Game Pleasure

Summary

No me juzgues por tener sed de tu cuerpo, por despertar los instintos más ocultos y saciarlos en ti

Status
Complete
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
18+

Conejito Ck


"Los gustos culposos o placeres culposos, son cualquier actividad que genera una emoción ambivalente, porque, por un lado, es algo que la persona disfruta, y, por otro lado, es algo que resulta poco común"


Se refiere a aquellos pasatiempos u hobbies que, deseamos realizar en determinado momento porque nos brindan placer, nos hace sentir bien. Aunque, después, presentamos un cargo de conciencia, culpa o vergüenza al haberlos disfrutado.



A mis 29 años, quien diría que estaría trabajando codo a codo con Jessica Lomax, si la mejor directora global de diseño que conocí, había hecho pasantías con ella mientras estuvo en Nike.


Lo cual llevó a forjar una linda amistad y su promesa de llevarme ni bien tuviera un trabajo para mí y aquí estoy, soy su asistente personal en Calvin Klein, quién lo diría?, Toda la vida creí que era una simple cosa el hecho de ver bóxer en publicidades, pero Jessica le dio ese toque sensual que se necesita para atraer sin miedo al público masculino.


La veo por unos instantes, se encuentra atestada de trabajo y un nuevo embajador global se asoma por la empresa, ella está a cargo de su publicidad y yo no puedo dejarla que falle, hay muchas expectativas en la empresa.


Jeon Jungkook el Idol del momento y miembro de la banda más importante del siglo.


— Un Descafeinado para ti y un croissant cómo te gustan.— verla perdida entre panfletos y muchas fotos del chico desperdigadas por toda la mesa, me enternecía un poco.


— Gracias, Caro realmente nose que sería de mí, sin tenerte aquí.— su sonrisa era contagiosa.


Ella era bastante desorganizada, aun siendo la mejor en su rubro, así que siempre estaba ayudándola y esperando ese pasito a crecer y escalar a algo más que una simple asistente. Me dejaba participar siempre en las reuniones y sobre todo en los debates de publicidad, siendo esto último lo que hizo un cambio en mi vida.


Entre a la sala de juntas detrás de Jessica, como siempre, los altos mandos de la empresa estaban como águilas rapaces esperando a devorar a su próxima víctima.Mi jefa tiene ese aire intimidante de femme fatale, que dónde pisa deja huella, su pantalón de mezclilla ajustado a sus curvilíneos glúteos y sus piernas largas, cuál Barbie de exportación, acompañada de una camisa de gasa color beige, arremangada sutilmente hasta los codos, se hizo una coleta alta de improviso y Siguió caminando hasta el lugar donde tomaría asiento.


— Al grano Lomaxx.— pidió el gerente de marketing, un idiota más del montón, niño mimado de papá, en un puesto que le queda muy grande.


Admiro el temple de mi jefa, yo los hubiera enviado en un viaje de ida con el mismísimo lucifer, pero no podía. Ella y yo nos coordinamos en la presentación de todo lo que sería la publicidad, las cosas a realizar, la planificación y en que lugares estratégicos estaría todo colocado.


Su superior la felicita por nuevamente llevar una campaña al éxito y una ronda de aplausos es Dada en torno a Jessica.


Mientras iban despejando la sala, el director artístico de la empresa le dice a mi jefa.


 — Quién hará el envío de las prendas Jessica?, Recuerda que en el contrato estipuló que nada de gente externa, por el tema del acoso que reciben.


Vi como mi jefa se restregó la cien y con su mejor carita de pollito clavó sus ojos en mí.


— Caro necesito por favor que hagas esta entrega en el departamento de Jeon, son dos cajas y te pagaré el doble de tu sueldo, solo sabiendo que llegaron a sus manos sin intermediarios.— el cansancio que tenía por la campaña y su pedido, no podía negarme, ella me abrió las puertas de este empleo.


Aun con el debate mental que tenía, porque ir al departamento de un famoso era algo de lo que nunca había hecho, sé quien es Jeon Jungkook y no puedo negar que es todo un Dios Griego. Lamentablemente, no estuve presente cuando tomaron sus fotos, por qué sé que a más de una dejó con la boca abierta al ver ese torso al descubierto.


 Asiento con mi cabeza y mi jefa me abraza, agradeciéndome por el pequeño detalle que tuve con ella. Literalmente salvarle el culo, había una cláusula que pedía que nada de repartidores externos a la campaña y que sea entregado por el área de publicidad, según yo caprichos de niño famoso.




Al día siguiente~~~~~


Me sentía nerviosa y no sabía por qué, Jessica me dio el día libre y me pidió que por favor entregara las dos cajas con la colección completa de ¨The Lagoon¨, que pusiera mi mejor cara y a su vez le agradeciera en nombre de la compañía el haberse unido a la empresa, menudo problema que tengo, no soy de las que complacen a otros adulando, no me va, no es mi estilo y lo que me pide Jessica sobrepasa lo que puedo fingir.


Luego de darme una ducha y empezar a prepararme diligentemente, tomo lo que me voy a colocar, unas pantis de encaje negro que amo en juego con un corset de tiras finas que complementa y resalta mis atributos, una falda de cuero por encima, y lo completo con una camisa blanca de gasa que deja ver el corset de encaje que llevo por debajo, unos stiletos negros que podrían despellejar a cualquiera que se haga el vivo conmigo, porque si de algo tengo habilidad es que con mis zapatos me defiendo bastante.


Ayer habían dejado las cajas en mi coche, así que solo quedaba poner la dirección en el GPS y salir rumbo a mi destino, el departamento de Jeon.No me equivoque ni un poco al decir que vive en una zona residencial bastante linda, los villages que hay en Seúl son hermosos, pero imposibles a mi presupuesto de asistente, el edificio está compuesto de dos plantas y un extenso verde que asemeja la pureza del sitio, sin bajarme del vehículo me anuncio sobre el panel.


— Hola Soy Carolina de Calvin Klein. 


 —Hola Carolina, ya me habían avisado que vendrías así que pasa directo, enseguida bajo a ayudarte con las cajas. 


 Choi así se llama el señor que me está ayudando con las cajas de la colección para ir directamente con Jungkook, es un hombre de edad promedio calcularía unos 50 años, se ve atlético y sobre todo es muysimpático.


_ Listo señorita, el señor Jeon ya está informado de su llegada, él entrará las cajas_ Gracias Choi, nose que hubiera hecho sin tu ayuda. Dije haciendo una pequeña reverencia.


Me quedo de pie frente a la puerta que me separa del niño famoso, mi cuerpo empieza a sudar y mis manos las restriego contra mis muslos. Una voz me saca del penoso comportamiento que estoy teniendo.


— Tú eres??.


Nose qué buena obra hice en mi anterior vida, pero en este preciso momento me siento como una niña puberta emocionada por conocer a su Ídolo, ese niño traía puesta una camisa de tirantes negra, la manga de tatuajes como una escultura que se debe apreciar, un chándal gris suelto y descalzo. Sobre su cuello una toalla que usaba para secarse el pelo, se veían las gotitas caer en su frente.


— Mi nombre es Carolina, mucho Gusto Jungkook, soy la asistente personal de Jessica Lomaxx, estoy encargada de entregarte personalmente, la colección por la cual te has unido a la empresa.


 — Tú me harás la prueba?.— dijo sonriéndome descaradamente.


 — Perdón, disculpa?— quedé sorprendida al ver la desfachatez de este niño, pretendiendo intimidarme.


— Qué mal mis modales, por favor deja que te ayude, pasa haz de cuenta que es tu casa.— su maldita sonrisa me tenía embobada. 


 Su departamento sencillamente gritaba ¨ Hombre¨, un gran cortinado blanco que se encontraba cerrado, pero imaginó que dan una buena vista a la ciudad, un sillón enorme, doble cuerpo Marrón en la sala, una mesa de algarrobo donde fácil 7 personas se pueden sentar a comer, puertas que calculó que llevarán a su dormitorio, una cocina abierta con una mesada a juego. 


La piel se me erizó al sentir a Jungkook detrás de mí.


— Todo bien Caro?. 


 — Sí, todo bien.— dije tratando de sonar convincente.— Ya me quedó más tranquila y mi jefa también lo estará, de que te haya entregado todo personalmente.— Me dirigía a la puerta para poder escapar del olor embriagador que emanaba su cuerpo, me daba ganas de lamerlo como si fuese una maldita paleta de fresa.


— No te puedes ir aún, nosé que hay en las cajas.— Dijo regalándome un tierno puchero, maldito niño famoso consentido.— Me ayudas?.


Tomé la caja, maldita elección mía, de venir con una falda de cuero a estar enfrente de un hombre que sus poros solo suda sexo y no sexo tranquilo, ese que te deja caminando como bambi recién nacido. Saqué unas prendas, entre pantalones de mezclilla, remeras, camperas, medias y lo ultimo un juego de boxers. Los puse sobre la mesa donde me había indicado que abriera la caja y le entregué las prendas.


 —Caro no crees que es mejor que las lave, antes de probarla? — Yo te diría que es lo mejor que pudiste decir.— intente sonar segura.


Vi como tomó las prendas que le había entregado y giro para irse a lo que supongo que es su cuarto de lavado, lo seguí con la mirada y me sonroje al ver como el muy descarado me tiraba un beso, se detuvo en el pequeño espacio que podía divisar detrás de la mesada y veía como colocaba las prendas y cada tanto me daba una mirada seductora.


Lo escuché balbucear bastante y me acerqué a ver si le sucedía algo, podría haber atorado la lavadora, haberse lastimado, nosé.


 — Sucede algo Jungkook?.— Pregunté mientras lo observaba mirar con el ceño fruncido el tablero de su lavadora. 


 — Sí, acércate no entiendo esto.— Dijo apuntándome el tablero.


Me acerqué a ver que era lo que pasaba con su lavadora y sentí como me tomó de la cintura y pegó mi trasero a su hombría, joder que hacía tiempo no me pasaba algo tan caliente y menos con alguien relacionado a la empresa. Respiró en mi oído y jugo bien sucio, lamiéndome todo el lóbulo de la oreja. Un gemido salió sin pensar de mis labios.


— Esa Falda me calienta demasiado caro, pero la quiero fuera.— Mi nombre saliendo de sus labios era una droga esparciéndose por todo mi cuerpo, bajo el cierre de la falda para que esta se deslice como agua sobre mis piernas.


Me giro y estaba dispuesta a comerle la boca, estaba muy perdida en la pequeña excitación que este niño me había dado, que no me di cuenta en el momento que me subió a la lavadora y me abrió de piernas.


— Braguitas negras, ufff Caro mala elección de ropa.— dijo sonriéndome. 


 — Porque?.— Pregunte ingenua y en otro momento me hubiese abofeteado sola.


— Quieres saber el Porqué?, Sencillo son mi debilidad, no me equivoqué al verte que traías un lindo conjunto sexy debajo. 


 Nosé si debía ponerme a rezar, no sé si agradecer a la madre naturaleza, o volver a la empresa y hacerle un monumento a Jessica, pero este niño, en menos de lo que imaginé, se abalanzó y con esos brazos marcados hizo estallar los botones de mi camisa, dejándome expuesta con la lencería que traía.


Su mano fue directo a mi seno, magullándolo a su gusto y sacándome más de un jadeo, mientras que con la otra mano abría mis piernas, se acomodó entre ellas y su lengua fue desde mi muslo derecho hasta mi vagina.


Una lamida letal con esa lengua y todo mi cuerpo hizo cortocircuito, gemía desesperada, mi garganta quemaba.


— Eres tan receptiva Caro, mmm me gustan tus fluidos.— Su voz ronca dentro de mi vulva me volvía loca, Jamás en mi vida me imaginé estar subida a una lavadora, recibiendo el mejor oral de mi vida.


 El chasquido de su boca sobre mis pliegues, la humedad que mi cuerpo emanaba y el leve rebote que me daba esa lavadora, era una dosis perfecta, debo reconocer que el gusto culposo de pensar en que alguien me dé un buen sexo oral lo tuve siempre, pero desde ahora este sería mi favorito. Puse una pierna sobre su hombro y la aguja de mi stiletto hincando su precioso cuerpo.


Mi centro comenzó a bullir como un volcán a punto de lanzar lava.


 — Jungkook... Sigue así me voy a Correr— Jadee desesperada encorvando mi espalda, fue ahí donde él me penetro más fuerte con su lengua, alternando sus dedos. 


 No tengo ni idea como no me desplome en esa lavadora, cuando imaginé tener el mejor orgasmo de mi vida, vi como él salió de mi centro. 


— Si te vieras, tu cuerpo entregado a mi preciosa.— dijo lamiendo sus labios. 


— Sin rodeos Jeon no estoy para juegos— dije enojada por su lejanía justo en el mejor punto de mi orgasmo.


Me dedico una leve sonrisa mientras se ponía de pie y tomaba de la repisa, un enorme juguete sexual, que hizo relamerme los labios. Lo encendió y sin previo aviso volvió al ataque de mi intimidad, lo que había alcanzado a tomar aire, lo expulse en un segundo, cuando un gemido ronco salió de mí, sentí un ligero dolor, pero podía ver como él disfrutaba ponerme de esa manera, con una mano sostenía el aparato dentro mío y con la otra mano se tocaba por encima de la ropa.


 Lo único que deseaba en estos momentos era tener dentro mío el miembro de Jeon, él me miraba con tanto deseo, como nunca nadie me había mirado.Si tuviera que definir lo que me estaba sucediendo era simple, pase por el deseo, la excitación, orgasmo y resolución, si así de sencillo fue la montaña rusa que este niño había hecho en mi interior, sentí como todo mi centro se contrajo y sin darle tiempo a nada, me corrí tan a gusto, que no había manera que pudiera llevar oxígeno a mis pulmones, me había dejado exhausta. 


 Jeon se encontraba de pie disfrutando de su obra de arte, le corrió el pelo que estaba en su frente y le dijo


 ¨ Esto recién empieza bebe, Soy Jeon Jungkook no lo olvides nadie se resiste a mi¨