toma una muñeca mientras con la otra dirige se dirige a bajar el bikini. La piel de bella se eriza ante la pastosidad de sus dedos y no se da cuenta cuando la ropa de ambos termina al lado de sus pertenencias, olvidada e innecesaria ante la situación.
— Ambos lo necesitamos.— Tae volvió a besar sus belfos.— Déjame recuperarte Bella.— la tomó de la cintura para que sintiera su dureza.— No hagas mucho ruido.— rozó su nariz con la de ella.
Bella suspira mientras las manos calientes de Tae la tocan por su cuenta, y su cabeza se alza hacia atrás cuando los labios del joven se adhieren a sus pechos. Un espasmo ligero llega hasta el centro de su intimidad.
Respondiendo con la humedad que trae la excitación que siente por la lengua de Tae sobre su piel. Su cuerpo añora el toque con más efusividad a medida que los besos y toques del hombre que le robó el corazón le consumen.
La presencia entre sus muslos se vuelve una realidad cuando menos lo espera.
—Bella...-la voz entre cortada de Tae.
Bella responde guiando el miembro de Tae hacia su intimidad, el fuego que trae la prohibición entre ellos es asfixiante y emocionante a escalas iguales.
El estar ahí, saber lo que hacen y continuar haciéndolo es simplemente excitante y ambos lo sabían, sabían que era una deuda pendiente.
Bella jadea cuando Tae exige sus labios en una demanda efusiva. Sus uñas se entierran entre los músculos de los brazos de su amor adolescente cuando siente el miembro abriéndose paso en ella. Las lágrimas son inevitables, por qué lo que tanto añoro hoy lo consiguió.
Sin embargo, ninguna sensación es comparable con la emoción que se adhiere a su centro, sintiendo todo su miembro dentro suyo. Cuando Tae se mueve su boca inhala un gemido en el oído de él. Sintiendo el calor entre sus orejas ante el sonido se separa con vergüenza, la sonrisa sincera de tae que le devuelve sin reproche alguno.
El dolor, el amor y la venganza entre ellos le daban evidencia de lo que estaba pasando en esa playa Y para Bella se sentía bien. Se sentía haber logrado algo.
La prisa que tenían en un principio se desvanece gradualmente mientras sus ojos hacen contacto. Bella observa la expresión de satisfacción cuando se mueve sobre Tae. El deseo crece y crece entre sus cuerpos, las embestidas eran rápidas y certeras.
Tae Disfrutaba la sensación del roce de los pechos de bella sobre su boca y el calor en las partes que los une, además se complacía por los jadeos ahogados de la mujer en su oído.
Tae se da cuenta de que se vuelven una maraña de placer y amatividad descontrolada. Las diferencias en encuentros anteriores parecían haber quedado más que aclaradas. Las sensaciones desbordantes que sus cuerpos exhalaban en cada empuje, jalón y beso.
El éxtasis llega sin una predicción clara, y el placer le lleva a una culminación donde la necesidad de ahogar el gemido en los labios del otro.
Tae plantó un beso en los labios de la mujer, la ayudó a vestirse nuevamente y a subir al muelle, claramente nadie se había percatado de lo que había pasado.
Ninguno de los dos emitía sonido alguno.
Casi llegando a la entrada del muelle tae la gira a Bella y le dice:
— Bella Santos queda usted arrestada por el delito de venta ilegal de estupefacientes y lavado de dinero— le colocó unas esposas, la giró para que quedara a espaldas de él y le Susurró al oído — DEUDA SALDADA EXTRANJERA, NO TE HABÍA RECONOCIDO, PERO SALDE DOS DEUDAS EN UNA, GRACIAS A TI— se escuchó una risa baja.
— Buen trabajo Jefe— dijo Woshik.
Tae vio como se llevaban a la mujer en una patrulla con una escolta de hombres armados, mientras que en la costa de la playa varios hombres eran aprendidos.
— Volvamos a casa muchachos — Tae palmeo el hombro de su compañero.
— Cómo lo lograste?— pregunto Hyungsik.
Tae miro a sus amigos y les dijo
" Entre el amor y el odio hay un solo paso, tú decides que jugar