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Adaptación: la temática no me pertenecen, los créditos son para su autor original.
— Buenos días — saludó entrando en su despacho donde su secretaria y su hermano se cernían sobre una revista de chismes.
— Oh, buenos días — respondió Mina irguiéndose sonrojada. — Yo, este... disculpen — dijo la joven saliendo del despacho con rapidez.
Jungkook levantó una ceja interrogante hacia su hermano.
— Qué hay, Hoseok? Qué tienes ahí?
— El último escándalo de“el heredero”— sonrió entregándole la revista mientras él se sentaba tras su escritorio.
— Qué ha hecho esta vez? — suspiró imaginando el enfado de Seung.
— Drogas.
— Drogas? — dijo girando la revista para leer el artículo dedicado al último escándalo protagonizado por Park Jimin, el heredero de Park Seung.
Park Jimin era el único hijo de Park Seung, el principal accionista de Park Investment, una de las principales inversoras del país, con participación en empresas de todo el mundo.
Jungkook era el director general y había ocupado ese puesto cuando Jeon Jae Hoon, su padre y socio de Seung desde hacía años, se había retirado cuatro años atrás y él había aprovechado la oportunidad de comprarle sus acciones.
Jimin vivía actualmente en Shanghái. Su padre lo había enviado a vivir con su abuela materna al morir su madre, cuando él tenía seis años.
Jimin, había sido un niño precioso. El día que cumplió quince años, fue de compras con su abuela a un centro comercial y allí lo contactó un representante de AMA, Asian Model Agency, y le ofreció trabajar como modelo.
Fue así como se convirtió en un modelo reconocido.
Pero al cumplir diecinueve, su abuela Na Eun murió. Desde entonces Jimin había protagonizado más escándalos de los que su padre estaba dispuesto a reconocer, y no pasaba más de un mes sin que fuera portada de alguna revista sensacionalista.
Lo habían apodado“el heredero”ya que todos sostenían que debido a su apellido Park, era que se sentía con libertad e impunidad para hacer lo que quisiera, sin importarle si iba o no en contra de la ley, la moral o las buenas costumbres.
A Jungkook le daba igual lo que ese niño caprichoso hiciera, salvo porque cada nuevo artículo ponía a Seung de un pésimo humor y eso repercutía en los empleados de la empresa.
— No me lo puedo creer — suspiró. — Es que ese niño es idiota.
— Ya no es un niño — le corrigió Hoseok. — Tiene veinticinco.
— Lo que lo hace aún peor — dijo mientras leía el artículo.
Esta vez había sido detenido por viajar en un coche repleto de todo tipo de drogas.
Con el viajaban su amigo, el modelo Kim Taehyung y dos conocidos desastres de la fauna local. Mark Tuan, el hijo del magnate Yi En Tuan, conocido por dar las mayores fiestas de la ciudad, donde se organizaban orgías y se consumían todo tipo de drogas y Yoshi Nori, un japonés problemático salido de una de las ediciones del Gran Hermano chino.
— Lo peor que nos puede pasar hoy es tener reunión de directores — se lamentó Hoseok.
— Imagínate cómo estará Seung.
— Lo sé. Después de lo del aborto ahora drogas, no entiendo por qué no lo encierran.
— No es ilegal practicarse un aborto — le recordó Jungkook.
— Lo sé, pero debería ser ilegal generar de ello un debate mediático.
— Tú eres el abogado. Redacta la ley e intenta que alguien la promueva.
— Si pudiese hacerlo, redactaría una ley por la cual se le prohibiera salir en las revistas a alguien llamado Park Jimin.
— Eso sí nos serviría — sonrió Jungkook levantándose para dirigirse a la sala de juntas
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— Jimin! — gritaban los periodistas apostados en la puerta de su departamento de Huangpu cuando salía para ir al estudio fotográfico. — Qué tienes que decir sobre tu detención?
— Jimin! Has pensado en ingresar a una clínica de desintoxicación?
— Jimin! Son compatibles las drogas de diseño con un aborto quirúrgico?
Molesto cerró la puerta del taxi que lo estaba esperando en la calle. Dio la dirección del estudio y se tumbó en el asiento agotado.
Su teléfono móvil vibró con música de apocalipsis. Miró el identificador y se preparó para los gritos cuando vio el nombre de su padre.
— Seung — saludó indiferente.
— Cómo has podido, niñito ingrato? Qué vas a decir ahora?
— Cómo estás, papá?
— No te burles de mí, Jimin — gritó furioso su padre. — Qué voy a hacer contigo?
— Nada, como siempre. Nunca has hecho nada conmigo salvo cuando tenía seis y me enviaste a Shanghái.
— No te pases de listo, niño.
— No soy un niño — suspiró con resignación.
— Y no sabes cuánto lo lamento. Si al menos fueras un niño podría encerrarte y no tendría que verte arrastrar mi apellido por el fango.
Jimin apretó los ojos intentando despejar las lágrimas que se habían agolpado en ellos. Aún después de casi veinte años alejado de su padre, no le era indiferente cuánto lo odiaba.
Seung lo culpaba por la muerte de Min Young y de Ji Hyun, el bebé que Min Young esperaba cuando murió.
Habían llevado a Jimin a un campamento, pero él lo había odiado. Tener un coeficiente intelectual superior le dificultaba relacionarse con niños de su edad.
Había llamado a su madre y le había rogado que fuera a recogerlo. Min Young había accedido de inmediato y había cogido el coche bajo la torrencial lluvia.
Por culpa de la tormenta, un camión se había estrellado contra su coche y ella había muerto en el acto.
Seung nunca le perdonó a Jimin que hubiese insistido para que su madre fuera en su búsqueda.
A los pocos días del funeral, cuando la abuela Na Eun se volvía a Shanghái, Seung mando a su hijo con ella y desde entonces sólo se veían una o dos semanas al año, cuando Na Eun enviaba a Jimin a Seúl para pasar las navidades con su padre. Lo que no sabía la mujer era que su nieto pasaba esos días con Soo Ae y Jung, el ama de llaves y el chofer de Seung.
Cuando fue lo suficientemente mayor, se compró un departamento en Seúl y viajaba a la ciudad con más frecuencia, pero ello no significaba que pudiera ver a su padre más a menudo.
— No estoy arrastrando tu apellido por el fango — replicó con tono cansado.
— Te parece normal? De verdad te parece normal? Hace un mes te descubrieron haciéndote un aborto porque no eras capaz de saber quién era el padre de la criatura...
— No me descubrieron haciéndome un aborto, sólo estaba saliendo de una clínica donde se hacen abortos además de otras cosas...
— Y te atreves a burlarte de mí — gritó su padre.
— No me burlo...
— Y ahora te cogen con drogas — gritó él sin escuchar su réplica.
— No es lo que piensas...
— No me lo digas a mí! Díselo a la prensa! Intenta convencerles de que no eres el desastre de persona que eres en realidad.
— En realidad — dijo sonriendo molesto. — A mí no me importa lo que digan de mí. Se supone que soy modelo. Soy tonto.
— Eres estúpido — le gritó furioso haciéndolo reír.
Jimin podía ser cualquier cosa pero no era estúpido y su padre debería saberlo. Tenía un coeficiente intelectual muy superior a la media, lo que le había permitido obtener un doctorado en finanzas en Cambridge a los veinte años, sólo que su padre nunca se había interesado en saberlo.
Y él había hecho lo posible para que nadie lo supiera.
A Seung nunca le había interesado en absoluto cuando su hijo hacía las cosas bien. Su abuela le había enviado cientos de cartas y documentos con sus increíbles progresos académicos pero él no había abierto ninguna de ellas.
Jimin lo descubrió cuando viajó a Seúl después de que su abuela muriera.
Encontró toda la correspondencia enviada desde Shanghái sin abrir, olvidada en un cajón. A su padre no le importaba nada de su vida. Él se limitaba a depositar una importante suma de dinero para que Na Eun lo cuidara y educara bien.
Nunca alabó sus progresos ni se interesó por sus logros.
Pero la primera vez que una revista sensacionalista lo fotografió entrando en su casa a altas horas de la madrugada acompañado de dos chicos en tono romántico, Seung lo llamó.
La revista había insinuado que Jimin había mantenido relaciones sexuales con dos chicos a la vez, sin sospechar siquiera que se trataba de su gran amigo Key y el novio de éste Onew.
El escándalo provocó que su padre lo llamara, sin siquiera escucharlo cuando intentó explicarle la verdad.
Jimin descubrió muy pronto que su padre lo llamaba cada vez que en las revistas publicaban alguno de sus escándalos, por esa razón no hacía nada por evitarlos.
Se dejaba fotografiar, no cuando hacía buenas obras sino cuando salía de alguna fiesta.
En los últimos seis años lo habían fotografiado con drogadictos y mujeriegos. Según la prensa, había asistido a las fiestas más conflictivas del circuito y se había relacionado con los individuos más escandalosos del medio.
Había hecho nudismo en Saint Tropez y las playas de Grecia.
Había asistido completamente borracho a una gala de cine y se había presentado en Jingan con un traje semitransparente y sin ropa interior.
Aunque todo eso era“según la prensa”.
Seung se desesperaba cada vez que“el heredero”aparecía en una portada, aunque no sabía que la mitad de las noticias eran completamente falsas.
Jimin nunca se preocupó por desmentir nada de lo que de él se decía.
Y desde luego, tampoco iba a hacerlo ahora.