GAMES
aclaracion: durante la narracion me referiré a george con genero masculino sIN EMBARGO en los dialogos se refieren femeninamente (? pq cmo dijje en la descripcion, george es FEMBOY
LEAN LA NOTAAA al final, tenkiu very much
Clay había propuesto la idea, Nick aceptó emocionado, George por supuesto, tampoco se quedó atrás. Ya habían pasado al menos dos meses desde que lo habían hecho y a los tres les gustó. Ahora querían dar otro paso. Al principio pensó que sería mucho, pero su lado exhibicionista le decía que se arriesgara, mientras que su lado sumiso lo obligaba a hacerlo, no quería decepcionar a sus parejas. Y aunque su lado más racional, le decía que ni Dream ni Sapnap estarían decepcionados si se negaba, seguía teniendo ese pensamiento.
—Bien, empiezas stream, actuaras normal, como siempre. Clay y yo estaremos a tu lado, ¿sí? Podemos responder preguntas del chat o como desees.
—Recuerda, muñeca, si en algún momento no te sientes cómoda o sientes que es demasiado, di tu palabra de seguridad, ¿de acuerdo? Pararemos todo, y recuerda, no nos vamos a enojar ni nada parecido. Tu seguridad es primero. —Sintió como Clay le besaba la frente, antes que la mano de Nick apretara su muslo, era un toque reconfortante.
El plan era que, básicamente iba a hacer un stream, con la vejiga llena. Habían hablado de esto hace tiempo, pero realmente jamás lo habían llevado a cabo —al menos no en vivo, era algo que normalmente reservaban para la intimidad— hasta ayer.
Aún recuerda la expresión en el rostro de sus parejas.
—Bien. Recuerdas que hace un par de semanas hablamos sobre... juegos de... —Vio como Sapnap se sonrojaba, a su lado, Dream sonrió cariñosamente— ya sabes… —George ladeó la cabeza, comprendiendo a lo que se refería. Asintió levemente antes de que su novio siguiera—: Bueno, sobre hacer el stream y que aguantes lo más que puedas. ¿Realmente quieres hacerlo? No hay problema si no quieres, o si no te sientes cómoda. Es... un poco raro. De hecho, es un milagro que sigas con nosotros a estas alturas —finalizó, escondiéndose en el pecho de Dream mientras que este simplemente desvió la mirada abrazando a su novio fuertemente. El corazón de George se hinchó de amor. ¿Cómo era posible que sus novios fueran tan tiernos?
—Ya les dije que sí. Realmente quiero hacerlo. —Puede que no hubiera tanta verdad en esa respuesta, pero una mentira piadosa no haría daño a nadie, ¿verdad?— Lo hemos hecho antes, ¿cuál será la diferencia?
—¿Qué estarás frente a una cámara en vivo? —Preguntó Clay, un tanto dudoso.
—Tranquilo, puedo manejarlo —respondió presionando un beso contra los labios de Dream y luego en los de Sapnap, quienes sonrieron tontamente.
Y ahora se encontraba, ahí, sentado en su set up con la vejiga llena a más no poder. Estaba tan tenso como la cuerda de una guitarra. Sabía que, si aguantaba, al final del directo recibiría su recompensa por ser un buen chico. Ese fue el último incentivo que necesitó para comenzar a transmitir.
Segundos después de que el stream empezara y él prendiera la cámara. El chat estalló al ver que, al lado de George, se encontraban Sapnap y Dream, sonriendo ampliamente.
—Bien, pueden hacer preguntas y nosotros responderemos. Por favor, no pregunten cosas tan personales y privadas como las de la última vez —comentó Sapnap antes de empezar a leer las primeras preguntas.
Al principio había sido excitante, demasiado diría George, que hubo un momento en el que Dream tuvo que pasarle un almohadón, su erección empezaba a elevar la falda. Su mirada viajó al pantalón de cada una de sus parejas, notando que los dos se encontraban con las piernas en el pecho, escondiendo sus propias erecciones. El castaño sonrió, contestando la siguiente pregunta.
Estaba siendo bastante caliente hasta que se tuvo que empezar a cruzar de piernas porque realmente no aguantaba las ganas de ir al baño. Dream, al parecer no veía esto y cada cierto tiempo le daba un poco de agua, George aceptaba sin dudarlo. Repitiéndose a sí mismo que cuando acabara el directo sería recompensado.
Iban en dos horas y cuarto y George sentía que iba a estallar, sin embargo, siguió con las piernas cruzadas mientras que Sapnap le extendía un vaso con té y Clay acariciaba su muslo.
—¿Color? —Susurró su novio al oído. El chico respondió un «verde» antes de seguir contestando las preguntas.
«Cuando se cumplan las cinco horas, recibiré una buena recompensa. Solo faltan tres horas. Tres horas más y terminaré esto. Tres horas más que sin duda valdrán la pena. Solo, aguanta. No es muy difícil aguantar. Puedes hacerlo.»
Hasta que ya no pudo. Ya había pasado una hora. Una hora y George sentía que, si no orinaba, probablemente moriría. A su lado, Dream leía las preguntas en voz alta, mientras que Sapnap contestaba y con un poco de dificultad, George.
—No alcancé a leer el nombre pero alguien preguntó: ¿Piensan hacer un stream de veinticuatro horas los tres juntos? Posdata; Gogy, ¿estas bien? Te mueves demasiado, como si estuvieras nerviosa o algo así.
—Estoy un poco nerviosa, pero es por saber los resultados del torneo. No se preocupen. —Y sonrió de una manera tan tranquila, que, si Dream no supiera el motivo real del porque se mueve tanto, se la hubiera creído. Sapnap simplemente sonrió y se metió un pedazo de pastel a la boca, luego de haberlo tragado, habló:
—No estaba en nuestros planes, pero podríamos considerarlo. Siempre y cuando la princesa quiera.
El mencionado asintió suavemente en respuesta, sonriendo al escuchar el mote cariñoso con el que se había referido a él. Realmente no estaba prestando atención a lo que había dicho, su mayor preocupación era mantener las piernas juntas y aguantar, sin embargo, escuchar ese apodo hizo que su corazón latiera acelerado.
Ya habían pasado tres horas y media cuando Clay sintió como George agarraba su muslo con fuerza y susurraba algo entre dientes.
—¿Qué? No te escuché.
George lo repitió un poco más fuerte, lo suficiente como para que su novio dejara de lado el pastel, alejara la silla del escritorio, apagara la cámara y silenciara el micrófono. Sapnap, intrigado vio toda la escena.
—No me enteré de nada…
—Muérdago —masculló George. Nick asintió en compresión mientras cerraba el directo. Había llegado a su límite.
—¿Crees poder llegar hasta el baño, amor? —Preguntó Sapnap. No hizo ademan en responder, demasiado concentrado en presionar una mano entre sus piernas. La respuesta llegó cuando a mitad del pasillo George se arrodilló agarrándose el estómago, segundos después, la alfombra a sus pies estaba mojada. Dream le acarició la espalda intentando tranquilizarlo, puesto que se había puesto a llorar como si no hubiera un mañana.
—Ven, vamos a darte un baño, ¿sí? —Usando a favor el hecho de que fuera alto y tuviera fuerza, lo cargó hacia el baño—. Sácate la ropa, muñeca. Voy a llenar la bañera.
George siguió sollozando mientras formulaba un pequeño y agudo «si». Luego de sumergirse en el agua caliente con burbujas que amablemente sus novios habían puesto, George empezó a disculparse en voz baja. Nick lo observó extrañado.
Él único pensamiento que recorría la mente de George, era el que seguramente los había decepcionado.
—Perdón —susurró, aferrado a sus rodillas. Sapnap acarició su espalda, sentado en el borde de la bañera.
—¿Por qué te disculpas, cielo? —Dijo Nick.
—No aguante las cinco horas que habíamos dicho...
El chico se arrodilló, quedando a la altura de su novio, regalándole una sonrisa reconfortante.
—Tranquila, amor. Aguantaste más de lo que Dream y yo hubiéramos pensado. Lo hiciste maravilloso. Estamos orgullosos de ti —replicó, acariciando su mejilla. George sonrió débilmente, disfrutando del toque reconfortante de su novio antes de que Dream ingresara al baño con la camisa arremangada hasta los codos, esbozando una sonrisa cargada de orgullo.
—¿Como estás, muñeca? —Preguntó acercándose a la bañera, George sonrió un poco más calmado.
—Mejor… De igual manera siento arruinar el momento —susurró avergonzado por el incidente. Dream asintió antes de empezar a deshacerse de sus zapatos y pantalones.
—No lo arruinaste, cielo. Lo intentaste y de por sí, cinco horas con todo el líquido que has ingerido es bastante. Fuiste una buena chica —dijo, arrojando la camisa a alguna parte del baño.
—¿Qué vas a hacer? —inquirió, haciéndose a un lado en la bañera, dejándole espacio a sus novios.
—Prometimos una recompensa si lo hacías bien y lo hiciste de maravilla. ¿Sigues queriéndola? —Preguntó Sapnap, siguiendo los pasos de su novio quién estaba por sacarse la ropa interior. Los ojos de George brillaron ante la idea.
—Eso no se pregunta, idiotas.