DREAMS

Summary

Park Jimin un chico que tras un evento trágico de su vida adquiere la habilidad de ver espíritus que se encuentran atrapados entre el mundo de los vivos y los muertos, además de tener sueños reveladores. Conoce a quien supuestamente será el amor de su vida en uno de esos sueños. Jeon Jungkook, un chico engreído y rebelde que pierde su independencia al verse forzado a convivir con un chico que detesta desde que lo ve por primera vez. La relación entre ambos no es para nada buena, tener una conversación agradable les resulta prácticamente imposible. Dicen que del odio al amor solo hay una fina línea, ¿Serán capaces de cruzarla? ¿Acaso este sueño también se hará realidad? Para Jimin todo parece ser una broma de mal gusto, en cambio para Jungkook, una pesadilla de la que desea despertar.

Status
Complete
Chapters
26
Rating
n/a
Age Rating
18+

Prólogo

El alcohol había tomado un poco de la consciencia de ambos jóvenes. Jimin bailaba seductoramente en la pista y Jungkook no pudo resistir el impulso de pegar su pecho a la espalda del más bajo ahuyentando a todos los hombres que trataban de tocarlo o acercarse él bajo cualquier excusa. Puso sus manos en las caderas de Jimin y siguió el ritmo de la música embriagándose aún más, pero esta vez del perfume del rubio, que estaba nublando su juicio.

Jimin pegó su espalda al pecho de Jungkook y continuó moviéndose restregándose con descaro, sus ojos cerrados y sus labios semiabiertos le dejaban a Jungkook una imagen tentadora, pasó su brazo por el cuello de Jungkook acercándolo aún más, quien solo pudo atinar a enterrar su nariz en el cuello del más bajo y aspirar su olor con profundidad.

-Estoy cansado, deberíamos ir a casa, ¿No crees? (Musitó Jungkook con sus labios pegados en el cuello de Jimin).

La música no los dejaba escuchar bien así que Jimin giró abruptamente la cara para tratar de escuchar las palabras de Jungkook quedando peligrosamente cerca de sus labios, cada uno sintiendo la respiración entrecortada y caliente del otro. Jimin miraba detenidamente los labios de Jungkook y preguntó casi rozándolos con los suyos.

- ¿Qué dijiste?

Jungkook le miró a los ojos y notó un brillo nuevo en éstos, sintiendo como se creaba una conexión nueva entre ambos en ese instante, sus mejillas se encendieron y trató de romper ese vínculo, así que se acercó a la oreja de Jimin para que esta vez pudiera escucharle.

-QUE NOS VAMOS A CASA.

El aliento de Jungkook en su oído hizo que se erizaran sus vellos y le parecía extraño estar experimentando todas esas sensaciones justamente con él, lo cierto es que para su sorpresa esa noche no había pensado en Hoseok, pero nunca pensó que fuera Jungkook quien lo pudiera distraer, muy a pesar de haber tenido en más de una ocasión sueños húmedos con él, si con alguien no tendría nunca un romance jamás en la vida ese era Jeon Jungkook, se lo había prometido a sí mismo, ese idiota no merecía ni su incomodidad.

Asintió levemente y se dejó llevar a la salida con pasos torpes acompañado de Jungkook, quien para aumentar todavía más su sorpresa lo había tomado de la mano. ¿por qué sentía una electricidad recorrer su cuerpo con ese contacto? A fin de cuentas, ese era tan solo Jungkook, el mismo chico con el que comparte cuarto, su rival en los negocios, su archienemigo en la universidad y a quien solo tiene que soportar por vivir bajo el mismo techo, aunque en los últimos días la tensión entre ellos había bajado, pero igual no lo suficiente como para pasar a esta etapa.

-Ambos hemos tomado demasiado, creo que mejor llamamos un taxi y ya luego mando a buscar el auto.

Jimin solo asintió nuevamente y bajó su mirada para ver sus manos aún entrelazadas. Subieron al taxi sin romper el contacto, lo mismo sucedió al llegar a la casa, las luces estaban apagadas, así que sus padres dormían, una vez dentro de su cuarto la mirada de Jungkook se posó en los brillantes ojos de Jimin.

Lo tomó de imprevisto por las caderas y lo lanzó a la cama mientras se ubicaba él encima. Tomó las muñecas de Jimin entre sus manos y las ubicó sobre la cabeza de éste, sacándole un jadeo con ese simple acto, sus caderas unidas y sus erecciones rozándose.

Jimin no despegaba la vista de los finos labios entreabiertos de Jungkook, quien por su lado no podía dejar de buscar los ojos del menor.

-Escúchame bien Park Jimin, yo no soy gay, tú no me gustas, quiero que eso te quede bien claro.

Los ojos de Jimin subieron y se encontraron con la mirada brillante de Jungkook, ambos sintiendo una descarga eléctrica en la columna al conectar una vez más. Jimin sintió su boca seca y se relamió los labios sin articular palabra. Jungkook bajó su vista a los pomposos labios de Jimin y sintió su cuerpo arder al visualizar la lengua del más bajo recorrer esos labios que se estaba muriendo por probar.

-Deja de estarme seduciendo florecita, no me mires con esos ojos, ni hagas ese gesto con esos labios, no respires de esa forma.

Sus pechos subían y bajaban, su respiración cada vez más entrecortada y sus corazones latían desbocadamente. Jungkook comenzaba a acortar la distancia poco a poco hasta rozar sus labios con los del contrario.

-Tú eres un niñato engreído e imbécil, Jungkook, te odio.

-Yo te odio más (dijo Jungkook en un susurro antes de presionar sus labios con los de Jimin).

Se besaron sintiendo un calor abrumador, sus labios sabían a licor de menta y sus lenguas se buscaban con desespero. Jungkook soltó las manos de Jimin y éste las enterró en el pelo del pelinegro, Jungkook bajó las suyas para para tomar las caderas de Jimin y apretarlas. Cuando el aire comenzaba por faltarles se separaron y dejaron sus frentes apoyadas una con la otra, ambos con los labios entre abiertos y jadeantes. Jungkook abrió los ojos y se separó rápidamente de Jimin dejándolo completamente descolocado.

- ¿Qué demonios estoy haciendo? Esto está mal, es tu culpa florecita, tú estás tratando de confundirme, yo soy un hombre, no un blandengue como tú.

-Tú solo eres un idiota Jeon Jungkook, vete a la mierda.

Jimin se levantó y sin quitarle la mirada de encima a Jungkook comenzó a desprenderse de su ropa.

- ¿Qué haces?

-Nada, me preparo para ir a tomar un baño, estoy cansado y he bailado demasiado, así que lo necesito para poder dormir. Si no quieres ver voltéate, a fin de cuentas, este también es mi cuarto.

La polera cayó al suelo y Jimin comenzó a despojarse de sus pantalones muy lentamente, Jungkook lo miraba con atención sin poder cerrar los labios, sentía como el aliento abandonaba su cuerpo con aquella imagen. Jimin bajó completamente su cremallera y ubicó sus manos a manos lados de las caderas para comenzar a bajar los pantalones, debajo unos calzoncillos Calvin Klein blancos y ajustados no dejaban mucho a la imaginación, su erección evidente y palpitante bajo de éstos y Jungkook no pudo evitar tragar en seco, hipnotizado con cada movimiento. Al llegar a los muslos Jimin se volteó y continuó bajando sus pantalones inclinando su torso unos noventa grados dándole a Jungkook una vista preciosa de su perfecto trasero y sus piernas.

Jungkook mordió su labio inferior y comenzó a desvestirse para quedar también en bóxer, en su caso negros, metió su mano dentro de la ropa interior y comenzó a bombear su polla aún mirando a Jimin, quien se giró quedando de frente ya sin los pantalones, lo miró y se dirigió al baño, seguido de un Jungkook ansioso por tenerlo.

Al llegar al baño Jimin se volteó y justo cuando Jungkook iba a entrar Jimin le cerró la puerta en la cara.

-¿Qué demonios te crees que estás haciendo Jimin? (Dijo Jungkook enojado al ver que Jimin había cerrado la puerta del baño con cerrojo).

-Nada, te dije que me iba a bañar.

-Abre esa puerta ahora mismo.

-Lo siento, pero no me baño con héteros idiotas.

-Park Jimin mi paciencia se está agotando, abre esa puerta si no quieres que la eche abajo y me va a importar muy poco que despierten nuestros padres y darles todo un espectáculo, sabes muy bien que lo hago.

Jimin abrió la puerta poco a poco y le dedicó una mirada fría a Jungkook.

-Bien, ya la abrí, ¿Contento?

-No, todavía, no, pero pronto sí.

Jungkook se lanzó sobre Jimin y lo subió a horcajadas sobre él empotrándolo contra la pared del baño mientras lo besaba con fiereza. Lo sacó del baño y lo volvió a llevar a su cama. Se miraron a los ojos lo que parecería ser una eternidad hasta que Jungkook rompió la mirada para atacar esta vez el cuello de Jimin y morder el lóbulo de su oreja.

-Me caes muy mal (le susurró al oído).

-Tú más a mi (respondió Jimin de igual manera antes de volver a devorarse los labios como si no hubiera un mañana).

-Solo estamos borrachos, solo eso.

-Ssí, lo estamos, ahora cállate y sigue moviéndote.

-Vale.

Dijo Jungkook al tiempo que empezaba a simular embestidas rozando ambos miembros, sintiéndose enloquecer con tantas sensaciones nuevas...

Continuará