PrΓ³logo
PrΓ³logo β Una estrella
Un vacΓo, eso es lo que hay en todo este territorio, con relaciΓ³n al inmenso deshabito, que provoca un ambiente solitario y con la pesadez de un aburrimiento abrumador. AsΓ mismo, se alcanza apreciar a una existencia o un ente, lo ΓΊnico que podemos saber, es una silueta humana de un blancor de mucha intensidad.
Esta entidad, a pesar de lo vacΓo que es el lugar contrastando en ello, lo ΓΊnico que hace es recostarse en el piso con su cuerpo entero, haciendo uso de su brazo para apoyar su cara. Mientras hojeaba en las pΓ‘ginas de un extenso volumen de tapas duras, cuyo nombre tiene algo peculiar: El Γ‘rbol de la vida.
SabΓa muy bien lo que contemplaba, era la historia que mΓ‘s le encanta leer, el niΓ±o y la estrella perfecta, la leyΓ³ una, otra y otra vez, no paraba. AsΓ que se satisface leerlo en voz alta, nuevamente.
Γrase una vez, una vasta oscuridad a la cual llaman espacio, penumbras lleno de miedo, errores y terror, asΓ serΓa todo esto, a menos que una luminiscencia que reluzca esta oscuridad transformΓ‘ndolo en una de felicidad, aciertos y sin preocupaciones. Eso es lo que aclamamos Β«EstrellasΒ».
Pero hay una estrella que sale a relucir mΓ‘s que las otras, a esta la llamamos Β«La estrella perfectaΒ», ya que, alumbra todo lo que tememos en este mundo: miedos, preocupaciones y solidaridad. Algo que el mundo siempre admira al ver semejante estrella que consideran perfecta porque las hace sentir bien.
Un niΓ±o al que le gusta demasiado las estrellas; es tanto su pasiΓ³n por ellas, que se la pasaba mirando el cielo oscuro, sin temerle a ello, debido a que su estrella favorita estΓ‘ ahΓ arriba reluciendo de forma tan bella. Γl deseaba ser como ese ente perfecto del cielo y alumbrar esa oscuridad de su vida.
Noche tras noche la encontraba siempre en ese cielo lleno de felicidad, hasta que llegΓ³ un dΓa de un momento a otro que no era capaz de verla, esa luz cayΓ³ al planeta pleno de tenebrosidad. El pequeΓ±o se vistiΓ³ corriendo y saliΓ³ de su cuarto trepando por un pequeΓ±o Γ‘rbol que tenΓa enfrente de su ventana. Fue caminando y caminando buscΓ‘ndola sin parar, recorriendo un largo camino hasta que la encontrΓ³, finalmente encontrΓ³ esa estrella, en un cΓ‘ntaro de lΓ‘grimas saladas tirado en el suelo.
Β»βΒΏPor quΓ© lloras? βle preguntΓ³ de forma empΓ‘tica al ser de luz que ilumina el bosque.
Β»βLlorΓ³ porque tengo miedo βcontestΓ³ asustado al niΓ±o.
Β»βSi quieresβ¦ βPensΓ³ un poco antes de hablarβ. Puedo ayudarte a regresar al cielo, para que sigas alumbrando tu belleza. βExtendiΓ³ su brazo para proveer su mano.
Β»βΒΏE-En serio? βLa estrella giro para verlo mientras pregunta atemorizado.
Β»βΒ‘Claro que sΓ! βrespondiΓ³ de alegrΓa el chico.
Entonces la bella estrella extendiΓ³ su mano para conectar con la del chico, para asΓ poder regresar a su hogar, mientras caminan en la opacidad, la providencia desentona en el lugar. Prosiguieron asΓ por un buen rato, hasta llegar a un monte, donde se podrΓa observar la hermosa luna incompleta brillando allΓ‘ arriba.
El chico giro su cabeza hacia abajo, para observar a la estrella que dejo su mar de lΓ‘grimas por el miedo del mundo oscuro, reincorporΓ‘ndose para estar mΓ‘s tranquilo.
Β»βCreo que hasta aquΓ llego nuestra caminata, estrella perfecta βexpresΓ³ en voz blanca el chico mientras soltaba la mano.
Β»βΒ‘Muchas gracias! βAgradeciΓ³ muy alegreβ. Antes de que me vaya, quiero compensarte la ayuda.
Β»βΒΏEn serio? βpreguntΓ³ curioso ante la propuesta.
Β»βSΓ, es que quiero llevarte al cielo donde mis amigas las estrellas y yo podamos vivir felices.
En ese momento, el niΓ±o estaba feliz, finalmente podrΓa ser uno de lo que mΓ‘s admiraba por las frΓas obscuridades que miraba desde la ventana. AsΓ que el chico aceptΓ³, la estrella lo sujeto de la mano nuevamente para llevarlo consigo a lo que Γ©l consideraba Β«perfectoΒ».
Su sueΓ±o se cumpliΓ³, pero ΒΏA quΓ© costo?, se convirtiΓ³ en lo que mΓ‘s admira, las estrellas, seres que iluminan la oscuridad, obstante nunca se preguntΓ³ ΒΏQuΓ© es lo que sentΓa una estrella? Y su respuesta fue la soledad. Nunca aprecio en lo que tenΓa abajo.
ΒΏAcaso el chico deseo esta clase de sueΓ±o o historia?
«‘QuΓ© maravillosa historia!Β», dijo el ente del vacΓo.