Chapter 1
10 días antes del primer síntoma…
Al querido chico que le gustaba el lunar de mi clavícula, otro día más.
- ¡Queridísima Katerina, es hora de levantarse!
La voz del comandante salió despedida, otra vez, por los altavoces que hay en cada una de las habitaciones del refugio Mount Pleasant.
De pequeña llegué a pensar que el comandante grababa los mensajes uno a uno cada mañana para los habitantes, pero pronto me di cuenta que la voz feliz y animada del comandante no era más que una grabación. Una grabación, que se supone que nos tiene que animar a levantarnos y empezar el día con una sonrirsa.
Y por eso, un día como hoy que me sentía como la persona más insignificante de este país esa voz feliz y animada me taladraba la cabeza.
Me levanté con cara de pocos amigos de mi cama y luché contra las zapatillas para llegar a la pantalla de noticias del refugio situada en la puerta de mi habitación.
NOTICIAS MOUNT PLEASANT:
- ¡Hola Kat! hoy no tienes nuevas noticias. El desayuno se servirá a las 10 como con regularidad los domingos y podrás pasar a recoger la piruleta de la suerte como cada último domingo del mes. ¡Disfruta de tu día, porque esto es un regalo!- la voz de la pantalla era femina, un poco más cálida que la del Comandante pero igual de monótona y aburrida después de 11 años aquí
Esto es un regalo.
Me dije a mi misma mientras me ponía la ropa establecida para una joven de 17 años sin pareja; unos pitillos desgastados, una blusa y unos tenis. Lista para un domingo.
- Son las 10 Katerina, el desayuno está servido- volvió a decir la voz
Toqué al interruptor de mi puerta y esta se abrió automáticamente hacia el lado, como las de las antiguas películas de ciencia ficción americanas. Cada vez que se habría esa puerta soñaba con encontrarme a Luke Skywalker o con Cooper, el protagonista de Interstellar.
- Buenos días, Kat - me saludó Lorelai con su mismo tono snob de siempre
- Buenos dias para ti tambien- dije yo sonriendo
Estábamos en el núcleo de habitaciones 193, yo y mis compañeras de núcleo somos personas que por causas de la vida no tenían padres o preferían estar lejos de ellos, como Holly. Por eso vivimos en núcleos y no en habitaciones numeradas como la mayoría de familias del refugio.
- Buenos días chicas- dijo ella acabandose de peinar
Holly había tenido la mala suerte de ser la hija del Comandante. Y diras: ¡Joder que suerte! Pues para nada, y aunque el Comandante es la persona más amable y simpática, que te puedas encontrar en lo que queda de los Estados Unidos, eso es pura fachada, él es un manojo de nervios y lo paga con su única hija.
Todos los núcleos tenían forma circular, solían tener entre 4 a 5 habitaciones cada uno. En nuestro núcleo éramos cuatro, y no podíamos salir del núcleo sin estar las cuatro juntas. Hoy se retrasaba Betty; mi mejor amiga; aunque eso solía ser muy común en ella.
- ¿Y cómo dormistes Kat?- me preguntó Holly
-Como siempre- contesté desganada
Lorelai echó una carcajada.
- Yo también estoy harta de esta mierda, Kat; pero es mejor que las deformaciones o que te coma no sé, un mutante. ¡Dios que asco! La gente dice que tienen pelo por todo el cuerpo- exclamó Lory
- No sé, a veces desearía ser más libre- dije finalmente
Mire hacia el reloj que había en el techo, en cada habitación del refugio había uno, hasta en el cuarto de baño. El tiempo es lo que nos mueve y nos mantiene vivos.
El reloj de mi cuarto se estropeó un día en el que no podía dormir, lo rompí. Desde entonces duermo mejor.
La puerta del cuarto de Betty se abrió y torpemente salió ella acabando de ponerse su blusa negra.
- Lo siento chicas, es que esa voz me pone mala
A ti y a todas.
Lory tocó el botón de la puerta principal y salimos.
No había mucha gente por los pasillos, pero todos nos saludaban. Era lo que tenía ser amiga de Holly Stevens.
Pero yo tan solo soy Katerina Volkova, hija de un político y una ama de casa provenientes de Rusia; y como bien sabes soy mucho más que mi nombre pero aun no he llegado a esa parte de la historia.
Bajamos la gran escalinata de hormigón hasta llegar al gran comedor.
-Y hoy como desayuno tenemos tostadas, alguna bollería y fruta. La leche y el té serán servidos por el Comandante como cada domingo-
La misma voz femenina de las noticias siempre anunciaba lo que había para desayunar, o de cena o de comida, aunque siempre era la misma.
Con esto no te quiero decir que no estuviera agradecida por que me dieran un hogar y me alimentarán; si nó de la manera de cómo consiguieron alimentarnos y mantenernos sanos, pero como tu bien sabes eso lo descubrí más tarde… en ese punto seguía con mis clases y mi vida aburrida, pero que no era la selva del exterior, dios mio hubieran adorado esto antes del incidente.
Nos acomodamos en una mesa y fuimos a por nuestro desayuno.
-No me apetece nada- le dije a Betty mirando de nuevo las tostadas con mantequilla o las manzanas que estaban en las bandejas
-Pues yo me lo comería todo si pudiera
Me reí un poquito y finalmente escogí la tostada.
Nos sentamos en la mesa Betty y yo enfrente de Holly y Lory que ya estaban desayunando.
Llevábamos haciendo lo mismo desde los 6 años cuando a América no le quedaba más que polvo y terreno, no se como nos dejaban a nuestra bola a tan corta edad, aunque supongo que todo el mundo nace responsable ahora. En fin… esa es otra historia, debes saber que a pesar de que no fuéramos el mejor grupo, nos queríamos, éramos leales y eso es lo que llega en la vida.
-Tu padre nos está mirando mucho, Holly- dijo Lorelai
Giré mi vista noventa grados hacia el Comandante y efectivamente estaba mirando hacia aquí. ¿Y hora que quería?
-Tal vez nos mira así porque ninguna de nosotras ha coguido leche o té, y ya sabeis lo orgulloso que está de que haya leche- dije yo
-Si- dijo Lory riendo - Lo próximo será el café, pero creo que le va a costar más que encontrar vacas y toros- comentó Lory
Holly miraba a su comida sin añadir nada a la conversación. Por aquella época solo lo sabía Lory, pero cuando las cosas no le iban bien al Comandante las pagaba con su hija. Creo que entiendes el nivel de gravedad. Y aunque mi rencor al comandante no empezó con eso, cuando me enteré el rencor se convirtió en odio.
-¿Estas bien Holly?- preguntó Betty
Lory le acariciaba la espalda suavemente mientras miraba furtivamente con mala cara hacia a el Comandante.
-Puto cabrón, ya te…
Holly agarró el brazo de Lory.
- Voy a por un poco de té- dijo Holly interrumpiendola
Las demás nos quedamos calladas mientras ella iba a la cola.
- A la mierda, yo tambien voy- dije mientras me levantaba de la mesa
Cogí una taza de uno de los carritos de utensilios que había por las esquinas.
- ¡Espera Holly que te acompaño!- dije intentando llamar su atención
Ella se dio la vuelta, por aquel entonces su pelo era tan largo que le chocaba a ambos lados de su cara haciendo que resalta todas sus perfectas facciones.
- Gracias por acompañarme, pero es mi padre ¿Que me iba a hacer?- dijo ella con un tono nervioso
-No sé, simplemente te quería acompañar ¿Estás bien Holly? Te siento nerviosa
Ella negó con la cabeza, se notaba que estaba mal.
- ¿Sabes? Ayer se cumplieron 10 años desde la muerte de mi madre y mi padre está muy melancólico, quiere hablar conmigo y hacerle un pequeño homenaje la semana que viene ,pero yo no… - se interrumpió a ella misma y añadió- Murió y me duele, pero tan solo quiero pasar página, casi no me acuerdo de ella. Lo peor es que quiere que hable delante de todos de una persona la casi no recuerdo nada
Siempre me acordaré de ese momento, porque se liberó de todas sus cargas cuando aun no eramos inseparables tan solo amigas. No había confianza pero me confió como se sentía sin pelos ni señales, diciendo la pura verdad. Es algo que me encanta de Holly.
- Lo siento
Nos acercamos a la cola y Holly parecía que se iba a derrumbar
- Y no le puedes decir que te pone muy nerviosa hablar delante de mucha gente ¿no es eso lo que te molesta? Además de lo que probablemente no le puedas decir a tu padre
- Si en parte sí, pero no quiero que nos haga protagonistas a nosotros, no es justo para la otra gente. No siento que hacer esto sea lo más conveniente
- Tal vez deberías decirle que no debería ser sola para ella sino un momento para todo el mundo que haya perdido a alguien ¿le has contado esto mismo a el? Cómo te sientes, creo que le gustaría la idea
Ella negó con la cabeza
- Le dije que no era necesario hacerle un homenaje, que aqui nadie la conocía, que no es importante y se enfadó
Escuché todo lo que me quiso contar. Todo eran vagos recuerdos de su madre, algo con lo que yo me sentí a medias identificada. Ya no me dolía la muerte de mis padres, había conseguido seguir adelante sin ellos, pero les echaba en falta.
- Creo que lo único que puedes hacer es seguirle la corriente, si es así como superar el duelo. Déjale
Teníamos a 10 personas delante y ya se oía la risa del Comandante riendole las bromas a alguna persona con una vida media, mientras él en su traje apretado repartía café para sentirse integrado entre el populacho.
- Eso me dijo Lory, supongo que le diré lo mismo
Unos minutos después después ya teníamos de frente al Comandante.
- ¡Katerina y mi queridísima hija, Holly!- chilló al saludarnos
- Hola papá- saludó Holly esbozando una pequeña sonrisa
Yo saludé discretamente, puede que fuera ahora mi momento para irme.
- ¿Leche, café? Decidme chicas
Holly no habló así que decidí hablar yo:
-Un poco de leche para las dos está bien
- ¡Marchando!- dijo él con una sonrisa mientras nos rellenaba los vasos
Tenía que irme, ya había cumplido y no quedaba mucha gente en la cola. Holly y su padre se miraban fijamente, no sé qué tipo de conexión tendrán pero parecía que se podían hablar por la mirada.
- Bueno Holly, yo te espero en la mesa…no tengas prisa
Los dos parecían en trance. Solo me había mirado el Comandante para sonreirme y desearme un buen dia.
Me acerqué a la mesa de las chicas sin ganas de tomar mi leche.
- ¿Alguna la quiere?- dije sosteniendo el vaso ya casi frío
- ¿Que ha pasado?- me preguntó Lory muy preocupada
¿Qué había pasado? pues nada en realidad
- ¿Nada? Parece que se van a matar, mira como gritan
Me giré y ahí estaban los dos gritando, nunca había visto a Holly tan alterada.
- Mamá está muerta, y deja de tratarme como una niña pequeña bien sabes que ya no lo soy- dijo finalmente Holly y se acercó dando zancadas hasta aquí
Yo miraba fijamente a Betty y ella miraba fijamente a Holly que le susurraba algo al oído a Lory
- No os preocupéis, vamos a dar un paseo- dijo Holly con una gran sonrisa
Yo querría haberla acompañado, haberla ayudado pero su persona era Lorelai, ella la entendía.
(…)
Durante la comida Holly nos explicó que el miércoles le harían el monumento a su madre y habría un minuto de silencio por las personas que habían perdido a alguien del refugio, osea todas. Durante la tercera guerra mundial, soldados, ancianos y personas enfermas todas cayeron. Miles de personas fueron vendidas o asesinadas, y muchas otras emigraron. Lo que significa que si conservas a tu familia eres una persona con mucha suerte.
Holly no estaba del todo feliz pero por lo menos podría estar observando todo con nosotras y no dando su opinión delante de todo el refugio.
Al acabar fuimos a recoger nuestras piruletas de la suerte, estas se cogían en un puesto situado arriba de la gran escalinata rodeado con serpentinas de colores y globos para niños. Actividades para mantenernos contentos y dóciles, ahora lo se.
- Hola chicas, feliz domingo coged una piruleta cada una y recordad que el miércoles pondrán el documental sobre el refugio. Buen Domingo
Buen domingo, dijimos todas a la vez y escogimos una. Yo cogí la que parecía de vainilla, aunque dudaba que llevara eso, Betty cogió la misma y nos alejamos
- De leche y arándanos, ¡Dios mío esto es una barbarie!- exclamó Lorelai mientras chupaba su piruleta.
- Pues el mio no está tan malo- dijo Holly
Yo escupí un poco del mío, realmente estaba muy malo
- Lo que hay que hacer por leer el papelito- dije yo y todas se rieron
Ya era costumbre, cada último domingo del mes con cada piruleta las cuatro leíamos a la vez la suerte que las piruletas nos decían, aunque normalmente eran chorradas.
Entre risas y un sabor más que poco agradable ya casi conseguimos sacar nuestro papelito de la suerte, plastificado claro está, sino no lo leíamos.
La primera que lo consiguió fue Lorelai
- ¡A ver!- chilló mientras lo habría - Dios mio espero que sea que me vendrá una cantidad poco habitual de vestidos o zapatos…
Lorelai se quedó sin palabras
- ¿Lory?- preguntó Betty
- ¡Malditas piruletas de la suerte! Espera ¿Cómo que espera? ¡A qué espero a que el buenorro de Joe se acerca o espero a mi muerte, porque esta puta piruleta lo va a conseguir. ¡Dios ni siquiera sabe bien!
- No te lo tomes tan a pecho que estará mal impresa- dije yo
- O cortada por la mitad- añadió Holly
Lory quitó la cara de enfado que tenía y robó mi piruleta de un golpe
- ¡Ey!- chillé
- A ver si tienes más suerte que yo- dijo abriendo el papelito
Tardé un rato en leerlo, otra vez.
Realmente esto de la suerte nunca me ha llegado a importar, pero Lory ponía una cara muy rara.
-¿Lory que dice?- le pregunté
-Nada especial: Pronto lo sabrás, pero volarás… ¡Chorradas! A ver la tuya Holly
Mientras Lory cogía el papelito de Holly empecé a pensar.
Pronto lo sabrás, pero volarás
¿Sería una metáfora? Volaré porque conseguiré mis sueños y ¿así volaré libre?
Ojalá estas piruletas funcionaran, cumplir mis sueños estaría muy bien y sobre todo en este momento. Pero las piruletas son piruletas y la suerte no existe, solo existe el destino y el ahora.
- ¡Vaya mierda Holly! ¿Betty ya acabaste?- dijo Lory
-¡Lory!- gritamos todas
- Perdón- dijo ella con su típico tono- A ver… Esa persona algún día será tuya… ¿Algo que contarnos Holly? Quien esa persona
Holly se puso roja, pero con razón Lorelai la miraba con esa mirada con la que podía hasta sacar tu secreto mejor guardado.
- Toma Lory- dijo interrumpiendo las miraditas Betty
- ¡Perfecto! A veeeeer…. ¡Dios mío es igual que la de Kat! - todas nos acercamos- Bueno… menos por esto: Pronto lo sabrás, pero volarás. No abandones que falta te hará y aunque ella encuentre la suya tu encuentras la tuya
Todas nos miramos fijamente. Betty se miraba muy fijamente sus manos, estaba temblando
- Otro mes, otra mierda de predicciones- dije finalmente
- Si… ¡Qué fue eso de esperar! Bueno me voy con Joe, a ver si me lo ligo
Holly, Betty y yo nos reímos. La suerte no existía ¡por favor! ¿quién se puede creer eso? es completamente falso ¿no?
(...)
Después del segundo fracaso del día con las piruletas Betty y yo decidimos ir a la biblioteca.
¿Seguro que quieres ser médico?- le pregunté mientras ella ojeaba unos ensayos clínicos sobre la curación de las mutaciones en embarazadas y sus bebés
Betty se pegaba a los papeles. Se bañaba de conocimiento, y como bien sabes nos vino muy bien
Kat- dijo ella enfadada echando un pequeño bufido, aquello me hizo reír - ¿Te lo tengo que repetir todos los días?
Si porque no se me queda, ¿de verdad quieres sacrificar tu vida en eso?- dije yo riendo - Se que ayudas a la gente y eso, pero hace 1 año solo pensabas en pintar cuadros y armar una revolución para que todo el mundo hiciera lo que quisiese. ¿Dónde ha acabado todo eso?
En cuanto pronuncié esas palabras ella me miró fijamente. En dos segundos había agarrado mi mano derecha y me había conducido al fondo de la biblioteca.
Todos los libros eran recuerdos de lo que había sido el mundo, que pena que en nuestro refugio no se valorase el arte o la literatura.
¡Chiquillas no hagan mucho ruido! ¡Y traten bien a los libros, que no hay más!- nos gritó la bibliotecaria
Claro que no señora Mendoza- grité yo porque Betty estaba muy ocupada llevándome hacia el final
Creo que en ese momento Betty no lo vio, pero yo vi y escuche como la señora Mendoza cuchicheaba con un guardia, ahí creo que fue cuando confirmé mi sospecha. Aquí estaban pasando cosas extrañas.
Vigile a esas dos chicas, no subestimes a los jóvenes guardia- es todo lo que recuerdo que dijo
Si me preguntas si eso fue determinante para mi decisión final de dejar el refugio la respuesta es no, pero aquello ayudó a que mi verdadera decisión saliera a la luz. Creo que lo mejor que hice en esta vida es estar en los momentos adecuados en el tiempo adecuado. Recuerda nunca desaproveches un consejo.
¡Oye!- grité cuando por fin me soltó en el fondo de la biblioteca
No quiero que digas esas cosas en público otra vez, y no lo digo por mi si no por ti y por todas
Miré fijamente a Betty, no conocía a una persona más sincera que ella, esto era serio.
¿Las paredes nos oyen?
Se que tus sueños de llegar a estar en el consejo se cayeron cuando te asignaron como profesora de infancia, pero esto va en serio.- añadió
Betty yo…-
Las lágrimas caían por mis mejillas formando afluentes llenos de tristeza y de sueños rotos.
Mi personalidad era de líder no de ama de casa y de profesora, mi vida no podría ser reducido a eso, no si yo lo podía evitar
Ahora quiero que te creas todo lo que te diga ¿De acuerdo?- Betty arqueaba mucho las cejas, esto era grave
Te confío mi vida, cuéntamelo ya
Y ahí encontré la verdadera razón del cambio de idea de Betty. Al cumplir los 16 se nos hace un test basado en los trabajos disponibles en el refugio, yo apostaba como juez o ayudante del consejo, Betty dejó la casilla en blanco.
El test no les sirvió nada. No sabían que asignarme así una hora antes de que os levantarais me llevaban a ver todos los trabajos disponibles. Querían que encajara, tenía que encajar en su puzzle
A esas alturas ya estábamos en el suelo, Betty se estaba abriendo.
Ya sabes que como tu, yo nunca me he sentido parte de esto y creo que por eso desconfiaron tanto de mi. Se querían deshacer de mi, sabes que soy lista pero si estudio, no como tu.
A partir de ahí pequeñas lágrimas bajaban por su cara.
Un día de esos me tocó visitar el hospital, o por lo menos la parte que ellos quieren que veas. En esas visitas siempre me acompañaba un guardia, y solía durar una hora depende de que hora me levantara, tenía que llegar antes a la habitación. En una de esas, el guardia que me acompañaba me dejo sola y yo empecé a investigar en el hospital.
Las palabras salían solas de su boca.
Caminé por los pasillos, no vi a nadie y me asusté. Entonces me dirigí a la entrada. Allí estaba el comandante pero no era él, era su clon o su doble o no se lo que era pero tienen uno así de cada uno de nosotros ahora lo se. La cosa es que mi guardia me encontró y me amenazaron..
Ya no podía hablar más, me sabía mal que se hubiera guardado todo eso ella sola.
¿Qué pasó Betty? Sabes que me lo puedes decir ¿verdad?
Querían matarte, sabían que te quería y si decía algo lo harían ya tenían un clon para reemplazarte. Elegí medicina, porque no quiero que esto se les salga de las manos, no si yo puedo evitarlo
Abracé rápidamente a Betty en mis brazos. Betty era demasiado valiente, ojalá se e pegara algo de ella
Con esos clones podrían, no sé, matar a gente e inculpar a otra por hacerlo, incluso como querían hacer contigo. Si matan a alguien pueden reemplazarlo
Y así estuvimos un rato hablando entre susurros hasta que llegó la hora de la cena.
Gracias por habérmelo contado
A ti por no ser un clon maligno, ahora me siento mucho más libre. Si fueras un clon ya me habrías estrangulado
Yo me reí un poquito y así lo hizo Betty
¿Sabes? Una vez leí en uno de estos libros una historia sobre una chica que pensaba que todo lo que había a su alrededor era falso, que vivía en una simulación
¿Algún trastorno?
Síndrome del impostor, llevo meses sintiéndome así
Eso me hizo pensar y mucho. Habían extorsionado a Betty que era una de sus queridísimas habitantes del refugio tan perfecto que ellos habían creado ¿Pero por que si no había clones? ¿Que hacían? ¿Para que los tenían?
A mí solo se me venía algo en la cabeza. ¿Querrían ocultar las muertes necesarias?