Capítulo 1- Primer encuentro
Estoy en el bosque huyendo de alguien o algo... sigo corriendo y no miro a mis espaldas, porque si lo hago, no conseguiré huir. Siento que se acerca, cada vez más rápido... y de repente tropiezo y, al darme la vuelta, apareció delante de mí unos ojos rojos como la sangre.
Me levanto de un salto, suspiro y me doy cuenta que solo era una pesadilla... paro mi alarma y me preparo para mi primer día de clases. Me llamo Jessica, tengo 16 años y vivo en Los Ángeles, California. Vivo con mi madre adoptiva, Sofia Vainele, desde que tenía 4 años... bueno, 5 años. No recuerdo casi nada de mis padres biológicos, pero me alegro de tener una persona a mi lado. Al terminar de prepararme las cosas y vestirme, bajé a la cocina y allí estaba mi madre, preparando mi desayuno favorito, tortitas con mermelada de fresa.
—Buenos días, ma— le dije dándole un beso y sentándome para desayunar.
-Buenos días cariño... ¿Nerviosa por el primer día? - me preguntó sonriendo y poniendo el desayuno en la mesa.
-Bueno, un poco, pero estoy acostumbrada- le respondí mientras me comía la tortita con mermelada de fresa.
-No te preocupes, ya sabes que eres una chica lista y todo irá bien... claro, a menos que... ya sabes- me dijo mirándome como si ya supiera lo que iba a hacer.
- ¿Qué?... no, ya sabes que no soy de esas personas... ni siquiera le gusto a nadie. Y, además, soy una friki a la que le gusta las historias de vampiros.
-Ugh... No digas eso, no eres una friki... esa es tu pasión- me dijo con la boca llena y con cariño.
Estuvimos un rato hablando hasta que mi madre miró el reloj.
-Bueno, vamos... no querrás llegar tarde el primer día- me dijo levantándose con prisa.
-Claro que no- le dije mientras me apresuraba a recoger la mesa y las cosas.
Salimos de casa, subimos al coche y mientras escuchaba “Miss U More Than You Know” de Sofia Carson en mis auriculares, miraba los paisajes. Vivimos lejos del centro, así que a veces me gusta caminar por los alrededores y disfrutar del campo de flores. Llegando al centro de la ciudad, pensaba en cómo sería mi curso este año... no como el año pasado que me gastaron una broma diciendo que iba a venir mi cantante favorito Harvey (HRVY) y sucedió que me puse demasiado linda y no me traje la mochila.
Pero bueno, las cosas cambian. Llegamos a “Little Rainbow High School” y a lo lejos veo a mi mejor amiga Midge. Antes de bajar del coche, me despedí de mi madre con un beso y cuando salgo corriendo, me dice:
- ¡Buena suerte... y ten cuidado!
- ¡Gracias ma, lo tendré! - le contesté, un poco avergonzada de que todos me oyeran.
Corrí directamente hacia Midge y nos abrazamos muy fuerte y también hablamos de lo mucho que nos hemos echado de menos. Ella es una chica increíble y está para apoyarte en todo... tiene el pelo corto negro con ojos color café, lleva gafas, no es muy alta y además lleva todo lo necesario consigo.
-Vaya, tu madre sí que es protectora- me dijo sorprendida.
-Sí, bueno... lo hace por mi bien... ya sabes- le contesté con un suspiro.
-Bueno... ¡Este año nos lo vamos a pasar en grande! - dijo emocionada.
-Sí, eso espero- le respondí no tan segura.
De inmediato, vimos pasar un descapotable rojo y lo mejor, es que ya sabíamos quién era.
-Ay... no puede ser- dijimos mirándonos sorprendidas.
Del descapotable bajó una chica rubia con ropa de marca y dos chicas la seguían. Ella es Chloe, mi peor enemiga, y las otras dos son sus amigas; Christy, la lista y más ayudante de Chloe. Tiene el pelo castaño, se viste parecido a Chloe y es novia de Kevin-el amigo de Trevor-, y Lexy, pelirroja, un poco patosa y la que avisa de todo a Chloe, es novia de Lucas- el otro amigo de Trevor-.
Del auto también bajo un chico apuesto de pelo largo castaño y ojos oscuros. Ese era Trevor, mi ex, el chico más querido del club de fútbol y que además me dejó por Chloe hace unos seis meses. Fue muy duro para mí.
- ¡Te has vuelto demasiado cursi! ... ¡Has engordado! ... ¡Apártate! ... ¡Demasiado gótico! - decía Chloe burlándose de todas las personas que se encontraba mientras subía los escalones.
Se paró enfrente nuestra.
-Seguís igual de estúpidas que siempre- dijo dando media vuelta y riéndose con sus amigas, al igual que Trevor y los chicos.
Midge estaba a punto de lanzarse sobre ella.
-No queremos que nadie salga lastimado el primer día, ¿verdad? - le dije agarrándole del brazo.
-Sí, tienes razón... vámonos a clase- me respondió, mirando a Chloe, enfada.
Ya casi son las 08:30 y estamos esperando a que empiece la clase. Mientras tanto, llegaban mis amigas: Hayden, bellísima con ojos azules, rubia, rica, pero muy tímida; Liv, gótica, con mechas rojas y complementos góticos, es la que odia a todos los chicos; Jenny, la gordita, pelirroja, graciosa y simpática, es la que más le gusta la biología; Louise, la nerd, linda, con gafas y melena negra, es una sabelotodo; y la última, importante y jefa de nuestro grupo, era Nadja... rica, guapísima, sexy, fiestera y rubia con ojazos increíbles, es la que me aconseja en temas de chicos.
Tengo suerte que me toque con mis mejores amigas y, aunque la gente diga que son de lo más extraño, no me importa... son mis mejores amigas a las que amo como hermanas.
- ¡Estamos juntas, no me lo puedo creer! - exclamó Jenny susurrándonos emocionada y a la vez abrazándonos.
- ¡Os hemos echado mucho de menos! - dijeron Louise y Hayden abrazándonos.
-Te he echado de menos, mi niña- dijo Nadja abrazándome con cariño como si fuera mi madre.
-Has cambiado Jess- dijo Liv mirándome de pies a cabeza mientras nos sentábamos.
- ¿En serio? - le dije confundida y riéndome mientras me sentaba.
Suena el timbre y el profesor llega a su asiento. Mientras pasaba lista y se presentaba, yo no podía dejar de pensar en el verano... el mejor verano de mi vida. Fue en una biblioteca cuando me enamoré a primera vista. Estaba terminando de leer un libro mientras paseaba por las estanterías, cuando de pronto, me choco contra alguien y se me cae el libro.
Sin mirar, me disculpé.
-Ugh... lo siento. No había mirado- dije mientras me agachaba a recoger el libro.
-No pasa nada- me contestó mientras él también se agachaba a cogerlo, y al mismo tiempo, sentí como su fría mano tocó la mía.
Cuando me levanté y lo miré, me quedé flechada. Era un chico de mi edad o un poco mayor, llevaba el cabello oscuro al igual que los ojos, vestía muy formal y tenía unos anillos de plata en los dedos.
- ¿Estás bien? - me preguntó un poco preocupado.
-Ah... sí, sí... sí, estoy bien, gracias- le respondí despertándome de un golpe.
- ¿Stephanie Meyer?
-Sí, es mi favorito desde que tenía diez años.
-El mío también... disculpa, no me he presentado, soy Jake Scott- me dijo estrechándome la mano.
-Jessica Andrews, encantada.
-Igualmente... ¿Quieres que te deje terminarlo?
-Oh... sí, solo me faltaba una página.
Mientras lo terminaba, me di cuenta que mi miraba y cuando lo terminé, me volví hacia él y le sonreí. Él hizo lo mismo. Iba a poner el libro en su sitio, pero no llegaba a ponerlo porque estaba demasiado alto, así que sentí como si me levantaran de la cadera para poner el libro. Ese fue Jake.
-Gracias- le dije sonrojándome y sonriendo.
-De nada- me contestó con una sonrisa.
-Bueno tengo que irme. Y me alegro de haberte conocido- le dije después de una breve pausa.
-Yo también... um, ¿no quieres que te lleve o te acompañe?
-No, gracias. Mi madre está fuera.
-Ah, vale. Bueno, hasta otra.
Me despedí de él y no lo volví a ver. Qué pena, era muy lindo...<< ¡Jessica! >> además, no hay chicos así en el mundo...<< ¡Jess! >> << ¡Jess! >>
-¡¡¡Jessica!!!- me gritó Midge tras mía.
-¡Jessica Andrews Smith!- exclamó el profesor molesto.
Todos se reían de mí. Tanto pensar, que se me olvidó que estaba en clase, y lo peor, es que me mandaron a dirección.
- ¡¿Es en serio?! ¡¿Primer día a dirección?!- me contestó Midge un poco molesta cuando salí.
Volteé los ojos y me volví de espaldas. Todas mis amigas me regañaban por no atender a clase, pero de pronto, Liv se paró justo delante de mí y me miró directamente a los ojos.
- ¿En quién estabas pensando? - me preguntó como si ya supiera lo que me había pasado.
Me quedé unos segundos en silencio mientras las chicas me miraban. Luego, cansada de fingir, les dije suspirando:
-Os lo cuento en el almuerzo
-¡¡¡Sí!!!- susurraron a coro las chicas, menos Liv que volteó los ojos.
Como por arte de magia, pasó la persona que menos quería ver.
-Vaya, vaya... primer día casi expulsada- dijo Chloe pasando a nuestro lado y riéndose con sus amigas.
Las chicas intentaban apartarme de ellas, pero luego vimos a Trevor y sus amigos.
-Seguro pensaba en vampiros- dijo Lucas graciosamente.
-Sí, tirándola por un cabo- bromeó Kevin.
Los oí decir mientras los otros chicos se reían junto con Trevor.
Pasaron las horas y ya eran las 13:35, la hora del almuerzo. Todas nosotras nos sentamos juntas y como ellas pidieron el almuerzo antes que yo, fui a la cola y mientras, ellas hablaban.
-Seguro piensa en Trevor otra vez- murmuró Hayden.
-Claro que no, rompieron. Y además ella sufrió mucho- dijo Nadja.
-A lo mejor conoció a alguien en el verano- susurró emocionada Jenny.
-Pues tiene que estar bien, porque vaya que si no prestaba atención- dijo Liv masticando su chicle.
-Si le gusta, no tiene nada de malo, a menos que sea un rompecorazones- concluyó Louise.
Las chicas discutieron sobre el asunto, pero Midge siempre lo arregla todo.
- ¡Chicas, parad! Es nuestra amiga y la apoyaremos, ¿verdad? ¿Quién está conmigo? - dijo Midge mientras ponía la mano en la mesa.
Todas pusieron la mano y prepararon un plan, hasta que Nadja las interrumpió.
- ¿Quiénes son ellos? - preguntó sorprendida agarrándole del brazo a Hayden.
Habían entrado cinco chicos en el comedor buscando una mesa libre y parecía resultar que eran hermanos.
Todas las chicas empezaron a mirarlos e incluso mis amigas, menos Liv- que no le interesaba mucho los chicos-, pero sí todavía más, Chloe y sus amigas.
Había terminado de pedir mi almuerzo y me senté con las chicas.
-Bueno, dinos, ¿quién es? - me preguntó emocionada Jenny.
-Fue este verano cuando lo conocí, estaba en una biblioteca, cuando de repente... -me volví a un lado y allí estaba él, entre los cinco chicos de enfrente, Jake Scott- no puede ser... -dije sorprendida levantándome del sitio.
- ¿Qué pasa? ¿Jess? ¿Adónde vas? - me dijeron las chicas mientras me acercaba a la mesa de Jake.
-Hey... hola, ¿te acuerdas de mí? - le pregunté tímidamente a Jake.
Se volvió hacia mí y también se quedó sorprendido.
-Claro, Jessica. Que gusto verte.
Mis amigas se quedaron sorprendidas.
-No puede ser...- dijo Midge susurrando.
- ¡Es él! - susurraron las chicas emocionadas.
-No sabía que estudiabas aquí- le dije a Jake.
-Oh... cierto, somos nuevos en la ciudad, así que no, no estudiábamos aquí.
-Mmmmm... ¿Son tus hermanos?
- ¡Sí, acertaste! Te los voy a presentar.
Todos eran muy raros. Michael, el de a su lado y el mayor, era rubio con pelo largo hasta los hombros, vestía una camisa blanca con unos jeans negros, llevaba pulseras en el brazo, tenía zapatillas de marca y sus ojos eran brillantes. Harry, el segundo y el más tenebroso, tenía ojos oscuros, su cabello era rizado y oscuro, vestía una camisa de cuadros negra y unos jeans negros al igual que las zapatillas. John, el tercero y con mirada simpática, era rubio de ojos claros, vestía una camiseta blanca con una chaqueta vaquera azul marino al igual que los jeans, y además parecía más amigable. Jay, el cuarto y el más callado, tenía el cabello con mechas rojas y vestía una camiseta con una chaqueta de cuero negra, los jeans rotos eran oscuros, sus zapatos eran de marca, llevaba un collar de plata y anillos en la mano derecha.
Parecían salidos de un cuento.