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Porcelain doll || A KNY Fanfiction

Summary

Una vida feliz, junto a tus seres queridos disfrutando de la vida... Eso nunca fue una opción, todos pasamos por malos momentos, algunos peores que otros, justamente la vida de ____ Watanabe no es de color rosa. A la edad de 6 años vio morir a sus padres frente a ella, asesinados brutalmente por Muzan Kibutsuji. Los Watanabe eran una familia poderosa y muy exigente con sus entrenamientos, conocidos por pocos y quien los conocían sabían lo poderosos que llegaban a ser. Lamentablemente... Rompieron el corazón de la pequeña muñeca de porcelana y buscara venganza.

Status
Ongoing
Chapters
11
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

Capítulo 1


Atardecía lentamente. El cielo se pintaba con los tonos rojizos del ocaso mientras las estrellas comenzaban a hacer su aparición, tímidas al principio, pero luego brillantes y definidas. La luna, redonda y luminosa, se alzaba majestuosa en el firmamento, proyectando su luz plateada sobre el mundo que se sumía en la penumbra.

En el trasfondo, en el acogedor patio trasero, se desplegaba la celebración del sexto cumpleaños de ___. Las risas de los niños llenaban el aire, mezclándose con el suave susurro de la brisa nocturna. La familia, rodeándose con amor y alegría, había organizado un día repleto de juegos, risas y delicias para celebrar esta ocasión especial. Después de horas de diversión, los signos del cansancio comenzaban a asomarse en sus rostros, aunque las sonrisas persistían, iluminando cada rincón de la reunión.

En medio de la escena, ____ observaba a su familia con ojos brillantes, una sonrisa jugueteando en sus labios. La calidez que emanaba de ver a sus seres queridos interactuar armoniosamente le llenaba el corazón de una inmensa felicidad. Observaba a los adultos compartiendo anécdotas mientras los niños seguían correteando entre juegos y risas. Era un momento que deseaba conservar en su memoria para siempre, un instante donde el tiempo parecía detenerse en la perfecta unión familiar.

De repente, la voz animada de uno de los niños llamó la atención de ____.

— ¡____-chan, únete a nosotros! —exclamó el pequeño, corriendo hacia donde estaba ____ con la energía inagotable que solo un niño puede tener.

____ respondió con una risa cálida y se incorporó del lugar donde estaba, dispuesta a sumarse a la diversión y a compartir esos preciosos momentos con sus seres queridos.

La luz de las estrellas se intensificaba mientras la noche avanzaba, marcando el inicio de un recuerdo grabado en el álbum de memorias más queridas de _____.

Y en ese preciso instante, cuando la calidez del ambiente parecía haber alcanzado su punto más pleno, el destino de la familia se tambaleó en un abismo de incertidumbre. Un estruendo atronador, que hizo temblar las ventanas y resonó en cada rincón de la residencia, interrumpió la armonía que reinaba en la celebración. El sonido era tan fuerte que los presentes, aunque lo percibieron, lo atribuyeron a la casa, presumiendo que quizás uno de los niños había derribado un juguete o algún objeto sin importancia.

La mirada de preocupación se dibujó en el rostro de algunos adultos, pero decidieron restarle importancia para no arruinar el momento especial. Sin embargo, el ruido, persistente y extraño, comenzó a inquietarlos. Se intercambiaron miradas cargadas de dudas, preguntándose si debían investigar o simplemente continuar con la celebración, esperando que todo se resolviera por sí mismo.

— ¿Escucharon eso? —preguntó uno de los tíos, tratando de mantener la calma, pero su tono revelaba una leve inquietud.

No obstante, sus suposiciones se revelaron catastróficamente erróneas. La hermana mayor, aunque inicialmente despojada de su valentía, decidió adentrarse en los intrincados pasillos de la casa para investigar el origen de los ruidos perturbadores que se multiplicaban en intensidad. ____ y su primo aguardaban ansiosos en la entrada, sus corazones latiendo con fuerza, atormentados por la incertidumbre y el miedo.

Mientras exploraba, cada paso de la hermana resonaba en su mente con una inquietante intensidad. Los ruidos se entrelazaban en un caos ensordecedor, como si la casa misma se estuviera desmoronando poco a poco. Pasillos desiertos y habitaciones a oscuras constituían un escenario cargado de tensión y misterio.

Tras unos interminables minutos que parecían eternidades, la hermana emergió del interior de la vivienda, su semblante ensombrecido y cubierto por un líquido carmesí, la sangre. ____ y su primo corrieron hacia ella, el corazón encogido por la angustia.

— ¡¿Qué pasó?! ¡¿Estás bien?! —exclamó ____ con voz temblorosa y preocupada.

— ¡Haruki! ¿Qué ha pasado? —preguntó la madre con un atisbo de angustia, al observar a su hija empapada en ese siniestro fluido.

Haruki permaneció en un mutismo inquietante, sus ojos reflejaban el impacto de la desconcertante experiencia que había vivido. La madre, preocupada y sin obtener respuesta, buscó desesperadamente indicios en el rostro de su hija. La incertidumbre flotaba en el aire, pesada y ominosa.

Ante tal desesperación y la creciente inquietud en la casa, el padre tomó la determinación de adentrarse en la estancia en cuestión para poner fin al misterio que perturbaba la tranquilidad familiar. Con gesto decidido, se encaminó hacia el lugar del que provenían los ruidos extraños, inmerso en la oscuridad y el silencio que reinaba en la casa.

Mientras tanto, la madre permaneció junto a Haruki, tratando de reconfortarla a pesar de la angustia que compartían. Los minutos transcurrían con agonizante lentitud, cada segundo parecía eterno en medio de la incertidumbre que se apoderaba de todos.

— Mamá, ¿qué está pasando? —preguntó ___, con voz temblorosa, buscando respuestas que su madre aún no podía proporcionarle.

La madre, luchando por mantener la calma, abrazó a su hija con ternura, tratando de disipar el miedo que les embargaba.

— No lo sé, cariño. Pero papá resolverá esto. Estaremos bien, ¿de acuerdo? —respondió, tratando de sonar firme a pesar de su propia inquietud.

Los niños más pequeños se habían reunido en un rincón, observando con ojos llenos de asombro y temor la situación que se desarrollaba, sin comprender del todo el alcance de lo sucedido. El ambiente, antes colmado de alegría y risas, se había transformado en un escenario de confusión y preocupación, envuelto en un aura de misterio que nadie podía comprender.

Pronto, el caos se desencadenó abruptamente. El padre de ____ y Haruki atravesó la pared, emergiendo en el patio trasero. En un instante, todos se pusieron en guardia, y las mujeres, presas del pánico, intentaban ocultar a los pequeños entre los pliegues de sus vestimentas. ____ observaba con ojos desmesuradamente abiertos, intentando comprender la surrealista escena que se desenvolvía ante sus ojos.

Un hombre, de aspecto misterioso, surgió del agujero recién formado en la pared. Su cabello oscuro ondeaba ligeramente con la brisa de la noche, y sus ojos carmesí destilaban un aura intrigante y sobrenatural. Vestía impecablemente, como si la ocasión requiriera una presencia imponente.

— ¿Quién eres tú? ¿Qué has hecho? —exclamó la madre, con un tono que mezclaba la sorpresa y la furia, su mirada fija en el recién llegado.

El hombre misterioso sonrió enigmáticamente, como si estuviera consciente de que su llegada había sumido a todos en un estado de confusión.

— No es el momento de explicaciones. He venido por algo que me pertenece —respondió el extraño, su voz resonando con una cadencia intrigante que agitaba el aire.

El pánico y la confusión se palpaban en el ambiente. ____ se aferró a Haruki, quien miraba al desconocido con mezcla de temor y curiosidad. Las mujeres murmuraban entre ellas, tratando de entender la situación, mientras los niños, a pesar de sus intentos por ocultarse, observaban con ojos asustados.

— ¡Papá, cuidado! —advirtió Haruki, aferrándose aún más a su hermana mientras el hombre misterioso avanzaba con paso decidido.

— No permitiré que te lleves nada de esta familia. ¡Fuera de aquí! —gritó el padre, intentando imponerse ante la presencia amenazadora.

En un acto de desesperación, la familia se defendió con todas sus fuerzas. El padre, luchando con lo que pudo encontrar a su alcance, intentaba contener al misterioso intruso mientras las mujeres buscaban desesperadamente objetos que pudieran servir como defensa. Sin embargo, en ese momento fatídico, ninguno de ellos disponía de armas, ya que estaban inmersos en la celebración, un error trágico que se tornó evidente ante la inesperada aparición del hombre misterioso.

Pronto, la situación escaló a una pesadilla inimaginable. Hordas de demonios devoradores de hombres, grotescos y monstruosos, comenzaron a aparecer desde todas las direcciones, surgiendo de las sombras como una marea voraz que sumía el lugar en un caos infernal. Los rugidos guturales y las risas malévolas llenaron el aire, colisionando con los gritos de la familia, que luchaba por mantenerse unida y protegerse mutuamente.

____, testigo impotente de la tragedia que se desarrollaba a su alrededor, se encontraba paralizada por el terror. Su madre, en un esfuerzo supremo por protegerla, la mantenía oculta en un rincón oscuro, buscando desesperadamente cualquier resquicio de seguridad en medio del caos desatado. Los seres queridos de ____ yacían sin vida ante sus ojos, dejándola en una vulnerabilidad desoladora, incapaz de tomar acción alguna para evitar la calamidad que se desplegaba ante ella.

— ¡Basta! —exclamaba ____ con un hilo de voz, viendo con miedo a sus familiares muertos, víctimas de la furia desatada.

El ambiente se inundó de humo y caos. El olor a sangre y cenizas se mezclaba con los aterradores sonidos de la batalla que se libraba entre los demonios y los escasos intentos de resistencia de la familia. ____ sentía un nudo en la garganta, el terror le impedía actuar, quedando paralizada por la impotencia y el desconsuelo.

Ya no quedaba nadie más con vida. El asaltante, con una frialdad perturbadora, encontró a los últimos miembros de la familia y los arrancó de su escondite. La madre, sin titubear ni un instante, se lanzó sobre él en un intento desesperado por proteger a su hija menor, quien milagrosamente seguía con vida a pesar del caos y la devastación que los rodeaba.

— ¡____, corre lejos de aquí! ¡No mires atrás! —le ordenó la madre con voz firme y desgarrada por la angustia, mientras luchaba por contener al intruso.

Pero ____ permanecía inmóvil, presa del miedo que la paralizaba. Los ojos de la madre reflejaban una determinación feroz mientras luchaba por ganar algo de tiempo para su hija.

— ¡VETE! —insistió la madre con desesperación, instando a su hija a huir y dejar atrás el horror que se desplegaba ante sus ojos, aunque sabía que cada segundo que pasaba los acercaba más a un desenlace desgarrador.

____, temblando de terror, quería obedecer, pero sus piernas se sentían como plomo. El ruido de la batalla y los gritos guturales llenaban el aire, creando una atmósfera de pánico que la envolvía por completo. Miró a su madre, su rostro empapado en lágrimas y sudor, una imagen de valentía y sacrificio que se grabaría a fuego en su memoria.

— ¡Huye, cariño! ¡Ve! —insistió la madre, sus ojos suplicaban a ____ que se alejara, mientras ella enfrentaba al agresor con toda la fuerza que le quedaba.

Ante los ojos de la pequeña, se materializó un espanto indescriptible: aquel hombre, sin la menor pizca de remordimiento en su mirada, atravesaba la figura de su madre con un gesto brutal, su arma ensuciando el aire con una lluvia roja que salpicaba el rostro asustado de _____. El horror se apoderó de ella en un instante, su cuerpo temblaba violentamente y su respiración se volvió entrecortada mientras observaba, con ojos desorbitados, aquella escena que jamás podría borrar de su mente.

En medio del caos que envolvía el lugar, un sentimiento de impotencia la invadió, llenando su corazón de una mezcla abrumadora de rabia, miedo y un odio creciente hacia sí misma por no haber podido actuar, por no haber podido salvar a su madre. Las lágrimas, testigos mudos de su desconsuelo, empezaron a surcar su rostro, revelando el profundo desamparo que la embargaba en medio de aquel caos infernal.

El sonido de su propio llanto se perdía entre los estruendosos ruidos de la batalla y los gruñidos de los seres siniestros que invadían el espacio a su alrededor. La imagen de su madre, ahora tendida en el suelo, era un eco desgarrador que resonaría en sus pesadillas por mucho tiempo.

____ quería gritar, quería hacer algo, pero se sentía paralizada por el terror y la desesperación. Una sensación de culpa se aferraba a su pecho, envolviéndola en una agonía insoportable. No podía moverse, no podía alejarse de la escena, estaba atrapada en una pesadilla que parecía no tener fin.

En un arrebato de valentía, ____ se lanzó contra el hombre, pero su intento fue detenido con una facilidad sorprendente. La fuerza de aquel individuo era abrumadora, haciendo que ____ se sintiera como si estuviera luchando contra una montaña imposible de mover. ¿Acaso también era un demonio?

El hombre, con una presencia imponente, la miró con ojos fríos y penetrantes. Su figura exudaba un aura oscura y siniestra que envolvía todo a su alrededor. ____ pudo sentir una perturbadora energía emanando de él, una que resonaba con la misma malicia que había presenciado en los seres demoníacos que habían atacado a su familia.

— ¿Quién... quién eres tú? —musitó ____ con voz temblorosa, luchando por mantener la compostura frente a aquel ser aterrador.

El hombre, con una sonrisa que desprendía un aire de superioridad, se presentó con una voz suave pero llena de autoridad.

— Soy Muzan Kibutsuji, el Rey de los Demonios —dijo con un tono que no dejaba lugar a dudas, revelando su identidad con una seguridad impactante.

Las palabras resonaron en la mente de ____, y un escalofrío recorrió su espalda. El nombre de aquel ser, temido y susurrado en historias de terror, era conocido incluso entre los círculos más ocultos de las leyendas demoníacas. Era una presencia legendaria, un ser que representaba el poderío más oscuro y temido entre los demonios.

La realización de la verdadera naturaleza de aquel hombre, el Rey de los Demonios, agitó aún más el terror que ya la tenía paralizada. Se encontraba frente a una entidad que exudaba una fuerza y maldad incomparables, y ____ no podía evitar sentir una mezcla de horror y fascinación ante aquella presencia que desafiaba toda lógica humana.

Con una determinación que le costó controlar, ____ cerró los ojos por un momento, intentando encontrar claridad y no dejarse llevar por el odio ciego que empezaba a consumirla. Rápidamente, en medio de la lucha, su mente buscó una solución. Deslizó su mano hacia el cabello, extrayendo una pequeña pinza metálica que llevaba consigo y la clavó con fuerza en el ojo del hombre, arrastrándola por su rostro con un gesto desesperado por defenderse. El grito de dolor del individuo resonó en el aire, pero para su sorpresa, la herida se curó rápidamente, como si nunca hubiera existido. La expresión de rabia del hombre pareció intensificarse aún más ante aquel ataque inútil. ____ comprendió con desolación que sin armas efectivas, no podría vencerlo.

Con todas sus fuerzas, corrió sin mirar atrás, esquivando sombras y árboles, alejándose lo más posible hasta que sus pulmones ya no pudieron más y sus piernas flaquearon. Se aferró a un árbol, su cuerpo exhausto temblaba mientras luchaba por recuperar el aliento. Las lágrimas, testigos mudos de su desesperación, se deslizaban por su rostro desfigurado por el terror y la incertidumbre. En la oscuridad que la rodeaba, se sentía completamente sola, sin nadie a su lado. La sensación de abandono y desamparo la envolvía por completo, mientras las preguntas martilleaban su mente sin dar tregua.

— ¿Por qué yo? ¿Qué hice para merecer esto? —susurraba entre sollozos, su voz ahogada por la tristeza y la confusión. Pero las respuestas, esquivas y escurridizas, se negaban a presentarse, dejándola en un mar de angustia y desesperanza.

Durante días, ____ deambuló sin rumbo fijo, arrastrando consigo el peso abrumador de la soledad y la desolación que la rodeaba. Cada paso era un recordatorio de la tragedia que había vivido, buscando un atisbo de sentido en un mundo que ahora parecía haber perdido su brillo. La oscuridad de la noche y el silencio sepulcral la acompañaban en su travesía, sus pensamientos sumidos en una vorágine de confusión y dolor.

En un momento de desesperación, un atisbo de decisión surgió en su mente. Con un nudo en la garganta y el corazón latiendo con fuerza, ____ decidió regresar a lo que alguna vez había sido su hogar. La necesidad de recoger provisiones básicas para sobrevivir unos días la llevó a esa dolorosa decisión, asegurándose de llevar consigo las armas que habían pertenecido a su familia, el único legado tangible que le quedaba.

El regreso a su hogar destruido fue como adentrarse en un laberinto de recuerdos dolorosos y rincones marcados por el caos. Cada paso resonaba con los ecos del pasado, con los momentos felices que ahora yacían en ruinas. Recogió lo imprescindible entre escombros y fragmentos de lo que una vez fue un refugio familiar. La sensación de vacío se apoderaba de ella, y a pesar de sus esfuerzos por mantener la compostura, las lágrimas se deslizaban por sus mejillas, testigos mudos de su angustia y desesperación.


Datos adicionales:

● Esto que vivió ____ representa solo una fracción de su pasado, pero es crucial para comprender su desarrollo en la historia.

● En la familia de ____, la preparación y el entrenamiento son fundamentales desde la infancia. Su padre se encargó de instruirla en el uso de armas y en fortalecer su físico, mientras que su madre se enfocó en su desarrollo mental, enseñándole a idear estrategias y a prepararse para diversas situaciones.

● En el próximo capítulo, habrá un salto en el tiempo, donde ____ tendrá 14 años.

● ____ y Tanjiro tienen una diferencia de edad de un año.

● A lo largo de estos años, ____ ha entrenado en solitario, habiendo absorbido todos los conocimientos que su familia le proporcionó previamente. Se convirtió en una experta por mérito propio, gracias a la preparación intensa y complicada que siempre ha caracterizado a su familia.

● Los entrenamientos dentro de su familia son extremadamente desafiantes y rigurosos.

● ____ demostró una notable inteligencia desde muy temprana edad, lo que permitió que su entrenamiento comenzara cuando apenas tenía 3 años.

● La imagen de ____ es similar a la chica que se muestra abajo.

● Cualquier comentario adicional o sugerencia para mejorar la historia será bienvenido.

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