✰ único
TH - 17 años
YG - 25 años
JK - 17 años
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Jungkook era conocido por ser un gilipollas con las mujeres y que cada noche tuviera una amante diferente abriéndose para él. Para nadie era sorpresa verlo besándose en los pasillos o incluso follandole la boca a incontables chicos en uno de los salones abandonados.
Hasta habían rumores que los profesores también hacía fila por ser tomados por él.
Cosa que se confirmó cuando la maestra de Biología fue encontrada siendo devorada por la polla de su alumno más problemático.
Pero lo que nadie sabía era que el alfa hacia todo eso para llamar la atención de cierta personita. Y esa persona tenía nombre y apellido. Kim Taehyung.
El nuevo capitán de porristas que todos amaban e idolatraban.
Cada vez que ambos chicos coincidían, Jungkook demostraba otro tipo de actitud con él. Era menos vulgar, detallista y trataba de engreirlo aunque eso significara vender sus cosas y quedar en la banca rota. Sin embargo ver la sonrisa plasmada en esos bonitos labios, lo hacían ver qué había tomado la decisión correcta y a extrañar menos sus cosas vendidas.
— Tae, necesito decirte algo. ¿Puedes darme un momento?
El rubio asintió con una sonrisa y se dirigieron hacia las gradas del gimnasio donde ambos hace poco minutos habían terminado de hacer sus prácticas.
— Bueno, soy todo oídos.
Jungkook agarró una de sus manos estirando la palma ajena para poner sobre una tarjeta blanca.
— No la abras — suspiró nervioso
Taehyung hizo un asentimiento leve mientras que sus manos picoteaban de curiosidad y su corazón se aceleraba.
— Voy a ser directo — dijo mirándole a los ojos sin titubear — Me gustas Kim Taehyung. Me gustas mucho. Nunca me había sentido así y espero no ser tan indiferente para ti.
Sus palabras hicieron eco a los oídos del rubio y no esperó en abrir la tarjeta solo se inclinó y plantó un beso en los labios del otro.
— No sé que dice la tarjeta pero sospecho que dice la gran famosa pregunta de "¿Quieres ser mi chico?" — rió divertido con los brazos en el cuello del otro y la manos del contrario rodeando su pequeña cintura.
— Qué comes que adivinas — se burló volviendo a presionar sus labios en los del porrista.
— En ese caso, si acepto — picoteó su labios incontadas veces hasta que el aclaramiento de una garganta ajena los hizo soltarse de inmediato.
— Jeon a mi oficina. Necesitamos hablar.
El entrenador con el rostro inexpresivo habló con voz profunda erizando las pieles de la nueva pareja formada.
— No tardo — dijo Jungkook con las sonrisa forzada que se desvaneció al estar lejos de la vista de su novio.
— Dígame, entrenador Min.
— Conoces las reglas, Jeon.
El hombre ojeó unos papeles antes de alzar la vista y su mirada enfureció al ver la mirada relajada de su alumno.
— Usted sabe que un don mío es romperlas. Así que no se sorprenda cuando lo haga.
Yoongi soltó una risa nasal preocupando de sobremanera al menor.
— Al igual que tú, tampoco te sorprendas al no ver tu nombre en las estatales y eso no es todo. Mingyu tomará tu lugar de capitán por el resto de la temporada.
— ¡Esto es injusto! Usted no puede botar a la basura mi esfuerzo así como si nada.
— Soy el que pone las órdenes, así que si no te gusta como manejo las cosas y sigues pasando por encima de mis reglas. Puedes despedirte de ser capitán por el resto del año. Y obviamente presentaré un informe al rector para no volverte a integrar a otro equipo al ver tu falta de responsabilidad.
— Mierda.
— Así que decide. O terminas esa relación o te olvidas de ser el capitán de tu equipo.
— Y mis esfuerzos qué? Se fueron al carajo por una simple regla de cuarta?
Jungkook estaba furioso
— Bien sabes que esa regla está desde hace mucho y no fue planteada por mi sino por su entrenador anterior. Olvídate de ese omega y concéntrate en lo que te importa salvo que ese chico sea más importante que llevar a tu propio equipo a las finales del campeonato.
El alfa menor suspiro rabioso. Estaba acorralado y no le quedaba de otra que ceder.
— Voy a terminar con él. Pero necesito tiempo. Dame unos días almenos — pidió con los ojos suplicantes. Esperando una respuesta positiva.
— Tienes hasta mañana.
Gruñó y Jungkook asintió para salir de su oficina con el rostro decaído.
Toda la noche se mantuvo despierto pensando en como alejar a su bello novio que no tenía la culpa de nada de sus problemas. Aunque lo conocia y sabía que no se quedaría tranquilo sabiendo que no podía hacer nada para cambiar la opinión de su entrenador.
Al otro día, Taehyung estaba esperandolo con su habitual uniforme en la puerta de entrada.
— ¿Por qué no me has llamado? ¿Pasó algo malo? ¿Qué te dijo el entrenador?
El omega había bombardeado con preguntas a su novio, quién todavía no estaba preparado mentalmente para continuar con la conversación.
— No es nada, bonito. Hablemos después de clases.
— ¿Es algo malo verdad?
Jungkook suspiró. Odiaba estar envuelto en esta situación pero era hora o nunca, iba a confesarle la verdad.
— Lo siento, Tae. Pero no podemos estar juntos, debo concentrarme en el partido. No debo tener distracciones — soltó avergonzado — Realmente lo siento.
Y como todo cobarde se fue del lugar dejándole con la palabra en la boca al omega.
Taehyung derramó un par de lágrimas, se sentía estúpido pero también quería respuestas. Las necesitaba e iba a conseguirlas al costo que sea.
Él era astuto..
Al finalizar sus clases, pasó cerca del grupo de amigos de su ahora "ex novio" y los escuchó hablando sobre su supuesto rompimiento con él.
¡Bingo!
Sus oído se aclararon y trataron de concentrarse lo más que pudo para saber la razón de porque lo habían cortado. Obteniendo la información que necesitaba.
El entrenador Min era responsable de esto, aunque no lo entendía había escuchado cierto rumores donde especificaba que los jugadores no podían estar involucrados en ninguna relación afectuosa con ningún chico o chica durante la temporada de campeonato.
Taehyung lloró esa noche y mucho. Realmente le gustaba Jungkook y había esperado mucho para que él se le declarara. No iba a dejarlo por una simple y estúpida reglas. ¡Eso jamás!
Ese día, el joven porrista estaba muy decidido. Iba a tomar cartas en el asunto y si eso no funcionaba, estaba dispuesto a entregarle su flor con tal de seguir siendo novio de Jungkook, su crush desde el tercer grado de secundaria.
Guardó una ropa de cambio en su mochila, hace unos días le había llegado un uniforme nuevo de porrista pero obviamente este era un poco más revelador que el que tenía. Tambien decidió ponerse una ropa interior de encaje transparente. Y unas pastillas que le robó a la enfermera de su preparatoria, que tenía como única labor, adelantar el celo de una persona sin afectar tanto a su organismo.
El día estaba apunto de terminarse, esa noche uno de sus compañeros lo había invitado a ir a una fiesta en su casa. La mayoría de todos los alumnos de la preparatoria estaban invitados y con mucho pesar se negó. Sabía que Jungkook estaría ahí pero a Taehyung más le interesaba hablar y seducir al entrenador de su ex novio.
Gracias a su increíble belleza logró sonsacar información confidencial al subdirector. El hombre le había confirmado que Yoongi se quedaba a cargo del cierre todos los viernes y vaya sorpresa, justo hoy era viernes.
Estuvo feliz así que cuando todo el alumnado desapareciera se escabulló a los vestidores para cambiarse por uno nuevo más provocativo. Y de paso tomó la pastilla, según las recomendaciones de internet tenía exactamente media hora para intentar cambiar la opinión del entrenador sin llegar a extremos.
El lugar empezó a oscurecer y por el rabillo de su ojo derecho vió la luz prendida de la oficina del alfa mayor, respiró hondo y subió un poco más su falda. Nisiquiera sabía porque su cuerpo se sentía tan emocionado al saber que estaría a solas con él.
Cruzó el gimnasio con las piernas temblorosas y antes de tocar, vió la sombra del entrenador cerrando su laptop y acomodando unos papeles, eso indicaba que ya estaba a punto de irse así que debido al pánico debía apresurarse pronto. Y dió leves toques a la puerta, llamando la atención del azabache.
— Pase — Taehyung respiró hondo por milésima vez antes de girar la perilla y presentarse ante él.
La mirada del hombre se oscureció al verlo, el uniforme que el capitán de porristas llevaba no era el correcto. Desde su lugar podía sentir como sus pechos estaban siendo presionados con fuerza por su sujetador que no era de su talla y evidentemente el piercing en su ombligo lo hacían ver más sexy de lo que ya aparentaba.
— Hagas lo que hagas mi opinión seguirá siendo la misma — golpeó sus dedos al mueble — ¿A qué veniste Taehyung?
— ¡Esto es injusto! — pataleó desde su sitio — Algo se puede hacer. Estoy seguro que si.
— No hay nada que puedas hacer
Yoongi caminó hacia la puerta con sus cosas para irse de su oficina pero no sin antes devorar el pequeño manjar que tenía al frente. Cuando el mayor recorrió su cuerpo con una sonrisa lasciva, su intimidad empezó a hormigear, cruzó sus piernas con fuerza y aquella acción no pasó por desapercibido por el mayor al igual que su erección notoria ante esos ojos azulescos.
Lanzó una última mirada y giró la perilla. Cuando estuvo a punto de atravesar el umbral de la puerta, fue cerrada con fuerza por el omega que empezó a soltar fuertes feromonas de excitación.
Alterando a su lobo, que no esperaba la hora de tomar el control para follarlo como un loco y dejarlo preñado de sus cachorros.
— No vas a irte — demandó — No voy a dejarte hacerlo. No sin antes hacerte cambiar de opinión.
Yoongi alzó una ceja divertido.
Y en un salto inesperado, Taehyung engachó sus brazos alrededor del cuello del mayor y rodeó sus piernas por la cadera del alfa.
Sus labios besaron su cuello sin descaro y a Yoongi no le quedó de otra que sostener su cuerpo con las manos en sus redondos glúteos. Sentir su aroma más fuerte solo ocasionó que su polla se endureciera haciendo contacto con el coño cubierto del joven omega.
Taehyung se sintió más caliente al sentir la dureza de su entrenador que hizo lo que cualquier otro omega haría. Rozarse encima de su hombría como un puto necesitado.
— Joder, estás tan húmedo y nisiquiera te he tocado — se burló a la vez que presionaba su espalda en la puerta. Taehyung jadeó.
— Pensé que te resistirias más — gimió en medio del beso, la lengua del contrario rodeó con astucia al sinhueso del omega dejándolo tan extasiado que la respiración empezó a faltarle.
— Teniéndote a merced mío, créame que ningún estúpido se resistiría a tus encantos.
Chupó con fuerza su cuello, dejando grandes hematomas en él. Sus dientes también se engacharon pero no se profundizaron tanto.
Yoongi tuvo el suficiente autocontrol para no rasgar su ropa y joderlo brutalmente en su escritorio. Pero no lo suficiente para empezar a embestirlo sobre la ropa, los ojos de Taehyung se curvearon y su boca se abría soltando fuertes gimoteos producto del placer.
En un mal movimiento, la luz fue apagada. Ambos se rieron en medio del beso y continuaron en lo que estaban haciendo.
El cuerpo del omega subía y bajaba mientras que sus manos acariciaban toda la extensión de la espalda del otro hombre.
— ¡Ah! Mmmgh.. ¡Ah!
Suaves y dulces gimoteos salían sin parar de su boca.
Yoongi volvió a besarlo con hambre, su boca caliente estaba siendo follada por aquella lengua astuta que tenía ganas de llegar hasta el fondo de su garganta.
Sus pechos fueron amasados por las grandes manos del entrenador, una y otra vez. Apresurando su primer orgasmo.
De pronto, Yoongi lo dejó tranquilo. Riéndose a su vez por lo destruido que estaba su alumno. Jadeando y suplicando para que lo siguiera tocando.
— ¿Por qué t-te detuviste?
— Cariño si quieres más de eso, tienes suplicar por tenerla dentro de ese gran coño hambriento y necesitado — agarró su pene erecto por encima de la tela, incitándolo nuevamente a pecar.
— N-No.. hagas eso.
Taehyung suplicó aún con las rodillas en el piso y los dedos debajo de su falda, intentando masacrar su clítoris.
— Desnúdate — volvió a hablar el hombre
Y como un cachorro obediente, se levantó y se paró delante del alfa maduro para quitar prenda por prenda hasta quedar en solo ropa interior.
— ¿Qué esperas para desnudarte?
— ¡Estoy desnudo! — exclamó el porrista totalmente avergonzado.
— No jueges con mi paciencia, Kim.
Yoongi caminó hacia él y lo hizo caminar hasta su escritorio. Empujándolo encima del mueble de manera brusca, con una mano quitó su sujetador golpeando sus pechos y estirando sus pezones, mientras que la otra rasgó con fuerza su braga de lencería. Su coño húmedo estaba goteando y el hombre no lo pensó dos veces para golpearlo con fuerza y meter dos dedos en él.
— ¡Agh!.. ¡Entrenador!
— Duele.. duele mucho.
El alfa se hizo de oídos sordos mientras seguía moliendo su sensible coño. Sus dedos se retorcían dentro de él, Taehyung quería cerrar sus piernas pero el mayor tenía otros planes para él. Disminuyó la velocidad al sentir sus dedos tan apretados en ese estrecho agujero, lo chupaban tan bien que a la hora de moverlos más al fondo, sus paredes musculares tardaban en abrirse.
— Joder.. me comes tan bien omega. Definitivamente tu coño será mi nueva droga adictiva.
— ¡Ah.. entren-nador Min!.. mmmg — el chico gemía sin parar al sentirse más húmedo y con ganas que el mayor profundizará sus estocadas — ¡Más! ¡Más.. por f-favor!
— Pequeña zorra — soltó Yoongi.
Taehyung se corrió inmediatamente después de escucharlo. Yoongi sonrió ladino.
— Así que te encanta que te insulten — jaló sus cabellos y llevó su boca a su cuello mientras lo seguía penetrando freneticamente con sus dedos.
— Ah.. mmm.. ahh.. ahí ~
Sus jadeos pausados se pronunciaron seguidamente al alcanzar su segundo orgasmo.
Yoongi después de sentir nuevamente la viscocidad en sus dedos, salió del interior del porrista y lo volteó. Quería ver en primer mano como se encontraba su alumno después de ser jodido por un par de dedos.
— ¿Nunca has tenido sexo, verdad?
Taehyung con la poca fuerza que le quedaba, negó.
— Bien. Esto haremos.
— Tú me dejas ser tu primer hombre y yo hablaré con Jungkook para que vuelvan a estar juntos — Taehyung con los ojos llorosos asintió con una media sonrisa, ya no estaba seguro de querer estar con su ex novio. Su corazón había cambiado de rumbo y ahora latía por el hombre que estaba enfrente — Pero con una condición.
— T-Te.. escucho.
— Él no podrá tocarte. Ni joderte lo que claramente me pertenece — palmeó su coño volviendo a humedecerlo.
Taehyung se sentó en el filo del mueble para abrazar a Yoongi y atraerlo hacia el para después hablar en su oído.
— Soy tuyo.. Min. Desde ahora mi cuerpo te pertenece. Ya no me importa Jungkook. Ahora solo quiero tenerte conmigo, que me jodas, cada mañana, cada noche. Todo el maldito tiempo si es necesario. Quiero ser tu chico, solo tuyo.
Yoongi lo besó rudamente. Aunque no entendía a su lobo porque saltaba de felicidad. El hombre se había follado a incontables chicos, obviamente siempre con protección pero con Taehyung era diferente. Desde que lo vió entrenando con esa corta falda, su polla se disparó y su corazón palpitó freneticamente hasta ocasionarle un paro cardíaco en más de una oportunidad.
Aveces no dormía por pensar en él y de buscar la manera de como acercarse sin espantarlo. Pero a la hora de la hora nada sucedía hasta que los vió besándose con su alumno estrella, Jeon Jungkook.
La sangre le hirvió y su paciencia se fue al carajo. Obligarlo a obedecer la regla planteada por un ex maestro solo fue una excusa para atraer al chico. En esos cortos meses, había estudiado al porrista y sabía que no se iba a quedar tranquilo sin hacer nada. Pero jamás esperó que aquel inocente y caliente chico se entregaría en bandeja de plata que él no se cansaría disfrutar cada milímetros de su piel bronceada.
— Entonces.. al diablo el trato. Tú serás mío, solo mío — volvió a besarlo — voy a hacerte a sentir tan bien que me rogarás para que te siga jodiendote este duro coño sensible.
— ¡Si!.. sí.. por favor hazlo. ¡Cómeme Min!
Yoongi abrió un poco más sus piernas revelando su rojizo coño que estaba empapado de lubricante natural. Se posicionó en su abertura y se introdujo de una sola estocada haciendo gritar a su alumno. Su pene era grueso y largo.
— ¡Ooh!
Esta vez, el entrenador fue considerado. No se movió y esperó al rubio para que le diera la señal de moverse.
Pasó unos minutos más y Taehyung ya no sintió dolor así que movió sus caderas con el propósito de que la polla del alfa se insertara más adentro de su hoyo.
Yoongi entendió la señal y empezó a moverse continuamente en un ritmo suave para no desgarrarlo por dentro. Dirigió su mirada a sus pezones y le bastó dos segundos para volver a chuparlos y escuchar los fuertes gemidos de su omega.
Desde hoy se convirtió en su melodía favorita.
— ¡Aaggh! ¡Yoon! — gimió con los ojos cerrados arañando la espalda del otro hombre — Mmmmg.. ah.. si más
Las embestidas aumentaron de velocidad y Taehyung no estaba más encantado que disfrutar de como la polla de su alfa era comido por su coño sin parar.
— Ah~.. ah.. si.. ahiii.. mmg.. ahí, ahí, ahí sigueee — jaló las hebras negras del pálido a la vez que alcanzaba a un nuevo orgasmo.
— Mierda.. me apretas tan bien, omega. Joder, nunca me voy a cansar de joderte.
Yoongi en un movimiento elevó las piernas del joven a sus hombros para seguir metiendolo más al fondo tocando ese punto dulce que lo hacía delirar.
— ¡Ah!.. voy a llegar.. yoongi me voy a-
Fue interrumpido por otra fuerte embestida haciendo que se corra inmediatamente junto a Yoongi. Su semen se disparó en su interior, llenandolo de su esencia que su lobo no hizo más que estar feliz.
Los chapoteos de sus pieles siguieron, Taehyung al igual que él quería más. Ser jodido por su entrenador sería su nuevo hobby favorito.
Yoongi volvió a correrse pero al salir no pudo hacerlo, ya que involuntariamente lo había anudado.
— Putamadre — gruñó el hombre
— ¿Qué.. qué sucede?
— Lo siento, pequeño. No era mi intención anudarte.
Taehyung negó mientras que el alfa le acariciaba el rostro.
— Está bien.. no importa.
— Puedo dejarte embarazado Taehyung.
— ¿Eso no querías? — preguntó mirándolo a los ojos.
— Bueno, si.. pero aún eres joven. ¿Qué dirán tus padres, sobre esto?
— Mamá murió cuando tenía seis años y papá.. bueno él se fue con su otra familia lejos. Cada fin de mes me manda dinero, lo necesario para no morir de hambre y gracias a eso puedo pagar la renta.
— Cariño — Yoongi sintió lastima por su alumno, algo en su corazón le decía que su omega había sufrido mucho.
— Estoy bien.. o voy a estarlo algun día.
Yoongi sostuvo su rostro con sus manos y lo besó. Fue un beso dulce que transmitía muchos sentimientos encontrados.
— Yo tengo una habitación extra en mi departamento. Si gustas puedes tomarlo, no voy a cobrarte nada.
Taehyung se abrazó más al mayor.
— Gracias, Yoon.
Soltó sin pensarlo.
— Lo siento, lo siento. Perdón por ser un irrespetuoso, entrenador Min.
— Tae.. acabamos de tener sexo. Puedes llamarme como mas te guste.
— Oki
Cuando sintieron que el nudo había bajado, Yoongi salió de él y lo cargó hacia el sofá para volver a vestirlo. Se puso al hombro su mochila y lo tapó con una de sus grandes poleras para que nadie viera a su pequeño príncipe en paños menores.
Cuando llegaron a su auto, Yoongi le preguntó a donde quería ir y Taehyung inmediatamente respondió a su departamento. Tenía curiosidad por conocer el lugar donde el alfa vivía.
Después de esa noche, todo cambió. Sus vidas dieron un giro de 360 grados.
Taehyung pasó todo el fin de semana en la cama de su entrenador. Viendo películas, comiendo un montón de chucherías y por las noches siendo jodido rudamente por él.
Taehyung empezaba a convertirse en un maldito obsesionado por el sexo.
Después de cuatro meses Jungkook volvió a buscar al omega.
El amor que sentía Taehyung por él, había desaparecido. Pero en el fondo agradecía porque si no fuera por él, no conocería al verdadero Min Yoongi.
Un alfa amable, consentidor, caliente, sexy, cariñoso y sobre todo detallista. Muy diferente a la apariencia ruda que había creado en la preparatoria.
— ¡Hey, Tae! — gritó a lo lejos el alfa joven
— Qué quieres Jungkook
— Quería pedirte perdón y.. bueno.. como sabes ya te habrás enterado que acabó el campeonato por lo tanto eso significa que ya podemos estar juntos. Acabo de hablar con el entrenador y ya tengo su permiso.
Taehyung se carcajeó.
— ¿Por qué te ríes? ¿Dije algo gracioso?
El alfa preguntó confundido
— ¡Por supuesto que no voy a regresar contigo! Osea qué te pasa?
— Pero yo pensé.. que tú-
— ¡No! Estás loco? Tú terminaste conmigo y hasta ahí quedó nuestro intento de relación.
Volvió a caminar pero el alfa fue más rápido que lo detuvo en un fuerte agarre.
— ¿Intento de relación? ¿Eso es lo que soy para ti? — gritó
— Estás lastimandome
— Habla — sacudeó sus hombros como si fueran gelatina.
— Mierda, si. Porque un hombre enamorado lucha por lo que quiere, lucha por siempre estar con esa persona sin importar que digan la gente o los demás.
— Pero no. Tú decidiste tomar el camino fácil y lo entiendo. Como también espero que entiendas que el amor que sentía por ti, está completamente muerto.
Los ojos del alfa se oscurecieron
— Qué tratas de decir
— Que ya no siento nada por ti, nisiquiera empatía. Y para dejarlo bien en claro, te informo que en este tiempo conocí a un alfa, que si me valora, me quiere, me respeta — su mano acarició su vientre medio abultadito — y estoy llevando un cachorro suyo.
— Ahora si me disculpas, tengo que ir a clases — el alfa volvió a gruñir más fuerte y sobretodo herido por la reciente información.
— ¡No vas a irte a ningún lado!
— Jodida mierda tenías que ser. Jamás pensé que le abrieras las piernas al primer alfa que se te pasara al frente. Pero que debo esperar de un omega, un omega que finge inocencia y que por dentro esconde a la tremenda zorra que reslmente eres — abofeteó su rostro, Taehyung jadeó de dolor y empezó a llorar.
— ¡No soy nada eso!
— Cómo no — golpeó su vientre — si aquí llevas a un bastardo. Pero no te preocupes, ahora mismo voy a sacartelo a golpes.
— ¡Nooooo! — gritó — No toques a mi cachorro.
— Ese engendro va morir. Tú debiste solo llevar a mis cachorros, solo míos.
Yoongi quién había pasado a recoger a su omega para llevarlo a casa, escuchó sus gritos a lo lejos y no pudo evitar transformarse para correr más rápido hacia él.
— Qué mierda le haces a mi omega
Un gruñido fuerte retumbó los oídos del alfa menor.
— T-Tú
— No, no, no. Esto no pued-
No lo dejó terminar porque un golpe fuerte cayó en su rostro, con total furia mientras veía a su omega retorcerse de dolor. Pateó su estómago y golpeó su cabeza.
— Maldito, como te atreviste a tocar a mi omega — otro golpe más resonó.
— Voy a matarte, juro que voy a matarte.
Siguió golpeando pero el grito de dolor de Taehyung lo hicieron volver a la realidad y en un salto cogió a su omega y se lo llevó directo al hospital.
Cuando el doctor salió, le informó al alfa que solo fue un leve dolor por el golpe en su vientre, pero gracias a dios llegaron a tiempo y no hay peligro de que preocuparse. Todos los análisis salieron bien. Su omega solo necesitaba reposo absoluto por un par de días.
Al llegar a su nuevo departamento, Taehyung no quería dejar de ser mimado por su alfa. Quería su atención para olvidarse del pequeño enfrentamiento con su ex.
— Bebé.. ¿Te sientes mejor?
— Mucho mejor — sonrió leve
— Jungkook se encuentra en la correccional. Él te agredió por lo tanto debe de pagar.
— Merece la muerte — gruñó insastifecho — ese imbécil tocó a nuestro cachorro.
— Lo sé amor.. pero aún es menor de edad. Lo bueno es que no llegó a mayores y llegué a tiempo.
— Lo detesto, Yoongi. Lo detesto tanto.
— Vamos a superarlo amor.
Acarició su pancita — Lo vamos a superar con el tiempo. Lo importante es que estamos juntos, como una familia.
Besó sus labios con ternura.
— Te amo Yoon.
— Y yo a ti, mi omega gruñón.
Sellaron su amor con un beso más profundo y sus pieles volviéndose a fundar en uno solo.
— Voy a amarte siempre, mi omega.
Taehyung sonrió en los brazos de su alfa mientras su pequeño cachorro pateaba su vientre feliz porque sus papis se amaban. Y lo sentía por medio del lazo que recién empezaba a cicatrizar.
— Mi alfa, solo mío.
— Solo tuyo.
END